sábado, julio 04, 2026

Joan Manuel Serrat

 “Como diría Humphrey Bogart, siempre nos quedará el Tour”

Entrevista al cantante, un enamorado del ciclismo, en vísperas de que el Tour de Francia invada las calles de su barrio en Barcelona: “A ver si vemos hostiarse a Vingegaard y Pogacar”

Ahora que tiene 80 años, y dos más, y su alma está más viva que nunca, le hierve la sangre, aún tiene voz, y mantiene las fuerzas, Joan Manuel Serrat utiliza palabras sencillas, siempre tiernas, para hablar de su amor juvenil aún por el Tour de Francia, por el ciclismo que invade estos días las calles de su ciudad, sábado y domingo en Montjuïc. “El Tour es la adolescencia y el verano”, dice el cantante que adoró a Poblet, Pérez Francés y Ocaña, y adora ahora al nieto de Poulidor, Van Der Poel. Y “ese niño que uno se niega a abandonar” usa palabras más fuertes, justa ira contra el tirano, para animar al pelotón a que abandone el derrotismo y la mansedumbre, y no se rinda ante Pogacar. “A ver si vemos hostiarse a estos dos”, dice el cantante que cubrió un Tour como enviado especial de El Periódico de Catalunya, en referencia a Vingegaard, el único que ha derrotado, y dos veces, al esloveno en el Tour. “Pero, bueno, creo que en un mano a mano a hostias, aquí gana Pogacar”.

Pregunta. ¿Cómo vivió su amor por el Tour?

Respuesta. A finales de los 50, primeros 60, recortaba clasificaciones y crónicas de ciclismo y me fabricaba unos álbumes que ilustraba con las fotografías de unos Miroir des Sports que compraba a un quiosquero de segunda mano que había en los Encantes. Me hice unos álbumes realmente magníficos. Me hubiera gustado conservarlos pero mi madre pasó sobre ellos aprovechando algún periodo de mi vida en que yo dejaba abandonados mis enseres.

P. Una forma de entretenerse en vacaciones…

R. El Tour era y sigue siendo el verano, las carreras que hacía con pinzas de colgar la ropa, primero, y luego ya con ciclistas de plomo. Conservo muchos y he comprado algunos recientemente, hará 20 años… 20 años para mí es reciente. Y también me empapaba de las lecturas del Miroir des Sports. Lo entendía perfectamente. El francés en mi calle se manejaba bastante bien porque éramos adictos a las revistas francesas.

P. ¿Ídolo?

R. En la época más temprana era Poblet, el gran ciclista. Ya empezó siéndolo en la época del Faema, pero lo fue sobre todo cuando se va al Ignis y gana dos veces la Milán-San Remo. Tener un tío de Montcada que esprintando los ganaba a todos era para mí muy bueno. En general al equipo Faema lo recuerdo con mucho cariño. Lo capitaneaba Botella, y estuvo luego Angelino Soler…

P. Y Rik Van Looy…

R. Bueno, Rik Van Looy era extraordinario, pero siempre me gustó más Leon Van Daele. Le perseguí cuando en una etapa de la Vuelta del 58 salió de la Universidad Laboral de Tarragona, donde yo estaba estudiando. En el equipo belga estaban los dos, Van Looy y Van Daele y yo busqué con más vehemencia el autógrafo de Van Daele, que le había ganado un par de semanas antes la París-Roubaix a Poblet…. Era un tipo enorme, grandioso. Era más o menos, quién te diría yo, como el nieto de Poulidor. Como Van der Poel, sí, tenía un corte así. Por eso seguramente también me gusta tanto Van der Poel.

P. Un ganador nato, casi un ídolo pop…

R. Yo me imagino que su abuelo debería estar muy orgulloso de tener un nieto como él. Su abuelo, que fue siempre un perdedor, o al menos no un perdedor, pero sí un segundón, y tuvo que aguantar las mofas de la intelectualidad ciclista, tener un nieto como él, realmente lo ha redimido. Es brutal, sobre todo en las clásicas.

