lunes, agosto 31, 2026

Lionel Messi

 Lionel Messi anunció su retiro de la selección argentina

Ganó un Mundial y jugó la final de otros dos. Además, levantó dos veces la Copa América, ganó los Juegos Olímpicos de 2008 y el Mundial sub 20 de 2005. Se termina una era para el fútbol argentino

Lionel Andrés Messi anunció su retiro de la Selección argentina de fútbol. El astro, que ganó el Mundial de 2022 en Qatar y disputó las finales de 2014 y 2026, informó que tomó la decisión el 21 de julio pasado, luego de la derrota ante España en la final, y días antes de la muerte de su papá. Además de la carta que publicó, subió un emotivo video para marcar su despedida. La noticia generó una gran repercusión y sus compañeros lo despidieron con mensajes emocionantes.

“Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo antes también y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol”, aseguró el astro rosarino.

El capitán, ganador también de las Copa América 2019 y 2024, aseguró: “Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”.

“Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más)”, agregó.

Messi, que el fin de semana volvió a reivindicar su vigencia al marcar cuatro goles para su equipo Inter de Miami en la MLS, sintetizó: “Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil. Gracias a cada uno de entrenadores, compañeros y dirigentes que me tocó compartir. Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos

“Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, junto con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes. ¡Los quiero! Gracias Dios por hacerme argentino. ¡Vamos Argentina!“, cerró. Nota aquí.






La Banda Sabinera

 


Manu Chao

 


Miguel Zavaleta

 Murió Miguel Zavaleta a los 71 años: el hombre que dejó una marca imborrable en el rock argentino

Su legado atraviesa décadas y su obra con Suéter marcó una etapa clave en la historia de la música nacional, desde los años de dictadura hasta el presente.

La mañana del lunes llegó con una de esas noticias que parecen detener por un instante el tiempo. Miguel Zavaleta, la voz, el rostro y el espíritu irreverente de Suéter, murió a los 71 años después de atravesar una larga enfermedad. La confirmación de su fallecimiento comenzó a circular entre amigos y músicos que habían acompañado de cerca sus últimos días y rápidamente se extendió por las redes sociales, donde las palabras de despedida se mezclaron con fotografías, canciones, recuerdos de recitales y escenas compartidas durante décadas. Con su partida no desaparece solamente un cantante o un tecladista: se va uno de esos personajes capaces de representar una época, de ponerle música a una generación y, sobre todo, de hacerlo desde un lugar propio, con humor, sensibilidad y una mirada que nunca terminó de parecerse a la de nadie.

La noticia fue comunicada desde su círculo íntimo y encontró eco inmediato en figuras vinculadas a la música y al periodismo. Entre quienes lo despidieron estuvo Sergio Marchi, que reconstruyó con sus palabras la intimidad de los últimos días y dejó una frase que resume, quizás mejor que cualquier biografía, la manera en que Zavaleta enfrentó la enfermedad: “Se fue tranquilo pero a regañadientes, porque quería vencer a ese cáncer cruel”. En esa imagen aparecen dos dimensiones inseparables del músico. Por un lado, la serenidad de quien había llegado a una instancia definitiva; por el otro, esa voluntad de seguir peleando que lo acompañó hasta el final. Porque incluso cuando la vida le puso delante uno de sus desafíos más difíciles, conservó algo de aquel hombre que había irrumpido en la escena del rock argentino con una personalidad imposible de encasillar.

Durante los días finales estuvo rodeado por amigos y colegas. No atravesó ese momento en soledad, sino acompañado por personas que habían formado parte de diferentes capítulos de su historia y que conocían tanto al artista como al hombre detrás del escenario. Quienes estuvieron cerca lo recordaron como alguien genial, divertido, afectuoso y capaz de convertir cualquier reunión en un acontecimiento. Era, también, un gran animador de aquellos años ochenta en los que el rock argentino comenzó a adquirir una identidad renovada, después de atravesar años de restricciones, silencios y transformaciones profundas. Y quizá por eso su muerte provocó algo más que tristeza: despertó una memoria colectiva. La de una época en la que las canciones podían convertirse en refugio, celebración, protesta y, muchas veces, en una manera de volver a respirar. Nota aquí.



Hilda Lizarazu

 


Ainda

 

Ramón Serrano

 EL CANTO DE MI PIRERI

Y cuando vuelvas
te aguardará
un cielo cargado de estrellas
y en tu sonrisa
el vuelo rasante de tu mirada bella
y cuando vuelvas
se escuchará tu Voz
vendrá volando
tus alas de pirekua
por el pentagrama
cuajado de perlas
el olivo tierno de primavera
y cuando vuelvas
serás blanca paloma
en el regazo de mi dulce quimera.



