jueves, junio 04, 2026

Luis Fercán & Mr. Kilombo

 

Tato López & César de Centi

 


Rodolfo Serrano

  Los espejos

“Pasé la velada solo y triste, sentado en un sillón cerca del fuego. Estaba adormecido y llamaron a la puerta con grandes aldabadas, que en el silencio de las altas horas parecieron sepulcrales y medrosas. Me incorporé sobresaltado, y abrí la ventana”.
Ramón del Valle-Inclán. Sonata de otoño
Valle-Inclán visita a su amigo el Marqués de Bradomín
Como usted, Bradomín, yo siempre quise
ser el último amor. Pocos comprenden
esa sutil belleza que aparece
en los amantes viejos, cuando saben
que el futuro es fugaz como la dicha.
Entonces el amor se hace derrota,
como esas tristes causas —siempre nobles—
que fueron condenadas al olvido.
Pero, usted bien lo sabe, en el fracaso
queda el tenue perfume de la gloria.
Los viejos caballeros guardan siempre
pasiones y nostalgias, el recuerdo
de un nombre que invocar en el combate
o el dorado fulgor de un cuerpo joven
en la orgía de noches de victoria.
Ya ve usted, Bradomín, yo nunca tuve
las vidas que soñaba, sin embargo,
las dejé por escrito y usted mismo
las llevó por la historia y la leyenda.
Fue un placer conocerlas en su nombre.
(Le acompaño a la puerta, amigo Valle.
No tengo servidumbre. Vivo solo.
Viene a veces del Palacio de Brandeso
la añoranza de Concha y de su muerte.
Concha. Pobre Concha, mi amor último).

Coque Malla & Leiva

 

Manu Míguez

 


Ni Una Menos

 Ni Una Menos como nunca

Todavía no logramos salir de una encerrona: cada vez que se describe a las violencias contra las mujeres como fruto de desigualdades estructurales, la respuesta masculina cierra filas, se limita a una autodefensa.

Acercarse a los feminismos es ahora, como ayer, puro instinto de supervivencia. Poner distancia (como cuando se dice “los derechos están bien, pero ¿por qué ese capricho de dejar de ser femeninas?”) es reducir la transformación de la cultura entera que los feminismos proponen a sólo dejar de depilarse las axilas.

Cuando un femicidio por azar (porque hay uno cada día) se transforma en duelo nacional, se vuelve a poner a la vista que en el fondo la discusión es por el derecho a estar vivas, en una primera instancia, y después también, ¡ambiciosas!, por el derecho a vivir una vida medianamente vivible.

En estos años a estas cosas las repetimos tantas veces... Las suficientes para que suene a consigna o clisé. Pero no lo repetimos lo suficiente como para que dejemos de contar muertas a un ritmo que es el de una masacre.

Por más que los poderosos aseguren que le han puesto fin al patriarcado con un golpe de cuerdas, o que el femicidio es una sobreactuación de centroizquierda, todavía sigue siendo necesario correr el riesgo de ser un disco rayado aguafiestas y decir que el lugar de mayor peligro para nosotras es nuestra casa en caso de compartirla con un varón. El 56% de los asesinatos de mujeres en el mundo son cometidos por nuestras parejas o alguien del entorno familiar, mientras que sólo el 11% de los asesinatos de varones suceden en el ámbito privado.

Agostina Vega tenía 14 años cuando desapareció, hace poco más de una semana. Igual que Chiara Páez, asesinada en 2015. El asesinato de Chiara encendió la chispa para la organización del primer Ni Una Menos, movimiento que trascendió fronteras y fue replicado en todo el mundo. Entre ese debut y hoy llevamos 3424 muertes, según La Casa del Encuentro. De esos asesinatos, 3073 fueron femicidios y femicidios vinculados (cuando un hombre mata a alguien para causarle sufrimiento a una mujer).

Claudio Barrelier, el hasta ahora único acusado por el femicidio de Agostina, está detenido. El hombre de 33 años había sido denunciado el año pasado por privación ilegítima de la libertad por una mujer que salió de su casa desnuda y pidiendo ayuda. En mayo de 2025 estuvo detenido 20 días. El fiscal Iván Rodríguez lo dejó libre, fianza de por medio.

