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domingo, octubre 20, 2024

Sebastián Godoy

 Un argentino en el país más barato y exótico del mundo: “Comés por un dólar y podés alquilar habitaciones por 10 dólares la noche”

“Es increíble como en un lugar tan lejano y desconocido por la mayoría de los turistas se pueda vivir con tan poco”, remarcó Sebastián Godoy sobre su experiencia por el sudeste asiático junto a su mujer y su hija, de 13 años

Sebastián Godoy siempre supo que lo suyo era viajar, pero lo que no imaginaba era que convertiría esa pasión en un estilo de vida familiar. Desde que dejó su ciudad natal en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, en 2005, se propuso recorrer el mundo con su mochila y su guitarra, en búsqueda de lugares y experiencias que lo conecten más con las personas y la naturaleza.

“Dejé de ser turista para convertirme en viajero. Aprendí a viajar barato para conocer más”, admitió Sebastián mientras recuerda cómo fueron sus inicios. Lo curioso es que ya no lo hace solo. Su compañera Lisa Mónaco, una italiana a quien conoció en 2006 en Quito, Ecuador, y su hija Luna, de 13 años, son parte inseparable de esta aventura.

“Utilizamos el low cost como filosofía de viaje”, enfatizó Sebastián, cuyo objetivo es ajustar lo más posible el presupuesto para permanecer más tiempo en los lugares y así experimentar las distintas culturas. “Viajamos en familia para regalarle a nuestra hija una mirada más amplia sobre el planeta que habitamos”, remarcó.

Lisa empezó a viajar desde que estaba en la panza de su mamá y a los 10 años ya había visitado los cinco continentes. “Al principio fue difícil. Pero ahora, ella está acostumbrada a los trayectos largos, a dormir en sitios humildes y a comer lo que haya disponible”, explicó sobre el comportamiento de su hija. “Es una nena que tiene el mundo en la palma de la mano”, indicó su padre con orgullo. Nota aquí.






lunes, abril 01, 2024

Familia Zapp

 Son argentinos, viajaron 22 años por el mundo en un auto de 1928 y tuvieron cuatro hijos en el camino

Herman Zapp y Candelaria Chovet partieron del Obelisco en el año 2000 a bordo de un Graham-Paige de 1928 con la idea de llegar a Alaska, y el viaje se estiró 22 años: hicieron 360.000 kilómetros, visitaron 102 países y tuvieron sus cuatro hijos en el recorrido.

Hay historias que merecen un libro y a veces suele ocurrir que los tiempos de los sucesos se invierten, a punto tal que parece que la obra se escribió antes que la aventura. Son de esas historias que tienen todos los condimentos de leyenda que uno se pueda imaginar. Ésta es una de ellas, de las más particulares entre las particulares. La de una familia que se formó mientras daba la vuelta al mundo.

La aventura de los Zapp es, como mínimo, increíble, porque sus memorias tienen matices de guion cinematográfico, repletas de carga emocional y ribetes de inspiración, mucho de riesgo y una buena dosis de locura. Recorrer más de 360.000 kilómetros por cinco continentes, visitar 102 países y volver 22 años después habiendo procreado cuatro hijos durante el viaje, no es cosa de todos los días. Y menos aún, hacerlo en un auto que para cuando partieron tenía más de 70 años y casi 100 a su regreso.

Candelaria Chovet y Herman Zapp se conocieron cuando ella tenía 8 años y se hicieron novios empezada la adolescencia. El primer sueño que se propusieron fue el de envejecer juntos, y a la siguiente quimera la arrancaron cuando ella tenía 29 años y él cantaba 31. Acordaron salir al mundo a vivir aventuras, sabiendo que los hijos irían llegando. El destino original era Alaska, como mochileros, en un periodo estimado de no más de seis meses. Y ocurrió que esa primera etapa se estiró a cuatro años y la hicieron en auto. En diálogo con LA NACION, el matrimonio, junto a sus hijos, rememoran el periplo y todo lo que dejó en sus vidas.

