viernes, abril 24, 2026

Bar Dueñas

 El bar de Sevilla que sobrevive al turismo masivo: nació como ultramarinos hace un siglo y es famoso por sus albóndigas y espinacas con garbanzos

Este negocio familiar situado en el Centro de la capital hispalense ofrece una cocina tradicional andaluza con recetas que han pasado de generación en generación

En pleno Centro de Sevilla se esconde un rincón gastronómico que ha conseguido mantenerse intacto a pesar del paso de los años y continuar sirviendo los mejores guisos a precios de antes sin la masificación que presenta gran parte de los negocios de esta zona. Se trata del bar Dueñas, un negocio familiar en el que los platos de siempre y los sabores de antaño son su mayor emblema.

El bar Dueñas abrió sus puertas por primera vez en el año 1973 de la mano de la familia Boa en su actual ubicación, en la calle Gerona, muy cerca del Palacio de Dueñas.

Un negocio con origen en un antiguo ultramarinos

Sin embargo, los orígenes de este establecimiento se remontan mucho atrás, sobre el año 1929, cuando este local era una tienda de ultramarinos y un almacén en el que se vendían bebidas, conservas y demás productos.

Sin embargo, en 1973 fue adquirido por José Boa, quien lo convirtió en un bar y empezó a servir tapas y guisos elaborados por su esposa, Conchita Limón.

Unas recetas que han pasado de generación en generación hasta mantenerse en la actualidad y en la que brillan platos como sus famosas y contundentes albóndigas de la casa, las espinacas con garbanzos o el cocido.

Un local que mantiene la estética sevillana de antaño

Pero este negocio no solo ha mantenido su recetario durante décadas, sino también su estética, pues aún se puede encontrar en su local el mismo mostrador de manera de caobilla, el techo alto y la distribución que presentaba cuando era una tienda de ultramarinos.

Además, este entorno sevillano es un ejemplo perfecto de la estética más tradicional de los negocios sevillanos de antaño, con paredes llenas de cuadros de Semana Santa, fotos antiguas y azulejos.

Tapas y guisos tradicionales desde 3 euros

Un negocio que aún recibe a parroquianos y vecinos, además de algún visitante curioso que busca probar la comida sevillana de verdad, y que sigue en manos de la familia Boa.

Además, este entorno sevillano es un ejemplo perfecto de la estética más tradicional de los negocios sevillanos de antaño, con paredes llenas de cuadros de Semana Santa, fotos antiguas y azulejos.

Del pescaíto frito al secreto ibérico en su carta

Un refugio gastronómico que recibió en innumerables ocasiones a la duquesa de Alba para probar algunos de sus platos de la cocina tradicional andaluza, como sus boquerones, gambas rebozadas, croquetas caseras, pescaíto frito y chocos de Huelva, así como el secreto ibérico, los chipirones o el lomo de atún.

"Es la típica taberna sevillana muy bien decorada, con gente muy agradable, comida típica y bien elaborada", recalcan sus propios clientes a través de las reseñas del bar. Además, indican: "Nos ha gustado tanto todo que hemos pedido de más y nos lo hemos llevado a casa".

Un bar sin agobios turísticos en pleno centro

De igual modo, entre los comentarios se puede leer: "Es un buen bar para tapear sin los agobios del turisteo que ha acaparado otros bares de Sevilla". Nota aquí.




Antonio de Pinto

 


El Chojin e Ismael Serrano

 

Alberto Alcalá

 


Juanlu Mora

 


Luis Pastor

 


Rolo Sartorio

 

Frank Delgado

 


Ramón Serrano

 DONDE EL VERBO CANTA

Es el misterio
el ritmo y la melodía
el diapasón y el sahumerio
recitan ángeles en el trono del Parnaso
al pie de la morada del dios Apolo con sus Musas y sus Anjanas
es el misterio del aire donde el verso vibra
y quedamente canta
es el misterio de la mar en el cenit de la esperanza
es el misterio de la música por el aire
el tiempo de las luces y los trinos
luciérnagas y jilgueros por el bosque de los rumores y las brumas
es el misterio de los cánticos en lontananza
cual escala hacia los cielos
altas nubes sobre las esmeraldas
por dónde navegan con harmonia las palabras
la luz del sol
el brillo esplendoroso de las dos acacias
es el misterio del abecedario con su arpa
recitad la música cuando despunta el alba
recitad palabra sobre palabra.