¿Era exclusiva responsabilidad de la madre de Agostina identificar a un posible femicida (como se lee y escucha por ahí)? Barrelier era un varón perfectamente integrado a espacios sindicales, laborales, deportivos, partidarios. Un empleado del Estado, públicamente legitimado, con antecedentes por violencia. ¿Nadie conocía ese prontuario?

¿Qué comunidades de varones interceden cuando un integrante ejerce esta clase de violencias? No podría nombrar ni una. Y eso sucede en todas las clases sociales y en los espacios políticos de todos los colores: los pactos de silencio masculinos son increíblemente transversales.

Todavía no encontramos las estrategias para hablar de este tema y salir de la encerrona que se suele producir en ese diálogo: cada vez que se describe a estas violencias como fruto de desigualdades estructurales, la respuesta masculina cierra filas, se limita a una autodefensa. El análisis del funcionamiento de un sistema se reduce a la ofensa personal (“No todos los hombres: porque yo nunca”). Nota aquí.



Mon Laferte

 

Tata Cedrón & Rafa Urretabizkaya

 


Marita Monteleone

 Murió Marita Monteleone, la emblemática voz de los mensajes telefónicos en Argentina y figura de la locución

La locutora falleció a los 68 años luego de varios días internada en terapia intensiva. La artista marcó a miles de hogares de nuestro país con frases como “el número solicitado no corresponde a un abonado en servicio”

La noticia del fallecimiento de Marita Monteleone conmocionó al mundo de la locución argentina. La voz que acompañó durante décadas a millones de usuarios telefónicos dejó una huella tan reconocible como entrañable. Su partida a los 68 años, tras varios días de internación en terapia intensiva, fue confirmada por Radio Mitre, que detallaron que sus restos serían velados en la Casa Marchitto, en la avenida Corrientes.

Monteleone forjó una carrera única en el ámbito de la locución y la telefonía nacional. Desde los años 90, su voz fue la encargada de frases que quedaron grabadas en la memoria colectiva en la línea 113 (del ex Entel, luego Telefónica) y de la línea 110 (información de abonados). “El número solicitado no corresponde a un abonado en servicio”, “La característica marcada se encuentra momentáneamente congestionada” y “El destino que usted quiere alcanzar se encuentra temporalmente congestionado” fueron algunas de las advertencias sonoras que la convirtieron en una presencia constante en los hogares argentinos.

En una entrevista con Infobae en 2019, la locutora recordó el momento que la marcó: “Eso marcó un comienzo de mi voz dentro de los hogares argentinos, que se extiende hasta el día de hoy”. Relató que fue un ingeniero de Entel quien la contactó mientras actuaba en un show de tango en el Café Tortoni. Así nació una colaboración que la transformó en la voz indiscutida de los sistemas automáticos de telefonía.

Durante más de tres décadas, la frase “El número solicitado no corresponde a un abonado en servicio” se volvió familiar para generaciones. Monteleone bromeaba sobre el impacto de su trabajo: “¡Bien que algunos me insultan!” y confesaba que, al escuchar su propia voz como respuesta automática, sentía una mezcla de gracia y satisfacción: “Me da risa, pero al mismo tiempo me gusta porque yo le puse una impronta con el tono en que lo dije. Dejás la firma. Si podés marcar la diferencia, no se paga con nada”. Nota aquí.



Tute

 


miércoles, junio 03, 2026

Babasónicos

 

Silvia Pérez Cruz

 Silvia nos cuenta por Facebook.

