viernes, octubre 09, 2026

Joan Manuel Serrat

 

Anne Carson

 Anne Carson gana el Premio Nobel de Literatura 2026

La poeta canadiense ha sido galardonada por “su obra audaz e inventiva” que “ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea”. “Están todos locos, es una locura”, ha asegurado la sorprendida autora al saberse ganadora.

La poeta y ensayista canadiense Anne Carson, de 76 años, ha ganado el Premio Nobel de Literatura 2026 “por su obra audaz e inventiva que, en un diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea”. El galardón, anunciado este jueves y que será entregado el 10 de diciembre en Estocolmo, está dotado con un millón de euros y es la máxima distinción literaria mundial.

La noticia, según ha explicado la secretaria permanente de la Academia Sueca, Ingrid Carlberg, ha llegado a Carson mientras estaba en Islandia “escuchando el viento”, y aunque “sorprendida, estaba contenta”. “Creo que están todos locos, es una locura”, dijo Carson al ser preguntada por sus sentimientos respecto a la concesión del premio. Desde 2022 ella y su marido, el artista Robert Currie, tienen la nacionalidad islandesa. Autora de obras tan rompedoras e imaginativas como la novela en verso Autobiografía de Rojo (Pre-textos), La belleza del marido (Lumen) o Nox (Vaso roto) —el libro que dedicó a su hermano fallecido presentado en una caja y con las hojas unidas en un largo texto—, entre las múltiples distinciones que ha recibido está el premio Princesa de Asturias en 2020. En el discurso que pronunció al recibirlo recordó el viaje que hizo por el Camino de Santiago en 1983.

Especializada en filología clásica y con un amplio conocimiento de las lenguas clásicas, la poeta y traductora ha compaginado la escritura con la docencia y en sus libros ha logrado conectar a los clásicos griegos con la intimidad de su poesía. Lúdica e irónica, clásica y moderna, el trabajo de Carson ha marcado un antes y un después. El fragmento y la traducción, el tiempo y la relectura son ideas clave en su trabajo, que nunca es ajeno al humor ni al amor. El suyo es uno de los grandes nombres de la poesía anglosajona del siglo XX, con una voz y una perspectiva absolutamente personal, como demuestra, por ejemplo, Norma Jean Baker de Troya, la obra que indaga en el origen de la palabra guerra y discurre por la libre asociación para tratar la violencia, la gloria o la ceguera. Coetánea de Louise Glück (1943-2023), la poeta estadounidense que obtuvo el Nobel en 2020, Carson es la segunda canadiense que obtiene este premio, después de Alice Munro (1931-2024), que lo recibió en 2013.

Tal y como ha destacado el jurado del Nobel, la obra de Carson desprende una enorme libertad. Ella escribe en el poema Podría 1: “Si no eres la persona libre que quieres ser, busca un lugar donde puedas contar la verdad sobre ello. Contar cómo te va con todo. La franqueza es como una madeja que se produce a diario en el vientre; tiene que desenrollarse en algún lado (...)”.

Un libro sobre la vida de santos, unos poemas de Safo en edición bilingüe, la obra de Emily Brontë y, sobre todo, el encuentro con una profesora de latín a quien cita siempre que tiene ocasión, marcaron su destino literario y su pasión por las letras clásicas. Publicó su primer poemario a los 42, cuando ya era doctora en filología clásica. Su espíritu audaz la ha llevado a explorar colaboraciones en otros campos artísticos (ópera, performance) sin restar peso, ni profundidad a su trabajo. Entre sus fans se cuenta Rosalía, a quien la poeta ha dedicado un artículo recientemente tras asistir a su concierto en Chicago. “Es una encarnación, a sus 33 años, del glamur y la fuerza femeninos. Sabe hacer pucheros, posar y parodiar su propia seducción: esto es el nuevo feminismo. Me fascina”, ha escrito Carson sobre la cantante. Nota aquí.



Tato López & César de Centi

 


Elefantes

 

Ramón Serrano

 EL JARDÍN DE LA ESMERALDA

No vuelve la esmeralda a mostrar su jardín
no viene porque sabe que es lujuria
cristal verde que enseña sus vergüenzas
brilla cuando se mece en las aguas poco profundas
después se hace azul celosa del cielo que la protege
así va entre las estelas de espuma
escribiendo versos de tremenda locura
ella no sabe que la rosa es belleza de premuras
pétalos sin tiempo que perder
fragancias de palabras de grande textura
Ay la rosa y el mar
la esmeralda y el jardín de la lujuria
¡Qué bravura!



