viernes, abril 17, 2026

Michel Rolland

 “Paren de arrancar Malbec, por favor”.

Así de visionaria fue la expresión de Michel Rolland cuando llegó a la Argentina. Una convicción que, con el tiempo, ayudó a consolidar el destino de la cepa que hoy representa al vino argentino en el mundo. Michel la defendió, la impulsó, la llevó como bandera.
Su influencia fue decisiva para reconocer ese potencial y proyectarlo internacionalmente. En Clos de los Siete, esa mirada sigue viva en nuestro vino, donde la cepa insignia ocupa el centro del ensamblaje: el blend de Malbec más exportado del país.
Hoy celebramos su día honrando no solo al Malbec, sino también a una de las figuras que más contribuyó a su consolidación y reconocimiento global.
17 de abril — Día Mundial del Malbec



Miguel Ríos


 

Siloé

 

Begoña Olavide

 


Félix Maraña

 EL VIAJERO Y LOS CRISTALES

Pisando la dudosa luz del día.
Camilo José Cela
Pisando la dudosa luz del día,
los árboles, los grillos, la campiña
curan el tiempo de vital morriña
y brindan al viajero nueva vía.
El lujo de vivir no se entendía
en el campo frugal de garapiña.
Las nubes son águilas rapiña
que restan a la luz su fantasía.
Entonces nace el hombre sin complejos,
y saltan los relojes y las fuentes
en los valles donde crece la natura.
La luz se despereza en sus espejos,
ayuda a resolver inconvenientes
en un mundo sin red ni cobertura.
© FÉLIX MARAÑA
[Para mi amigo, el músico Txetxo Bengoetxea , cantante y slms de "21 japonesas", donostiarra sin complejos].



A mis Amigos

 


Xoel López

 

Andrés Suárez

 


Rafa Mora

 Te buscaba.

A oscuras.
Bajo la penumbra inerte de los días sombríos.
En el silencio alado de un tiempo sin red.
En la muerte de otra vida.
Ahí,
entre versos anclados y melodías diarias.
En ventanas al mar.
Yo te buscaba.
Y entonces,
todo fue luz.



Fito Mansila

 


El Roto

 


jueves, abril 16, 2026

Pancho Varona

 

Ismael Serrano


 

Félix Maraña

 Félix nos cuenta por Facebook.

Pablo Guerrero y un amigo suyo
En Rabanera del Pinar (Burgos), en los encuentros de música y poesía, organizados por Iñaki Auzmendi Lacunza, Javi Martín y Fran Espinosa , unas jornadas de 2022, inolvidables.
Me preguntan sobre los grados de la amistad con Pablo. No se pueden medir. He contado cómo fue en 1972, en un noviembre nevado y forzosamente muy frío, cuando sentimos en Pamplona el calor de su voz, sus canciones, su intención cultural, su visión histórica. Pablo cantaba en el colegio mayor Roncesvalles, donde sólo residían chicas. Los novios teníamos opción a acudir a esos actos culturales, lo que hizo posible aquel encuentro. Pablo estaba acompañado a la guitarra por Nacho Sáenz de Tejada, que venía de Nuestro Pequeño Mundo, aunque entonces aún seguía en el grupo. Era un dúo perfecto. Pablo cantó ya las principales canciones que han marcado su estilo, su conducta y su memoria. Con un magnetófono que me prestaron, que pesaba lo suyo, pero que apoyé en el escenario del colegio mayor, le hice una entrevista a Pablo, que publique en el periódico donostiarra "La Voz de España", y creo que se publico en algún otro periódico de los llamados del Movimiento, propiedad del Estado. Desde ese día tanto Pablo, como Nacho, como yo mismo, nos hicimos amigos, sintiéndonos parte de algo que había de venir, de un futuro mejor. Recuerdo que meses después le conté lo que había sido aquel encuentro a Joaquín Díaz González en Valladolid, quien, evidentemente, ha sido y es el mentor principal de la difusión, creacionista y proyección de la canción dignamente folklórica en España.
Con Pablo nos vimos la última vez en 2022, en el encuentro de Rabanera del Pinar a que se alude al principio. Fueron unas horas maravillosas. Me dijo que quería comer y cenar conmigo, pero que le tenía que perdonar, porque de vez en cuándo tenía que salir fuera a fumar un cigarrillo. Posteriormente, hemos hablado varias veces por teléfono. Y una larga conversación, que mereció haber sido grabada, sobre la publicación de su poesía completa. Pablo Guerrero sabía perfectamente que a su muerte, si me precedía, yo iba a escribir algo para él. Lo hice en los periódicos, y justo ese mismo día escribía el soneto que he incluido en la contraportada de mi libro "Vivir entre comillas. 20 poemas de amor y otras canciones sin fecha" (Búho Búcaro Poesía, 2025). Javi Martín, que comenzó en la música fijándose en el timón de Pablo Guerrero, le ha puesto música y lo canta. Se puede reproducir en el código QR que aparece en dicha contraportada.
De Nacho Sáenz de Tejada, artista desde la cuna, sólo diré que fue un periodista excelente, que hizo valer, en El País sobre todo, pero también en otras publicaciones, la misión, sí, misión, de los cantautores. Murió muy joven, pero es costumbre que no se puede corregir. Nos sobrevive su afecto por la cultura, su criterio, su sentido del humor y su discreto andar en este proceloso mundo de la creación. Va por ellos!

