martes, mayo 19, 2026

Pedro Pastor

 

Los Gabrieles

 Los Gabrieles reaparece en la escena madrileña con una garnacha de culto que no es para todos los bolsillos

Tras más de dos décadas cerrado, Los Gabrieles recupera su espíritu histórico con taberna, restaurante y música en vivo, una cocina madrileño-andaluza y una bodega donde brillan los jereces y los pequeños productores.

Los Gabrieles ha reabierto en pleno Barrio de las Letras como uno de esos lugares que no solo regresan, sino que recuperan memoria, carácter y conversación. Por su valor patrimonial, pero también por su actualizada propuesta, es, sin duda, la apertura del año.

Fundado en 1907 y reconvertido hoy en taberna, restaurante y espacio musical, el histórico tablao vuelve a la calle Echegaray 17 tras un profundo proceso de recuperación patrimonial que ha restaurado su conjunto cerámico y lo ha acompañado de nuevas piezas contemporáneas.

Los Gabrieles ha reabierto en pleno Barrio de las Letras como uno de esos lugares que no solo regresan, sino que recuperan memoria, carácter y conversación. Por su valor patrimonial, pero también por su actualizada propuesta, es, sin duda, la apertura del año.

Fundado en 1907 y reconvertido hoy en taberna, restaurante y espacio musical, el histórico tablao vuelve a la calle Echegaray 17 tras un profundo proceso de recuperación patrimonial que ha restaurado su conjunto cerámico y lo ha acompañado de nuevas piezas contemporáneas.

La oferta gastronómica, firmada por el chef Ander Galdeano, bebe de la cocina tradicional y del recetario popular con una mirada madrileño-andaluza, mientras que el gran foco de esta nueva etapa está también en la bodega, diseñada por Rebeca Bellido.

Su planteamiento reúne más de 200 referencias que combinan vinos icónicos y proyectos de pequeños productores, con protagonismo para los generosos andaluces y una selección por copas de Jerez que busca hacer el vino más accesible, versátil y presente en la experiencia del cliente. Nota aquí.





Ariel Rot

 


Silvina Moreno

 

Rafa Mora

 Hay noches

Anochece.
La cadencia del cuerpo acompasa el latido.
La pupila dilata la caricia.
Entrecortado crece el aliento.
Ávido el deseo.
Se impregna la saliva sobre la herida abierta.
El corazón sale del pecho
y rompe contra la piel.
Así. Lento.
Con su ritmo marcado.
Roza el tacto el tejido.
Y tierna y creciente se torna la boca,
que abarca su espacio,
su lugar exacto.
Así suena el silencio.
Lejano. En segundos.
En fragmentos de luz.
Se eriza la palabra.
Y un tenue brillo desvela los labioa mojados.
Desprovisto de cordura,
lengua contra lengua,
se humedece el tiempo.
Inevitable.
Temblor que entrelaza las manos.
Vaivén mecido.
Lava que abrasa la llaga.
La humedad de la tierra.
La cicatriz cerrándose.
El grito. El origen.
Huele a mar.
A espiga.
A vida.
Y el amanecer,
será de nuevo horizonte.



Frank Delgado

 


Niña Pastori

 

Ramón Serrano

 ERROR

Me equivoqué una vez más
ni subí ni bajé
pendiente de mi voluntad
no supe ni sabré
es el miedo lo que me atrapa
al que llamó silencio o soledad
un error llamarle error
ni pecado ni devoción
tela de araña y nada más
suelo andar sobre las sombras
confundirme con lapasión
me equivoqué en el pasado
hoy vuelvo de nuevo con los besos de aire
no hay error en mi equivoco
es la pura ensoñación
el error es la realidad.



Zambayonny

 


Andrés Suárez

 

Luis Miguel Malo Macaya

 DE PALBRAS HAMBRE TUVE

De palabras hambre tuve
y me las comí sin hambre.
Sed tuve de decir cómo
decirlo y jamás saciarme.
Hambre y sed de poema nunca
capaz de escribirlo: hambre
de nombre, sed de no sé
qué beberme al publicarme...
Sed sin hambre, hambre sin sed
-¡son los desiertos tan grandes
que no tengo más remedio
ni más fe que en un oasis
no por falso necesario:
sueño de espumas y dátiles!-.
¡Allá qué versos se hicieron
la ilusión de estar ganándose
para nada más ni menos
de inanición acabarse!
Espejismo en verso para
escribirse nunca en nadie.



Gioconda Belli

 


Ismael Serrano

 Ismael nos cuenta por Facebook.

