jueves, julio 16, 2026

Pez Mago & Pedro Pastor

 

Skay y Los Fakires

 


Lionel Scaloni

 “Estos jugadores son como indios, se han criado en las situaciones más extremas, no temen a nada”

El seleccionador argentino, que se cruzará en la final con su profesor Luis de la Fuente en el curso de entrenadores, concede todo el mérito a sus futbolistas. “Yo no soy un mago”

“Se me quiebra la voz”, dijo Lionel Scaloni nada más sentarse ante los periodistas. Sus jugadores le llaman “la llorona”, como confesó él mismo hace unos días, y el seleccionador argentino no tardó en admitir su emoción después de alcanzar su segunda final consecutiva del Mundial. “El fútbol y la vida es esto: dar todo hasta el final. Este equipo es una demostración de muchas cosas: de grupo, hermandad... Estos jugadores son como indios, que se me entienda la palabra. Se han criado en situaciones extremas, donde no tenían miedo a nada. No les pesa la responsabilidad, juegan como si tuvieran siete u ocho años”, explicó Scaloni.

“Cuando mejor juegan es cuando están en dificultades. Si el rival duda, vemos la sangre y vamos”, describió con mucha elocuencia. Después de la agonía imprevista con Cabo Verde, la remontada al límite a Egipto y la supervivencia a sus propias precariedades ante Suiza, quedaba otra más. “Pensábamos que lo de Egipto era lo máximo, pero lo de hoy lo superó”, afirmó.

En esta ocasión, eso sí, lo logró con una ventolera de juego que se llevó por delante a Inglaterra. “El fútbol es lo que hemos hecho en los últimos 40 minutos. Una demostración de todo lo que es el juego. ¿Y qué hubiera pasado si no llega a entrar ninguna oportunidad? Pues contentos a casa porque no podíamos hacer más", expuso Scaloni, que concedió todo el mérito a los jugadores. “Sin ellos no vamos a ningún sitio. Yo no soy un mago. Vamos a intentar ganar la final, pero a mí estos chicos ya me han emocionado. Los que han entrado desde el banquillo han sido clave”, destacó.

Si caía en semifinales, según contó, hubiera llamado a Luis de la Fuente, su profesor en el curso de entrenadores para tratar de ayudarlo con Inglaterra. Ahora, se impone el silencio hasta el abrazo sobre el césped de Nueva Jersey un minuto antes de la final. “Yo tenía una relación especial con él. España fue justa ganadora en la semifinal ante un equipo [Francia] que todos pensaban, y yo también, que era difícil de vencer”, analizó.

La final la alcanzó tras el tanto en el minuto 92 de Lautaro Martínez, que había salido poco antes por Nicolás Tagliafico. “Lo soñé, te lo juro. Se lo dije a Alexis [Mac Allister], que iba a hacer un gol”, exclamó. “Este equipo sigue demostrando de qué está hecho. Ellos se cansaron. Presionaron 60 minutos y ya no daban más. Con el gol se metieron atrás y eso nos generó más tranquilidad. Hicimos ancho el campo”, indicó.

“No estuvimos al nivel”

“¿Qué más tiene que hacer Messi para ser el mejor futbolista de la historia?“, preguntó al aire Scaloni. “Ha sido increíble lo que ha venido haciendo este grupo”, afirmó el aludido. “Fue otra demostración más de carácter, de fútbol, de fe, otra vez en la final del Mundial. Fue un día increíble. Era solo un partido de fútbol, pero especial jugarlo ante Inglaterra y en una semifinal de la Copa del Mundo”, contó la estrella, que disputará su tercera final del Mundial. La primera la perdió con Alemania en 2014, la segunda se la ganó a Francia en Qatar 2022 y la tercera se la competirá a España el próximo domingo. “Es una selección enorme, con juego, grandísimos jugadores y muchos años jugando de una manera. Varios están en el Barcelona, equipo al que quiero y sigo. Un partido especial, será muy bonito”, añadió la Pulga.

En la otra orilla, Thomas Tuchel asumió sin dramatismos a la vista una derrota que también lo deja a él señalado por los cambios y la condensación en vano de defensas en el tramo final. “Hemos concedido demasiadas ocasiones tras marcar. No mantuvimos la posesión, permitimos muchos centros y no estuvimos al nivel. Tras el 1-0, sabíamos que íbamos a recibir muchos centros y queríamos ser fuertes por arriba. La responsabilidad de la derrota es mía. Es fácil decir si las cosas no van bien que el problema es del entrenador. No tengo la sensación de que con cambios ofensivos íbamos a ganar. Pero no hay problema, puedo entenderlo. Hemos estado bien, pero no pudimos aguantar”, cerró el técnico alemán de Inglaterra. Nota aquí.