Avelino Fierro

 


Pedro Pastor

 

Juanlu Mora

 


Sole Giménez

 


Ainda

 

Carlos Bardem

 Carlos Bardem, actor y escritor: “No existe un acto de amor más potente que pedir una vida digna para todos”

‘Triángulo’, su nueva y séptima novela, es una impugnación del mundo contemporáneo a través de la mirada de un escritor misántropo.

Carlos Bardem (Madrid, 63 años) entrega su séptima novela, Triángulo (AdN), un texto que, a través de su protagonista, el misántropo escritor Diego Roca, sumido en un bloqueo creativo, es una impugnación al mundo contemporáneo: la crisis urbana y de vivienda, la amenaza tecnológica, las heridas sin cerrar de la Guerra Civil, la violencia sexual o eso que en Gaza los expertos de la ONU llaman genocidio.

El propio proceso de escritura, como en una especie de juego metaliterario, es otro de los múltiples temas. “Es que para mí la novela es un camino de aprendizaje… y esta novela habla de muchas cosas, todas conectadas”, dice el autor. Bardem recibe en su piso, en el turistificado centro de Madrid. Está de alquiler, señala. Y ha participado activamente en el apoyo de la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol.

Pregunta. Cómo está lo de la vivienda…

Respuesta. Con el turismo nos hemos convertido en los Oompa Loompa de la fábrica de chocolate de Willy Wonka. Aquí no tengo vecinos, ni hay tiendas cerca, pero sí muchos locales de café de especialidad, matcha latte y cosas de esas. No hay un paisaje humano en el que reconocerte y con el que conectar. En mi edificio solo quedo yo; estamos para dar color local al visitante. Tenemos que recuperar las ciudades. Nos las han robado.

P. Ha estado usted en la acampada de la Puerta del Sol.

R. Lo que he visto es un acto de amor, de bondad, de solidaridad. No existe un acto de amor más potente que pedir una vida digna para todos.

P. Dicen que la ultraderecha es el nuevo punk. Usted dice en su libro que la bondad es el nuevo punk.

R. Lo que abre la puerta al fascismo es el hijoputismo, la consagración del individualismo. El capitalismo tiene una ley de hierro: la búsqueda del beneficio. Ahora que se ha mercantilizado todo, solo queda la bolsa de gasto social. Los derechos: sanidad, educación, vivienda. Ese expolio aumenta la desigualdad. Y esto no se puede mantener sin soluciones autoritarias. Contra esta situación, no hay nada más revolucionario que la bondad.

P. ¿Cómo ve a la derecha con respecto a la vivienda?

R. Lo que está ocurriendo es terrible para la derecha, porque se ha puesto en el centro del discurso una necesidad real de la gente, que es tener un techo. La derecha no tiene forma de reaccionar, porque nunca ha tenido la intención de arreglarlo, es copartícipe de la especulación.

P. Está todo patas arriba. El protagonista de su novela está en conflicto con el mundo.

R. En estos tiempos, cualquier persona decente debería estar conflictuada con el mundo. Entiendo la literatura como un ejercicio de responsabilidad ante el mundo y con aquellos con quién lo compartimos. Este libro habla, fundamentalmente, de la inutilidad de las torres de marfil. Los bárbaros siempre están ahí con las teas en la mano dispuestos a incendiar la biblioteca de Alejandría. Los que piensan que se van a salvar se equivocan: esta es también una novela contra los tibios. Esos que Dante coloca en la puerta del infierno

P. Entiende la cultura de una forma muy política.

R. Hoy no sirve para nada el arte por el arte. Hay quien dice que el arte no debe tener una utilidad, que basta la belleza. A mí ese arte no me interesa, me parece colaboracionista. Reivindico una cultura militante. Eso no quiere decir que no me ocupe de la belleza formal o del pulso narrativo, creo que mis novelas se leen muy bien.

P. Hay una serie de creadores —Juan Diego Botto, Pedro Almodóvar, Ana Belén o usted— que suelen implicarse en las luchas sociales y que son encasillados por eso. “Ya están los de siempre…”.