Caballeros de la Quema

 

Carlos Chaouen

 


Enrique Breccia

“El desarraigo me está secando el alma”: a sus 80, Enrique Breccia, maestro argentino de la historieta, anuncia su decisión de abandonar Roma

En un encuentro con Infobae en su casa del barrio histórico de Tiburtino, rodeado por las murallas aurelianas, el legendario ilustrador reflexiona sobre sus catorce años en Italia, critica la degradación del arte contemporáneo y explica por qué necesita regresar a la llanura bonaerense para salvar su creatividad

El ilustrador e historietista argentino Enrique Breccia anunció su decisión de abandonar Roma tras catorce años y regresar de manera definitiva a Mar del Sur, el pueblo costero donde se forjó su vínculo con la llanura bonaerense. La trayectoria internacional lo convierte en uno de los referentes de la historieta contemporánea. Su carrera destaca por la consistencia de su identidad artística a pesar de las exigencias de las grandes editoriales globales.

En 2011, su trayectoria fue reconocida con el premio Gran Guinigi como Maestro de la Historieta. En 2012, recibió el Diploma al Mérito de los Premios Konex como uno de los mejores ilustradores de la década en Argentina.

Durante el encuentro con Infobae en su casa del barrio Tiburtino, uno de los sitios históricos del este de Roma, ubicado junto a las murallas aurelianas y atravesado por la vía Tiburtina, que conecta la ciudad con la antigua Tivoli, Breccia rechaza la categoría amplificada de “artista” y denuncia la pérdida del “viejo concepto griego de belleza, verdad y bien”.

Breccia nació en Buenos Aires en 1945, hijo del legendario dibujante Alberto Breccia. Comenzó su carrera profesional a fines de la década del sesenta ilustrando novelas para la editorial Difusión. Su primer trabajo relevante fue la colaboración en La vida del Che (1968).

Durante los años setenta y ochenta, su labor atraviesa distintas publicaciones: la serie Spy 13 para la editorial británica Fleetway (bajo seudónimo y durante ocho años), aportes a la revista Linus en Italia y la publicación de El buen Dios y Alvar Mayor junto a Carlos Trillo en la revista Skorpio. En la Editorial Récord colaboró con guionistas como Guillermo Saccomano, Ricardo Barreiro y Walter Slavich, consolidando su presencia en el circuito argentino e internacional. Nota aquí.



Víctor Manuel

 


Erlich

 


jueves, abril 23, 2026

Jorge Luis Borges

 


La Banda Sabinera

 


Los Pérez García

 

Narea & Puche

 


Paris Joel

 Y llovieron violines

El primero se hizo añicos de sorpresa,
Sin aliento se despedazó el segundo,
Y llovieron violines
En el patio de luces
Negando la sobremesa.
Maullidos de quebrantos,
La alquimia de la madera,
Rompiendo ataudes,
Cuerdas,
Arcos,
Lacera que lacera.
La música liberada,
Dodecafónica,
Estridente
En la colmena de vecinos
Callados con sus Redes.
La incredulidad cristalizada
Era hilera de ventanas,
Y mientras arreciaba,
No pensé en otra cosa
Que en secar lágrima
Tras
Lágrima.



Iván Noble

 


Miguel Ángel Solá

 

Paula Mattheus


 

Han Kang

 “¿Seré yo la rara al no sentir vértigo después del Nobel?”

La escritora surcoreana defiende la vida y el amor en su literatura de colisiones, y es la estrella en la fiesta de Sant Jordi en Barcelona.