P. ¿Qué es lo que más le enamoró del Tour?

R. El Tour me enamoró cuando lo conocí. Yo insistí en seguir un Tour desde dentro. Tenía mucha ilusión. He seguido alguna Olimpiada in situ, he seguido Mundiales de diferentes deportes. Me ha gustado mucho estar presente, viajar, enrollarme dentro, ver todo ese mundo. Son unos días de participación en los que el fenómeno deportivo lo es todo. Me pareció que no había mejor idea que meterme dentro y colarme haciendo alguna sección en El Periódico. Nuestro querido Antonio Vallugera [falleció en 1987] fue el que me introdujo en esto. Fue realmente muy divertido el Tour aquel del 84, el primero que pierde Hinault, podríamos decir.

P. ¿Y le deslumbró?

R. Yo recuerdo la frase, seguramente porque no es muy afortunada, no sé si fue Chico Pérez o Vallugera quien dijo que la única carrera ciclista que existía era el Tour y que el resto eran kermeses. Bueno, me parece una exageración, claro, mientras existan la París-Roubaix o la Milán-San Remo, pero el Tour, realmente vivirlo, seguirlo, es una cosa que enamora a alguien que ama el ciclismo. Me enamoró todo lo que estaba alrededor. Cómo la gente lo seguía, cómo para los franceses el Tour es una fiesta nacional. No sé si existirá en estos momentos la misma pasión y devoción que hace 40 años, porque las cosas y el ciclismo han cambiado mucho, pero aquello era hermoso. No había vallas, y recuerdo que la gente aguantaba con pedazos de banderitas de papel, y cerraban el paso a modo de valla. Me pareció no solo muy educado, sino muy partícipe de la historia. Como algo muy suyo, no solo como un concurso, una carrera, sino como algo que estaban concelebrando cada día. Muy romántico todo. Tengo una visión absolutamente romántica porque fueron días muy emocionantes. Nota aquí.



Linaje

 


Daniel Melingo

 

Ramón Serrano

 ENTRE LO IMPOSIBLE Y LO MUY DIFICIL

Hechos que opino no se conseguirán en muchos siglos:
Acabar con el calentamiento global por culpa humana
Acabar con el consumo de los combustibles fósiles
Acabar con el tráfico de las drogas y otras sustancias nocivas ilegales
Acabar con las crecientes diferencias entre millonarios y pobres
Desterrar el negocio de la prostitución
Desterrar el tráfico de seres humanos
Acabar o disminuir drásticamente las guerras
Conseguir la asistencia médica universal y gratuita
*Conseguir la educación pública universal y gratuita
Erradicar los actos basados en la banalidad del mal.
*Conseguir la igualdad de género universal.
SUPONGO QUE HABRÁ MÁS.



Litus

 


Pipo Lernoud

 

Jorge Luis Borges

 


Titxu Vélez

 


El Roto

 


viernes, julio 03, 2026

Rodolfo Serrano

 Historias de bar

(Habitación 314)
Si usted la hubiera visto, amigo mío…
El perfume que salía de su blusa,
la forma de apoyarse en cualquier sitio,
o, simple y llanamente,
esa manera tan suya de mirarte.
No ha llegado usted a conocerla
en sus años mejores.
Cuando andaba por calles y por bares,
acuchillando noches
y bebiendo la sangre de la vida.
Mirarla, ya le digo, era la gloria:
morena y muy delgada,
y esa piel que parecía —a qué negarlo—
un verso de Neruda.
Como a todos,
a mí también me tenía enamorado.
Y hubiera dado, lo juro, cualquier cosa
por una madrugada los dos juntos,
en cualquiera de esos bares de suburbio
que ella frecuentaba por entonces.
Usted conoce bien, estoy seguro,
lo que ocurre con amores como éstos.
Se van por el lavabo como el agua,
girando, dando vueltas, dulcemente.
No dejan ni un rasguño, ni una huella
en tanto corazón abandonado.
Fueron tiempos felices.
Muchas veces
recuerdo esa humedad en el asfalto,
y las oscuras calles sin un alma,
las madrugadas frías,
la búsqueda apurada
donde tomar la espuela.
Y ella —me parece estarla viendo—,
fumando un cigarrillo
y su tos como un tibio sobresalto.
Ya ve usted, amigo, quién diría
que es la misma mujer, cansada y triste,
que se cruzó hace un rato con nosotros
y, sin ganas,
nos presentó a su nieta.
Le aseguro
que es la misma mujer que hace unos años
nos volvió a todos locos.
Y felices.
Foto de Raul Cancio.