Familiares y amig@s:
Me embarco en un nuevo e ilusionante proyecto. Voy a interpretar a Antonio Machado, en la obra de teatro musical “Golpe a golpe, verso a verso” en la que las canciones de Serrat formarán parte de la banda sonora de la memoria del poeta andaluz.
En el tramo final de su vida, Antonio Machado cruza a pie los Pirineos junto a su madre, camino al exilio tras la Guerra Civil española. En esa frontera física y simbólica, cuando la muerte se percibe cercana, los recuerdos se abren paso.
Estrenamos el día 20 de mayo en el Teatro Infanta Isabel.
Gracias a toda la gente que me acompaña en este hermoso viaje. Hoy es siempre todavía.



Siloé

 

Charles Bukowski

 


The Guapos

 


Tute

 


lunes, mayo 18, 2026

Fabian D. Cuesta

 

Fede Comín

 


John Lennon

 Steven Soderbergh resucita las últimas palabras de John Lennon

El cineasta ha recuperado y aportado imágenes, en un documental rematado con IA, a una entrevista radiofónica con el ‘exbeatle’ y Yoko Ono que se realizó la mañana de su asesinato.

El 8 de diciembre de 1980 John Lennon y Yoko Ono se sentaron a hablar con un pequeño equipo de la emisora ​​de radio KFRC de San Francisco en su apartamento neoyorquino en el edificio Dakota. Era la única entrevista radiofónica que concedían por el lanzamiento, tres semanas antes, de su álbum Double Fantasy. Durante dos horas y 45 minutos hablaron con tranquilidad, optimismo y, en el caso de Lennon, desde un punto de vista casi mesiánico, de la vida. Ahora sabemos que esa noche, de vuelta a casa, Lennon sería asesinado a tiros por Mark David Chapman. Por eso, esa charla deviene en mensaje en una botella al futuro y así la ha trasladado en imágenes Steven Soderbergh en su documental John Lennon: The Last Interview, presentado en Cannes en una sesión especial.

Soderbergh no se anda con contemplaciones. Ya desde el título deja claro que sabe a lo que va el espectador. Y en el arranque destaca las palabras de Lennon sobre la canción (Just Like) Starting Over. Es un tema de cómo la pareja se reconcilió, después de unos años turbulentos, y celebra el renacimiento de su historia de amor. Navega entre la melancolía y el optimismo —un verso dice “Nadie tiene la culpa, sé que el tiempo vuela”—, aunque Lennon asegura que tiene una lectura ulterior: habla de la separación entre hombres y mujeres tras el auge feminista de principios de los setenta, y explica cómo pretendía que el mensaje de reconciliación se aplicara a hombres y mujeres en general. Soderbergh, que es el montador de todas sus películas, abre la puerta a que la emoción arrase con los corazones de los espectadores: el filme ha venido a honrar a Lennon.

Nunca se había accedido a toda la entrevista, porque tras el fallecimiento solo se emitieron extractos. Soderbergh ha contado con el apoyo de la familia Lennon, y ha basado la parte visual en material de archivo, reuniendo más de mil imágenes. Pero este enfoque chocaba con algunos límites. Lennon y Ono hablan de su relación, de la paternidad, del futuro y a veces reflexionan en términos abstractos. Esos momentos, el 10% de la película, se han ilustrado de manera no convencional. Soderbergh ha buscado el apoyo de su socio financiero Meta, el gigante de la tecnología que también copatrocina el festival de Cannes, para usar su MetaIA y experimentar lo que, en una entrevista en el medio Deadline, denomina “surrealismo temático”.

En esa entrevista, Soderbergh apunta que, tras chequear que el sonido de la charla estuviera en un buen estado (y así fue, porque la grabaron con el mejor material de la época), “quería respetar la cronología de la conversación porque había una estructura y un ritmo”. Primero editaron en audio. Luego incorporaron las entrevistas con los periodistas, quienes hablaban de su experiencia: el director musical de la radio Dave Sholin; la locutora Laurie Kaye y el ingeniero y productor Ron Hummel (el cuarto participante, Bert Keane, ejecutivo de Warner Bros. Records, falleció durante la producción del documental). Finalmente, organizado en capítulos, añadieron las imágenes de archivo y les quedaron los huecos filosóficos, ese 10% relleno con IA. “Nos reunimos con Sean Lennon y él confío en nosotros”.

Keane era la conexión entre la discográfica y los periodistas, seleccionados por el sello. Así que esa mañana de diciembre de 1980 fluye entre risas, tranquilidad (las ventas del álbum iban muy bien) y una ambición: la de la pareja por volver con fuerza a la música. Lennon, que había cumplido 40 años en octubre, reflexiona sobre sí mismo y su generación (“El grupo de los 60 que ha sobrevivido”) y asegura aportar sus ideas “no como predicador, ni como líder, sino como un reflejo de lo que todos sentimos”.