Han Kang sigue siendo esa mujer menuda, educada, amable, de apariencia tímida y con el mismo tono humilde y la voz muy bajita que la caracterizaba, pero es evidente la luminosidad radiante que hoy desprende esta escritora surcoreana que recibió el Nobel de Literatura en 2024, cuando se convirtió en la primera persona de su país en conseguirlo y en una de las más jóvenes de la historia del premio. La escritora, nacida en Gwangju (Corea del Sur) hace 55 años, recibió este miércoles a EL PAÍS en Barcelona, donde ha acudido a la llamada de Sant Jordi, la gran fiesta del libro que se celebra en la capital catalana en tiempos en que crece en España el refugio de la lectura. Como librera que ha sido hasta hace dos años, le emociona el entusiasmo que se respira en la ciudad en torno a la literatura.

Hay autores de un solo universo; otros capaces de combinar muchos registros. Y luego está Han Kang. La escritora lo vuelve a demostrar en Tinta y sangre, una novela de 2010 ahora recuperada en español por Random House con traducción de Sunme Yoon, en la que abraza la intriga criminal mientras extiende las raíces de los temas que la volvieron poderosa en La vegetariana, La clase de griego, Imposible decir adiós o Actos humanos: el miedo, el cuerpo, la colisión entre la vida y la muerte, la violencia visible y la invisible, la intimidad más acuciante y la sensibilidad explosiva que transmite de todas sus aproximaciones, sean los sueños, las sensaciones de un niño, los zapatos que resbalan o el filtro del café. La escritora sublime que es Han Kang ofrece aquí —de nuevo— la paleta completa de colores que le ha valido el máximo galardón.

Pregunta. En una entrevista en Madrid en 2023, antes del Nobel, usted dijo: “El lenguaje me hace sufrir”. ¿Sigue siendo así?

Respuesta. No tanto como entonces. En ese momento el lenguaje para mí era más difícil de comprender, pero al fin y al cabo es algo que todos tenemos. Vivo con ello, es el medio para comunicarme, para conocer a la gente y transmitir todo lo que pienso. Hoy lo siento como algo más preciado, lo valoro un poco más. No significa que sea más fácil, pero le pongo un poco más de valor y por ello siento que lo que escribo hoy se me hace menos dificultoso. No todas las novelas salen bien, pero cuando salen bien la lengua se me hace menos pesada y puedo empezar a entenderla más.

Tinta y sangre es su cuarta novela, la primera tras el gran éxito que fue La vegetariana, premio Booker en 2016, y en ella lleva de la mano a los lectores por un mundo sin mapa, a veces incomprensible, oscuro, donde no habitan la facilidad ni la simpleza, pero sí la verdad en torno a una muerte que alguien quiere convertir en suicidio. Hay intriga y misterio contemplados como choques en busca de esa verdad.

P. Un personaje nos dice que la vida es una sucesión de actos violentos. ¿Es esa violencia insoportable de cada día lo que quiere reflejar?

R. Cuando se iba a publicar esta novela en España, la releí y lo que me sorprendió es que está llena de amor. Es verdad que hay mucho sufrimiento y violencia, pero también es tan potente y tan cálido el amor que hasta duele el corazón el consuelo que se dan, lo que se intentan proteger, la comida que comparten y la forma de abrazarse. Todo ello hace que el amor se refleje más grandiosamente. Y es que lo que nos hace vivir al fin y al cabo en este mundo lleno de violencia y sufrimiento, en estas épocas oscuras, es el amor. En La vegetariana el amor no se ve de manera tan directa, pero aquí me enfoqué mucho en la pregunta que se hacen: ¿tenemos que vivir, merece la pena? Sí, hay que vivir. Hay que vivir con todas las fuerzas y la fuerza que nos hace vivir es el amor. El siguiente libro fue La clase de griego, que se hace la misma pregunta y que representé con los cinco sentidos, sobre todo con el tacto. Pero este libro, Tinta y sangre, es el intermediario, un puente que pudo unir La vegetariana con La clase de griego. Nota aquí.



Miguel Barrero

 


Joaquín Sabina

 


Amancio Prada

 


Gabriel Tuya

 Gabriel nos cuenta por Facebook.

