viernes, junio 26, 2026

Ramón Serrano

 ÁLGEBRA PARA MUERTOS

No fueron unas cuantas preguntas
era un riguroso examen
de la floresta al desierto
del páramo al fondo del valle
para traspasar el dintel
de la puerta opaca tras el espejo
el cristal de vaporosa materia
donde el jardín se extiende
desde los cerros a la playa
y sigue por los azules de mar y cielo
respondí todas las preguntas
resolví las ecuaciones del tiempo
hasta el infinito problema
del surgimiento de los pétalos
y la savia de la tierra
me pareció que el tribunal era de humo
llevaba mis números a cuestas
al final aquí estoy ciego y mudo y trémulo
a merced de las olas revueltas
más que paraíso es desierto
dunas de dudas y guads inciertos
en la pizarra oscura
los dígitos figuran gatos negros
que nacen igual vivos y a un tiempo muertos
la orilla es original
caminas por la espuma del agua
y sales con los pies secos
cubiertos de margaritas
y silencios que nacieron muertos
Ay a qué desierto me han llevado las matemáticas del miedo!



Dani Martín

 


Kase.O

 

Nathy Peluso

 “Mi vida ha estado marcada por los desplazamientos, por empezar de nuevo, por adaptarme”

La argentina se ha lanzado a organizar sus propias fiestas para dar a conocer el talento local. En Madrid inauguró Heineken House, pero ya planea llevar a medio mundo Club Grasa, una juerga en la que cabe todo: salsa, hip hop y Borges.

Será porque sonaba el Indestructible de Ray Baretto, pero en ese momento todo parecía sacado de una salsa. El sudor corría a raudales, se bailaba, se jaleaba, apenas se respiraba. La pista no podía hacerse ya más pequeña. Hasta que se abrió uno de los cortinones. Detrás, un pasillo, una puerta que se abría, una luz que encendía y un tacón que ardía. Escoltada por tres moles, apareció la Malportada, la Mafiosa, la Sandunguera. Nathy Peluso. “Cú-Cu-Cú”, irrumpió con su ya mítico grito de combate. Segundos después, estaba subida a la barra, entregada al público y haciendo honor a cada uno de sus apodos. Cantó himnos propios como Sana Sana, coreó sobre los vinilos de maestros tan dispares como Dr. Dre o Willie Collon, y, sobre todo, se desvivió por infiltrar la salsa hasta en las caderas de la última alma del local.

“En un mundo donde cada vez estamos más aislados, más acelerados y más encerrados en nuestras propias burbujas, el baile sigue siendo un lugar de encuentro”, explica la artista días después a ICON por escrito. En esta ocasión el despliegue se debía a la inauguración de Heineken House, una experiencia de la cervecera que recorrerá los principales festivales del verano promocionando distintos artistas y talleres. Pero el club El internacional de Madrid, donde se celebró, es solo una de las muchas paradas que Peluso tiene preparadas con su nuevo proyecto: el Club Grasa. Es decir, una serie de fiestas, organizadas desde Roma a Los Ángeles, en las que mezcla su propia música con la de sus ídolos de la mano de los DJ y productores locales.

En esta juega eterna, con la que busca volver a poner a bailar a medio mundo, caben todos y todo: de la salsa al hip hop pasando por el mismísimo Jorge Luis Borges. Ficciones, el compendio de cuentos del escritor argentino, es uno de los libros que está acompañando a Peluso este verano y, en realidad, sirve también para explicar el fenómeno en el que se ha convertido. “Intento leerlo porque mi padre es fanático de Borges y yo admiro mucho a mi padre. Quiero entenderlo pero este libro todavía me resulta increíblemente difícil de entender. Lo utilizo como ejercicio de lectura, me saca de lo fácil y me obliga a estudiar”, explica. Como el universo laberíntico de Borges, Peluso también está llena de personajes, ficciones, distintas versiones de sí misma. Es, en definitiva, una estrella que te saca de lo fácil y te obliga a estudiarla con detenimiento. Este año se ha centrado en su papel de curadora de distintas escenas musicales con el Club Grasa, pero antes había sido ya las mil mujeres distintas que va plasmando en sus letras. Desde la businesswoman a esa perra sorprendente, curvilínea y elocuente y, por supuesto, la Sandunguera, la verdadera. Nota aquí.