Un ancestral auto como compañero de gira

Cuenta Herman, que cuatro meses antes de salir hacia el hemisferio norte le ofrecieron un auto del cual se enamoró de inmediato. Era un Graham-Paige de 1928, ese que los llevaría a dar la vuelta al globo. “Un auto viejo, que parecía frágil y que finalmente se portó de maravillas, superando obstáculos que hoy a la distancia parecen imposibles. Desde arenales en Namibia y terrenos imposibles en Botsuana, a los desafíos del desierto de Atacama y hasta un tremendo barrial de decenas de kilómetros en Mozambique”, dice este hombre que hoy tiene 55 años y que dejó su emprendimiento de instalaciones eléctricas/fibra óptica para sumergirse en semejante periplo.

“Si bien tuvimos algún percance con ‘Macondo Cambalache’ –así se llama el auto- resultó ser cómodo, noble y sencillo porque permite arreglar todo bastante fácil. Lo lindo e increíble es el carácter que tiene, ya que le tomás una foto en la Quinta Avenida de Nueva York o en el parque nacional del Serengueti en África junto a las jirafas, y en ambas sale hermoso, con mucho estilo”. “Fue nuestra casa perfecta”, sentencia Candelaria mientras le dedica una mirada con absoluta devoción. Nota aquí.








domingo, octubre 15, 2023

Rubén Arnal

 Dejarlo todo para viajar: Una aventura de 193 países y 10 años

Rubén Arnal es el primer valenciano que ha estado en los 193 estados del mundo reconocidos por la ONU

Dice que no es “de quedarse con una sola cosa” y que lo destacaría “todo”. Se revuelve contra los rankings. Por eso, cuando se le insiste y se le pide que elija una escena, una sola, de sus viajes por todos los países del mundo, Rubén Arnal menciona, en vez de uno, tres momentos: una puesta de sol vista desde los templos piramidales de Camboya, una ruta en bici por algunos de los 4.000 templos de la ciudad birmana de Bagan y, sobre todo, una carretera que atraviesa Mozambique. En este país africano, tardó cuatro días en cruzar de norte a sur por zonas atacadas por la guerrilla, en las que los camiones como el suyo tenían que ir con escolta militar. En su blog, escribió: “Sin cinturones de seguridad, siete personas donde debería haber tres, cocinando con un camping gas dentro del camión, tirando basura a través de ventanas rotas, conduciendo con un pinchazo, un pasajero meando por la puerta sin parar y el chófer bebiendo más de una cerveza”. No lo decía como algo malo. “Lo vives y dices ‘ostras, esto es viaje y aventura’, no es el turismo de ‘me voy a Tailandia a la playa’, esto es más viaje”, reconoce. Y cuando lo dice se nota que, si tuviera que quedarse con una sola escena que definiera su manera de viajar, con una sola y no con tres, este valenciano que ha estado en los 193 países del mundo reconocidos por la ONU, el segundo español más joven en conseguir este reto, elegiría esta.

Europa

Ha acabado visitando los cinco continentes pero todo empezó en casa. En 2012, Rubén Arnal, economista, trabajaba en un banco. “No lo elegí por vocación, sino porque pensaba en un buen sueldo y un horario de ocho a tres”, asegura. Visto desde el presente, cree que estaba “programado” y se dirigía hacia una vida cómoda: “estudiar una carrera, comprarse una casa, tener el mejor trabajo posible, formar una familia, jubilarse y luego ya, si eso, viajar”. Pero en 2009, aún trabajando, hizo un voluntariado de un año en un hogar de niños en Perú y la experiencia le abrió los ojos a nuevas formas de vivir. Por eso, en 2012, con la crisis de la banca, se acogió a una suspensión de contrato remunerada de cinco años, un tiempo durante el que cobró el 20 % de su sueldo, dejó de ir a la oficina y se dedicó a viajar.