[Foto: Koro Saavedra]



Pipi Piazzolla

 


Carlos Chaouen

 


Rafa Mora

 CERTEZA

Hay certeza en mis ojos entreabiertos por el tiempo.
En la cotidiana casa donde un faro ilumina los rincones y las grietas.
Hay certeza cuando digo que te nombro en las cosas,
cuando nos perdemos, a veces, en el frío oleaje de los náufragos rotos,
-que pienso demasiado, me dices siempre dulce-
y asiento con la luz de mis noches sin memoria.
Porque habito tus ojos para pronunciar la vida,
en este amanecer que exhala silencios en voz alta.
No quiero ser llorando tu barro de tristeza.
Ni el invierno que destemple de frío tus espejos.
Ni un atisbo de duda que ensombrezca este árbol,
repleto de guirnaldas y bienaventuranzas.
Hay certeza en mis alas para volar contigo.
Porque soy compañero en los días felices,
también en las tristes calaveras que aguardan feroces en noches sin luna.
Detrás de cada puerta yo siempre sueño contigo.
Y jamás pronuncié un nombre con tanta delicadeza.
Jamás sitié al vértigo para avanzar en anhelos.
Jamás avisté tierra con tan serena claridad.
Es certeza de vida.
De saber que es eterno este vaivén elegido.
Yo que jamás pude ni supe,
pronunciar con tal fuerza,
un sincero te amo.
Este hermoso, te amo.



Liliana Felipe

 


Sebastián Zuccardi

 

Xoel López

 


Daniel Binelli

 Daniel Binelli cumple 80 años y los celebra en Buenos Aires

Se presentará junto su pareja, la pianista uruguaya Polly Ferman, y la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto..

Daniel Binelli cumple 80 años. Y viene a celebrarlo a Buenos Aires, con música. Su música, que tanto tiene que ver la ciudad en la que dio sus primeros pasos como bandoneonista y compositor. El miércoles 15 a las 20 en la Sala Argentina del CCK, Binelli se presentará junto a su compañera, la pianista uruguaya Polly Ferman, y la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto, en esta oportunidad dirigida por Pablo Boggiano. Será la primera de una serie de celebraciones, que continuarán el viernes 17 junto a la Banda Sinfónica Nacional de Ciegos “Pascual Grisolía” – a las 18.30 en la Bolsa de Comercio–, el 14 de mayo en el Salón Dorado del Teatro Colón y el 20 de mayo, justo en el día de su cumpleaños, en Bargoglio (Bacacay 2414).

Tres movimientos concertantes para bandoneón y orquesta y Homenaje al Tango, un doble concierto para piano y bandoneón, serán las piezas centrales de un repertorio que se completará con más obras de Binelli para piano y bandoneón con orquesta, como la enérgica Metrópolis y la suite Imágenes de Buenos Aires, además versiones de “A Fuego Lento” de Horacio Salgán y “Oblivion” de Astor Piazzola, que redondean la idea de un tango abierto y cosmopolita sobre la que trabaja el compositor. “En el arreglo que hice para estas dos últimas obras elaboré largas introducciones al piano para Polly”, dice Binelli al comenzar la charla con Página/12. “Hace más de 20 años que con ella compartimos la vida y la música. A dúo o con orquesta, hemos tocado por todo el mundo, y me gusta la idea de celebrar mis 80 años tocando juntos en Buenos Aires. Cuando nos radicamos en Nueva York, ella fue la que me alentó para componer obras sinfónicas, para abrir mi experiencia en el tango hacia un formato orquestal”, continua Binelli. “Este doble concierto que vamos a tocar con la Filiberto fue compuesto pensando en ella, y está dedicado a Pugliese y a Piazzolla, por eso tiene una carga evocativa muy importante”, agrega el bandoneonista y compositor.

