jueves, febrero 12, 2026

Rodolfo Serrano

 Un hotel abierto a todas mis amigas y amigos. Reserva habitación

Paula Stilstein

 


Joaquín Sabina

 


Joaquín Lera

 “EL HOTEL DE LA PIEL”

Si supierais como la quería,
sin control ni medida…
y los ojos vendados.
Intentó, hilvanar mi sonrisa,
hechizándome con el blues de sus labios.
Decidí que iba a cambiar de vida,
me esfumé y enganché el primer vuelo.
Rumbo a Londres y sin paracaídas,
aterricé en el jardín de un tal… Lennon.
Me llevó a Abbey Road de paseo,
en un rolls parecido a un tebeo.
Imagínate si esto fuera cierto…
lo que puedes hacer soñando despierto.
Con la chica más linda del mundo,
se topó mi tupé, me inyectó su veneno.
Dijo ven… y en un solo segundo
el hotel de la piel se moría de celos…
el hotel de la piel, se moria de celos.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
lo que ayer era un blues
hoy es un rock and roll.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
viajar eres tu,
tu maleta soy yo.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
lo que ayer era un blues…
hoy es un rock and roll.
Lo que ayer era un blues,
hoy es un rock and roll.
Si supiérais como la quería,
si supierais que aún la sigo queriendo.
Pero en brazos de la diosa utopía,
lo que ayer era amor… hoy es solo un remiendo.
Sin adioses ni turbias caricias,
emigré como el héroe de un cuento…
Picadily parece Gran Vía,
el Big Ben, el kilómetro cero.
Desde entonces comparto el deseo,
de robarle a Cupido el llavero.
Imagínate si esto fuera cierto,
lo que puedes hacer…
soñando del gueto.
Con la chica más linda del mundo,
se topó mi tupé, me inyectó su veneno.
Dijo ven… y en un solo segundo.
el hotel de la piel se moría de celos…
el hotel de la piel, se moría de celos.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
lo que ayer era un blues
hoy es un rock and roll.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
viajar eres tu,
tu maleta soy yo.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
lo que ayer era un blues…
hoy es un rock and roll.
Lo que ayer era un blues,
hoy es un rock and roll.


Álvaro Pombo

 


Grison

 

Diego Vasallo

 “Me habría gustado ser jubilado inglés en Menorca”

El músico, quien fuera la mitad de Duncan Dhu, presenta a su nueva banda, Løse, con un disco homónimo de rock alternativo.

Quien fuera la mitad de Duncan Dhu, Diego Vasallo (San Sebastián, 1966) presenta a su nueva banda, Løse, con un disco homónimo que explora los sonidos del rock alternativo y el post-punk.

¿En qué momento y lugar sitúa el nacimiento de Løse? Løse nace en Gipuzkoa, concretamente en un local de Irura en el otoño del 2024. Allí empezamos a dar forma a las canciones.

¿Cómo definiría el estilo de la banda y el disco? Løse es una banda de rock de sonido denso y eléctrico y abierta a la experimentación.

Usted es músico, poeta y pintor. ¿En qué puntos se unen y en cuáles se separan esos oficios? Yo me considero sobre todo músico, y también pintor. La escritura fuera de los discos es algo circunstancial. En primer impulso diría que todos los lenguajes coinciden. Es en el desarrollo cuando las dinámicas de trabajo toman caminos diferentes, antagónicos incluso. Más social y colectivo en la música, mucho más solitario en la pintura.

En una canción, ¿pesa más la letra o la música? Creo que debe ser un todo. Letra y música deben fluir de una manera natural. Hay letras muy sencillas que funcionan de maravilla en una cierta melodía y puede ser una gran canción.

¿Qué canción ajena le habría gustado componer? Dadme la vida que amo, de Rafael Berrio.

¿Qué libro le convirtió en lector? Colmillo blanco, de Jack London.

¿Y en escritor? Me han inspirado las prosas fragmentadas de Cioran, los poemas de Ángel González o Eloy Sánchez Rosillo, o los diarios de Josep Pla.

¿Quiénes son sus tres pintores de referencia? Goya, William Turner, Edgar Degas.