David Moya

 


Rolo Sartorio

 


Benjamín Prado

 Invocación de Benjamín Prado, por sus memorias

Largo y flaco, como una pintura de El Greco; rápido en la conversación y demorado en el paso. Alto, además. Muy alto. Y con el faldón de la camisa más veces por fuera. Algunas tardes de lunes aparece por el bar El Papelón a bordo de unas gafas redondas, entre el John Lennon de Nueva York y el Liam Gallagher (Oasis) de cualquier bronca. Fue un joven poeta en el Madrid de después de la Movida. Un narrador y detective en la hoguera desengañada y buena de los años 90. Un escritor de canciones en todas sus épocas. Un periodista de oficio y desoficio: de redacción y de bares con muchos amigos dentro. Nació en Las Rozas (Madrid).

Benjamín Prado ha cruzado el check point de los 60 años y dijo "voy a poner letra a la memoria". Hace unas semanas publicó un volumen con la mercancía de lo que recuerda, de lo que cree que recuerda, de lo que es mejor no recordar pero lo escribe, de lo vivido y lo cantado y lo viajado; y con todo aquello ha dado cuerda a la reyerta que es recordar y hacerse sitio en uno mismo. El título de estas memorias es estupendo: Qué estoy haciendo aquí. Publica Alfaguara.

Por esta vida impresa cruzan muchas: Rafael Alberti, Julio Cortázar, Ángel González, Almudena Grandes, Gabriel García Márquez en el cumpleaños de Almudena Grandes, Mario Vargas Llosa, Felipe Benítez Reyes, Joaquín Sabina, Juan Marsé, Ray Loriga... El mítico editor Chus Visor sobre todas las cosas. Y Bob Dylan. Y Octavio Paz y Dereck Walcott (dos premios Nobel que añadir a los dos ya citados). Pasa tanta gente que parece una vida hecha sobre todo para conocer gente. Leer tiene algo de verbena ancha, de convocatoria a lo Gran Gatsby de tan animado y populoso como es casi todo. Benjamín Prado da mecha a unas memorias que lees con diversión, menos cuando no la hay. Es un trozo de vida literaria estupendo, escrito con la gracia exacta de la literatura bien desplegada. Una novela casi. Algunas probables ensoñaciones le caen muy bien a esta buena historia de sí mismo, donde los hijos son la alegría.

Y tampoco oculta el daño: los divorcios, las tristezas, las ausencias, alguna traición encubierta, la enfermedad. El proceso de escritura o la fascinación primera y última por la poesía va punteando bien el arranque, hasta que la vida se va haciendo severa. Aun así no existe la derrota, quizá un puntico de cansancio. O será desengaño. Un escritor que se cuenta bien es un lector haciéndose sitio en su propia biografía. Esto ocurre con Qué estoy haciendo aquí: un hombre se habla del hombre que es y los demás estamos contentos de escucharlo. Nota aquí.



Café Libertad 8

 


María Ruiz

 

Pablo Neruda

 


Marilia

 


El Roto

 


jueves, junio 25, 2026

Rafa Pons & Ricardo Moya

 

Félix Maraña

 TRASHUMANCIA

Cómo presta ver pasar
las merinas por León,
hacia Pola de Gordon,
tras andando atravesar,
por la dehesa de El Plumar,
en pleno Llamas de Rueda.
Yendo por esta vereda
van camino de Prioro,
comprobado el deterioro
de esta cañada de veda.
Tras una larga distancia,
pasan por medio León,
sin parar en la estación,
cruzando la calle Lancia,
cansadas de la ambulancia
por las Cañadas Reales,
en tránsitos anuales,
buscando clima más sano,
pastos de nuevo verano
en praderas ideales.
Y digo que esto me presta
pues las rutas de ganado
llevan de uno a otro lado,
como decidió la Mesta,
una verdadera gesta
que cambió la economía
de España, que adolecía
de una elevada pobreza.
Ni dios ni la realeza
sabían de agronomía.