La entrevista se realiza justo después de una sesión mítica de fotos de Annie Leibovitz para Rolling Stone. Por eso, en un momento dado, solo sale Ono, mientras Lennon acaba con sus retratos. Es muy revelador para entender la química artística y sentimental entre ambos, que se subraya tiernamente cuando el exbeatle describe su encuentro en una exposición de la obra de la artista conceptual en Londres, y de cómo comenzó posteriormente a cortejarla. “Lo que realmente me sorprendió de la entrevista fue el entusiasmo con el que hablaban de todo”, cuenta Soderbergh. “Al escucharlos, uno pensaría que nunca antes habían sido entrevistados. No tenían ningún filtro. Simplemente improvisaban. Se puede percibir la intimidad de la habitación y de la conversación”.

No hay grandes descubrimientos en pantalla, porque queda claro que es la primera de una serie de entrevistas promocionales que iba a dar a más medios sobre el retorno de Lennon a la música. Double Fantasy fue el primer álbum de Lennon en cinco años, marcando el final del descanso que se había tomado desde 1975, cuando nació su hijo Sean. En ese momento, se convirtió en lo que él llamaba un “amo de casa”. En aquel momento, esta era una idea revolucionaria; pero al cumplir Sean los cinco años, se ve cómo le pone el desayuno “sin azúcar”, le deja ver en la tele Barrio Sésamo y cuando llega la niñera, los padres desaparecen hasta el día siguiente... algo que en la época era natural. Él habla de su experiencia como amo de casa, un viaje que ya ha abandonado. Hay un tono de jovialidad algo excesivo, y se acaba sospechando que está promocionando su felicidad para vender el álbum. Incluso el músico confiesa que le gusta “la música disco”. Nota aquí.






El Cabrero

 

Quique González

 


Rodolfo Serrano

 Rodolfo nos cuenta por Facebook.

Leo y releo el libro de Miguel Ángel Yusta Postludio, editado con tanta delicadeza por Lastura Ediciones. Con un prólogo, pura poesía también, puro estilismo literario de Valentin Martin.
Hace ya cuatro años de su salida a la luz y sigue siendo un libro hermoso, actual, comprometido. Está el dolor de la guerra, la tristeza dulce de un adiós, la bellísima tristeza de un paseo entre los árboles de un parque, la desolación de un mundo que duele (qué rotundo, que grande ese poema que lo resume todo; “Creí que el dolor eras tú / Y es el mundo”).
Poesía eterna y de lo eterno, de Miguel Angel. Buscad el libro. Merece la pena repasar estos versos de una humanidad que conmueve, que te busca en los recuerdos del alma. Elijo dos, al azar:




Fito Páez

 

Sergio Alzola

 




Félix Maraña

 TIEMPO DE METAVERSOS

Porque el tiempo no tiene ideología,
es algo que discurre lentamente
y acelera si encuentra inconveniente
para imponer también su jerarquía.
El tiempo dicta su morfología
a la historia del mundo y a la gente,
una forma, otra más, de estar presente
y guiar a quien ciego se extravía.
El tiempo tiene empeño y tiene acierto,
tiene equilibrio, leyes, directrices,
y ayuda a caminar al universo.
Dirige a quien precisa estar despierto,
cuida su mente, cura cicatrices
de un mundo que sufre el metaverso.



Ismael Serrano

 

Marcelo Dellamea

 


Julieta Venegas

  “Es sano para los padres mexicanos que sus hijas los contradigan”

La cantautora tijuanense presenta su primer libro, ‘Norteña’, una memoria musical sobre los orígenes de su vocación que coincide con el lanzamiento de su nuevo álbum.

La música afloró antes que las palabras. Antes, también, de que tomara la decisión de volver. A Julieta Venegas la intuición le llegó con las canciones, que supieron ver antes que ella el dolor de la añoranza y las ganas del regreso. Después llegaron el disco, las palabras “quiero volver” y la mudanza. La compositora mexicana empacó su casa de Buenos Aires y desembarcó de nuevo en la Ciudad de México, la primera gran ciudad que la acogió cuando decidió salir, sin el apoyo de sus padres y con más ganas que certezas, de su Tijuana natal. “No sé si habría acabado componiendo canciones si no hubiese sido por el descubrimiento de la literatura. Creo que me convertí en compositora cuando empecé a ser lectora”, reflexiona ahora, desde una céntrica librería en la capital mexicana. Esos dos universos que han crecido siempre entrelazados en la vida de la cantautora se aprietan más si cabe el uno contra el otro en Norteña: el nombre de su primer libro, el de su nuevo álbum, el de su próxima gira. Su forma de regresar.