¿Qué ha aprendido sobre un escenario que no se pueda aprender de un libro? Nada de lo que ocurre en un escenario puede aprenderse en los libros. El escenario es experiencia, errores, triunfos y desastres.

¿Cuál es la mejor crítica que ha recibido? Que mi trayectoria es honesta.

¿Y la peor? Que mejor me quede calladito.

¿Qué libro tiene ahora mismo en su mesilla de noche? Didion y Babitz, de Lili Anolik.

¿Uno que no lograra terminar? Poesía y verdad, de Goethe. Aburridísimo. Cómo las grandes mentes pueden ser soporíferas.

¿Cuál es la librería más bonita del mundo? Una papelería vieja que había en Ezcaray, llamada La Sorda, con un maravilloso olor a cuadernos y tinta. Y las que frecuento, Zubieta y Donosti, ambas en Donostia. Las mejores son en las que mejor me tratan.

¿Qué canción usaría como autorretrato? La vida mata.

¿Cuál suena en bucle en su cabeza? Love Is Lost, de David Bowie.

¿La película que más veces ha visto? Creo que El Padrino I y II. También Muerte en Venecia.

¿Un estreno reciente que le encantara? Springsteen: Deliver Me From Nowhere.

¿Cuál fue la última serie que vio del tirón? No soy de series, no tengo paciencia, pero la última que vi fue La sangre helada, de un barco ballenero, bastante buena. Nota aquí.



Dani Flaco

 


Tute

 


miércoles, febrero 11, 2026

Siloé


 

Griso

 


Rodolfo Serrano

 Aquí tenéis vuestra casa. De corazón, amigos

Mi casa
Esta es mi casa. Ved. Toda mi vida
se encuentra en estos muros. En los libros,
mis poetas, historias del pasado,
los recuerdos, imágenes amadas,
que llenan anaqueles y mesitas.
Esta es mi casa. Ved, tan poca cosa,
espacio de alegría, dulce espacio
de dolores y sueños compartidos.
En un rincón aún duermen las palabras
de amor y la rutina de los años.
Nada heroico hay escrito en sus paredes.
No encontraréis la gloria que deslumbra.
Tan sólo es el refugio de la dicha,
la sencilla belleza de las noches
que brillaron humildes en la alcoba.
Es una casa con el olor a niños
llenando las alfombras y los muebles,
y el miedo en sus paredes todavía,
ese miedo al olvido y los dolores
que arropan el fracaso de estos cuerpos.
El viaje está cumplido. En este puerto,
—casi desnudo, ligero de equipaje—
yo subiré a la nave que nunca ha de tornar.
Foto de Raul Cancio.



Leire Martínez


 

Alejandro Astola

 


José Manuel Caballero Bonald

 Doming

La veis un día domingo.
Lleva un cuerpo cansado, lleva un traje cansado
(no lo podéis mirar),
un traje del que cuelgan trabajos, tristes hilos,
pespuntes de temor, esperanzas sobrantes
hechas verdad a fuerza de ir remendando sueños,
de ir gastando semanas, hambres de cada día,
en las estribaciones de un pan dominical.
La veis venir acaso de un afán desahuciado,
de una piedad con fábulas, la veis
venir y ya sabéis que está llamándose
lo mismo que la vida,
lo mismo que su traje hecho disfraz de olvido,
hecho molde de engaño comunal,
cortado a la medida de mensuales lágrimas,
de quebrantos tejidos con la última
hebra de la intemperie, con las trizas
de ese telar de amor donde entrevemos
la pobreza de todos que es un cuerpo sin nadie.
Sucede que es un día más bien canción que número,
más bien como una lluvia de inclementes pestañas,
de humilde mano abierta
que volverá a vestir de desnudez la vida.
Y entonces ya es mentira crecer sobre raíces,
ya es mentira ese sueño blandamente nocivo
que se nos va quedando arrendado en la piel,
que se consume hasta perderse
en un mísero rastro de caricia aterida,
hasta llegar a confundirse con un domingo anónimo,
con un tiempo de nadie hilvanado de lástima.
Y de pronto ese día, el domingo,
ella viene llegando, corre, se nos acerca
(todos la conocemos),
nos mira igual que un charco
de amor recién secado, nos contagia
de todo cuanto es crédulo en su espera siguiente,
porque está consolándose con un jornal vacío,
porque está desviviéndose
en una vana sucesión de acopios para huir,
de ir contando los años por tránsitos de trajes,
por memorias zurcidas, por sueños arrancados
del retal de un domingo cegador e ilusorio.