Rafa Mora & Rocío Scharfhausen

 


Ciruelo

 

Ana Torroja

"Cuesta tanto olvidar a Mecano porque no hubo despedida. Cuando no cierras una herida, sangra siempre"

La inconfundible cantante de Mecano celebra 30 años en solitario con un nuevo álbum y una gira llamados Se ha acabado el show. Pero, a pesar del nombre, esto no ha hecho nada más que empezar.

Historia de la música española y una de las voces indiscutibles del pop patrio, la exvocalista de Mecano acaba de lanzar el disco Se ha acabado el show, que surge tras un periodo de reflexión sobre su propia carrera, tras tres décadas en solitario. Una vez superada la desconfianza, admite que se siente "frágil por fuera, pero fuerte por dentro". Y se ha lanzado a la carretera y al avión -le falta el Barco a Venus- para presentar los nuevos temas en directo. Tras varias fechas por Latinoamérica, aterriza en España recién llegada de Chile para una gira de verano que le llevará por todo el país hasta septiembre, con fechas en Valencia (14 de julio), Barcelona (16 de julio) o una cita muy especial en el Teatro Real de Madrid, el 28 del mismo mes. Nos colamos en su fiesta antes de que se suba a escena. 

Es usted marquesa. ¿La tengo que tratar de ilustrísima señora?

No, no. A mí lo de lo de marquesa me lo recordáis vosotros porque a mí se me olvida, realmente.

Su carrera, en cualquier caso, es para hacerle una reverencia. En 50 años han pasado muchas cosas en la música española. Pero hay una inmutable: Ana Torroja.

Bueno, tanto, tanto no. Pero sí es verdad que el hecho de estar aquí y dando guerra todavía nunca imaginé que pasaría. Sí pensé que igual estaría más tiempo en un grupo, pero desde luego nunca creí que estaría tanto como solista.

Madonna dijo en una ocasión que lo más controvertido que ha hecho en su vida, y cosas controvertidas ha hecho, es mantenerse en el negocio…

Sí. Es complicado y tiene que ver un poco con el renovarse o morir. Yo intento, como ella, siempre sorprender de alguna forma, ser actual e ir adaptándome, dentro de que tengas tu edad y lleves tanto tiempo en la música. A mí me encanta trabajar con gente joven, me traen al hoy, al ahora. Y eso me motiva. Y necesito siempre cerrar capítulos y abrir otros y no repetirme. Cuando la gente me pregunta, ¿y no tienes nostalgia de aquella época? Pues no. Aquello ya fue y lo bonito es que yo sigo cantando esas canciones, que siguen viniendo conmigo porque se han heredando generación tras generación.

Hablemos pues del presente. Disco y gira de nombre Se ha acabado el show. ¿Por qué? ¡No nos dé disgustos!

A veces hay que cerrar capítulos para abrir otros. Y, aunque suene un poco dramático, tocar fondo para volver a ir para arriba. Y yo pensé que no tenía ya motivación ni ilusión por hacer algo nuevo, pensaba que ya no tenía más que contar. ¿Qué voy a hacer que no haya hecho ya? ¿Con qué puedo sorprender? La vida me sorprendió otra vez a mí.

Y, sin embargo, saca un disco con todas las canciones compuestas por usted por primera vez. ¿Por qué ha tardado tanto?