Chaqueño Palavecino & Axel

 

Fabiana Cantilo

 


Argentina

 Argentina impone respeto y tiene lo que las otras selecciones no tienen: las claves que llevaron a la Selección a una nueva final del Mundial

En otra demostración de valentía, coraje y amor propio, el plantel que dirige Lionel Scaloni venció 2-1 a Inglaterra para llegar a la definición de la Copa del Mundo. Juegue o no juegue bien, el corazón es un arma letal de esta generación que encabeza el capitán Messi

(Desde Estados Unidos) El mundo del fútbol quedó atónito luego de la recuperación de la selección argentina. Una más. Cómo cuando se repuso de los dos empates tras ir ganando frente a la sorprendente Cabo Verde en Miami. O aquella épica jornada ante Egipto, cuando pasó de estar con un pie afuera del Mundial y en 13 minutos se recuperó de un 0-2. Y lo de este miércoles ante Inglaterra ya quedó guardado como uno de los capítulos más ilustres en una de las rivalidades con mayor historia en la Copa del Mundo.

Mientras todos daban a Francia como candidata número 1 a quedarse con este Mundial en Norteamérica, o ahora pondrán el foco en una España que lleva 37 partidos invicta, acá hay un seleccionado que tiene todo lo que hay que tener para triunfar e impone un respeto que, con el paso del tiempo, se hace más grande. Como ya lo había hecho en los partidos previos, el equipo que dirige Lionel Scaloni mostró mística, garra y valentía. Conceptos que se pueden escribir en los libros, pero primero hay que demostrarlos en el campo de juego. Y si hay algo que esta Selección ha hecho es presentarlo en sociedad a todo el planeta.

“Llegábamos cuestionados, con mucha duda, pero yo sabía que este grupo siempre compite, siempre da más. Cuando está junto saca de donde no tiene. Estaba seguro que íbamos a estar entre los cuatro y hoy gracias a Dios nos metimos entre los dos mejores. Venimos de ser campeones del mundo, venimos de ser los mejores del mundo durante los últimos cuatro años. Duela a quien duela, digan lo que digan. Y hoy lo demostramos una vez más en la cancha. Nadie nos regala nada y nos volvemos a meter entre los mejores del mundo, así que es una alegría muy grande”, dijo Lionel Messi durante su paso por la zona mixta en la que participó Infobae.

Después de un primer tiempo parejo, Argentina parecía que iba a ser dueño del juego en el complemento, pero el gol de Anthony Gordon a los 10 minutos fue un golpe. O al menos lo pareció hasta que rápidamente este combinado volvió a sacar ese plus que lo define. Tomó el rumbo del juego y fue de manera incansable hasta que logró doblegar al arquero Pickford con un disparo espectacular de Enzo Fernández.

“Sabemos todo el sentimiento que viene detrás, de todo lo que pasó con nuestro héroes de Malvinas. Hoy salió todo eso a flote. La verdad que el equipo pudo representar a Argentina de la mejor manera y nos llevamos la victoria”, expresó el volante surgido en River Plate en la charla con los medios. También mencionó que en su habitación, que comparte con Julián Álvarez, estuvieron viendo el partido contra los ingleses y los goles de Maradona en México 86. Un ejemplo más de alimentarse de la emoción pasada para ponerla al servicio del presente.

La actuación del seleccionado fue tan contundente que después de estar 0-1, Inglaterra sólo tuvo un 12% de posesión de la pelota. Eso significó que la Albiceleste se adueñó del balón y no le tuvo miedo al escenario adverso. Es más, volvió a convertir dos goles en el epílogo del encuentro. En relación a eso, hay una estadística que marca la resistencia física y aún más la emocional de este plantel: de los 19 tantos que anotó la Selección en los siete partidos de Copa del Mundo, 12 fueron anotados más allá del minuto 76 de juego. Clarito, no.

Como sucedió en el cruce por las semifinales o hace algunos días contra los egipcios en los octavos, este grupo impone respeto. Dentro y fuera de la cancha. El que lo describió de una manera perfecta fue Nicolás Tagliafico. Frente a la pregunta de cómo se entiende esto que sucede con el equipo, el lateral izquierdo fue contundente: “No se explica, se siente, se vive y se disfruta. Se disfruta porque no es normal lo que está pasando y hay que disfrutarlo. No sabemos cuántos años más van a pasar para que se logre esto. Entonces, disfrutémoslo hoy. Hagamos todo lo posible para vivir este sueño y después darlo todo para lo que viene”, dijo a corazón abierto el número 3 de Argentina. Nota aquí.