Cruzando el Charco


 

César Maldonado

 

Leonor Benedetto & Alberto Favero

 Con un show, Leonor Benedetto y Alberto Favero homenajean a Borges: “Ni él ni nadie puede hacer nada por los que no quieren cambiar”

Desde este sábado, los artistas harán un espectáculo con textos del autor en diferentes museos, con entrada libre. “Siempre fue un humanista, lo que no fue, es peronista”, dice la actriz.

“Ni Borges ni nadie puede hacer nada por los que no quieren cambiar”, va a decir, en un ratito, toda sonrisa, la actriz Leonor Benedetto. Al lado de ella asiente, sentado al piano, el músico Alberto Favero. El piano, la sonrisa, están en el Palacio Libertad, donde los artistas ensayan para una serie de seis homenajes que harán al escritor en varios museos, todos en la ciudad de Buenos Aires. El primero será este sábado en el Museo Casa de Yrurtia, siguiente el en el Museo Histórico Sarmiento y él último de febrero el 28 en el Museo Nacional de Arte Decorativo. Serán a las 17.30, con entrada libre y gratuita. En marzo habrá otras tres funciones, los domingos, en el Cabildo.

Han dicho y dirán que admiran al escritor de punta a punta, que agradecen leerlo en su idioma original. “Es un privilegio tener la posibilidad de usar a Borges como alimento en este momento tan convulso, no solo de aquí sino del mundo, este momento tan raro, con normas que cambian y normas que no valen para todos”, dirá Leonor Benedetto. Lo agradece, cuenta. Y cómo no.

El homenaje es, quizás, el que los amantes de Borges esperan: la lectura de sus textos. Eso hará Leonor Benedetto, con música de Favero. Algunos de los textos que leerán son: “El aleph”, “Milonga del infiel”, “Los conjurados”, “El remordimiento”, “A Johannes Brahms” y “Juan López y Jonh Word”.

Un privilegio poder usar a Borges en un momento convulso, dijo Benedetto. De ahí partimos:

-Entonces para qué sirve Borges en este momento?

LB: -Ni Borges ni nadie pueden hacer nada por los que no quieren cambiar. Esto es un acto volitivo personal. Y no solo estoy hablando de los artistas, sino incluso de los políticos, de todas las personas que ocupan un lugar más evidente que nosotros. O sea, decirle a alguien: “Mirá, ahí está Borges”, es casi una obviedad. No hay muchos que toquen las alturas que ha tocado Borges con su pensamiento. Vos me preguntás: “¿Para qué?”. La respuesta sería: “Para el que quiera”.

-No pensaba empezar por acá pero ya que llegamos tan rápido a la situación del mundo… ¿Cambió en ustedes la imagen de Borges? Su figura se fue haciendo indiscutible, pero en los 70, 80, no lo era. Sobre todo por sus posiciones políticas.

LB: -Yo creo que siempre fue un humanista. Lo que no fue, fue peronista. Entonces, eso tal vez confundió a algunos que, con mucha ambigüedad y falta de certeza, siempre pensaron que había solamente un peronismo y un antiperonismo en Argentina. Y, de hecho, este Palacio Libertad en el que estamos ahora tuvo en el frente, afuera, una frase de Borges que decía: “Nadie es la patria pero todos lo somos”. Nota aquí.