He sido bastante prudente a la hora de escribir. Lo hacía cuando sentía que tenía algo que contar, y sobre mis experiencias personales. Esta vez no sentía que tuviera mucho que decir. Y a raíz de esa pregunta que me hice de si se había acabado el show o no se abrió una puerta a contar cosas que hasta ahora no había hecho. Y acompañada de gente joven, como Samuraï, Esteman o Ximena Sariñana fuimos haciendo canciones a través de charlas, fueron surgiendo ideas y me dije: 'Esto lo quiero contar'. Al cabo de un año tenía un disco compuesto enteramente por mí. Pero no lo planeé ni lo busqué. Nota aquí.



Concierto Solidario por Palestina

 


Rubén Pozo

 

Arturo Valls

 El refugio de Arturo Valls para comer en Madrid: una castiza taberna de 123 años que llevan los bisnietos del creador

Más de 60 famosos comparten sus sitios favoritos en una nueva edición de Soletes de la Guía Repsol, siendo Madrid la comunidad que más tiene.

Más información: Los nuevos restaurantes de Madrid con un solete Repsol: las pizzerías y kebabs favoritos de los grandes chefs.

Más de 60 famosos comparten sus sitios favoritos con la Guía Repsol para dar la bienvenida al verano con sus Soletes, y muchos se encuentran en la Comunidad de Madrid.

En esta edición, 100 Soletes de los famosos se encuentran en la Comunidad de Madrid (98 novedades y dos de ediciones anteriores). De esta forma, es la comunidad con más Soletes seleccionados por los famosos de nuestro país. Esto se debe a que muchos de ellos residen o trabajan en la capital.

El actor Arturo Valls ha dado a conocer sus dos refugios más castizos para comer en la capital. El conocido humorista se mueve entre Viuda de Vacas y La Copita Asturiana, dos antiguas tabernas y tascas familiares que llevan décadas sirviendo auténtica cocina española.

Viuda de Vacas

El primero de ellos es de esos lugares que custodian la historia de la ciudad entre sus paredes, la taberna Viuda de Vacas de 1903. Ubicada en la calle del Águila, su nombre es un emotivo homenaje a Victoria Sastre, la mujer que sacó adelante el negocio a principios del siglo pasado tras enviudar de Segundo Vacas.

Hoy, 123 años y cuatro generaciones después, son sus bisnietos, los hermanos Juan Carlos y Javier Cánovas Vacas, quienes mantienen encendido el legado familiar, despachando hospitalidad y recetas centenarias a partes iguales.

En su castiza carta brillan con luz propia un rabo de toro, unos callos a la madrileña y la ya casi extinta gallina en pepitoria. Mención especial merecen también sus alcachofas fritas y judiones.

Comer en esta acogedora embajada de la tradición madrileña suele salir por un ticket medio de entre 25 y 35 euros. Nota aquí.



Manuel Vilas

 


El Roto

 


miércoles, junio 24, 2026

Leiva

 


David Janer

 "Mi forma de vida sigue siendo la de actor, pero el vino dejó de ser solo una bebida cuando descubrí toda la cultura que encierra"

Le conocimos en Águila Roja pero hay mucho más, antes y después. Licenciado en Filosofía y sorprendente sumiller, rueda segunda temporada de Enológica y desde ahí lo deja claro: no ha abandonado la interpretación; ha sumado otra pasión a su modo de vida.

Durante años, para millones de espectadores, David Janer fue Gonzalo de Montalvo, el héroe discreto, ágil y con katana que convirtió Águila Roja en una de esas series que siguen funcionando en la memoria colectiva mucho después de haber terminado. También pasó por Amar es para siempre, antes por Compañeros, TV3, teatro y cine. Es decir, no hablamos de alguien que se asomó a la televisión por casualidad, sino de un actor con 25 años de oficio, popularidad enorme y una relación bastante poco ruidosa con la fama.

Por eso sorprende, al menos a primera vista, encontrarlo ahora hablando de viñedos, bodegas o variedades recuperadas... y hasta de antiguos dioses. Pero en realidad el salto no es tan raro. Janer estudió Filosofía, se formó como sumiller y ha acabado encontrando en el vino otro territorio narrativo. No un sustituto de la interpretación, insiste, sino una extensión de su curiosidad. Un lugar desde el que seguir aprendiendo, preguntando y contando historias.