China, Macao, Hong Kong, Vietnam, Camboya, Laos, Myanmar, Malasia, Singapur, Indonesia, India, Nepal, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Canadá, Bahamas y República Dominicana. Rubén Arnal dio su primera vuelta al mundo durante esos años, además de hacer otros viajes a América del Sur, Asia, África y un gran viaje por Europa, en los que trataba de “estar en el máximo número de países posible pero no para tacharlos de la lista, sino para ver cosas realmente”. 143 países después, habían pasado cinco años, era la hora de la verdad y Rubén Arnal no estaba ni de lejos preparado para volver a su trabajo en el banco. Así que comunicó a la empresa que no se reincorporaría, recibió su indemnización, rescató su plan de pensiones, puso su casa en alquiler y decidió dedicarse a viajar por el mundo a tiempo completo. Le quedaban 50 de 193 países del mundo por visitar y mucho por hacer. Nota aquí.



lunes, octubre 09, 2023

Dorita

 Son argentinos, viven hace un año y medio en una combi y quieren llegar a Estados Unidos

Ornella y Cristian compraron una Combi Volkswagen modelo 88 en junio de 2020, la bautizaron “Dorita” y hace un año y medio viven viajando; tras recorrer toda la Argentina, están por cruzar a Brasil y quieren recorrer toda América.

Al reparo del techo de una estación de servicio en Jardín América, provincia de Misiones, Dorita espera a que pase el azote de la lluvia que el efecto Niño ha traído sobre toda la Mesopotamia. No tiene apuro. Ha recorrido ya 13.200 kilómetros desde que salió de Los Antiguos, Santa Cruz, y en sus vidrios lleva pegadas las marcas de los lugares visitados: Ruta 40, Ushuaia, Puerto Madryn, Buenos Aires, Entre Ríos, Uruguay, Misiones, Corrientes.

Con la carrocería marrón perlada por las gotas de lluvia y sus elegantes cubiertas cara blanca, Dorita, una combi Volkswagen T2 modelo 1988, aguarda a que escampe. Esa máquina es la materialidad de un sueño, la realización del proyecto de Ornella y Cristian, que han decidido vivir viajando por el continente americano.

La aventura empezó en junio de 2020, cuando arreciaba la pandemia. Ornella, psicóloga y bahiense de nacimiento, y Cristian, maestro oriundo de Los Antiguos, trazaron con punta fina su proyecto y fueron tras el vehículo que les permitiera hacer realidad su ilusión. Después de mucho buscar lo encontraron en Bariloche.

“Somos los terceros dueños de Dorita. Los primeros la usaron bastante, en cambio los segundos no. La combi estaba en excelentes condiciones. De chapa y pintura estaba muy bien. Después con el tiempo nos dimos cuenta de que había que hacerle el tren delantero y el trasero, y el motor había que chusmearlo un poco también”, explica Cristian.

Sentarse en la butaca del conductor fue como atravesar un portal en el tiempo, ingresar en otro universo. Cristian, que estaba acostumbrado a manejar su camioneta Ford Ecosport, se encontró con un vehículo que tenía “dirección mecánica, durísima. El volante es duro, la palanca de cambios está lejos, los pedales están más cerca. Todo era diferente. Tenía un cebador, la calefacción de la combi es totalmente distinta. Fue un giro rotundo”. Nota aquí.






jueves, octubre 05, 2023

Amunches

 Son argentinos, viven hace 20 años en un autobús recorriendo el mundo y se arrepienten de no haber empezado antes

Una pareja de argentinos dejó todo para empezar una aventura sobre ruedas con el fin de conocer el continente a fondo; hoy llevan 20 años viajando en un autobus escolar y se arrepienten de no haber empezado antes

“Imaginate empezar un viaje de 12 meses y que ese viaje se convierta en tu vida”, eso es lo primero que dice Patricia Fehr cuando se le pregunta cuál fue la génesis de su travesía. La mujer y su familia llevan 20 años en el ruedo y siete sin pisar su país natal. El viaje comenzó formalmente el 10 de marzo de 2003, cuando se despidieron de sus padres en San Nicolás, en provincia de Buenos Aires y se subieron a una Land Rover Defender equipada con lo básico. Sin embargo, ella y Germán de Cordova, su pareja, están convencidos de que el verdadero origen se remonta a cuando se conocieron en 1991 en el club de regatas.