El pasado martes la @academusica nos premió como mejor disco de cantautor por “Silvia&Salvador” y mejor canción en catalán por “Ben poca cosa tens”. Muchísimas gracias, entre tantos trabajos maravillosos es un honor que se fijen en un@.
Quiero dar las gracias a @salvadorsobral.music y por querer compartir este viaje conmigo, unir nuestras voces como pájaros hermanos que no distinguen donde empieza uno y termina el otro, para honrar las canciones de nuestros compañer@s compositor@s contemporane@s. Gracias de corazón a:
1. Recordarte. @silviaperezcruzzzzz
2. Ben poca cosa tens. Silvia y #miquelmartipol
3. El corazón por delante. @drexlerjorge
4. Hoje já não é tarde. @luisasobral
5. L’amour reprand ses droits @carlos_montfort @jennathiam
6. Someone to sing me to sleep. @launoah57
7. Mudando os ventos. @leoaldrey @salvadorsobral.music
8. Muerte chiquita. Javir Galiana de la Rosa
9. Este presente. @carlos_montfort 🤍
10. Minhas marcas. @doramorelenbaum @guilhermelirico
11. Tempus fugit (plor per Palestina) @marcomezquida
Gracias por regalarnos tan bellas canciones. Qué honor que escriban canciones pensando en nuestras voces. Gracias a @onthejuan por su acompañamiento y entrega en lo humano y en la producción del disco y a Alberto Pérez @sol_de_sants_studios por grabarlo en su templo. Gracias a los músicos que nos han acompañado con sus saberes y ternuras: @martaromamusic (cello), @dariobami (guitarra) , @sebastiagris (guitarra acústica i banjo). Poder viajar con vosotros por España, Portugal, Alemania, Japón, Uruguay, colombia y Brasil ha sido un regalo. Y a los dos equipos gracias por adaptarse unos a otros y dar lo mejor. Juntar dos equipos nunca es fácil pero lo conseguimos. @plomezyvargas @danielasenademelo
Fotos: @diniloris




Cucuza Castiello

 


José Saramago

 


Pepe Mujica

 

Emiliano del Río

 


Ángel Petisme

 CiberCanción de Autor nos cuenta por Facebook.

Posada de Sangre- Ángel Petisme
El pasado viernes, Ángel Petisme presentó en la librería La Esquina del Zorro en el popular barrio madrileño de Vallecas su "libro-disco" Posada de la Sangre acompañado de su amigo Luis Farnox, El Mecánico del Swing. Un nuevo proyecto de Petisme que recupera la memoria de Buñuel y de los poetas del 27, silenciados, asesinados o empujados al exilio. Entre canciones, poesía y mucha memoria, el poeta y cantautor bilbilitano, ahora afincado en Barcelona, reivindica la cultura rebelde y la libertad, en un proyecto sacado adelante de forma totalmente independiente y a pulmón. Una cita para recordar que el arte también sirve para mantener viva la dignidad y la memoria. Entre canciones, poemas y recuerdos, ambos nos regalaron una tórrida tarde llena de cultura, memoria y buen humor. Se habló de Lorca, de Pedro Garfias, de Rafael Alberti, de la Residencia de estudiantes e incluso hicieron un análisis del verso alejandrino.Fue un placer ver la camaradería de dos amigos que han compartido camino en las duras y en las maduras, con una complicidad que se notaba en cada intervención.Ambos desplegaron un discurso erudito sobre la figura de Buñuel y su obra. también sobre la Generación del 27, pero siempre salpicado de anécdotas, cercanía y sonrisas, haciendo que la historia y la literatura llegara a los asistentes de forma amena y viva. Una presentación donde la música, la amistad y la memoria caminaron de la mano.Haceros con un ejemplar. Lo vais a disfrutar (El libro contiene un código QR para descargar el disco)















Juan Diego Botto

 

Sara Torres

 


Benjamín Prado

"Ojalá me hubieran tratado mis parejas como me han tratado mis amigos"

El escritor publica sus memorias, 'Qué estoy haciendo aquí', un libro lleno de vida con aroma a homenaje en el que se muestra agradecido con sus maestros.

A sus 64 años, Benjamín Prado (Madrid, 1961) no había pensado aún en escribir sus memorias. Sin embargo, un diagnóstico médico inesperado precipitó la escritura de Qué estoy haciendo aquí (Alfaguara), su último libro, en el que reconoce que en su vida "todo ha ocurrido, al menos en gran parte, por casualidad". Conocer, por ejemplo, a tres de las personas más importantes de su vida en los bares: Rafael Alberti, Joaquín Sabina y Luis García Montero.

Desde entonces, se desempeña como escritor –poeta, novelista y ensayista–, pero también se inmiscuye con sumo respeto –y no poca destreza– en el oficio del letrista de canciones, del columnista, del tertuliano político... Incluso debutó recientemente como actor, con sorprendente solvencia, en la serie Los años nuevos (2024) de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña.