Pancho Varona


 

El Kanka

 

Ramón Serrano

 EL GRAN ZARPAZO DE LA GARRA

Como en la noria del Prater los de abajo son simples hormigas
o cucarachas kafkianas
poco o nada importa si se aplastan
cooren deprisa a buscar la entrada de la común casa
dan vueltas y vueltas de un lado para otro
tropiezan y se dañan
no caen porque se arrastran
despavoridas huyen de la garra depredadora
se ayudan para salvarse
su torpeza las lleva a la trampa
el hormiguero ha cedido
es la gran dama de negro la que las revienta y estruja
siempre con la humillación por delante
la garra no tiene ley
sus límites son la moral de la ganancia
cambia el suelo
el pedregal y la montaña
las islas y los islotes
convierte la tierra en tierras raras
los océanos son el trayecto para contenedores de falsas miradas
las obreras y las encargadas
las princesas y reinas de grandes alas
caerán en el mar de los egos
y se hundirán como titánics
heridos por los icebergs en franco deshielo
del blanco Océano averiado.



Frank Delgado

 


Eneko

 


martes, febrero 10, 2026

Santy Pérez

 CiberCanción de Autor nos cuenta por Facebook.

Volver a Café Libertad 8 siempre tiene algo de ceremonia íntima, pero la noche del pasado sábado con Santy Pérez fue algo más que un simple reencuentro. Después de siete años sin grabar, el cantautor regresó al escenario madrileño para demostrar que el tiempo, cuando se vive escribiendo canciones, no es un enemigo sino un aliado.
Para llegar hasta aquí hubo que recurrir a esa ya habitual —y casi obligatoria— “mendicidad digital” que tantos artistas practican hoy en día para llenar salas de música en directo. Mensajes, vídeos, recordatorios constantes en redes… Pero el resultado justificó el esfuerzo: sold out hasta la bandera. La sala estaba tan llena que apenas se podía uno mover; ese calor humano que solo se da cuando el público cree de verdad en lo que va a escuchar.
Santy no estuvo solo. A la guitarra y coros le acompañó durante toda la velada Álex Cano, discreto pero sólido, preciso en los punteos y siempre en su sitio en las voces de apoyo. Un acompañamiento elegante que dejó respirar las canciones sin robarles protagonismo.
Definir a Santy Pérez como un “rock autor todoterreno” no es exagerar. Es de esos artistas que no solo canta, sino que habla, cuenta, divaga y comparte. Su conocida verborrea escénica —que lejos de cansar, seduce— volvió a ser parte esencial del concierto. Entre canción y canción se construyó un relato cercano, honesto y muy suyo, donde incluso hubo espacio para la autocrítica con retranca: contó cómo alguien le había definido en redes, no exento de mala leche y humor, como “lo que te llega cuando pides a Sabina por TEMU”. La carcajada fue generalizada y él la asumió con deportividad, como quien sabe que las comparaciones también son una forma torcida de reconocimiento.
Ese humor a veces surrealista, marca de la casa de este muchacho eternamente joven, dejó otro momento memorable cuando decidió obsequiar al más entregado del público con una chapa del exministro Ábalos, sacada de vaya usted a saber dónde. Un gesto delirante, inesperado y perfectamente coherente con el espíritu de la noche.
Hubo también espacio para el despiste humano, ese que hace al artista aún más cercano: en uno de los temas, Santy se colocó la armónica al revés, se dio cuenta tarde y lo resolvió con una sonrisa cómplice, sin drama, arrancando otro aplauso espontáneo de una sala ya completamente rendida.
Musicalmente, el concierto fue un equilibrio entre los temas más reconocidos, esos que el público ya siente como propios, y el verdadero tesoro de la noche: las seis canciones nuevas rebosantes de sudoración creativa que presentó. Canciones más maduras, más trabajadas, más serias y reales. Se nota el paso del tiempo, la experiencia y, sobre todo, la intención clara de no repetirse. Además estrenó guitarra con un sonido rotundo y redondo.
Cuando Santy decida grabarlas —con soporte físico, digital o como dicten los tiempos— estamos convencidos de que estaremos ante el mejor álbum de su carrera. Las canciones ya están ahí, vivas y sólidas, esperando su momento.
Anoche, en Café Libertad 8, no solo hubo un concierto. Hubo confirmación: Santy Pérez sigue teniendo cosas que decir… y sigue encontrando la forma de que queramos escucharlas.
Como colofón final nos dio su absolución particular con una versión espuria de "Carry That Weight" de The Beatles. Ideal broche de oro para una noche brillante de Santy Pérez
(En el público, entre otros : Mario Factotum, Julio Rospir Autor y Garrido Hortaleza.