Osvaldo Pugliese y Astor Piazzolla, figuras centrales en la historia del tango que tiene mucho que ver con la vida musical de Binellli. “Tenía 23 años cuando entré a la orquesta de Osvaldo Pugliese. Yo venía de Quilmes y no había tocado en ninguna orquesta importante”, cuenta Binelli. “Me acuerdo que Enrique Lannoo y Mauricio Marcelli estaban haciendo un arreglo ‘A Evaristo Carriego’, –tango de Eduardo Rovira–. Ya lo habían elaborado bastante y faltaba la variación del final. Bueno, me dieron para hacerla. Cuando Pugliese la vio, le gustó y la incluyó. Justo estaban además probando bandoneonistas jóvenes, me tomó una prueba muy exigente, y ya entré en la orquesta como bandoneonista y arreglador. Ahí me recibí de músico profesional”, recuerda Binelli.

Entre 1968 y 1982, Binelli integró la orquesta de Pugliese, con la que tocó y grabó, en lo que recuerda como una de sus grandes escuelas. “La orquesta de Pugliese era un laboratorio donde todos los músicos jóvenes que ingresábamos teníamos la oportunidad de escribir, sobre todo los bandoneonistas”, continua y recuerda la línea de bandoneones encabezada por Arturo Penón, en la que tenía como compañeros a Rodolfo Mederos y Juan José Mosalini. “Tuve la inmensa satisfacción de poder compartir arreglos musicales y elaborarlos también al lado de Pugliese, con su sabiduría desde el piano, y compartir también con otros grandes compañeros de la orquesta. Además de las actuaciones del fin de semana, hacíamos dos ensayos largos e intensos por semana y nos llevábamos a nuestra casa las inquietudes que nos dejaba el maestro. En los ensayos cada uno traía su idea de cómo podría ser cierto arreglo, que muchas veces se terminaba en la orquesta en un trabajo colectivo”, continua Binelli. Nota aquí.



Quique González

 


Ele Mariani

 

Rafa Pons

 


María Guivernau

 


Diego Ojeda

 


Diego Ojeda & Edgar Oceransky

 


Miguel Hernández

 Una nueva herida: Miguel Hernández, escritos inéditos de guerra

Un libro recupera artículos periodísticos del autor que permiten conocer mejor la Guerra Civil

Apenas unos meses antes de concluir la Guerra Civil, Miguel Hernández tenía terminado su último libro, El hombre acecha, que no vería la luz en España hasta 1981. Desde entonces no ha dejado de crecer su figura y su obra, dentro y fuera de España. Una de las facetas más reveladoras, pendiente todavía de explorar, sigue siendo su trabajo periodístico durante el conflicto. Se trata de una serie de escritos, apenas conocidos hasta hoy de manera fragmentaria, inseparables de su compromiso y de su obra poética, que muestran la verdadera extensión de la herida con la que Hernández sintió la guerra. No en vano, su trabajo como reportero del frente terminaría costándole la vida. Un libro, con estudio introductorio y notas de Joaquín Riera Ginestar, recupera ahora más de treinta y cinco artículos inéditos suyos, e identifica, además, aquellos otros que el poeta de Orihuela había escrito bajo seudónimo. El resultado es la satisfacción de ver completada toda una obra que ilumina su poesía y que abre una ventana a la propia historia social de la Guerra Civil. Una oda al lenguaje, a las costumbres, a las vivencias populares que encarnaban el rostro del joven Ejército Popular de la Republica.