Esa es también la idea de Enológica, la serie documental que puedes ver en Prime Video y en la que recorre regiones, proyectos y paisajes vitivinícolas para acercar el vino al espectador casi como a un colega. Si algo se desprende de esta conversación, es que Janer no quiere hablar del vino como quien levanta una barrera, sino como quien abre una puerta. Le interesan las botellas, claro, pero también lo que hay detrás: el territorio, la memoria, la espera, el lenguaje, los pequeños productores, las variedades minoritarias y esa mezcla entre placer inmediato y profundidad cultural.

No ha cambiado la interpretación por el vino, no. Su forma de vida sigue siendo la de actor. Lo que ocurre es que ahora, además, brinda, cata, viaja, pregunta y mira cada copa como una pequeña escena con origen, nudo y desenlace.

¿En qué momento el vino dejó de ser una afición y empezó a convertirse en una forma de vida?

Mi forma de vida sigue siendo la de actor, pero desde siempre me ha gustado y fascinado todo lo que rodea al mundo del vino: su historia, su filosofía, su dualidad… Mi relación con el vino pasó de la afición a la pasión precisamente cuando el vino dejó de ser solo una bebida. Descubrí sus orígenes, sus teorías, sus usos, sus dioses, sus dualidades… En definitiva, toda la cultura que encierra una sola copa de vino.

Has contado alguna vez que la filosofía te ayudó a relativizar los vaivenes de la interpretación. El vino también obliga a mirar el tiempo de otra manera. ¿Qué tienen en común para ti la filosofía, el oficio de actor y una buena botella?

Pues, poniéndome algo filosófico, diría que todas esas cosas persiguen, o deberían perseguir, lo mismo: la búsqueda sincera de la verdad. La filosofía, mediante las ideas; el actor, mediante la interpretación; y la botella, mediante la expresión sincera de su origen y, sobre todo, de su variedad. Las tres fracasan cuando fingen ser lo que no son. Nota aquí.



Esther Zecco


Merino

 

Ian Gibson

 “Un Gobierno que sacó a Franco del Valle de los Caídos haría muy bien en seguir buscando el cadáver de Lorca”

El hispanista, que ha dedicado toda su vida a la investigación y búsqueda del poeta, publica el diario ‘No me encontraron’

Ian Gibson (Dublín, 87 años) utiliza palabras muy duras en No me encontraron (Aguilar). Son los diarios que escribió entre la frustración, la rabia y la desazón mientras se producían las labores de búsqueda del cadáver de Federico García Lorca en 2009 en Alfacar (Granada), donde fue asesinado el 18 de agosto de 1936. El poeta ha sido su obsesión a lo largo de seis décadas, desde que decidió iniciar la investigación sobre el crimen que lo llevó un mes después del comienzo de la Guerra Civil hacia esa fosa aún no hallada. Aquello concluyó en fracaso. Una oportunidad perdida que contó con la continua oposición a encontrar los restos por parte de su familia y la poca pericia de las autoridades. Pero no se resigna. Gibson cree que aún podría resolverse. A su juicio, se cometieron demasiados errores y no se tuvieron en cuenta testimonios claves —y surrealistas— sobre posibles traslados de los restos. Aún el Gobierno podría actuar, defiende: “Incluso legislar para ello, si quisiera”. Un Ejecutivo que fue capaz de sacar a Franco del Valle de los Caídos, dice, podría ofrecer con todos los honores al gran poeta y dramaturgo español un funeral de Estado.

Pregunta. ¿Queda para usted enterrada toda posibilidad de encontrar la fosa donde se encuentra Lorca?