Roberto Jofre



Chaqueño Palavecino & Soledad Pastorutti

 


Clint Eastwood

 


Emiliano del Río

 


Sofia Ellar

 

Rafa Mora

 CERTEZA

Hay certeza en mis ojos entreabiertos por el tiempo.
En la cotidiana casa donde un faro ilumina los rincones y las grietas.
Hay certeza cuando digo que te nombro en las cosas,
cuando nos perdemos, a veces, en el frío oleaje de los náufragos rotos,
-que pienso demasiado, me dices siempre dulce-
y asiento con la luz de mis noches sin memoria.
Porque habito tus ojos para pronunciar la vida,
en este amanecer que exhala silencios en voz alta.
No quiero ser llorando tu barro de tristeza.
Ni el invierno que destemple de frío tus espejos.
Ni un atisbo de duda que ensombrezca este árbol,
repleto de guirnaldas y bienaventuranzas.
Hay certeza en mis alas para volar contigo.
Porque soy compañero en los días felices,
también en las tristes calaveras que aguardan feroces en noches sin luna.
Detrás de cada puerta yo siempre sueño contigo.
Y jamás pronuncié un nombre con tanta delicadeza.
Jamás sitié al vértigo para avanzar en anhelos.
Jamás avisté tierra con tan serena claridad.
Es certeza de vida.
De saber que es eterno este vaivén elegido.
Yo que jamás pude ni supe,
pronunciar con tal fuerza,
un sincero te amo.
Este hermoso, te amo.



Benjamín Prado

 


Marwán

 

Gabriel Tuya

 Gabriel nos cuenta por Facebook.

Me pegó fuerte la muerte de Daniel Melingo. No sé si por inesperada... fue su hijo quien lo encontró ya muerto en un sofá. Melingo aterrizó en el tango después de haber sido músico de Charly García y Milton Nascimento. Formó parte del mítico grupo LOS ABUELOS DE LA NADA, además de haber sido fundador de Los Twuist. Melingo me llevó de la mano al tango querusa... al arrabal. Al lunfardo que sale del barro... donde la luna brilla después de la tormenta sobre los techos de lata de Barracas al Sur. Coincidí con él dos veces aquí en Madrid y las dos fueron en el Café Central. Después pude comprobar que hacía lo mismo allá por donde estuviera. Por ejemplo, este video está grabado en París. Melingo se acercaba a una mesa y decía que en realidad él era doctor y un cantante de tango frustrado... Se te sentaba al lado, sacaba la guitarra de su estuche y comenzaba a cantar... de a poco, la mesa se iba llenando de cervezas pagadas por los que estábamos allí sentados en la terraza del bar... Yo sabía quien era... por eso aquello me divertía y mucho. La segunda vez que ocurrió esto, no sé si se me escapó un "ta" o un "bó" cuando le hablé... y rápido como era él me dijo... "Ah... de la tierra del gran Alfredo Zitarrosa...". Nos reímos mucho aquella tarde. Me pareció estar al lado no solo de un músico al que yo admiraba, pero también de un tipo que irradiaba ser buena gente. Capaz de cantarle a los linyeras... (a los más jóvenes... buscar esa palabra en wikipedia). Digno sucesor del tango mistongo y arrabalero de Edmundo Rivero. Por todo esto, la put@ madre... me pegó fuerte la muerte de Daniel Melingo. Descansa en paz...

Joana Gieco & Alejo Leon

 


María José Llergo

 

Joaquín Sorolla

 El Museo Sorolla de Madrid está de mudanza: descubrimos su nueva cara

Hemos seguido, paso a paso, su ampliación y remodelación. Los nuevos espacios, ubicados en un antiguo taller de coches, abrirán sus puertas tras el verano, antes de que finalice la rehabilitación de la casa.

“Vivimos hace cuatro días en la casa nueva que, si bien no está arreglado todo, es agradable”, le contaba Joaquín Sorolla a su gran amigo Pedro Gil Moreno en una carta de finales de noviembre de 1911. Aludía el artista a su recién estrenado hogar en el madrileño paseo del Obelisco (actual calle del General Martínez Campos). Seguramente podría suscribirlo hoy, refiriéndose al complejo proceso de ampliación y remodelación de su casa-museo. Sorolla (Valencia, 1863-Cercedilla, Madrid, 1923) lo escribía todo. Se conserva la prolija correspondencia que mantenía con su familia, amigos, colegas de profesión, mecenas…, donde detallaba cualquier asunto que le ocupara o le interesara. También lo pintaba todo, tomaba apuntes de lo que le llamaba la atención hasta en los menús de los restaurantes (se conserva alguno). Por eso, no es disparatado deducir que, si estuviera viviendo este cambio de piel en el que está inmersa su casa-museo, él mismo lo iría plasmando por escrito, en dibujos, lienzos y notas de color, como ya hizo durante la construcción de su casa y su jardín. Pero a falta de Sorolla… intentemos contarlo después de haber asistido durante meses a esta larga y compleja mudanza.