Tute, Caloi, Max Aguirre, Liniers & Alejandra Lunik







miércoles, julio 15, 2026

The Rolling Stones

 

Mario Benedetti

 


Diego Ojeda

 


Emmanuel Horvilleur & Fito Páez

 

Andrea Mazas

 


Ferran Exceso

 


Daniel Osvaldo

 

Benjamín Prado

 «Soy muy miedoso, muy gallina, y me gusta mucho estar vivo»

Benjamín Prado publica sus memorias, 'Qué estoy haciendo aquí', un tributo a la amistad y la literatura, al tiempo que lucha contra el párkinson.

Nada más cruzar el umbral, levanta la vista y cruza el vestíbulo a toda prisa con el tróley. Saluda y toma asiento, sin preámbulos, en un sillón del hotel Meliá. No le hace falta subir a la habitación: quiere empezar ya, con la disposición de quien aprovecha el tiempo al máximo. Enseguida se le acerca una camarera y lo que parecía trámite se enreda: pide una Estrella Galicia, no hay, todo es Mahou, y se le recita una sarta de variedades hasta marear. Él corta el lío al instante y escoge una Alhambra Verde. «Con los años uno sabe lo que quiere», recalca Benjamín Prado (Madrid, 1961), antes de quitarse las gafas de sol.

Ha venido esta semana a presentar 'Qué estoy haciendo aquí' (Alfaguara), unas memorias que reivindican la amistad, la vocación y «una cabezonería sin límites». Ni la cocaína ni los muchos desfases vitales –con adicciones y una vida sentimental agitada de las que no da detalles en el libro– consiguieron que descarrilara su proyecto más importante: hacerse un hueco en el mundo de las letras. Poeta, novelista, letrista, columnista, tertuliano y actor ocasional, siempre ha dado la impresión de ser un hombre con habilidad para caer siempre de pie. Se coloca donde más le conviene, tiene una estampa inconfundible y es sobrio en el gesto.

A su manera, sigue el ejemplo de su dios particular, José Ángel Iribar. «Después de esta entrevista, me iré a tocar su estatua en San Mamés y luego, como siempre hago en Bilbao, comeré con él». Su devoción por el Athletic se la debe a su tío Arsenio, que vivía aquí y nunca dejaba de llevarlo a La Catedral cuando venía a visitarlo. «Mi corazón es rojiblanco y siempre lo será. Fue mi primer amor. El carné del Madrid me lo hice en segundas nupcias, porque Luis García Montero me apuntó para vernos cada quince días en el palco del Bernabéu».

Sonríe y apura la cerveza. Hace poco reveló que padece párkinson, y todavía no se ha recuperado de la avalancha de cariño que ha recibido. Medio en broma, medio en serio, reconoce que tiene la sensación de haber asistido a su propio entierro. «Soy muy miedoso, muy gallina, y me gusta mucho estar vivo». Ganador del Premio Hiperión y del Generación del 27, ha publicado más de una decena de poemarios y siete novelas del detective Juan Urbano, la última, 'El anillo del general' (2024). Su libro anterior fue el poemario 'La edad de los fantasmas' (ed. Visor), un ejercicio de duelo y gratitud donde convocaba a los amigos que ya no están. La literatura continúa alimentando sus sueños pero ya nada es igual. Tras el diagnóstico de una enfermedad neurodegenerativa incurable, tiene claro que la razón principal para luchar son sus cuatro hijos. «El menor tiene once años. No me quiero morir», zanja con los ojos clavados en su interlocutora.

Ilusión de un actor primerizo

El Benjamín risueño, el que todo el mundo conocía y aplaudía, era un personaje que le caía simpático. Se había aprendido muy bien el papel y no tenía necesidad de aprender nada nuevo. Ahora le toca improvisar, con la certeza de que «la gasolina se acaba y hay que acelerar». Moverse es lo suyo desde siempre: fue periodista cultural en 'Diario 16' y después en 'El País', sin dejar nunca de escribir poesía y novela en paralelo. Esa misma inquietud lo llevó, hace un par de años, a aceptar un papel en la serie 'Los años nuevos', de Rodrigo Sorogoyen, donde interpretaba al padre del protagonista. «Al principio tuve muchas dudas porque yo soy un perfeccionista y me aterraba hacerlo mal». Quien le tranquilizó fue su amigo Javier Reyes, al advertirle que el oficio de actor es «el más generoso que existe». El fracaso de uno arrastra a todos y hunde el producto, «así que nadie desea que hagas el ridículo». La experiencia le gustó tanto que este año se ha animado a rodar un capítulo de la segunda temporada de 'El otro lado', de Berto Romero.