Respuesta. No, en absoluto. Dicen que lo último que se pierde es la esperanza, pero admito que el asunto me tiene muy bajo de moral. Y más aún con la subida de Vox. Juanma Moreno dijo en Granada, en 2018, que hay que encontrar los restos de Federico. Le honró. Me hizo feliz. Ahora se le complica el asunto con Abascal y compañía. Si el PP fuera políticamente inteligente, lo buscarían ellos, ya que Lorca, como Ignacio Sánchez Mejías, no solo es un andaluz preclaro, sino casi cósmico. Un fenómeno sin precedentes que convoca en torno a él, en estos momentos, proyectos españoles y foráneos de toda índole. La gente lo quiere en todo el mundo, sobre todo por su teatro. Es que, literalmente, fascina.

P. ¿Cuáles serían las posibilidades legales para el Gobierno de actuar?

R. Quiero creer que todas las posibilidades. ¡Si hace falta, se legisla!

P. ¿Qué errores se cometieron en aquella búsqueda de 2009?

R. Son incontables... Me limito al más flagrante: no haber tenido en cuenta las declaraciones del año anterior, en 2008, en el periódico Ideal, diario granadino por antonomasia, hechas por Antonio Ernesto Molina Linares, vicepresidente segundo, en 1986, de la Diputación Provincial entonces en manos del PSOE. Al referirse a la inauguración aquel año del Parque Federico García Lorca de Alfacar, en las afueras de la ciudad, donde la mayoría de los investigadores situábamos el lugar del crimen y del sepelio, Molina Linares declaró que durante las obras encontraron huesos al lado del olivo que a mí me señaló el enterrador del poeta en 1966. Los huesos estorbaban el vallado del recinto, y haber puesto al tanto de ese descubrimiento al juez habría demorado la inauguración del parque.

P. Eso, dice usted, ¿se pasó por alto?

R. Totalmente. No querían retrasar nada en absoluto porque iban a conmemorar medio siglo del asesinato, con lo que aquello significaba. De modo que se volvieron a enterrar los restos en otro rincón del espacio.

P. ¿Dónde?

R. No lo sabemos. Se impuso el silencio absoluto en torno al hallazgo por parte de todos los involucrados. Así durante veinte años, hasta la prescripción. Una vergüenza. Y nadie movió un dedo. La verdad se supo apenas inaugurada la primera búsqueda oficial, cuando Abc llamó la atención sobre las declaraciones de Molina Linares el año anterior. Pero nadie en Granada dijo ni pío. Nadie. Ni la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica. Me sigue pareciendo increíble.

P. ¿Cuánta documentación sin desclasificar sobre el caso queda por abrirse al público y qué puede y debe hacer el Gobierno al respecto?

R. Me consta que documentación sobre el caso había en Interior. No sé qué queda o puede encontrarse hoy. Yo, desde aquí, le pido a Pedro Sánchez y a su Gobierno que por lo menos nos digan si hay algo y que, en el caso de que sí, sea accesible a los investigadores. Aunque no creo sinceramente que nos ayude mucho.

P. El filósofo Reyes Mate, como usted recoge en el libro, asegura que lo que le ocurrió a Lorca no es un asunto privado, sino un hecho político que marca el momento posterior que vivimos. La familia aduce que se respeten sus deseos de no desenterrarlo por su simbolismo respecto a todas las víctimas que se encuentran en la misma zona. ¿Qué criterio debería imperar?

R. Yo estoy de acuerdo con la posición de Reyes Mate: Lorca es de todos y representa a todos los aún desaparecidos del franquismo. El argumento de la familia sigue siendo el de siempre, sin una sola voz discrepante. Me parece patético y cruento. Lorca es el poeta y dramaturgo nacional con mayúsculas. Nota aquí.



Alex Ubago


 

Camila Guevara

 

Lionel Messi

 El posteo de Lionel Messi en su cumpleaños 39: “Anoche arrancamos con una linda sorpresa”

El astro argentino celebró su aniversario con sus compañeros en la concentración de la Selección en Kansas City

Lionel Messi celebró este miércoles 24 de junio su cumpleaños 39 en la concentración de la selección argentina en Kansas City. El máximo goleador en la historia de los Mundiales, que se encuentra participando de la sexta Copa del Mundo FIFA, realizó un posteo referido a lo bien que la está pasando en su día.