Norteña —el libro— es una memoria musical que rastrea los orígenes de una vocación que se ha abierto camino con instinto y determinación. Julieta Venegas se ha vuelto una detective de sí misma y ha indagado hasta encontrar el inicio de todo: su casa en Tijuana, allá en la frontera con Estados Unidos, donde “The Cure se llevaba bien con Juan Gabriel”; su primer piano, las primeras clases y una maestra que supo ver su talento y su voluntad antes de que fueran evidentes para los demás. “Sigo encontrándome con una Tijuana siempre transformada, siempre diferente. Hace unos años empezó a haber una comunidad haitiana y siempre surgen comunidades nuevas. Es una ciudad muy generosa, que recibe a mucha gente de brazos abiertos”, relata la artista —55 años y 10 Grammys a la espalda—, que también lamenta la escalada de la “crueldad” en el trato que reciben los migrantes a ambos lados de la línea.

Inspirada en esa frontera de la que nunca se fue del todo la cantautora ha compuesto un álbum como quien hace una “ensalada”. “No es un disco de música regional o tradicional, es mi lectura. Lo que yo sentía norteño lo metí, hice mi propio cóctel. Emocionalmente, todo lo que está en el disco me conecta con mi infancia”, explica. Ambos trabajos, el literario y el musical, se han cocinado a fuego lento, mientras la cantante imaginaba los paisajes (el desierto, el mar), pensaba los temas (la migración, la amistad) y se reconciliaba con su pasado. “Siempre he tenido una relación muy intensa con las palabras. Ya había hecho mucho taller de ensayo personal en la pandemia, que es el género que más me atrae por su cruce entre la memoria y la reflexión, pero siento que todavía tenía muchas cosas que trabajar y destrabar, con mi familia y conmigo misma”, reconstruye ahora. El libro le debe mucho a las sesiones de terapia.

La figura de su padre, estricto con las cosas del cuerpo, con la presencia de otros hombres, sobresale en un relato en el que la joven Venegas se va formando por oposición más que por afinidad. “Yo soy una suertuda, porque me ha tocado ver a mi papá cambiar. Haber crecido con un papá y ahora verlo convertido en un romántico que llora todo el día, que pide perdón, que es otra persona”, desarrolla. “Es sano para los padres mexicanos que sus hijas los contradigan”, se ríe.

A esa tarea se han empleado con devoción las autoras mexicanas contemporáneas —ella menciona a Alma Delia Murillo y a Iveth Luna Flores—, que han encontrado en la revisión de la figura paterna una forma de catarsis personal. Es, sin embargo, su madre, quien termina por validar su decisión de irse a perseguir su sueño, algo “importantísimo” que ayudó a que las cosas se acomodaran. También fue ella quien le sirvió de guía cuando entró en crisis, entre su segundo y su tercer disco, Bueninvento (2000) y Sí (2003). El cuarto, Limón y sal (2006), terminó de catapultarla. “En el fondo, quería hacer canciones que mi madre disfrutara”, confiesa en el libro. Una letra y una melodía que se defendieran solas, con la sencillez de una guitarra y una voz.

De esa crisis no queda nada. Hoy no se pregunta qué compositora quiere ser, sino más bien cómo repetir el proceso que ha vivido con su nuevo álbum. Cómo anclarse en las “historias”. “Si de algo me di cuenta con este disco, en que estaba leyendo sobre Baja California sin parar, obsesivamente, es de que quiero que todos mis proyectos vengan acompañados de una investigación”, reconoce. En esa inmersión influyó mucho su hermana gemela, la fotógrafa Yvonne Venegas, que se encontraba haciendo otro trabajo en este Estado del noroeste mexicano. “Conectamos mucho a través de su proyecto y siento que ella fue un disparador muy fuerte para empezar este que yo hice”, señala. Nota aquí.




Fran Fernández

 


Ana Belén

 

Ramón Serrano

 AMANECE EN CASA

Estoy en casa
¡qué bien se está en casa!
estoy en mi cueva
el sofá de siempre es mi mecedora y mi holganza
la atalaya de brumas y encantos
a flor del tacto
y de los vientos humanos
soy cáncer por los cuatro costados
fuego sentado
lanza y dardo
por fuera impera la ley de la selva
en mi estancia los sueños por la estepa campan
me siento bien acompañado
música y verso
y un cartapacio de vientos floreados
estoy en casa
rik rak rik rak
cierro puertas y abro ventanas
el sol baña mis predios
la Pireri trina su Pirekua de visillos de esperanza
rik rak rik rak
las nubes se levantan.