R. Como dirían en Argentina, “yo ya estoy jugao…”. Yo ya estoy en la bandeja de pendientes de la gente de la derecha desde hace mucho tiempo. Por llamarme Bardem ya sé que mucha gente no me va a leer... y otra tanta por mis ideas políticas. No me preocupa. Poner voz a las causas que creo que son justas es para mí una obligación, una manera de estar en el mundo. Y cuando te critican por “politizado”, lo que molesta no es que hables de política, sino que no seas de su cuerda.Nota aquí.



Pasión Vega


 

Luiso Garcia

 


jueves, octubre 08, 2026

Vetusta Morla

 

Rafa Pons

 


Félix Maraña

 ¿Dónde está Pablo Guerrero?

¿Qué fue de los cantautores?,
preguntaba Luis Pastor,
¿qué fue de Pablo, el mejor,
entre todos los mejores?
¿Dónde estarán los cantores
que hicieron con su canción
mejora en la Transición
con su ideario en la tierra.
¿Dónde están, en pie de guerra?
¿Dónde, su revolución?
Bien, nos dejan sus canciones,
sus sentimientos, su lucha
su verso siempre con mucha
carga, reivindicaciones.
Y nos dejan ilusiones,
poemas para el diario,
una dosis de ideario
para cambiar este mundo,
para atar al nauseabundo
que machaca al vecindario.
Recuerda aquellos conciertos,
con presencia policial
rodeando al personal
que, con los brazos abiertos,
los corazones despiertos
y el ansia de libertad,
clamaba por la igualdad
de los pueblos de la tierra,
lanzando su no a la guerra,
un sí de fraternidad.
(C) FÉLIX MARAÑA
[En Rabanera del Pinar, Burgos, en 2022, en el encuentro de músicos y poetas].



Víctor Heredia

 

Cuarteto de Nos

 


Rosa Montero

 Qué dolor y qué rabia. Ha muerto Maricarmen. Le rompieron el corazón de angustia y pena con un desahucio insensato y totalmente evitable. Qué pena tan grande y qué desasosiego ante el cruel absurdo de la vida. Siento como si Maricarmen fuera nuestra abuela, o más bien una tía abuela, una de esas mujeres abnegadas y conmovedoras en la menudencia de su existencia, sin hijos, casi sin familia, a las que a menudo la vida castiga con una crueldad sin sentido. En fin. Polvo, oscuridad y ruido.




Paris Joel

 

Ismael Serrano

 


Piero

 Piero, el sacerdocio a través de las canciones

Nació en Italia y estuvo a punto de ser cura, pero su debut en la TV argentina de los ‘60 fue el comienzo de una historia artística caracterizada por la sensibilidad social, que le valió la persecución de la dictadura. Cantautor, actor, hombre trashumante, dejó canciones grabadas en la memoria de miles.

“Piero es más importante de lo que mucha gente cree”, espetó Rubén Blades en una entrevista. “Él fue el primer artista que escuché que tomó la balada para convertirla en un género de argumento social, porque ‘Mi viejo’ fue la primera canción con una reflexión honesta. Cuando Piero llegó por primera vez a Panamá, averigué en cuál hotel se estaba hospedando. Agarré mi guitarra, me la llevé, y conseguí que me atendiera. Fui a su habitación, con la guitarra y un amigo mío. Le canté completa mi canción ‘Pablo Pueblo’, que compuse en el primer año de la universidad, en el año 67 o 68. Al terminar, le pregunté si no le interesaba usarla. Entonces me dijo: ‘Yo no la voy a grabar’. Le pregunté por qué no, y me respondió: ‘Eso lo tienes que grabar tú, para que, en vez de que sea uno, seamos dos’”.

Ahora sólo queda uno de los dos músicos, luego de que el miércoles, enmarcado en la tarde lluviosa, Piero falleciera a causa de una afección respiratoria, a los 81 años, en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Cuando la noticia estremeció a todo el mundo, principalmente a los países de habla de origen latino, se supuso que su muerte había sucedido en Ecuador. La confusión se produjo a razón de que en abril de 2023 el artista sufrió un severo padecimiento respiratorio durante una visita a ese país y debió ser hospitalizado de urgencia en la ciudad de Portoviejo (provincia de Manabí), internado en medio de la gira que realizaba en ese momento. Pero su fuerza vital era tan tremenda que logró estabilizarse y retornar a sus actividades habituales.