Paco Cifuentes

 


Rodolfo Serrano

 

Federico García Lorca

 


Rodrigo Cortés

 


Erlich

 


domingo, agosto 30, 2026

Ismael Serrano & Ede

 

Carla Pugliese

 


Moris

 A los 84 años, Moris celebra el aniversario de su debut discográfico y la edición de sus nuevas versiones de tangos

La ciudad no tiene fin

Al mismo tiempo en que se cumplen sesenta años de la aparición de “Rebelde”, el legendario simple de Los Beatniks, Mauricio “Moris” Birabent acaba de sorprender con la edición de “Tango”, una novedad que presenta un par de versiones de Gardel y Le Pera, producidas junto a Lolo Micucci.

En los últimos años, cada vez más grupos y solistas de rock celebran efemérides con regrabaciones de discos clásicos, relanzamientos especiales o giras aniversario. La práctica ya se volvió una costumbre, al punto que ni siquiera se esperan fechas “redondas” de décadas o lustros, sino que algunos festejan hechos tan insólitos como los 22 años de un álbum o los 31 de algún show emblemático. Un signo de época, convenientemente apto para TikTok e Instagram. Lo que sin dudas vale la pena recordar y celebrar son los 60 años de una pieza fundacional, la piedra de Rosetta del rock argentino, el tema que marcó un hito con una letra contestataria y una actitud indiscutiblemente rockera: “Rebelde” de Los Beatniks, compuesto y cantado por Moris junto al recordado Pajarito Zaguri. Hoy, quizás para desmarcarse del peso del pasado y ese aniversario tan histórico, Mauricio “Moris” Birabent acaba de sorprender a los 84 años –pese a todo lo que se diga por ahí en realidad nació en 1941, pero su cumpleaños es en noviembre– con el lanzamiento de un par de canciones que no son composiciones suyas sino clásicos del repertorio tanguero: “El día que me quieras” y “Mi Buenos Aires querido”. Son apenas dos temas, como si fuera un single con Lado A y Lado B. La dupla incluso tiene un título: Tango.

Moris no suele hablar del pasado. Le aburre tanto como los elogios que le dicen por la calle. Siente que cada vez que le gritan “¡Maestro!” lo están metiendo en la vitrina de un museo. Lo suyo siempre fue el presente y el futuro. Sin embargo, cuando llega a un café de San Telmo, cuenta que está dispuesto a repasar algunos detalles de aquel grupo legendario que tuvo aquel único disco simple que se grabó el 2 de junio de 1966 y salió seis días después, con las voces de Moris y Pajarito, junto a Jorge Navarro en teclados, Antonio Pérez Estévez en bajo, y Alberto Fernández Martín en batería. Pero mejor comenzar por su nuevo lanzamiento, para evitar el riesgo de aburrirlo con preguntas sobre lo que hizo seis décadas atrás. Dice que tiene “un montón de canciones” pero cree que no es momento de sacarlas: “El clima no está para sacar temas nuevos”, sentencia. “En cambio el tango es algo donde no soy el compositor y el problema es de Gardel y Le Pera. ¡Si no les gusta, que los critiquen a ellos! Acá soy solo el intérprete, como fueron Julio Iglesias, Luis Miguel, Frank Sinatra y Elvis Presley, tipos que no compusieron un tema en su vida. El resultado es bárbaro, con una orquestación fabulosa”.

La grabación partió de un concepto que en los años 90 ensayó a fondo en su legendaria sala de ensayos en los estudios TNT, en la calle Moreno casi 9 de Julio: unir al rock con el tango. “En ese momento todo el mundo me cuestionaba para qué hacer tangos. Como pasa siempre, nos descalifican y tenemos que estar luchando contra eso”. Ahora finalmente se dio el gusto y lo hizo a su manera, con una batería “que sigue siendo del rock, marcando el ritmo aunque no esté muy fuerte”, según describe con orgullo. Tango fue editado por el mismo sello donde grabó con Los Beatniks, que antes se llamaba CBS y ahora es Sony Music. Con la confianza que le dan los años, habló con uno de los directores y le contó que tenía unos tangos hechos con un poco de electrónica. La idea gustó y le dieron un adelanto para sumarle más orquestación. “Llamé al músico Lolo Micucci y le dije que hagamos algo que puedan entender desde los tangueros recalcitrantes hasta el pibe de 20 ó 30 años, porque hay mucha gente que le gusta el tango, que lo baila y lo estudia. Entonces él extrajo la voz de mis viejas maquetas de TNT y re-orquestó todo. Estoy contento con el resultado; tengo mucha intuición y sé que va a funcionar. A la gente de la compañía les dije: ‘Ustedes están chiflados porque deberían contratar a artistas de 20 años’. Y me respondieron, ‘¡Pero Moris, un chico de 20 no canta tangos!’”. Nota aquí.