«Cuando te pones a hacer de actor es muy parecido a hacer de cualquier otra cosa»: todo se limita a asumir un rol, algo que ha hecho siempre desde que se encontró con Rafael Alberti en un bar del barrio madrileño de Las Rozas. Tenía 17 años y era buen lector de poesía. Había estudiado en el Colegio Virgen de Europa –uno de los mejores de Madrid– y estaba cursando COU en un instituto con el escritor Fernando Borlán como profesor de Literatura. Ya fantaseaba entonces con dedicarse a escribir versos, y el trato con Alberti, que se prolongó durante quince años intensos y casi diarios, no solo selló una relación estrechísima, sino que marcó a fuego su conducta cívica: el compromiso de Prado con la literatura incluye siempre al prójimo. «Yo nunca seré un 'poeta sentado'. A mí me gusta moverme y ver qué le pasa a la gente real», remata con una brújula que apunta siempre a la justicia, por encima de militancias de carné y soflamas. «La política no me interesa. Mi criterio es mío y de nadie más. ¿Por ejemplo? No me entra en la cabeza que el directivo de una hidroeléctrica cobre 45.000 euros al día mientras hay jubilados que no llegan a fin de mes».

Hijo de un escolta motorizado de Franco, se ríe cuando se le recuerda que Joaquín Sabina y Luis García Montero también tenían progenitores que trabajaban al servicio de las fuerzas de seguridad en los tiempos de la dictadura. «Los tres adorábamos a nuestros padres. Aprendimos a querer más allá de la ideología. Nos repugnaba lo que pensaban pero eran muy buena gente». Esa misma lealtad le llevó a reivindicar a Mario Vargas Llosa cuando le acusaban de departir con un «facha», y a no olvidar tampoco a los ausentes: en sus memorias reabre el desencuentro que mantuvo con María Asunción Mateo, viuda de Rafael Alberti, a quien acusó de marginar del legado del poeta a Aitana, la hija que este tuvo con María Teresa León; y lamenta que a Alfredo Bryce Echenique, fallecido este año y a quien prologó, la sombra del plagio le hurtara el reconocimiento que merecía.

La viva imagen de su madre

Entre sus maestros cita a Ángel González, a quien acompañaba al médico, y a Javier Marías: «Era un tipo cariñoso, generoso, divertido hasta ponerte malo; le gustaba hacerse el cascarrabias, pero era todo lo contrario». También sigue con entusiasmo a nuevas voces como Elvira Sastre, poeta y traductora a la que él mismo prologó su primer libro, y Loreto Sesma, cuyos poemarios sobre el desamor y el duelo admira sin reservas. De la narrativa más joven destaca especialmente a Sara Barquinero: le sedujo 'Los escorpiones', un relato de ambición desmedida sobre una secta que utiliza la hipnosis y los mensajes subliminales para empujar al suicidio a sus víctimas.

«La originalidad está más allá de las posibilidades de la IA. Esa facultad es algo intrínsecamente humano. ¡Dejar algo que antes no existía! Cuando Neruda llama a unas tijeras 'pájaro que vuela por las peluquerías', hay algo que no estaba antes; eso no lo hará ninguna máquina». Confía en el futuro de la literatura y, en cuanto a su presente, las conversaciones con su madre no se han roto. En su día le dedicó un poema – 'Su viva imagen'– que muy pocas veces lee en voz alta porque no puede llegar hasta el final. El último verso es «María Ángeles Prado, la mujer de mi vida». Hace tiempo que falleció pero nunca ha dejado de ponerla al corriente de su día a día. Se resiste a darla por perdida. Así es Benjamín Prado, un hombre que se niega a hundirse. «He conocido a gente que tenía mucho más talento que yo pero se tiraron del barco antes de llegar a la costa». Él sigue agarrado al timón. Nota aquí.



Víctor Fernández

 


Tute

 


martes, julio 14, 2026

Ismael Serrano

 

Fran Fernández

 