A partir de lo descrito por el salsero panameño, considerado el poeta del género, Piero Antonio Franco De Benedictis, tal como figuraba en su documento de identidad, se transformó en uno de los máximos exponentes de la canción protesta y la trova latinoamericana. Su estilo se caracterizó por alejarse de la música comercial tradicional para dar prioridad a letras humanas, reflexivas y cotidianas que retrataban la vida del hombre común, la memoria familiar y el pacifismo. Todo esto en confabulación con su histórico socio creativo, el escritor argentino José Tcherkaski, quien compuso canciones con un lenguaje simple y directo. Lo que de ninguna manera restaba emotividad. Fiel reflejo de esa cualidad fue “Mi viejo”, obra cumbre que observa una vivencia familiar ordinaria para transformarla en un himno.

La trascendencia de este tema es tan potente que incluso abarca a la música electrónica, género en el que fue remixada por el productor y DJ estadounidense Nicolas Jaar, que llegó a estrenarla en su debut en las bandejas locales, en 2014, antes de que viera la luz en las plataformas digitales de música. En tanto el rapero colombiano C.R.A. beats la apropió a su flow en 2016. Sin embargo, sus revisiones atravesaron a otros estilos musicales, encandilando en especial al bolero. De lo que pueden dar fe las versiones de Lucho Gatica, Danny Rivera, Leo Dan o Marcela Morelo. Hasta llegó a ser adaptada al italiano por Iva Zanicchi en 1970, lo que, a su vez, significó su primer cover. Secundada por la de Nicola Di Bari, que sí la cantó en español.

“Mi viejo” es partícipe del primer álbum de Piero, titulado igual que él, pero llamado a veces erróneamente como el tema, a raíz de su popularidad. Fue lanzado en 1969, y, antes de que viera la luz, el artista se la mostró a su padre, después de que compuso su melodía, para que le diera su devolución. Después de escucharla, su progenitor, que en ese momento tenía 48 años, se largó a llorar. Lo cierto es que al momento de escribir la letra Tcherkaski la inspiró en su propio padre: un inmigrante ruso que llegó a la Argentina, a los 26 años, y a quien nunca pudo decirle “viejo” en vida (murió cuando él tenía 14 años). Si bien su alcance fue universal, acá alcanzó semejante arraigo que se llegó a leer en la parte trasera de los camiones uno de sus pasajes: “Yo soy tu sangre, mi viejo”.

Curiosamente, el Papa Francisco confesó sentirse conmovido con la canción, al punto de que en 2017 reconoció que le sirvió para reconciliarse con la memoria de su padre. No es fortuito que un religioso de semejante estatus no pudiera disimular su debilidad por ese tema, y es que fue cautivado por la sensibilidad de otro místico. Previo a la música, el trovador nacido en la localidad de Gallipoli (sur de Italia) tuvo en el sacerdocio su primer oficio. O al menos era su intención inicial, porque durante su formación se dio cuenta de que ésa no era su vocación. Ya en esa época tocaba y montó un grupo con otros seminaristas, Los Ponchos Negros, y, tras dejar los hábitos a los 18 años, comenzó a grabar demos de manera casera y se los presentó a un productor musical.

En su educación como seminarista, en Viedma, y más tarde en Villa Devoto, descubrió su sensibilidad social, influido por sacerdotes tercermundistas como Alejandro Mayol, Eliseo Morales y Carlos Mugica. Mientras que su educación musical provenía de su padre Lino, dedicado a la venta de radios y tocadiscos, lo que pudo seguir haciendo al mudarse a la Argentina, en Allen (provincia de Río Negro), tras desembarcar inicialmente en Banfield. Al tiempo que su madre solía cantar en el hogar. Estudió música, pero perfeccionó su manejo de la guitarra en el seminario. Al dejarlo, actuó en varios programas de televisión, entre los que destacó Remates musicales, el programa que conducía Roberto Galán en 1964, en el que tocaba canciones melódicas italianas como “Giovane, Giovane”.

Al año siguiente grabó sus primeros sencillos, entre los que sobresalían “El cachivache” y “Rosa, Rosita”. Y a continuación comenzó a tocar en el circuito de recitales de la noche porteña, alternando programa con figuras del calibre de Leo Dan, Neil Sedaka, Palito Ortega y Chico Novarro. En ese periodo no vivía de la música, sino de la venta de clergyman, los cuellos blancos que usan los sacerdotes. Hasta que en 1968 conoció a José Tcherkaski, en ese entonces periodista de la revista Siete Días. Al mejor estilo de Elton John y Bernie Taupin, instalaron una fórmula creativa sin igual, que la descosió en el primer álbum de Piero, con “Mi viejo” a manera de caballito de batalla. Aunque no se trató de su único manifiesto musical.