LA NOCHE DA PASO A LA MADRUGADA

Aquí en Madrid. Recién termino de ver por cuadragésima vez la película SUR de Pino Solanas. Una película tan surrealista como realista. Con un Juan Carlos Solá y una Susú Pecoraro jovencísimos... un Lito Cruz impresionante y el Polaco!!! El Polaco Goyeneche haciendo de él mismo. Para mí, no habrá cantor de tango como él... nunca lo habrá. El Polaco... el cantor del punto y coma. El que te recita cantando. La banda sonora es de Astor Piazzolla y el bandoneón de Ernesto Marconi, una canción de Zitarrosa y otra de Fito Páez... todo se junta y se mezcla en mi corazón. Sur... como si se tratara de un Torres García o las lunas de Cúneo... Tan míos... tan lejanos pero tan cerca mío. Porque como dijo el poeta... "Yo soy un hombre del sur, polvo, sol, fatiga y hambre, hambre de pan y horizontes, hambre".

Miguel Barrero

 


72 Kilos

 


miércoles, abril 22, 2026

Rodolfo Serrano

 La última jugada

Te cita donde siempre, en el café de entonces
que es ya una vieja ruina, un recuerdo de nada.
Y que a estas horas tiene aquel aire del tiempo
hundido en las paredes como un insecto en ámbar.
Sólo cuatro clientes, desangelados náufragos
de pequeñas tormentas, un camarero nuevo
y —sí— la misma barra rompiendo el calendario.
El aire huele a alcohol, a serrín y lejía.
Hay un silencio turbio en la noche que empieza.
Por la calle se arrastran unas fugaces sombras.
La luz de las farolas se desparrama, suave,
en las aceras sucias de cemento y de polvo.
Piensas que nada queda de pasadas pasiones.
Y no sabes tampoco lo que harás cuando ella
entre por esa puerta después de tantos años.
El tiempo cura y besa a los viejos amantes.
Tal vez hubiera sido mejor no venir nunca
ni a este viejo bar ni a un pasado que añoras.
El ayer es un viejo que no recuerda apenas
el nombre de una dicha que se esfumó en la noche.
Aquí estás. Aquí esperas. Pero ya nada vuelve.
Hace tiempo dejaste de temblar al pensarla
y ahora sientes, en noches oscuras como ésta,
el ligero temblor de las hojas de otoño.
Le dirás que la quieres y que aún en los peores
momentos la recuerdas lo mismo que recuerda
el latido a la sangre. O le dirás que ahora
ni siquiera recuerdas el odio que juraste.
Y entonces, ella entra en el bar y te mira
y sonríe y te busca y sabes que es el tiempo
el peor aliado. Ríndete, pues, amigo,
porque ya te han vencido en la primera apuesta.

Foto de Raul Cancio.



Ismael Serrano

 


Rolo Sartorio

 

Alejandro Vigil

 Alejandro nos cuenta por Facebook.

Se fue uno de los actores que seguí toda mi vida. Sus películas, sus series, sus obras de teatro han estado presentes desde que nací. Esto también invita a reflexionar sobre cómo vamos creciendo y lo ínfimo de nuestra vida. Él ha muerto prácticamente trabajando, y es también una forma de mirarlo. Un gran actor y un golpe para la cultura. Alguna vez pude compartir una copa junto a Blanco , queda en mi memoria . Buen viaje .



Guada

 


Xoel López

 

Las Abuelas de Plaza de Mayo

 Emotivo mensaje de Abuelas de Plaza de Mayo para despedir a Luis Puenzo

El organismo de derechos humanos recordó que con su película “La historia oficial” “hizo conocer el drama de los niños y niñas apropiados en el mundo y contribuyó enormemente a la difusión de la búsqueda de Abuelas de Plaza de Mayo”.

Abuelas de Plaza de Mayo despidió “con profundo pesar” al director de cine Luis Puenzo, fallecido ayer a los 80 años. El organismo de derechos humanos recordó que con su película La historia oficial “hizo conocer el drama de los niños y niñas apropiados en el mundo y contribuyó enormemente a la difusión de la búsqueda de Abuelas de Plaza de Mayo”.