Ramón Serrano

 CONSEJOS A UN GRAN AGNÓSTICO

No sé qué decirte amigo Prado
no sé
voy a intentar ser de la vida un poco prócer
refúgiate en los grandes pensadores
refúgiate en Platón
en Goethe y en Tagore
ponte a pensar como Borges
como Sartre o como Unamuno
sin olvidar a Lin Yutang
refúgiate en los Poetas
como Elliot
como Pound o como Vallejo
ponte a Neruda en la mesita de noche
a Pavese o a Pessoa
piérdete por el Condado de Yoknapatawpha del gran Faulkner
tampoco s Hesse o Mann
refúgiate en los pintores y músicos enormes
refúgiate en las Meninas y en las Señoritas de Avignon
refúgiate en las Sinfonías y en las Odas
refúgiae en las maravillas del mundo
en las Pirámides
en la Muralla China
en todas las altas torres
tómate una ración de Mozart
de Wagner o de Beethoven
de Miles Davis y de Monk
y de la Voz de la Holiday
otra de Stendhal y dos de Aristóteles
de la Odisea o de las Mil y una noches
no te emborraches de las pequeñas cosas
deja las ginebras y las pelotas
olvídate de las facturas y las amistades de baja estofa
olvídate de las quinielas y las esquelas
no pienses en los uniformes
báñate en las grandes pasiones
en los Océanos
en los Mitos y en las futuras Ilusiones
refúgiate mi querido agnóstico
refúgiate en todos los Grandes Dioses.



Rolo Sartorio

 

Diego Ojeda

 


Félix Maraña

 Visita en la Zurriola

Se marchan tres amigos y me quedo
lleno de su amistad, llenos los ojos
de esperanza en la vida, y mis antojos,
mis fuerzas, pensamientos, lo que puedo
es contar ya las horas con denuedo,
reforzar la mirada y mis despojos,
sueños sin soñar, y a los días flojos,
lanzarlos lo más lejos, y sin miedo
pasar el Rubicón como quien pasa
un charco que no es mar ni sabe serlo,
de un salto vertical hacia la cumbre.
Saber si la memoria sigue en casa,
y esconderme de todo para verlo,
mientras aquel pasado arde en la lumbre.



Estopa

 


Zambayonny

 


Yoani Sánchez

 Cinco años de una respuesta equivocada

Hay preguntas que no envejecen. Al contrario, el tiempo las afila. Cinco años después de las protestas del 11 de julio de 2021, me cuestiono sobre qué país tendríamos hoy si el poder hubiera escuchado a quienes gritaban "libertad", "queremos un cambio" o "Patria y Vida" durante aquella jornada a lo largo de esta Isla.
Nunca sabremos esa respuesta. Pero sí conocemos el camino que se eligió.
Se optó por la represión. Se eligió convertir una demanda ciudadana en un expediente policial. Se eligió responder con la frase que ya ocupa un lugar oscuro en nuestra historia contemporánea: "La orden de combate está dada", dicha ante las cámaras de la televisión nacional por Miguel Díaz-Canel. Se eligió encarcelar, golpear, vigilar, expulsar y sembrar miedo donde había una oportunidad de diálogo.
Los gobiernos, como las personas, terminan pareciéndose a las decisiones que toman en los momentos decisivos. Y aquel julio fue uno de esos momentos.
Aquel día no cayó un sistema político, pero sí se rompió un hechizo. Miles de cubanos descubrieron, al mismo tiempo y en decenas de ciudades, que no estaban solos en su inconformidad. Sin embargo, el precio ha sido enorme.
En estos cinco años Cuba ha perdido a más de un millón de habitantes por la emigración, según estimaciones de expertos independientes. Las propias autoridades reconocen una drástica caída demográfica. Los jóvenes se están marchando a raudales, las familias se fracturan y los vecinos aprenden a despedirse a una velocidad que recuerda los tiempos de guerra.
El peso cubano dejó de ser una moneda para convertirse en un símbolo de la desconfianza. La inflación devoró salarios, pensiones y ahorros. Los apagones pasaron de ser una molestia a convertirse en el reloj que organiza la vida cotidiana. Hospitales, escuelas, fábricas y hogares empezaron a funcionar alrededor de las horas de electricidad disponibles, como si el siglo XXI hubiera decidido retroceder varias décadas.
A la vez, las cazuelas volvieron a sonar en las noches oscuras. Ya no únicamente para reclamar comida o corriente, sino para recordar que el descontento sigue vivo aunque las calles estén más vigiladas y las cárceles repletas.
Entonces vuelvo a la pregunta inicial.
¿Habríamos llegado a este mismo lugar si en vez de movilizar tropas se hubiera convocado a un diálogo nacional? ¿Si el régimen hubiera entendido que un ciudadano que protesta no es necesariamente un enemigo? ¿Si hubiera aceptado que gobernar también consiste en escuchar?
No tengo manera de demostrar que hoy viviríamos en un país mejor. La historia nunca ofrece experimentos paralelos. Lo que sí sabemos es el resultado de la decisión que se tomó. Ese experimento ya fue realizado. Se llama Cuba, año 2026. Basta recorrer cualquier calle cubana para encontrar edificios casi vacíos porque sus habitantes emigraron, comercios donde los precios cambian varias veces por semana, ancianos comiendo de la basura y jóvenes cuya principal ilusión consiste en marcharse.
Cinco años después, el mayor fracaso del poder no es solo haber reprimido una protesta de aquella envergadura. Es haber desperdiciado la última gran oportunidad de reconciliarse con su propio país. El resultado está delante de nosotros: un país más triste, más pobre, más envejecido y más roto que el que salió a las calles aquel 11 de julio.