Aunque su acondicionamiento funcional no está acabado del todo y continúa recibiendo los equipamientos necesarios, el nuevo espacio del museo está prácticamente a punto desde el año pasado. Un espacio de generosas dimensiones que va a proporcionar a la casa-museo instalaciones, salas y posibilidades que eran inimaginables en la residencia de la familia Sorolla, que guarda celosamente el legado personal y profesional del artista. El espíritu del pintor debía empapar la ampliación, colarse en las zonas nuevas como se cuelan los rayos del sol a través del cañizo en su obra La bata rosa. El estudio de arquitectura Nieto Sobejano, con amplia experiencia en la construcción, recuperación y rehabilitación de instituciones culturales (del Museo Madinat al Zahra de Córdoba al Arqueológico de Múnich), lo ha logrado y no era fácil. Porque ¿por dónde crece un museo que mantiene el tiempo parado en el primer tercio del siglo XX y que está flanqueado por edificios más modernos, más grandes y más altos? Respuesta: por detrás, como intuía desde hacía mucho tiempo el fallecido Florencio de Santa-Ana, director de la institución entre 1985 y 2008.

La oportunidad llegó sobre ruedas, en forma de un taller y concesionario de coches de la marca Volvo. Concretamente, el situado en el número 68 de la calle de Zurbano. El Ministerio de Cultura compró este local en 2009 por 5,4 millones de euros. Los dos espacios, el establecimiento automovilístico y el palacete, pertenecen a la misma manzana, y ambos dan al interior de esta. Ahí, por detrás, conectan. Ahora suman unos 5.500 metros cuadrados, muchísimos más de los 1.700 del museo antes de la unión. La obra se presupuestó en principio en unos siete millones de euros. ¿La cuantía final? Está por ver.

Si Sorolla viviera, puede que se lo contara más o menos así a su esposa: “Querida Clotilde: han encontrado un espacio con techos altos en el que entra mucha luz por el fondo. Quieren que nuestro museo crezca. Antes, ahí, vendían coches suecos, como mi admirado Anders Zorn”. Nota aquí.



Orquesta Mondragón

 


El Roto

 






jueves, julio 02, 2026

Gaspar Benegas

 

Hugo Fattorusso

 


Rocío Scharfhausen

 Rocío nos cuenta por Facebook.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS. Solo puedo agradeceros a todos los que vinisteis, con la peligrosidad que conlleva solo PENSAR en salir de casa en Madrid (37ºc), a Rafa Soler por prestarnos ese lugar mágico y emblemático que es el Comercial, a los amigos/as poetas que siempre están (incluso cuando recitamos otros), a los amigos, no poetas, que seguimos engañando para que vengan, a los amigos a los que ni siquiera les seduce la poesía y a mis hijos, que les seduce su madre (y eso ... es un meritazo mío ;)) y muy, muy, muy especialmente a Rafa Mora, que no duda en embarcarse en cualquier locura que le planteo (incluso siendo martes) y aportar sus locuras propias. "Envejecer bailando, no dejar de bailar, aunque la fiesta esté en otra parte"



Rafa Pons & Jorge Tylki

 

Cucucza Castiello

 


Aitana Alberti

 Muere en La Habana a los 84 años Aitana Alberti, hija del poeta Rafael Alberti

La intelectual residía en Cuba desde 1984, donde se dedicaba a la poesía y a las artes, presidiendo una cátedra con el nombre de su padre y trabajando en un centro cultural dedicado a la Generación del 27

La intelectual Aitana Alberti, hija de los escritores españoles Rafael Alberti y María Teresa León, falleció a los 84 años en La Habana, donde residía desde 1984, informaron este miércoles medios estatales. Alberti, nacida en 1941 en Argentina, donde se exiliaron sus padres durante la Guerra Civil Española, dedicó su labor en Cuba fundamentalmente de la poesía y las artes.