Mon Laferte

 

Miryam Quiñones

 


María Guivernau


 

Rubén Rada

 

Efecto Mariposa

 


Rafa Mora

 APRENDÍ a coquetear tímidamente con la vida.

A respetar los años y las canas.
Aprendí a soñar con cadenas morales.
A desenmascarar el amor a base de ensayos.
Aprendí a sentir la piel con prorrogada inocencia.
A ascender sin globo.
A descender con vértigo.
Aprendí a deshacer la lluvia con la tormenta ya encima.
A enterrar emociones como hace el plomo con el uranio.
Aprendí a desenfocar la muerte.
A desenredar la luz.
A tirar de la manta en cuestiones de fe.
Aprendí, tarde,
a desaprender pronto.
Y aquí sigo.
Al pie de mí.
Con la ilusión indemne,
pero con demasiada metralla incrustada



Love of Lesbian & Andie Gago

 

Luis Pastor

 


Felix Maraña

 MONCHO HA VUELTO A NACER

Moncho Otero, Moncho Otero,
te lo vengo a repetir,
porque nacer y vivir
siempre es empezar de cero.
Y vengo porque te quiero
como se ama la guitarra,
instrumento que desagarra
los sones y el sentimiento.
Has nacido, de momento.
Vente y montamos la farra.
Pon tus relojes en hora
y resuelve toda queja,
llama a quien es tu pareja
de los cantes, Rafa Mora.
Que nazca otra fauna y flora,
que dé a la Naturaleza,
y acabe con su tristeza,
paz, justicia, desarrollo,
y que Trump no monte el pollo
o le corten la cabeza.



Cuarteto de Nos

 

Hilda Lizarazu

 


Juanlu Mora

 


El Roto

 


sábado, agosto 29, 2026

Arde Bogotá

 

Ramón Serrano

 LA LUNA

La luna vino a mi casa
mientras yo no la miraba
fue el espejo el que primero la viò
ella en su camerino se destapaba
era el viento el que dormía
cuando las acacias soñaban
Ramón Serrano
Foto de ahora mismo desde mi ventana.



Rafa Pons

 


Nahuel Pennisi

 

Leonardo Padura

 “Es un reconocimiento a la cultura a la que pertenezco y en la que permanezco”: Leonardo Padura recibe el Premio Liber 2026

La Federación de Gremios de Editores de España distinguió al autor cubano, quien contó que trabaja en una nueva novela pese a los cortes de luz y las crisis de abastecimiento que afectan a la isla.

Leonardo Padura se convirtió en el primer escritor cubano en recibir el Premio Liber 2026 al autor hispanoamericano más destacado, distinción que otorga la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). El jurado reconoció su capacidad para “contar historias que, partiendo de la investigación, indagan en la verdad, la culpa, la amistad y el peso de la historia sobre las vidas individuales”.

El galardón, uno de los más relevantes del sector editorial en lengua española, fue anunciado este jueves por la FGEE. La entrega tendrá lugar el 30 de septiembre en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) de Barcelona, en el marco de la Feria Internacional del Libro Liber 2026, una de las principales citas para la exportación, muestra y promoción de la edición en español, que se celebrará del 29 de septiembre al 1 de octubre y reunirá a más de 250 editoriales y empresas.

El autor, nacido en La Habana en 1955, recibió la noticia con satisfacción y subrayó el carácter singular de este tipo de reconocimientos que, a diferencia de otros, se trata de un premio honorífico otorgado por instituciones que “consideran que tú lo debes merecer”, algo que, a su juicio, lo hace “doblemente satisfactorio”. El jurado también valoró la proyección internacional de su trayectoria y la diversidad de registros y géneros que atraviesa su obra.