Maxi Espindola & Nahuel Pennisi

 


Salvador Amor

 


Peter Shilton

 Peter Shilton, 40 años para superar el trauma de la Mano de Dios de Maradona

El portero inglés en el duelo con Argentina del Mundial 86, que siempre reconoció su rencor hacia El Pelusa, asegura en los últimos días que ha pasado página.

Peter Shilton, el portero que recibió el gol de la Mano de Dios de Maradona, también hubiera anulado el otro tanto, “la jugada de todos los tiempos” en la que el Pelusa dejó “en el camino a tanto inglés”, como cantó Víctor Hugo Morales en la narración más famosa de la historia. “En el 2-0”, puntualizaba el meta hace una semana en The Telegraph, “[mi compañero] Glenn Hoddle sufrió una falta justo delante del árbitro antes de que el balón le llegue a Maradona. Habría sido tiro libre y no habría valido ningún gol de los argentinos”, advertía.

El hombre tiene 76 años y construyó una carrera única bajo palos (1.387 partidos), pero su vida quedó atrapada por aquel Argentina-Inglaterra (2-1) de los cuartos del Mundial 86. Ese tanto de la Mano de Dios, tan genial como ilegal, y no haber recibido nunca una disculpa de Diego, provocó en él un trauma muy profundo durante toda su vida que ahora, cuatro décadas después, acaba de superar. O eso, al menos, es lo que ha asegurado en las últimas semanas.

“Llevo años guardando rencor. He estado en Buenos Aires últimamente y la gente fue fantástica conmigo. Estuvieron geniales. En el fondo, pensé que era hora de dejar atrás el asunto. Obviamente, Maradona ya no está con nosotros”, contaba hace 10 días en una entrevista en The Telegraph, con motivo del regreso de la selección inglesa al lugar donde ocurrió todo, el estadio Azteca de Ciudad de México, para los octavos con la anfitriona. En la red social X, escribió recientemente un mensaje similar —“sí, guardé rencor, lo he dejado atrás”—, y ha aprovechado también la ocasión para grabar un anuncio en tono de humor de una marca de desodorante donde insiste en que ha pasado página.

“Sí da la sensación de que empieza a haber alguna sanación dentro de su proceso. Ha contado que está dando algunas conferencias sobre lo que ocurrió y sobre la superación”, apunta Santiago Franco, codirector, junto a Juan Cabral, de El partido. En este documental de 2026, basado en el libro homónimo del periodista de El País Andrés Burgo, se cuenta la historia de este encuentro irreproducible —por sus goles y el trasfondo de la guerra de las Malvinas entre Reino Unido y Argentina—, y en él aparece el testimonio de Peter Shilton. “Es un hecho que lo marco profundamente, eso es una obviedad. Nosotros intentamos mostrar esto con el mayor respeto posible. Los demás jugadores [también participan Gary Lineker, John Barnes, Óscar Ruggeri, Jorge Burruchaga, Ricardo Giusti, Jorge Valdano y Julio Olarticoechea] hablan diferente a él. Ven, además, la picardía y el ingenio de Maradona”, explica Santiago Franco. Nota aquí.



Jorge Drexler

 


Emiliano del Río

 


Luis Goytisolo

 Muere a los 91 años el escritor Luis Goytisolo, autor de ‘Estatuas con palomas’ y ‘Antagonía’ y académico de la RAE

El autor conformó con sus hermanos José Agustín y Juan un trío de renovadores de la literatura española

El novelista, ensayista, articulista, académico de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), ganador del Premio Nacional de las Letras Españolas en 2013 y el Nacional de Literatura en 1992 Luis Goytisolo Gay ha fallecido este domingo en Vimbodí (Tarragona) a los 91 años, y su deceso lo ha anunciado la RAE 24 horas más tarde. Nacido el 17 de marzo de 1935 en Barcelona, era hermano del poeta José Agustín Goytisolo (fallecido en 1999) y del también escritor Juan Goytisolo (fallecido en 2017).