A diferencia de muchos otros escritores de aquella época que firmaron crónicas del frente, José María Pemán o Manuel Chaves Nogales, por citar solo dos ejemplos opuestos, Hernández sí que estuvo allí. Tras ser movilizado en Madrid por el Quinto Regimiento del Partido Comunista, donde sufre el primer ataque frontal a la ciudad, los bombardeos y los combates por la Carretera de la Coruña, sigue buena parte de la guerra en los frentes secundarios del interior. Aquellos en los que nunca pasa nada, pero en los que se decide todo. Se mueve con bastante rapidez por los caminos de Andalucía oriental, donde asiste al asedio republicano del Santuario de la Virgen de la Cabeza (Andújar, Jaén).

Uno de los primeros episodios que narra con detalle y del que se conserva numerosa correspondencia con los combatientes. Pasa después a Extremadura, donde estuvo concentrado en el entorno de Castuera, para partir de nuevo hacia Aragón. Pronto su voz cruzaría las líneas enemigas a través del servicio de altavoces del frente. Miguel, “ruiseñor entre fusiles”, tiene clara su función como intelectual entre todas las atribuciones que el Comisariado de Guerra guarda desde su creación. Y encuentra un formato, el periodístico, que le permite desplegar su prosa humana para describir los horrores de la guerra, acusando directamente al enemigo y sus apoyos extranjeros, al tiempo que supervisar la línea ideológica de las distintas publicaciones de cada batallón. Todo lo que escribe se convierte en un arma, un dique contra la propaganda enemiga que busca y consigue, poco a poco, extender la desmoralización, forzar el abandono y la deserción entre las filas republicanas. Nota aquí.



Paula Ferré & Yoli Campos

 


El Roto

 


miércoles, abril 15, 2026

Fabián D. Cuesta

 Fabián nos cuenta por Facebook.

¡Hola!
¡YA ESTOY FUERA!
Si pinchas en el enlace del primer comentario, ya puedes conseguir el disco. Con cualquiera de las dos opciones tienes la descarga directa, y desde ya podrás escucharlo entero.
Podría contaros aquí un montón de cosas, pero prefiero que las escuchéis.
También os he dejado allí una pequeña cartita.
Gracias por seguir ahí.
¡Nos vemos fuera!




Pedro Pastor

 

Pancho Varona

 


Ramón Serrano

 ELLA NO SE FUE

SIEMPRE ESTARÁ AQUI
Desde mi sofá de siempre
donde dibujé trinos y aromas
Oh memoria Sagrada
todavía su presencia
Pirekuas de sonrisa clara
el sofá de enfrente su halo
ayer la estancia perfumaba
Oh Gloria de la memoria
en la mesa de los condumios
a mí derecha su negra mata
sentí por un momento
la caricia sobre mi blanco pelo
en mi cabeza fina estampa
fue entonces cuando escuché
Ramón y sus ojos verdes
y me creció en la mirada
tupido bosque de esmeraldas
de continuo frente a la catedral
o en las altas torres de imaginación espigada
la vi en mercados y ramblas
en la plaza de mi Cataluña
Oh centro de aquella infancia
te pienso y me sonríes
espontáneo lirio de esperanza
llegaron Pirekuas de playa
Oh mar que bañas sus pies
Oh sol escondido por nubes de gris terciopelo
Oh campo de olas cuánticas
Oh dulce y amargo Mediterráneo
ella de purépecha vestida
en el arenal las cuerdas rasgaba
allí donde la imaginación perdida
paseos y esquinas recordadas
miro desde mi sofá de siempre
y el aire todavía hoy me sonríe vestido de guitarra
Oh Voz que aletea
colibrí de cien voladas
no hay posible olvido
de su estancia tanta fragancia
cuatro colores purépecha
se colaron en el desván
de la imaginación agazapada
Oh Memoria de la Floresta
siempre ojos de mirada enamorada
¡Canta Pireri canta.!



Rolo Sartorio

 

Zambayonny

 


Juanlu Mora

 


Yami Safdie & Alejandro Sanz

 


Alberto Alcalá

 


Paris Joel

 Es Tiempo de...

Ya las cerezas han caído,
Algunas van por el aire
En algún pico.
Es tiempo de hojas secas,
De hojarascas ocres y burdeos,
De lluvia tibia color ceniza,
De vistas cansadas,
De ojos diminutos de aves pelágicas,
De olas mansas y playas cercanas.
Es tiempo de perdón y de risa,
De juntar nuestras manos arrugadas,
Y de reírnos de lo mucho que nos amamos,
Aunque solo fuera en la brevedad
De esa inmensidad
Llamada
Tiempo.