De hecho, en 1969 quien se animó a hacer de su nombre una marca registrada obtuvo el primer premio del Tercer Festival de la Canción de Buenos Aires gracias al tema “Cómo somos”. Y en 1970, se alzó con el trofeo del carioca Festival Internacional da Canção de la mano de su polémica tema “Pedro Nadie”. “Se saboreaba un mate largo como el viento. Mi patria es el surco, contaba Pedro. Soy campesino de campo ajeno, tengo los pies como el camino viejo”, versaba uno de los pasajes de ese clásico. Amén de abordar el abandono, la soledad y la dureza de la vida de los sectores populares y campesinos, en un contexto de tensiones políticas y convulsión social en que incomodaba a los sectores más conservadores y al poder de turno, ese éxito innovó al mezclar la trova y la canción de autor con arreglos orquestales.

La popularidad del músico se consolidó tras ser convocado para interpretar su experiencia en el sacerdocio en la película El profesor patagónico, en la que interpretó canciones como “Mi viejo”, “Juan Boliche” y “De vez en cuando viene bien dormir”. Pese a ello, nunca se desentendió de su compromiso social, más bien todo lo contrario: redobló la apuesta. En 1974, puso a circular “Los americanos” (adoptada por las protestas sociales latinoamericanas de ese período), secundado por otro de sus himnos: “Para el pueblo lo que es del pueblo”, homenaje a Víctor Jara que dio nombre al homónimo álbum y que hace alusión a la violencia de Estado, la persecución política y las dictaduras militares. Canciones de ese tenor convirtieron al juglar ítalo-argentino en la banda de sonido de la resistencia social de los 70.

Justo cuando hizo un parate en su canción comprometida para promocionar su disco infantil, el maravilloso Sinfonía inconclusa en “LA” mayor en 1975, al año siguiente la Junta Militar tomó el poder y Piero decidió abandonar la Argentina, al verse perseguido por sus canciones. “Mi hermana salía con el hijo del comisario de la Policía Federal. Un día, mi cuñado encuentra mi nombre en una lista que estaba en la comisaría y le dice a mi hermana que me tengo que ir esa misma noche antes de que me chupe la policía”, evocó en 2017. “A los diez minutos, desde el piso 14 donde vivían (se había escondido en el departamento de uno amigos actores que eran vecinos), vi un Ford Falcon sin placa al frente de mi edificio. Entraron, rompieron, robaron, saquearon mi casa. Se llevaron todo, hasta mi colección de guitarras”.

Dejó el país, se refugió en Europa y a continuación en Colombia, bajo el cobijo del escritor colombiano Daniel Samper, hermano del expresidente Ernesto Samper. Éste último fue quien en 1994 le concedió la nacionalidad colombiana, por motivo de ese cancionero tan rico como extenso que legó, y por su vínculo con la escena cultural colombiana. Convirtiéndolo en uno de sus Embajadores por la Paz, título que le dio las Naciones Unidas. Ese periplo lo obligó a colgar la guitarra por dos años, según él mismo confesó. De hecho, su disco Y mi gente dónde va, de 1976, recién fue conocido en la Argentina en 1982, un año luego de su regreso. Será por la rabia que lo embargaba o por la energía aprehendida, pero Piero regresó sorprendiendo con una impronta más rockera.

Por más que el enemigo fuera el mismo y coincidieran en usar la canción para atacarlo, el rock argentino tomó distancia de Piero. Pero éste se le plantó al formar la banda Prema (Babú Cerviño, Juan Carlos Tordó, Alejandro Lerner, Carlos Riganti, Gustavo Gregorio y Rubén Izaurralde, Morci Requena y Luis Gurevich la integraban), cuyo repertorio dejó de lado la protesta frontal para hablar de la paz interior, la solidaridad, el amor y la ecuanimidad. Algo testimoniado en el disco en vivo Calor humano (1981). Lo que coincidió con el contexto democrático. En ese tiempo, fueron populares sus “Carpas de las Buenas Ondas” y su actuación en el BA Rock 1982, donde debió vencer la resistencia de los rockeros más recalcitrantes. Además, llenó en dos ocasiones el estadio Obras Sanitarias. Y en 1982, el álbum Piero con Prema fue el disco del verano.