Padura agradeció a la FGEE por “dar visibilidad” al trabajo de los escritores y enfatizó el significado colectivo del reconocimiento: “Supone un reconocimiento no solo a mi persona, sino también a la cultura a la que pertenezco y en la que permanezco”. El escritor también señaló que el Premio Liber no solo lo ha distinguido a él, “sino también a la literatura cubana” y lo entiende como “el resultado de muchos años de trabajo, de un esfuerzo que he hecho en condiciones muy complicadas”.

Esas condiciones tienen nombre concreto. Desde La Habana, donde vive y escribe, Padura trabaja a diario en una nueva novela pese a los cortes de electricidad y las crisis de abastecimiento de agua que afectan a la isla. La relación del escritor con Cuba es, al mismo tiempo, su materia prima literaria y el escenario de sus limitaciones: varios de sus libros no han circulado en el país, aunque los lectores cubanos los consiguen a través de copias digitales o ejemplares enviados desde el exterior.

La obra de Padura está atravesada por la crítica social, la memoria histórica y el desencanto de varias generaciones. Su nombre está ligado de manera especial a la saga protagonizada por Mario Conde, un detective melancólico y lúcido a través del cual el novelista retrata las contradicciones y transformaciones de la sociedad cubana. Nota aquí.



Miguel Ríos


 

Merino

 

Joaquín Sabina

 


Pez Mago Trío

 


Rubén Rada

 


viernes, agosto 28, 2026

León Gieco & Juan Carlos Baglietto

 

Dolly Parton

 Dolly Parton: la fraternidad de los Apalaches

La cantante y compositora fue una de las grandes voces del ‘hillbilly’, un estilo campestre que dio forma al country y que recogía las experiencias e historias de comunidades rurales y pobres.

Dolly Parton, fallecida el pasado martes 25 de agosto, solía referirse a su éxito con una imagen muy gráfica de su infancia: “Siempre quise saber qué había más allá de las Grandes Montañas Humeantes”. Conocidas en inglés como Great Smoky Mountains, esta cadena montañosa hace frontera entre Carolina del Norte y Tennessee, estado original de la cantante y compositora que nació en una cabaña a orillas de un río y lugar en el que decidió levantar Dollywood, el parque temático dedicado a su figura.

Al igual que Johnny Cash, quien se pasó toda su vida reivindicando sus raíces en aquellos primeros años en la tierra de Arkansas, Parton siempre valoró su pasado, toda esa historia personal dentro de una familia de 12 hermanos en la que el padre era campesino y la madre una ama de casa que cantaba canciones antiguas de los Apalaches. De ahí, de esas canciones hogareñas, impulsadas por el banjo de su tío Bill Owens -no confundir con la estrella del country Buck Owens-, nació la pasión de la niña Dolly Rebecca Parton por cantar. De la música de los Apalaches.

Las Grandes Montañas Humeantes, un espacio protegido por la Unesco convertido en uno de esos fabulosos parques nacionales estadounidenses, forman parte del sistema montañoso de los Apalaches. La música originada de ese territorio fue etiquetada por la industria en los años 30 del siglo pasado como hillbilly, con una connotación condescendiente hacia el mundo rural y albergando a toda esa población pobre y campesina que tocaba baladas, valses y piezas instrumentales traídas a Norteamérica por inmigrantes de origen anglocelta. Pronto, como en todo el fascinante y rápido desarrollo de la música popular estadounidense, aquellos inmigrantes rurales mezclaron sus saberes con las fuentes nativas afroamericanas e indígenas. La música de los Apalaches pasó a alumbrar, más que en ningún otro territorio en el vasto suelo norteamericano, lo que se terminó por conocer como country.

Cuando se dice que Parton fue una de las grandes voces del country, es bueno recordar que, realmente, ella fue la gran voz femenina del hillbilly, el estilo primario que dio luego todo el género y fermentado durante décadas en el corazón de los Apalaches. Mientras el bluegrass requirió siempre de una formación de varios instrumentos -imprescindible el fiddle (violín)- y de velocidad en su interpretación, debido a ser el estilo preferido para fiestas del ganado o celebraciones comunitarias, el hillbilly era más íntimo y bastaba de un intérprete con su guitarra para poder cantarlo. Era una derivación del sonido campestre hacia aquellas historias y leyendas cantadas con melancolía bajo el espíritu de desarraigo de todos aquellos emigrantes que tuvieron que buscarse la vida lejos de su tierra. De esta forma, se puede entender que Hank Williams, con esas baladas de una tristeza imperecedera, se convirtiera en la gran voz del hillbilly, como Robert Johnson podía serlo del blues afroamericano. Nota aquí.