Su padre fue el científico José María Goytisolo Taltavull y su madre Julia Gay, quien murió víctima de un bombardeo sobre Barcelona en 1938 durante la Guerra Civil. El primogénito de la familia, Antonio, falleció de meningitis en 1927 a los pocos años. Al igual que sus dos hermanos mayores, Luis inició los estudios de Derecho en Barcelona en 1953. En 1958, recién licenciado en Derecho, obtuvo el Premio Biblioteca Breve con su novela Las afueras, a la que siguió Las mismas palabras (1962). El primero de los libros de la tetralogía Antagonía, dedicada a su esposa, María Antonia Gil Moreno de Mora, y que le costó varios años de trabajo, fue Recuento (1973). El cuarteto se completó con Los verdes de mayo hasta el mar (Premio Ciudad de Barcelona 1976), La cólera de Aquiles (1979) y Teoría del conocimiento (1981).

Continuó en los ochenta con otras novelas como Estela del fuego que se aleja (1984), que obtuvo Premio de la Crítica 1985; La paradoja del ave migratoria (1987) o Fábulas (1988). Goytisolo fue colaborador habitual de EL PAÍS; en los noventa relevó al fallecido Carlos Barral en la dirección de la revista literaria Letra Internacional. En 1992 publicó la novela Estatua con palomas, galardonada con el Premio Nacional de Narrativa y donde el autor jugaba con el tiempo, la Roma de Trajano y la España actual. Fue precisamente, a raíz de la elaboración de esta obra, cuando pensó en la creación de la Fundación Luis Goytisolo para el estudio de la narrativa hispánica contemporánea que, con sede en El Puerto de Santa María (Cádiz), celebra cada año desde 2003 un Simposio Internacional de Narrativa Hispánica Contemporánea.

En 1993 escribió sobre su recorrido por trece países ribereños del Índico, y bajo ese mismo título fue premiado al mejor libro de viajes por la revista Delibros, además de dar lugar a una exitosa serie documental de televisión. Elegido académico de la Lengua en 1994 para la vacante del poeta Luis Rosales (sillón C), Goytisolo ingresó en 1995 con un discurso en defensa de la autonomía del lenguaje frente a la influencia de la imagen. En 1998 se empezó a emitir la segunda parte de su serie Índico (nacido de los reportajes para EL PAÍS) e hizo también la serie para TVE Mediterráneo (2000). En esos años salieron Escalera hacia el cielo (1999) y Diario de 360 grados (2000). Después llegaron El porvenir de la palabra (2002), la novela Liberación (2003), el conjunto de anotaciones, aforismos y juegos de palabras Fábulas (2004) o el compendio Tres comedias ejemplares (2005), formado por Mzungo (1996), Placer licuante (1997) y Escalera hacia el cielo (1999). Nota aquí.



Tute

 


lunes, julio 13, 2026

Vicky Gastelo

 La emoción de Vicky Gastelo en su esperado regreso a los escenarios: la sorpresa que tenía guardada para su público

Vicky Gastelo se reencontró con el público en el marco de las Lunas del Egaleo. Un concierto muy especial en el que la cantautora confesó que llevaba un tiempo alejada de los escenarios

El Teatro Egaleo de Leganés se convirtió en el escenario de una noche cargada de emociones con el esperado regreso de Vicky Gastelo. La cantautora volvió a encontrarse con el público después de un tiempo alejada de los escenarios y aprovechó la ocasión para presentar en directo 'Lo tuvimos todo', una nueva canción con la que inicia una nueva etapa en su trayectoria artística.

El concierto, enmarcado en el ciclo cultural de las Lunas del Egaleo, estuvo marcado por la cercanía y la complicidad entre la artista y los asistentes. A lo largo de la noche, Vicky Gastelo repasó algunas de las canciones más destacadas de su repertorio y compartió varias reflexiones personales, en un ambiente íntimo que convirtió la actuación en un reencuentro muy especial tanto para la cantante como para sus seguidores.

claudia león abrió una noche muy especial

La velada comenzó con la actuación de la cantante Claudia León, encargada de abrir la noche y de preparar el ambiente para el esperado regreso de Gastelo. La artista, que hace un año dio forma a su proyecto '365', ofreció una actuación cercana y cargada de sensibilidad, recibiendo una cálida acogida por parte del público presente en el anfiteatro madrileño.

Su actuación sirvió como antesala de una noche marcada por las emociones y por el regreso de una de las voces más reconocidas del pop de autor español. Los asistentes respondieron con una cálida acogida, acompañando cada canción en un ambiente íntimo y muy participativo.

el regreso de vicky gastelo a los escenarios

Poco después, Vicky Gastelo subió al escenario del Teatro Egaleo para protagonizar uno de los conciertos más especiales de su reciente trayectoria. Durante la actuación, la propia artista confesó que llevaba un tiempo alejada de los escenarios, unas palabras que dieron un significado todavía más emotivo al encuentro con sus seguidores.