Entre 1988 y 1993, lanzó los discos Tríptico 1 y Tríptico 2, A pesar de los pesares y un nuevo disco infantil en lenguaje lunfardo: Cachuso Rantifuso. En 1995 se abocó a la edición de un disco doble dedicado a los derechos de los niños, y en 1997 lanzó Piero & Pablo Milanés, grabación de un concierto en vivo; en 2001 publicó un nuevo trabajo, incluyendo algunos viejos clásicos y temas inéditos. En 2016 fue distinguido con un Latin Grammy a la Excelencia Musical, como reconocimiento a su trayectoria. Hasta sus últimos meses mantuvo actividad pública y musical. Días antes de su muerte, celebró que su voz en italiano apareciera en un desfile de Saint Laurent para la colección de verano 2027. Sus últimas palabras en las dejó en las redes sociales: “Gracias por hacerme partícipe”. Nota aquí.



Haydée Milanés & La Banda Sabinera

 


Soledad Pastorutti

 

Rodolfo Serrano

 Volver a la memoria

El silencio. El sol juega en la sombra.
Está tan cerca todo. La nostalgia
es rescoldo, consume los recuerdos:
el Viaducto lejos, deslumbrante
paisaje que se pierde en el camino
de un poniente de luces y de oro.
Las tabernas, esas iglesias viejas
con el olor a incienso y flores muertas.
Revuelo de una falda, cuando era
la gloria una mujer desconocida.
Relámpago ya apenas de nosotros,
los sueños que hoy perdimos.
Vuelve, al fin, el recuerdo. Sobre todo,
el sonido de un nombre, cada letra
que escribió nuestro afán y abecedario.
Los nombres que anduvieron con nosotros,
algunos ya perdidos en la noche.
Vivos todos en la sangre que los busca.
El sol es tibio y corto. La memoria
es sólo un café tibio, abandonado,
una tarde con lluvia, es un relámpago
que ilumina un momento la añoranza.
Hoy quisiera volver a aquellos días
en los que nos creímos inmortales.
(Y, después, ya desnudo, como un niño,
dormirme tras el muro del recuerdo).
Foto de Raul Cancio



Retiro de Creación Poética

 


Lionel Messi

 

Rafa Mora

 SI TE MIRAS AL ESPEJO

Si te miras al espejo,
así, sin miedo ni desidia,
desnudo de belleza,
serás capaz de escudriñar tus ojos.
De sincerarte, al fin, con el poso acumulado que los años guardan.
De abrazar la paz que no te permite el mundo.
Si te miras al espejo,
así, sin vértigo a la huida,
sin prejuicios ni sombras,
será su luz la que ilumine tu rostro.
Serás capaz de romper el hechizo.
De saltar al vacío con el corazón en la mano.
Si te miras al espejo,
y pronuncias tu nombre,
sin temores baldíos,
sin presagios oscuros,
entonces será un verso el que te salve del tiempo.
Será un remanso claro en el que abandonarte.
Armarte de entereza para supurar la herida.
Si te miras al espejo,
con suerte, podrás de nuevo,
afrontar el camino,
recuperar la esperanza,
desaprender lo aprendido.
Serás al fin reflejo que brilla
con luz propia.



Dia del Estudiante Solidario

 


Iván Noble

 

Maricarmen

 Muere Maricarmen, la mujer que encendió la lucha contra los desahucios en España

La mujer de 87 años ha fallecido este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, según ha confirmado el Sindicato de Inquilinas en un comunicado.

Maricarmen Abascal, la mujer que encendió la lucha contra los desahucios en España, ha fallecido este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón a los 87 años, según ha confirmado el Sindicato de Inquilinas en un comunicado. El 23 de septiembre fue desahuciada de su casa de Retiro, en la que vivió durante siete décadas. Seis años antes, una empresa compró su piso por un precio irrisorio para la zona precisamente porque ella vivía en él. Con una pensión de 1.400 euros, la mujer nunca dejó de pagar el alquiler, de renta antigua, y las facturas: unos 500 euros al mes en total. En 2020 los propietarios le dijeron que debía dejar el apartamento, porque el contrato ya había sido subrogado dos veces, primero a su madre ―que no constaba como inquilina, por una ley franquista― y luego a ella. Y desde entonces la intentaron desalojar cuatro veces y no aceptaron ninguna de las propuestas que recibieron para o bien pagar la diferencia del alquiler (le pedían 1.600 euros) o comprar el apartamento.