Para terminar de componer esa figura ecléctica que lo distingue entre sus contemporáneos, fue determinante, según el autor de Mala gente que camina, "cierta capacidad de arrojo para sacar los pies del tiesto, cruzar líneas que en teoría no estaban ahí para uno, meterme en habitaciones donde no me habían invitado a entrar y probarme camisas de once varas para ver qué pasaría".

Cuajado de jugosísimas anécdotas, reflexiones sobre la vida y el oficio del creador, personajes fascinantes y algún que otro dardo más alejado del ajuste de cuentas que de la justicia poética, Qué estoy haciendo aquí es, antes que nada, un homenaje a sus maestros y un hermoso reconocimiento a sus amigos.

A sus 64 años, Benjamín Prado (Madrid, 1961) no había pensado aún en escribir sus memorias. Sin embargo, un diagnóstico médico inesperado precipitó la escritura de Qué estoy haciendo aquí (Alfaguara), su último libro, en el que reconoce que en su vida "todo ha ocurrido, al menos en gran parte, por casualidad". Conocer, por ejemplo, a tres de las personas más importantes de su vida en los bares: Rafael Alberti, Joaquín Sabina y Luis García Montero.

Desde entonces, se desempeña como escritor –poeta, novelista y ensayista–, pero también se inmiscuye con sumo respeto –y no poca destreza– en el oficio del letrista de canciones, del columnista, del tertuliano político... Incluso debutó recientemente como actor, con sorprendente solvencia, en la serie Los años nuevos (2024) de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña.

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, preside la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal en la sede de FerrazEl presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, preside la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal en la sede de Ferraz

Para terminar de componer esa figura ecléctica que lo distingue entre sus contemporáneos, fue determinante, según el autor de Mala gente que camina, "cierta capacidad de arrojo para sacar los pies del tiesto, cruzar líneas que en teoría no estaban ahí para uno, meterme en habitaciones donde no me habían invitado a entrar y probarme camisas de once varas para ver qué pasaría".

La poesía resiste y suena: 'Un estallido', veinticinco autores jóvenes honran la diversidad

Cuajado de jugosísimas anécdotas, reflexiones sobre la vida y el oficio del creador, personajes fascinantes y algún que otro dardo más alejado del ajuste de cuentas que de la justicia poética, Qué estoy haciendo aquí es, antes que nada, un homenaje a sus maestros y un hermoso reconocimiento a sus amigos.

Pregunta. Poeta, novelista, periodista, letrista y hasta actor, pero ¿qué une a aquel joven que empezó recitando poemas en el Rincón del Arte Nuevo con el hombre que hoy escribe sus memorias?

Respuesta. Creo que me mantiene la curiosidad: el preguntarme siempre qué pasaría si lo hiciera. Siempre he tenido la teoría de que uno no escribe para decir lo que piensa, sino para saber lo que piensa. Uno se mete a hacer una serie, letras de rock o una tertulia política para ver qué pasaría y cómo es ese mundo por dentro. Porque desde entonces lo ves de otra manera: tú haces una serie y el resto de las series las ves de otro modo. Es el sentido de la curiosidad...

P. A los jóvenes que tratan de abrirse hueco en el mundo de la literatura y el periodismo podría parecerles, después de leer estas memorias, que esto es coser y cantar. Pero más allá de la fortuna que siempre lo ha acompañado, hay algo más.

A sus 64 años, Benjamín Prado (Madrid, 1961) no había pensado aún en escribir sus memorias. Sin embargo, un diagnóstico médico inesperado precipitó la escritura de Qué estoy haciendo aquí (Alfaguara), su último libro, en el que reconoce que en su vida "todo ha ocurrido, al menos en gran parte, por casualidad". Conocer, por ejemplo, a tres de las personas más importantes de su vida en los bares: Rafael Alberti, Joaquín Sabina y Luis García Montero.

Desde entonces, se desempeña como escritor –poeta, novelista y ensayista–, pero también se inmiscuye con sumo respeto –y no poca destreza– en el oficio del letrista de canciones, del columnista, del tertuliano político... Incluso debutó recientemente como actor, con sorprendente solvencia, en la serie Los años nuevos (2024) de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña.

Un agente de la Policía Nacional empuja por la espalda a una docente.

Para terminar de componer esa figura ecléctica que lo distingue entre sus contemporáneos, fue determinante, según el autor de Mala gente que camina, "cierta capacidad de arrojo para sacar los pies del tiesto, cruzar líneas que en teoría no estaban ahí para uno, meterme en habitaciones donde no me habían invitado a entrar y probarme camisas de once varas para ver qué pasaría".