En un comunicado, Abuelas señaló que “en aquel tiempo una parte de la sociedad cuestionaba la legitimidad de la restitución de los nietos y nietas y el valor mismo del derecho a la identidad”, y que la película ganadora del Oscar “ayudó a que mucha gente comprendiera lo aberrante del delito de apropiación”.

Abuelas también expresó que, cuando se estrenó el film en 1985, “estaba empezando el Juicio a las Juntas, por lo que la mirada estaba puesta en los militares, no en los civiles, como hizo Puenzo en la película, quien además la pensó como cine político en un formato intimista, otro gran acierto”.

Al respecto, sobre un rodaje que se inició antes de la restauración democrática, y que incluye imágenes de marchas de los jueves en Plaza de Mayo, Abuelas destacó de Puenzo que “mientras escribía la película, junto con la inolvidable Aída Bortnik, mantuvo varios encuentros con las Abuelas, en particular con Estela de Carlotto y Rosa Roisinblit, quienes le entregaron las fotos de sus nietos y nietas para que se vieran en pantalla”.

En 2025, Puenzo fue reconocido con el Premio “Abridores de caminos”, otorgado por Abuelas, y dedicó su galardón a “todos esos chicos y chicas que aparecían en las fotos reales” que le dieron las Abuelas para la película.

Analía Castro interpretó a la pequeña Gaby en La historia oficial. Hoy tiene 46 años. “Era un ser maravilloso. Cuando yo era chiquita, él supo manejarme, hizo que yo fuese la nena feliz. Tenía mis tiempos para jugar, tenía mis tiempos para todo. Para mí fue muy divertido. Siempre tuvo mucho cuidado conmigo, no solo era un buen director, sino muy buena persona”. Así se refirió a Puenzo tras conocerse la noticia de su muerte. Nota aquí.



Adriana Varela

 


Carlos Vives & Juan Luis Guerra

 

Juan José Campanella

 “Un cheque al portador”: La emotiva despedida a Luis Brandoni de Juan José Campanella

A pedido de "Clarín", Campanella escribió estas palabras sobre su amigo.

Lo dirigió en cine, en su última película, "Parque Lezama", en teatro y también en TV.

Y lo que parecía imposible sucedió. Beto no está más.

Hace pocos días hablé con Saula Benavente, su pareja, que no dejó de estar un segundo a su lado. El veredicto de los médicos era lúgubre y contundente, auguraban un pronto desenlace. Pero Saula puso en palabras lo que sentíamos todos: “¿Pero viste? Qué sé yo… Es Beto…”

Para los que tuvimos el privilegio de conocerlo no hacía falta más. A Beto, ese ser humano más grande que la vida, no lo iba a agarrar la parca. Era imposible. Algo se le iba a ocurrir.

Pero aquí estamos, escribiendo una despedida, no hago otra cosa que pensar en él, y como en la canción de Serrat, no se me ocurre nada. Es que no quiero una despedida, quiero escribirle una carta, esa que nunca le escribí, quizás porque lo creí inmortal.

Beto querido, tengo tanto que agradecerte. No sabés lo que aprendí de vos. No te imaginás lo mucho que le agradezco a la vida por haberme regalado tu amistad, tu confianza, tus cafés, tus enseñanzas, tus historias y tu fuerza.

El optimismo con el que encarás todos los proyectos nos llena de entusiasmo a todos los que trabajamos con vos. Tu frase preferida (“¡esto es un cheque al portador!”) es el slogan con el que me enseñaste a encarar todo lo que hago, aunque lo sepa perdedor, porque si trabajamos con entusiasmo y disfrutando, ES un cheque al portador.

Nos enseñaste a todos los que compartimos el teatro con vos a conocer a la audiencia, aunque no sepamos sus nombres. A entender su ritmo, su humor, su cansancio… ¡Y qué bien los conocías! En tres o cuatro minutos sabías si hoy estaban para el humor o la reflexión. No sé si alguna vez se enterarán que cada función tuya es una función a medida.

¡Tu amor por el teatro es contagioso! ¡Y no es interesado para nada! Ya sea un éxito rotundo, o una obra que disfrutan más en el escenario que abajo, no faltaste a esa cita ni una sola temporada desde 1961. No sé si hay otro actor en Argentina con ese récord. Mientras hacías al mismo tiempo casi 100 películas y no sé cuántos programas de televisión, esa cita diaria en el escenario y el público no te la perdías por nada. ¡Qué lección para tanto actor que necesita largos descansos entre proyectos para recuperar energía!