En ese comunicado, firmado también por su familia y su abogada, recuerdan que permanecía hospitalizada desde el desahucio. “Si bien se consiguió un acuerdo histórico que le habría permitido volver a su vivienda, esta solución ha llegado demasiado tarde”, lamentan. Los firmantes consideran que lo ocurrido tras su desalojo ―manifestaciones multitudinarias, acampadas en las plazas, adelanto electoral y convocatoria de una huelga general― supone “un antes y un después en la historia de este país”, pero advierten de que “el coste para llegar hasta aquí ha sido demasiado alto”. Y se despiden con la petición que ella les repetía: “Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro”.

Gracias a la presión social, por primera vez en España una persona desahuciada estuvo a punto de regresar a su casa después de que la empresa propietaria accediera a hacer un nuevo contrato de alquiler. Aun así, el desalojo y los intentos previos hicieron mella en el cuerpo de Maricarmen, que en sus últimos años solo podía desplazarse en silla de ruedas y necesitaba ayuda para las tareas diarias. A sus espaldas, casi siete años de procedimientos judiciales para quedarse en su hogar. En los últimos meses, su estado físico había empeorado. Había perdido masa muscular, tenía dificultades para comer y decía que hasta su voz había cambiado. “Me ha afectado en todo. Yo ahora no soy yo”, contó dos días antes de dejar su casa.

La mujer es ya un símbolo, en España y otras partes del mundo. Aun fuera de su hogar, animaba a los ciudadanos a defender sus derechos. “Me gustaría estar ahí con vosotros, acompañaros en vuestra acampada, en vuestra lucha, pero no tengo esa suerte. Por lo tanto, desde aquí os pido a todos valor. Luchad, defended lo que es vuestro y, por favor, tened cuidado. Seguid acampando hasta que vuestro cuerpo aguante”, apeló a los manifestantes desde el hospital, agotada tras el desahucio. Los miles de personas que, indignadas e impulsadas por su historia, protestaban en Madrid, y después en otras ciudades españolas, compartían y atesoraban sus vídeos. La persona que lo inició todo les pedía aguantar. Y lo hicieron.

Todos la llamaban Maricarmen, pero su nombre completo era María del Carmen Abascal. En 1956 su padre alquiló el piso del barrio de Ibiza y allí pasó ella prácticamente toda su vida, junto a su madre y su hermano. Estudió taquimecanografía y secretariado, trabajó 34 años como secretaria del consejo de administración de una empresa farmacéutica y se jubiló en 1998. Nota aquí.



Chambao

 


El Roto

 


miércoles, octubre 07, 2026

Piero

 A los 81 años murió Piero, el cantante de “Mi viejo” y referente de la canción popular

El músico -nacido en italia- dejó un repertorio que combinó baladas y las denominadas canciones de protesta, como “Para el pueblo lo que es del pueblo”

Piero De Benedictis, conocido artísticamente como Piero, murió este miércoles 7 de octubre a los 81 años. El cantautor, cuya obra unió la canción popular con la mirada social y política, dejó títulos que atravesaron generaciones, como “Mi viejo”, “Para el pueblo lo que es del pueblo”, “Llegando llegaste”, “Pedro Nadie” y “Que se vayan ellos”.

Nacido como Piero Antonio Franco De Benedictis el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, en la región italiana de Apulia, llegó a la Argentina cuando tenía tres años junto a su familia. Primero vivió en Banfield, en el sur del conurbano bonaerense, y luego se instaló en Allen, Río Negro. Ese recorrido entre la inmigración, el interior patagónico y la vida urbana de Buenos Aires formó parte de un universo que más tarde aparecería en sus canciones.

De Italia a Río Negro, los primeros años de una voz singular

En Allen cursó la escuela primaria y tuvo sus primeras experiencias musicales. Más adelante ingresó al seminario, con pasos por Viedma y Villa Devoto. Allí se acercó a una formación religiosa que convivió con inquietudes artísticas y con una sensibilidad orientada hacia los problemas sociales.

Su debut profesional ocurrió en 1964, en programas de televisión como Remates musicales, donde interpretaba canciones italianas. Durante esos primeros años grabó sencillos y se presentó en distintos escenarios de Buenos Aires, todavía dentro de un repertorio melódico.