La poesía resiste y suena: 'Un estallido', veinticinco autores jóvenes honran la diversidad

Cuajado de jugosísimas anécdotas, reflexiones sobre la vida y el oficio del creador, personajes fascinantes y algún que otro dardo más alejado del ajuste de cuentas que de la justicia poética, Qué estoy haciendo aquí es, antes que nada, un homenaje a sus maestros y un hermoso reconocimiento a sus amigos.

Pregunta. Poeta, novelista, periodista, letrista y hasta actor, pero ¿qué une a aquel joven que empezó recitando poemas en el Rincón del Arte Nuevo con el hombre que hoy escribe sus memorias?

Respuesta. Creo que me mantiene la curiosidad: el preguntarme siempre qué pasaría si lo hiciera. Siempre he tenido la teoría de que uno no escribe para decir lo que piensa, sino para saber lo que piensa. Uno se mete a hacer una serie, letras de rock o una tertulia política para ver qué pasaría y cómo es ese mundo por dentro. Porque desde entonces lo ves de otra manera: tú haces una serie y el resto de las series las ves de otro modo. Es el sentido de la curiosidad...

P. A los jóvenes que tratan de abrirse hueco en el mundo de la literatura y el periodismo podría parecerles, después de leer estas memorias, que esto es coser y cantar. Pero más allá de la fortuna que siempre lo ha acompañado, hay algo más.

R. Mira, ser yo ahora mismo es imposible porque nací cuando aún estaba viva la generación del 27, la del 36 y la del 50; era el momento de la eclosión del boom latinoamericano... Si metías un poco la cuchara en esos platos, podías acabar siendo amigo de Alberti, ir un día a casa de Gerardo Diego o a la biblioteca de Dámaso Alonso, otro día a cenar con García Márquez y otro con Cortázar. Eso ahora es imposible. Siempre digo que en aquellos años el trabajo más fácil del mundo era ser jurado del Premio Cervantes, porque la duda era si dárselo a Onetti o a Vargas Llosa; a Alberti o a Borges… Esos escritores mitológicos ya no existen.

»Luego, en lo personal, he tenido una suerte casi inverosímil: si no fuera porque es verdad, sería increíble. Que tu profesor te mande leer a Alberti un viernes y el sábado te lo encuentres en el bar de la esquina… Además, tienen que pasar dos cosas: encontrarte con Alberti y que, por alguna razón misteriosa, le caigas bien. No tengo ni la más remota idea de qué vería él en mí, pero sí sé que hay que tener mucha suerte para ser yo.

P. Dice que siempre ha estado ahí el miedo a fracasar, a que lo acusen de impostor. ¿Crees que su eclecticismo ha podido pasar factura a la notoriedad de su obra literaria, que le haya restado la dimensión que merece?

R. No sabría decirte. Como escritor me va muy bien en cuanto a lectores y ediciones. Posiblemente me podría haber ido mejor desde un punto de vista más académico, pero soy muy poco competitivo; me gusta compartir y muy poco competir. Me alegro mucho de los éxitos ajenos y lo que tengo me hace feliz. He conseguido los dos objetivos principales de mi vida: que me pagasen por leer y no tener un trabajo fijo. Vivo de la literatura, así que no tengo cuentas pendientes con nadie. Nota aquí.



Andrés Suárez

 

Helena Resano

 


Víctor Claudín

 Víctor nos cuenta por Facebook.

