Joan Manuel Serrat conmueve a Mendoza: este fin de semana recibe un doctorado honoris causa y brinda una charla abierta
En un encuentro con la prensa local, el cantautor catalán habló del auge de la ultraderecha entre los jóvenes. “Más que por un análisis de la situación, lo que aquí puede es el instinto”, reflexionó
“Venir aquí me ha servido como excusa para venir a este país al que llevaba bastante tiempo, casi dos años, sin venir. He vuelto con muchas ganas de ver a algunos amigos que todavía están por ahí, afortunadamente. Venir aquí y oler el otoño que se acerca, es maravilloso y me devuelve a la memoria situaciones, tiempos, que forman parte de mí”, dijo con una sonrisa Joan Manuel Serrat al comienzo de la conferencia de prensa que brindó el jueves por la noche en la ciudad de Mendoza. “Muy feliz de estar en esta tierra del agua... Y del vino”, remató su comparecencia ante los medios locales, antes de que comiencen los actos en su homenaje que, en la noche del jueves, incluyó un concierto sinfónico-coral en su honor.
Con paciencia y buen humor, Serrat respondió sobre una esperable variedad temas -de la realidad argentina al clima sociopolítico mundial, pasando por su visión de la música contemporánea, la calidad del Malbec mendocino, sus biesnietas por nacer y la irrupción de la inteligencia artificial. “Soy un hombre retirado”, dijo, lacónico, ante una de esas preguntas que le arrojaron buscando una clarividencia que no tiene o más bien, que parece no tener interés en compartir a esta altura de su vida. Cuando le preguntaron sobre Javier Milei, lo definió diplomáticamente como un “presidente muy expresivo”.
Cuando le preguntaron por el auge del discurso de ultraderecha en importantes porciones de la juventud, Serrat respondió que ese “fenómeno” ocurre porque “Quizás no saben muy bien lo que es y más que un análisis político de esta opción, aquí puede el instinto. Tal vez los sectores que han gobernado no han hecho suficiente para que toda esta cantidad de gente joven, que sigue siendo minoritaria respecto al resto de la juventud (lo que pasa que es más ruidoso), les preste atención. Fíjese que estamos hablando de un sector que apenas está empezando a votar. Pero ¿qué está pasando? Está virando en este sentido porque no se le han dado las soluciones que se debían dar desde gobiernos más preocupados por mantenerse en el poder que por solucionar los problemas cotidianos de la gente".
“Hay una gran cantidad de gente que está derivando de unas posiciones de izquierda, a posiciones que no saben bien qué son y de las que no saben qué hay detrás”, prosiguió. “Tendríamos que hablar de la defensa de las escuelas, de las universidades, de lo público. Es decir, no hay que ir más lejos: informar de qué se trata, qué hay detrás de cada cosa, quiénes están moviendo las piezas para que estas cosas parezcan razonables cuando son absolutamente desproporcionadas. En fin, todas estas cosas tendríamos que ponerlas encima de la mesa. Aquí entraría una canción que dice ‘Quién dijo que todo está perdido?”, remató en alusión a la canción “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, de Fito Páez. Nota aquí.






