El punto de inflexión llegó a fines de esa década, cuando conoció al periodista y escritor José Tcherkaski. La asociación creativa entre ambos resultó central para el desarrollo de su repertorio. En 1969 apareció su primer álbum, Mi viejo, que incluyó la canción homónima y lo proyectó masivamente en la Argentina y otros países de América Latina.

“Mi viejo” se convirtió en una de las composiciones más difundidas de la música popular argentina. La canción construyó un retrato afectivo de la figura paterna, con una narración directa y cotidiana que permitió que fuera adoptada por públicos de edades y procedencias diversas. Con el tiempo, pasó a integrar el repertorio habitual de homenajes familiares y versiones de distintos intérpretes.

“Pedro Nadie” y la consolidación de su carrera continental

Tras el éxito inicial, Piero amplió su alcance con canciones como “Juan Boliche”, “Vengo”, “Tengo la piel cansada de la tarde” y “Llegando llegaste”. En 1970 obtuvo el primer puesto y los tres Gallos de Oro del Festival Internacional da Canção de Río de Janeiro con “Pedro Nadie”, un tema que incorporaba una perspectiva crítica sobre las jerarquías sociales. Nota aquí.



Cruzando el Charco

 

Adriana Varela

 


Juanlu Mora

 


Nya de la Rubia

 

Eduardo Sacheri

 


Lionel Scaloni

 “Esa aura no se la vi a nadie en mi vida”: Scaloni se rindió a los pies de Messi y explicó cómo intentará reemplazarlo en la Selección

El entrenador se refirió al legado del capitán tras el 3-0 ante Benín en el Monumental y reconoció que afrontar el recambio generacional sin él “va a ser duro”

Lionel Scaloni se mostró apesadumbrado por la despedida de Lionel Messi del equipo nacional tras el amistoso ante Benín en el estadio Monumental, que terminó 3-0 a favor del conjunto albiceleste. En conferencia de prensa, el director técnico de la selección argentina reconoció que atraviesa “agradecimiento eterno” hacia el capitán y admitió que continuar sin él “va a ser duro”.

“Triste porque no va a jugar más con esta camiseta, agradecimiento eterno por todo lo que nos ha dado, por haber defendido esta camiseta como nadie”, expresó Scaloni sobre el final de la etapa de Messi en la Selección, que se extendió durante 21 años y cerró con seis títulos, entre ellos el Mundial de Qatar 2022.

El técnico profundizó en lo que significó compartir el banco de suplentes con el capitán durante los últimos años. “Para mí fue un sueño haberlo dirigido, lo dije adelante de todos. Cualquier argentino hubiera dicho lo mismo”, señaló Scaloni, quien agregó que nunca imaginó llegar a este lugar en su carrera. “En ningún momento de mi vida me puse a pensar que iba a ser entrenador del mejor futbolista de la historia”, afirmó.

Respecto al nivel futbolístico de Messi, el entrenador consideró que mantuvo una vigencia sostenida a lo largo de dos décadas. “Ha sido el mejor en 20 años de carrera, todavía lo sigue siendo”, sostuvo. Según explicó, las lágrimas que mostró durante la jornada en el Monumental respondieron directamente a ese reconocimiento. “Agradezco infinitamente haber estado con él, las lágrimas fueron por eso”, indicó.

El entrenador relató además cómo repercutió la despedida en el funcionamiento del equipo durante los primeros 45 minutos, en los que la selección argentina no logró abrir el marcador ante Benín. “Lo saludé, demasiado tuvo, demasiado emotivo. El primer tiempo los compañeros mismos estaban nerviosos, no sabían qué jugada elegir, porque fue una noche muy especial”, señaló.

Según explicó, la presión no provino del rival sino del deseo colectivo de que la despedida resultara un éxito para el capitán. “No fue fácil porque querían que le fuera bien, todos querían que él hiciera lo mejor”, afirmó Scaloni. El entrenador también se detuvo en el desgaste emocional que atravesó el propio Messi en los días previos al encuentro. “Debe ser muy emotivo para él, desde el domingo empezó, todos le hablan, lo saludan”, relató, y agregó una reflexión sobre la dificultad de competir en ese contexto. “Jugar un partido después de dos días así no es fácil. Pero lo sacamos adelante”, concluyó sobre ese tramo del partido. Nota aquí.