La cantante volvió a demostrar la cercanía y la honestidad que siempre han caracterizado su carrera, compartiendo canciones que forman parte de su repertorio y creando momentos de gran complicidad con el público presente en Leganés.

'lo tuvimos todo' , el inicio de una nueva etapa

La cantante cántabra también aprovechó la ocasión para presentar 'Lo tuvimos todo', su nueva canción. El tema supone un nuevo capítulo en su carrera y mantiene la esencia que siempre ha caracterizado a la compositora: letras honestas, una interpretación cargada de emoción y una especial capacidad para convertir las experiencias personales en canciones con las que resulta fácil identificarse. 

El estreno fue recibido con especial atención por los asistentes, que pudieron descubrir en directo una canción llamada a formar parte de esta nueva etapa de la compositora. El público escuchó 'Lo tuvimos todo' en un ambiente de absoluto silencio y complicidad, siguiendo con atención cada verso de una canción que mantiene el sello más reconocible de Vicky Gastelo: la honestidad, la sensibilidad y la capacidad de convertir las emociones cotidianas en relatos musicales con los que resulta fácil identificarse. 

La interpretación, cargada de emoción, dejó uno de los momentos más destacados de la noche y evidenció la ilusión de la artista por volver a compartir nueva música sobre un escenario. Nota aquí.






Adriana Varela

 


Querido

 

Miguel de Unamuno

 


Esther Zecco

 


Joaquín Carbonell

 

Felisa Espinosa

 Muere Felisa Espinosa, "la mujer más importante de Bodegas Emilio Moro"

La mujer de Emilio Moro, y madre de los también bodegueros Javier y José, fallece a los 94 años: "Viviste la bodega como nadie"

Felisa Espinosa, considerada por la propia Bodegas Emilio Moro como "la mujer más importante" de la empresa familiar, ha fallecido este domingo a los 92 años. 'La Feli', como la conocían familiares y allegados, fue una figura esencial en el crecimiento de una de las bodegas más emblemáticas de la Ribera del Duero, siempre al lado de Emilio, el segundo Moro de la saga, con quien escribió algunas de las páginas más importantes de la historia de la bodega.

"Con ella comenzó todo", resumían desde Bodegas Emilio Moro al presentar el vino homenaje dedicado a la matriarca. Ahora, tras su fallecimiento, 'La Felisa' trasciende su condición de etiqueta para convertirse, como expresa la propia empresa en un comunicado de despedida, en una manera de seguir llevando su historia y su recuerdo por todo el mundo.

Sobre ese mismo vino, la bodega rescata una anécdota tras el lanzamiento de la botella, con Felisa Espinosa respondiendo con la naturalidad y el carácter que la distinguían: "Ya era hora de que os acordarais de vuestra madre". Una frase que, según reconoce la propia familia, "resume perfectamente quién eras".

¿Cómo era 'Feli'? La familia la recuerda como una mujer "familiar hasta lo más profundo", de "carácter castellano", "firme, directo, auténtico y lleno de verdad". Un temperamento que, según destaca el comunicado, "dejaba huella" y regaló a quienes la rodeaban "los momentos más bonitos" que conservarán "para siempre". "Quien se sentaba a tu lado entendía enseguida que estaba delante de alguien especial", sigue la despedida.

"La familia fue siempre lo más importante para ti. Siempre pendiente de todos. Incluso cuando las fuerzas empezaban a fallar, seguías cuidándonos a tu manera. Escucharte era volver a nuestros orígenes, a Pesquera de Duero, al viñedo, a la bodega, al esfuerzo y a la familia", destaca la bodega. Y es que junto a Emilio Moro, Felisa Espinosa fue uno de los pilares de la segunda generación del proyecto familiar y de su relevo, encabezado por Javier Moro, actual presidente de la bodega, y José Moro, fundador y presidente de Cepa 21.

"Hoy el cielo brilla más fuerte que nunca. Pensamos que brilla así porque ya descansas en paz y allí arriba, donde siempre pusiste tanta fe, Emilio habrá salido a recibirte. Y aunque aquí nos queda un silencio enorme, nos consuela imaginaros juntos de nuevo", se despide la bodega, sin olvidar de 'Feli' que vivió la bodega "como nadie".

"En tus últimos días nos pediste que nos quedáramos con tus virtudes. Y eso haremos. Con tu fe. Con tu fuerza. Con tu amor por la familia. Con tus historias, tus risas y tu forma de cuidar. Gracias por querernos tanto. Por enseñarnos tanto. Por recordarnos que lo importante empieza en casa, que las raíces se respetan, que el trabajo dignifica y que una familia se cuida cada día. Descansa en paz, la mejor abuelita del mundo", concluyen. Nota aquí.