Es que tu energía es inagotable. Me acuerdo del ballotage del año 2015. Estábamos de gira con Parque Lezama en Montevideo. Luego de las dos funciones del sábado el equipo necesitaba un descanso para enfrentar las dos funciones del domingo. Pero vos te tomaste un avión a la madrugada, votaste en Buenos Aires, y volviste en Buquebus a hacer las dos funciones. ¿Quién puede considerar no ir a cumplir con el deber cívico si compartió tiempo con vos?

Es que solo una cosa amabas más que al teatro: la Argentina. Estábamos ensayando Parque Lezama en Madrid cuando las PASO del 19. Esa noche la pasamos juntos viendo los resultados hasta las cinco de la mañana. Al día siguiente, mientras medio país festejaba, la otra mitad caía en un profundo desánimo. En las redes surge una tímida convocatoria a una marcha, que no levanta vuelo. Días antes de la marcha, estábamos cenando y entrás agitado. “Estuve pensando en un texto para mandarle a la gente. Necesito que me filmes.” Al día siguiente antes de empezar el ensayo filmamos ese videíto. Lo publicamos y comenzamos el ensayo. Cuatro horas más tarde, el video ya nos había llegado a todos por muchos amigos, y fue el catalizador para la marcha que casi casi da vuelta el partido.

¿Te acordás cuando te prohibieron en la dictadura? ¿Cuando te chuparon? Como tantos otros artistas te exiliaste, pero fuiste el único que no lo aguantó. Mientras otros afirmaban sus vidas y carreras en otros países, vos nos pudiste soportar la lejanía y te volviste. La prohibición no alcanzaba al teatro y pudiste seguir con la cita cotidiana con el público. ¿Pero qué hacer el resto del día? Bueno, estar al frente de la Asociación Argentina de Actores en el período más difícil del siglo XX te sonó bien.

Y ahí estuviste, codo a codo con tus queridos Carlos Carella y Rivera López, que no por pertenecer a otro partido o tener otras ideas fueron menos queridos. Tiempos duros, pero en que los artistas eran más fieles a sus afectos que a pretendidos líderes que fogonean la división. Yo vi cómo te brillaban los ojos con admiración cuando hablabas del talento de Carella, actor que amabas y admirabas, como artista y ser humano. Gracias por enseñarme a valorar el talento y la humanidad por sobre cualquier ideología.

Pero en algún momento esta inacabable fuente se te va a agotar, Beto, y vas a tener que bajar la obra. ¿Qué momento elegirías? A ver, pensemos un argumento, ¿que te parece este? El tipo tuvo un enorme éxito desde sus primeros días en la profesión, tiene amores, hijas que ama, popularidad, talento y luego pasa por el necesario segundo acto de problemas. Ponele que lo prohíben, pero que el tipo resiste en el teatro y luchando por la cultura.

Luego vuelve a tener éxito comercial en todos los medios, luego de nuevo viene el conflicto, lo cancelan, pero en el teatro sigue encarando uno y otro proyecto, pero pensando que todos son un cheque al portador, y finalmente, ya cuando muchos encararían el hábito de la jardinería en su casa de reposo, comienza un nuevo amor, ve crecer bien a sus hijos, tiene un éxito renovado con trabajos maravillosos, y finalmente, termina todo esto, rodeado de la admiración de millones, y en la habitación lo toman de la mano para ayudarlo a pasar el portón, su amor, Carlitos Rottemberg, su mejor amigo, su hija y su nieto… si te ofrezco ese argumento, ¿firmás? ¡Cómo no vas a firmar, Beto, firmás vos y firma cualquiera! ¡Si esa manera de irse es un cheque al portador!

Por eso no te quiero escribir una carta de despedida. Esta carta es de agradecimiento y, sobre todo, de felicitaciones por una vida envidiable. Nota aquí.





Paula Mattheus