Open Folk

 


Jack Johnson

 


Cachorro López

 “Siempre jugueteé con el riesgo un poquito nomás”

El talentoso argentino produce y compone para los artistas hispanos más importantes y ganó 15 Grammys. Formó parte de la mítica banda “Los abuelos de la nada” junto a Miguel Abuelo y a Andrés Calamaro, los años felices de experimentación y riesgos. “Tu misterioso alguien”, la canción que estuvo 20 años esperando ser escuchada y hoy es un hitazo. Por qué no va más a festivales ni a ver músicos a una cancha de fútbol. Dice que tiene un gusto vulgar y corriente y que le gusta la música sencilla.

Hay muy pocos productores musicales enormes, Cachorro es uno de ellos. Compone y produce para los más importantes artistas argentinos e hispanos desde la década del ‘80 hasta el día de hoy. Muchas de las canciones en español más exitosas llevan su firma. Tiene muchísimo talento y además tiene un don, dice que su don es ser empático y flexible. Para muchos músicos es un prócer. Formó junto a Miguel Abuelo la mítica banda “Los abuelos de la nada”.

– Sí, lo conocí a Miguel en en Ibiza y empezamos a fantasear con la idea de hacer un grupo. Después me fui a Inglaterra y él cayó preso, hubo varias aventuras. Volví a Buenos Aires a pasar Navidad con mi familia, fui a buscar a una novia de Miguel y le pedí plata para el pasaje. Miguel no tenía ni pasaporte. Había caído preso, lo deportaron a Francia, lo mandaron de vuelta a España, lo deportaron a Italia, lo mandaron a vuelta a España, lo deportaron a Portugal y entró como ilegal, sin pasaporte. Hasta que conseguimos un pasaporte que servía solamente para un viaje de vuelta y un pasaje.

En “Los Abuelos de la nada”, además de Miguel Abuelo y de Cachorro, estaban Andrés Calamaro, Daniel Melingo, Gustavo Bazterrica y Polo Corbella. Las canciones de la banda las conocen todas las generaciones, “Mil horas”, “Costumbres argentinas”, “Sin gamulán”, “Himno de mi corazón” “Así es el calor” y tantas más. Es difícil hoy atravesar varias décadas con las mismas canciones.

– No se sabe qué va a pasar con la música que se hace hoy dentro de 30 a 40 años. Va a haber tanta música que no van a entrar.

– ¿Cómo podés ser tan humilde? Dejás un sello único en la música.

– Siempre trabajé con gente muy talentosa. Fui también bastante afortunado en la gente que me fui cruzando en el camino.

“15 GRAMMYS. PERO NO ES QUE YO GANÉ SOLO ESOS GRAMMYS, PRODUJE ARTISTAS MUY BUENOS”

Cachorro ganó los premios más importantes de la industria, entre ellos el Grammy a mejor productor, y estuvo nominado además a los Grammys Latinos infinidad de veces.

– ¿Querés que diga algo de perfil alto? 15 Grammys. Producís un artista muy bueno, el disco llama mucho la atención y te llevas el premio también. No es que yo construí ese éxito ni que yo solo gané esos Grammys.

– Un productor es el que define el sonido, el que arma la canción. ¿Es como autor también, o no?

– Es un papel importante, pero a veces trabajas con talento que es explosivo y que va bien encaminado. Vos siempre ponés lo tuyo, pero es que siempre te lo echás al hombro.

– Algunos de los artistas con los que trabajaste, que produjiste. Julieta Venegas, Natalia Lafourcade, Miranda.

– Sí, muchísimo con Miranda.

– Diego Torres, Cristian Castro, Vicentico.

– Sí. Vicentico también, gran honor.

– Ahora Luz Gaggi. Zoe Gotusso.

– También, el anteaño.

– Paulina Rubio.

– Paulina Rubio, también.

– Enrique Iglesias.

– Le compuse una canción nomás. A Andrés Calamaro le produje un par. Y en España hice dice Ketama, Rosario Flores. Ahora tengo ganas de sacar el pie del acelerador y hacer un poco menos. Nota aquí.



Laura Freixas

 


El Roto

 


domingo, mayo 17, 2026

Silvio Rodríguez & Chico Buarque

 

Luis Fercán

 Elena nos cuenta por Facebook.

Imágenes del bello concierto del pasado 15 de abril dentro del @festivalempremtes en #barcelona














Morgan