Presidió la Cátedra Rafael Alberti de la Universidad de La Habana y durante más de quince años trabajó en el centro cultural Dulce María Loynaz donde dirigió el espacio Fe de vida: Imagen y palabra dedicado a divulgar la obra de los poetas de la Generación del 27, a la que perteneció su padre.

También fue miembro del Movimiento de Poetas del Mundo y presidió en Cuba el Proyecto Cultural Sur, que agrupa 30 ciudades de Europa y América, y Festival Internacional de Poesía de La Habana.

Una nota publicada en portada del periódico Granma expresó que Aitana Alberti, fallecida el pasado martes, “deja un vacío inmenso en la cultura cubana” y será recordada como “una incansable defensora de la poesía, la memoria, la paz y el diálogo entre pueblos”.

Su obra poética incluye los títulos Poemas de Aitana Alberti (1955), Pupila al viento (1998), Y de nuevo nacer (1999), Amazona en la centella (2016) y los libros de narrativa Inquilinos de la soledad (2006) —un homenaje a los exiliados de la guerra civil española— y Cuentos persas (2018) que fueron traducidos a los idiomas alemán, polaco, ruso, rumano e italiano. Nota aquí.



Daniel Melingo

 

Quique González

 


Rafa Mora

 SUPE

De la belleza, supe que su interior está repleto de espinas.
De la muerte, que se torna deuda al nacer.
De dios, que se creó a imagen y semejanza del ser humano.
Del amor, que es un medio, jamás un fin.
Del dolor, que rebosa memoria.
De la felicidad, que hay que invertir esfuerzo en su búsqueda.
De la tristeza, que a pesar de todo también purga emociones.
De los sueños, que necesitan alas de luz.
Del odio, que siempre esconde miedo.
Del miedo, que siempre paraliza.
De la esperanza, que se mide en gotas de tiempo.
Y de mí, finalmente,
supe por otros.



Yoly Saa

 

Antoñito Molina

 


Santiago Ríos

 Murió Santiago Ríos, destacado actor de Los Simuladores y Los Roldán

La Asociación Argentina de Actores confirmó la partida del intérprete entrerriano a los 70 años, tras una carrera que atravesó la televisión, el teatro, el cine y también la formación de artistas.

La Asociación Argentina de Actores confirmó este miércoles 1 de julio la muerte del actor, director, dramaturgo y docente Santiago Ríos, una de las presencias más constantes y versátiles de la televisión, el teatro y el cine nacionales durante más de cuatro décadas. Tenía 70 años y había nacido el 15 de octubre de 1955 en Paraná, provincia de Entre Ríos.

“Despedimos al actor, director, dramaturgo y docente Santiago Ríos, quien desarrolló una extensa y sólida trayectoria en el teatro, el cine y la televisión. Expresamos nuestras más sinceras condolencias a sus familiares, amistades y seres queridos, acompañándolos en este doloroso momento”, comunicó la entidad a través de sus redes sociales. Ríos estaba afiliado a la Asociación desde 1995.

Su formación tuvo bases sólidas desde el comienzo. Se preparó con Juan Carlos Gené y Pablo Cordonet, dos referentes del teatro argentino, y a esa experiencia sumó décadas de trabajo ininterrumpido sobre los escenarios y frente a las cámaras. Paralelamente, sostuvo una carrera como docente teatral que lo llevó a formar a nuevas generaciones de intérpretes, una dimensión de su trabajo que sus colegas destacaron al conocerse la noticia de su muerte.

Para el público masivo, el rostro de Ríos quedó asociado a algunas de las ficciones más queridas de la televisión argentina. Su paso por Los Simuladores —la serie de Damián Szifrón que marcó un antes y un después en la ficción local— lo instaló en la memoria colectiva de una generación. Pero ese fue apenas uno de los tantos títulos que integró a lo largo de su carrera. También formó parte de los elencos de Tumberos, Los Roldán, La Niñera, Casados con hijos, Casi ángeles, Patito Feo, Lalola, Graduados, 100 días para enamorarse y El mejor infarto de mi vida, entre muchas otras producciones que abarcaron todos los géneros y todas las franjas horarias. Nota aquí.



Tute

 


miércoles, julio 01, 2026

Rolo Sartorio

 


Agatha Christie

 El misterio de Agatha Christie: la autora más vendida, imitada e incomprendida de la literatura universal

En el centenario de la publicación de ‘El asesinato de Roger Ackroyd’, la novela que la catapultó a la fama, desentrañamos las claves de una autora única, prolífica y compleja que va mucho más allá de los 2.000 millones de libros vendidos.