“Anoche arrancamos con una linda sorpresa”, escribió Messi en una historia de su cuenta personal de Instagram junto a una foto en la que se lo observa feliz rodeado de algunos de sus compañeros como Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Lisando Martínez, Giovanni Lo Celso, Nahuel Molina y Nicolás Otamendi. Además, se lo ve al utilero Marito De Stéfano. Todos posaron detrás de una torta de cumpleaños.

No fue la única referencia que compartió el capitán argentino en sus redes sociales, más temprano había publicado un video en el que se lo ve entrenando en el gimnasio y realizando ejercicios de fuerza, en una clara demostración de que se encuentra enfocado en el Mundial y en plenitud física. Argentina jugará el próximo sábado 27 a las 23 horas frente a Jordania en la última fecha del Grupo J, en el que la Selección ya se clasificó como primera para los 16avos de final de la Copa del Mundo.

Entre los cientos de mensajes en redes sociales para felicitar a Messi en el día de su aniversario, la Asociación del Fútbol Argentino publicó en su cuenta de Instagram: “39 años de Lionel Messi: el hombre que cambió la historia del fútbol mundial. Feliz cumple Capitán”. Además, el presidente de la AFA, Claudio Chiqui Tapia, también se pronunció en su perfil:"Gracias por cada lágrima, por cada abrazo, por cada momento eterno… simplemente, gracias por existir, 10. ¡Feliz cumpleaños! Te deseo siempre lo mejor“. Nota aquí.



Víctor Claudín

 


Colectivo Panamera & Valeria Castro

 


Ernest Hemingway

 


Manuel Wirzt

 


Tanxugueiras

 


Yoani Sánchez

 Yoani nos cuenta por Facebook.