El sábado pasado participé, con las limitaciones que correspondían a un acto de treinta y tres participantes, uno más o uno menos; es decir, a un acto muy coral. Limitación que asumí encantado, como uno más, claro, porque, aunque mi intervención sólo hubiera contado con un minuto de escenario, hubiera querido estar igualmente, sin la menor duda. Sumándome al resto de grandes artistas, unos con mucha trayectoria, otros con bastante menos, unos habiendo conocido intensamente a Pablo, otros no tanto, pero todos queriendo estar en el entrañable recuerdo a un gigante, y teniendo todo el derecho para hacerlo.
El público casi llenaba el imponente recinto, y salió encantado con lo que había presenciado, tanto que no se movieron en las más de dos horas de un calor, a veces doloroso, aplaudiendo con estruendo muchas veces (salvo los quince minutos de descanso previstos). No se movió ni un alma hasta el final. Entre ellos, familiares de Pablo, a los que se les veía gozar y emocionarse, incluido su hermano Antonio, que encontrártelo representaba un reencuentro fugaz con Pablo.
Se produjo lo que, me parece, se buscaba, el abrazo entre los participantes y el público. Un emotivo abrazo de todos con el recuerdo del enorme tipo y magnífico artista que fue nuestro amigo Pablo. Pablo querido.
El acto se desarrolló con un orden y una sincronización espléndida, merced a contar con un regidor que lo condujo escrupulosamente.
¡Qué bello acto de reconocimiento y amor a uno de los más grandes personajes de nuestro tiempo!
Todo se lo debemos a la iniciativa, la pasión y la cabezonería de Clara Ballesteros, ¡gracias, Clara! Ella ya ha explicado la razón de ausencias notables, que no disminuyó la importancia de los que sí quisieron y pudieron estar. A quien se sumó el trabajo impecable y la acogida por parte de la Escuela.
Cierto, al parecer se cometió un error con Fernando Gonzalez Lucini, que era quien tenía el honor de abrir el acto. Por lo visto nadie le explicó que contaba con un tiempo limitado para su intervención (a mí tampoco, pero lo deduje de los compañeros que cantaban o recitaban, presentes en el cartel anunciador, de ahí que ya hubiera comunicado que me limitaría a leer dos poemas de Pablo). Pues a ese grave error se le sumó una gruesa metedura de pata cortándole de la forma en que se hizo. Clara ya ha asumido el error.
Sin entrar en la razón de si fue necesaria o no la forma de actuar de Lara López (una profesional como la copa de un pino, a pesar de ese pesar, que en el resto fue impecable), entiendo muy bien el disgusto y la indignación de Fernando. Claro que lo entiendo. Hasta comprendo que el desagradable incidente le enturbiara el gozo de lo que no sé si siguió presenciando hasta el final, incluso comprendo que haya hecho pública su rabia.
Lo que no entiendo, y me abochorna sobremanera, es que ese dolor le haya llevado a torpedear la hermosura del encuentro alrededor de la figura de Pablo, de todo el trabajo, calificándolo de caótico. ¡Qué pena me ha dado!
Para colmo, no creo que el evento tuviera que ver con una pugna por averiguar al más íntimo de Pablo o algo parecido, consideraciones que han surgido en comentarios. Seguramente difícil competir con Fernando ni con el, también grande, Luis Mendo Muñoz. ¡Gracias a ti también, querido Luis, por tu valiosa y entrañable presencia! Y, claro, a Maria Jose Hernandez, a Javier Bergia, a Javier Batanero, a Javier Ruibal Dosl, a Luis Farnox y su querida Alma, a Olga Roman, a Juana Vázquez Marín… y al resto de participantes. ¡Todo resultó magnífico tras el encontronazo del principio, y nadie debiera haberlo empañado! Quienes lo disfrutamos desde el principio hasta el final, lo sabemos, y no lo olvidaremos.
Por cierto, querido Fernando (CiberCancion De Autor), como siempre, agradecidísimo por tu crónica, visual y escrita.





Javier Bergia

 

Lionel Messi

 Leo Messi, Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026

El astro argentino, ganador de ocho Balones de Oro y considerado uno de los mejores futbolistas de la historia, recibe el trofeo antes de encarar su último Mundial.

El Princesa de Asturias reconoce a Leo Messi. El jurado, reunido en Oviedo y presidido por Teresa Perales, galardonó al futbolista argentino, de 38 años —cumplirá 39 el próximo 24 de junio—, entre 27 candidaturas de 12 nacionalidades, por “su deslumbrante talento, su excepcional trayectoria deportiva y su formidable y continuada labor solidaria para promover el acceso a la educación y el cuidado de la salud de los niños más desfavorecidos”. Pero Messi no es solo eso. El fallo añade que el jugador formado en la cantera del Barcelona “se ha ganado también el respeto y admiración de todos por su ejemplar comportamiento dentro del campo y por su constancia, humildad y compromiso con el juego colectivo”.