En junio de 1926 Agatha Christie publicó El asesinato de Roger Ackroyd y algo cambió para siempre en la historia de la literatura. Era su sexta novela, la tercera de la serie de Hercule Poirot, personaje irritante y genial a partes iguales con el que había inaugurado su carrera literaria seis años antes. El éxito fue inmediato. El desenlace de la historia, inédito y controvertido, catapultó la popularidad de Christie y la novela pavimentó una carrera de éxito con cifras casi inasumibles: por encima de 1.000 millones de copias vendidas en inglés de sus más de cien libros, otras tantas en el resto de idiomas; solo Shakespeare y La Biblia la superan. Paradójicamente, este éxito global y su carácter prolífico han desdibujado las aristas de una autora mucho más oscura, profunda e inquietante de lo que pueda parecer, una escritora metida de tal forma en el ADN de la ficción criminal que su efecto no se percibe, una urdidora de tramas que hace un siglo ya reventó algunos de los mejores finales de la historia.

“Es una autora intergeneracional; sus novelas están muy bien hechas y tienen un punto brillante. Se la banaliza por prolífica y por mujer, pero no escribe novelitas, para nada: son grandes novelas. Y no se ha pasado de moda, sino todo lo contrario”, cuenta la editora Miriam Vall, quien dirige en Espasa la publicación en español de toda la obra de la autora británica. Llevan casi un centenar de libros y pretenden completar esta ardua misión en 2028. Los lectores, también los jóvenes, han respondido con entusiasmo: “Con Agatha ves pero no ves, no quieres volver atrás, te metes en la historia. Y eso a los chavales les encanta. La novela los convierte en detectives, les pide un poco de ayuda y ellos se quedan atrapados”.

No siempre reconocida, la huella de Christie (Devon, 1890 - Oxfordshire, 1976) en autores contemporáneos es inmensa. En el último libro de Juan Gómez Jurado (Mentira, Ediciones B) se puede rastrear la influencia de la autora de Muerte en el Nilo, en especial de ese narrador no confiable que estrenó en la citada El asesinato de Roger Ackroyd. No en vano, el autor de Reina Roja es uno de sus grandes defensores: “Me enseñó que el lector merece ser respetado. Puedes sorprenderle, puedes manipularle, pero no puedes mentirle. Toda la información tiene que estar ahí. Christie es aparentemente sencilla. Esa transparencia es el resultado de un trabajo brutal, no de su ausencia. Que venda cientos de millones de libros y la crítica todavía arquee la ceja solo habla de quien la arquea”. Ese método estajanovista se alimentaba de una actividad incansable (tomaba notas de todo, dispersas, que solo más adelante adquirían forma), disciplina y una gran capacidad para beber de la realidad: sus novelas se anclan en el tipo de sociedad en la que vivió siempre, acomodada, con grandes casas y servicio, pero en cierta decadencia moral y económica.

A pesar de conocer por fin el éxito, 1926 fue un año convulso para ella. En diciembre desapareció durante 11 días y el caso agitó la sociedad británica. Abandonó su casa en Berkshire sin avisar a nadie. Posteriormente, su coche se encontró abandonado en la estación de Kings Cross, desde donde luego se supo que había tomado un tren a Harrogate (sede, en la actualidad, de uno de los mejores festivales de novela negra del mundo) para alojarse en un hotel. Algunos empleados la reconocieron y dieron el aviso. Se había registrado con el nombre de Nancy Neele, golfista amiga de la familia y amante de su marido, al que no reconoció cuando se reencontraron. Nunca habló del tema con nadie. El divorcio llegó dos años después. En medio del huracán, en 1927 creó a la perspicaz Miss Marple, que aparece por primera vez en The Tuesday Night Club, un relato publicado en Royal Magazine. María G. S., madrileña de 14 años, defiende desde su pasión por los libros de la británica a la infravalorada investigadora: “A pesar de que dé la sensación de que reservaba los mejores casos para Poirot, me encanta de Agatha Christie que incluyera un personaje como Miss Marple en un momento en el que todavía casi no se había desarrollado la presencia de protagonistas femeninas en la literatura”. Nota aquí.



Benjamín Prado