El tiempo de las reformas ya pasó
Se sube con cuidado al triciclo eléctrico mientras aclara que tiene una rodilla operada. A sus 81 años, cuenta que dedicó toda su vida a entrenar deportistas y que, muchos días, debe elegir entre pagar el transporte o comprar alimentos. “De esas medidas yo no voy a alcanzar a ver ningún resultado”, sentencia sobre el paquete de reformas económicas anunciado esta semana por el oficialismo cubano, que en las calles no logra despertar esperanza ni entusiasmo.
Las jornadas se han vuelto sofocantes en Cuba. De día, el sol castiga sin tregua; de noche, las hogueras de las protestas, alimentadas con montañas de basura, salpican el horizonte de llamaradas. Llego a pie hasta la Facultad de Artes y Letras, donde me gradué hace un cuarto de siglo. El polvo acumulado en los cristales y el silencio que domina los pasillos revelan la parálisis docente que comenzó en febrero pasado. Doblo a la derecha y empiezo a subir la loma que conduce al hospital Calixto García. Junto a la verja del estadio universitario, más de medio centenar de personas intentan repartirse un diminuto trozo de sombra.
Algunos sudan bajo el sol; otros se refugian bajo sombrillas. Todos comparten el mismo gesto de fastidio mientras esperan un ómnibus que los lleve a algún punto de una ciudad donde la mayoría de las paradas permanecen vacías. La gente ya perdió la esperanza de que pase alguna ruta, y aquellas imágenes de pasajeros desbordándose como racimos por las puertas de la 22, la 30 o la 195 son cosa del pasado. Si durante el Período Especial los viajeros se salían hasta por las ventanas, ahora muchos ni siquiera intentan trasladarse. Han renunciado a la movilidad.
Cerca de la Facultad de Física, una mujer y su hijo adolescente pernoctan al borde de la acera. Es evidente que llevan varios días allí: han improvisado una cama, cuelgan bolsas de un árbol y han extendido unas mantas sobre las que exhiben objetos rescatados de la basura que intentan vender. Hay cables, una muñeca a la que le falta un brazo y algunos libros. Uno de ellos es un manual de economía socialista, uno de esos textos que nos advertían que el mercado era un tabú y que no se podía construir el comunismo con herramientas del capitalismo.
¿Habrá estudiado Miguel Díaz-Canel en un libro como este? Muy probablemente. Sin embargo, esta semana ha insistido en que las nuevas medidas buscan más socialismo, aunque se asemejan más a una hoja de ruta para un capitalismo de amiguetes, donde los futuros oligarcas cubanos serán los mismos que hoy nos piden resistir y apretarnos el cinturón.
Sigo caminando hasta la calle J y acelero el paso rumbo a 25. Cuando me acerco a la Torre K, con su inmensa fealdad de 42 plantas, me invade la desolación del lugar. Ningún taxi recogiendo clientes, ningún ómnibus descargando turistas para disfrutar de las vistas desde las alturas. La calle de acceso está completamente vacía.
¿Cuántas termoeléctricas podrían haberse construido con el dinero invertido en este gigante sin huéspedes?, me pregunto mientras continúo hacia la calle L. Paso frente a una pequeña cafetería donde “todo está caliente porque casi no hemos tenido corriente”, le explica un joven vendedor a una mujer con evidente cara de sed.
“¿Y ahora, con todo esto de las medidas, cómo quedan los inspectores?”, pregunta ella. El paquete de flexibilizaciones ha echado por tierra buena parte de las prohibiciones que alimentaban las multas y las “mordidas” de esos empleados vestidos de azul que se han convertido en el azote de los emprendedores.
Pero el joven no parece compartir el entusiasmo oficial. “Ellos no tienen tiempo para implementar nada de eso, ni tiempo ni ganas”, opina. Mientras algunos medios extranjeros califican las 176 medidas aprobadas por la Asamblea Nacional como “la reforma económica más profunda” emprendida en siete décadas en Cuba, en las calles no cunde el mismo optimismo. Los largos apagones y la dureza de la realidad adormecen cualquier reacción de júbilo.
Un niño delgadísimo se me acerca para ofrecerme refresco instantáneo a 60 pesos el paquete. Le doy un billete de 100 y le devuelvo el colorido sobre que puso entre mis manos. La mendicidad y el trabajo infantil están por todas partes. Más adelante, un adolescente toca el violín en la acera, esperando que algún comensal de una cafetería cercana le deje una propina. Dentro del local, todos miran hacia otro lado y fingen no escuchar la melodía que brota de las cuerdas.
Suena mi móvil. Me llaman de casa: “Llegó la luz a las 12:52 y se fue a las 12:58”.
Ya no tenemos comida en el congelador. No vale la pena. Los alimentos se echan a perder durante las largas horas sin corriente y hay que cocinar solo lo que cabe en el plato que se consumirá ese mismo día. Las latas, las conservas y los productos deshidratados suben de precio a la misma velocidad con que los refrigeradores se vuelven objetos cada vez más inútiles. Hace unos días abrí cuatro huevos, uno tras otro, y todos estaban en mal estado. La pérdida superó los 400 pesos.
“Nos van a permitir llevar sombrero ahora que ya no nos queda ni cabeza”, bromea una vecina con la que me tropiezo al regresar a mi edificio. Hace ocho años despidió a su hijo rumbo a la selva del Darién y hace dos vio partir a su hija hacia Uruguay. “Si hubieran hecho todo esto hace décadas, mis niños no habrían tenido que irse, pero ahora ya es tarde”.
El tiempo de las posibles reformas terminó hace mucho.
Pocas horas después, las llamas de la basura acumulada y los cacerolazos de indignación vuelven a “calentar” la noche. En Centro Habana, una mujer arroja maderas y papeles sobre una hoguera que crece sin control. Son hojas que caen y se achicharran casi de inmediato, igual que se han reducido a cenizas unas medidas incapaces de calmar la voracidad popular de un cambio inmediato y total.



Tute

 


martes, junio 23, 2026

Andrés Suárez & Rulo

 

Jorge Luis Borges

 


La Banda Sabinera