Tras la Creu de Sant Jordi de 2019, España vuelve a encumbrar a Messi. Es el octavo argentino que viajará a Oviedo. De Bunge a Sandra Díaz, la presencia argentina —y próxima— recorre los premios Príncipe, hoy Princesa, de Asturias con una constancia silenciosa. En 1982, Bunge en Comunicación y Humanidades. En 1985, Alfonsín, Cooperación Internacional, y también la ciencia, con Vázquez y Rosenblueth en Investigación Científica y Técnica. En 2002, Barenboim y Said, Concordia. Después, Quino, Comunicación y Humanidades, en 2014. Les Luthiers, el mismo apartado, en 2017. En 2019, Díaz, Investigación Científica. Y ahora Messi, Deportes. El octavo. Distintos campos, un mismo hilo conductor: prestigio. Ninguno, sin embargo, con el vínculo afectivo y deportivo de Messi con España.

En el año 2000, en una Argentina que ya olía a crisis, apareció el Barcelona. Y con él, una doble posibilidad: para un Lionel canijo —con un problema hormonal que el club asumió— y para toda la familia. “El día en que salimos desde Argentina con un bagaje de sueños e ilusiones, pero también con muchos miedos, Lionel parecía disfrutar de ese viaje. Seguramente, en su cabeza solo giraba la idea de conocer, llegar y quedarse en Barcelona. Pero supongo que también empezaba a forjarse la idea de triunfar en lo que más quería: el fútbol”, le escribió Jorge a Leo.

Y de qué manera lo consiguió. En 2004 debutó con el primer equipo del Barcelona. Diecisiete años después, tras un pacto que Joan Laporta no pudo —o no quiso— sostener, Messi dejó el club y se marchó al PSG. Su legado, en cualquier caso, no tiene precedentes: 778 partidos, 672 goles y 288 asistencias. Y 35 títulos: entre ellos, diez Ligas y cuatro Champions. El compromiso con la competencia —con el fútbol— se trasladó de París a Miami, siempre unido a la selección argentina. Hoy suma 47 títulos y apunta al Mundial de 2026, en Estados Unidos, México y Canadá. El último, en Qatar 2022.

Messi se marchó de España, pero nunca dejó de pensar en Barcelona. “Tengo muchas ganas de ir para ahí, que extrañamos mucho Barcelona, que los nenes continuamente y mi mujer hablamos cosas de Barcelona, la idea de volver a vivir ahí”, dice Messi. No engaña: prepara su regreso. En el último mes compró el UE Cornellà, un proyecto que lo ilusionó especialmente, pero también amplió su patrimonio en Barcelona con las galerías Via Wagner en Turó Park. Una adquisición a través de su sociedad, socimi, que ya controlaba un edificio en la calle Urgell, junto al Clínic. Ahora suma otra pieza. Menos brillante. Más estratégica. A su alrededor crecen otros proyectos: MiM Hotels —Sitges, Ibiza, Mallorca, Baqueira, Sotogrande, Andorra—, operados por Meliá. Y Hincha, con Nandu Jubany. Ladrillo, marca y cocina. Y fútbol. Negocio diversificado para el argentino que siempre tuvo en la mira de sus negocios, es decir, de su futuro tras la retirada, a España.

Y España lo honra con el Princesa de Asturias. La entrega se celebra cada octubre en Oviedo, en una ceremonia solemne presidida por los Reyes, junto a la Princesa de Asturias y la infanta Sofía. Cada premio incluye una escultura de Joan Miró —símbolo del galardón—, un diploma, una insignia y una dotación de 50.000 euros. Nota aquí.



Claudi Pérez

 


El Roto

 


martes, junio 02, 2026

Nadia Álvarez & Quique González

 

Félix Maraña

 LUZ BORGIANA

¿Se sabe por qué Borges no veía?
¿Por qué, si tanta luz, sus ojos
tenían escondidos en realojos
magia, fulgor, talento y poesía?
¿Se puede ya saber por qué tenía,
y provocaba envidia cuanto enojos
en otros escritores y qué antojos
brotan en quien no ve la poesía?
No quiso Borges plantar un desafío
a todos sus lectores siderales
porque su voz provoca ardor y frío.
¿Dónde estará el remedio de los males
que acechan a los hombres, el resfrío
que advierte si no están en sus cabales?