Ella tenía 17 y daba clases en la escuela primaria; él casi 24 y trabajaba en el área de ventas de las jubilaciones privadas. “Éramos agua y aceite, pero coincidíamos en algunas cosas. Una de ellas era el sueño de salir a conocer el mundo más allá del lugar donde habíamos nacido”, relata Patricia y admite que tuvieron que pasar más de 10 años de planificación esperando el momento ideal para animarse a dar el primer paso. “Cuando creímos que estábamos cerca de arrancar nos sacudió, como a tantos argentinos, el corralito. Perdimos todos nuestros ahorros y entendimos crudamente que habíamos perdido demasiado tiempo esperando el momento perfecto”. Fue en ese momento en el que decidieron que no querían perder ni un segundo más y, ni bien recuperaron lo justo y necesario para dar el envión, se mandaron.

“La idea era viajar un año para después volver a lo que conocíamos”, cuenta Patricia pero ambos se miran con complicidad. El retorno nunca se concretó y, con el tiempo, la camioneta se transformó en un autobús escolar que tunearon y transformaron en un verdadero hogar sobre ruedas, en el que le dieron la bienvenida a Inti, su primera y única hija que hoy tiene 15 años; y lo que era un itinerario de viaje cronometrado se transformó en un estilo de vida sin fecha de vencimiento. En ese orden, recorrieron Argentina, Bolivia, Perú, Uruguay, Brasil, Chile, Ecuador, Colombia, Venezuela, Belice, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Cuba, México, Estados Unidos, Canadá y Alaska. Les gusta presentarse como Amunches, viajeros en lengua mapuche.

No hay días estándar
Desde que se levantan hasta que se acuestan, para los Amunches cada día es una hoja en blanco. Como el 99% de los argentinos que viven en el extranjero, conservan el ritual de los mates mañaneros. Eso, revisar correos y leer las noticias son los únicos componentes que forman parte de la rutina; el resto varía.

Tanto Patricia como Germán dan conferencias motivacionales en empresas, instituciones académicas y cárceles; también participan de eventos culturales donde hacen muestras en donde venden fotografías y su libro, Amunches bajo un nuevo sol; y forjan alianzas comerciales con marcas “alineadas con sus valores”. Una parte de estos ingresos va al financiamiento de la aventura, y otra la destinan a dar talleres en comunidades con pocos recursos económicos, como parte de un proyecto social. Todo lo documentan en su cuenta de Instagram (@amunches).

“No hay un día estándar. En todos hay un componente de desplazamiento, llegada, reinstalación, recorrido, documentación e intercambio cultural”, explica Germán. El hombre remarca que esta libertad supone también un compromiso y que, en ese sentido “somos los únicos responsables de elegir quiénes queremos ser y cada día es una oportunidad nueva para volver a empezar”.

Los tres coinciden en que el mayor aprendizaje de este tipo de vida proviene de la gente con la que cruzan camino. “Todos los lugares tienen su atractivo, pero lo cierto es que muchas veces añoramos volver a un lado porque queremos revivir un momento que no tiene nada que ver con un paisaje, sino con la gente”, reflexiona Patricia. “Conocer otras formas de vivir nos muestra constantemente que nuestros puntos de vista no son verdades únicas y que existen muchos mundos dentro de este”. Nota aquí.



domingo, junio 04, 2023

Expedición Atlantis

 52 días en una balsa. Se sacó el apéndice y aprendió a amputar piernas: los recuerdos más íntimos del capitán de la expedición Atlantis.

El 22 de mayo de 1984, hace 39 años, cinco argentinos se embarcaban en la expedición más importante -y seguramente una de las más riesgosas- de la historia argentina: “Necesitaba personas que no midieran el esfuerzo ni el riesgo, y los encontré”, cuenta Barragán, inspirador y líder de Atlantis.

-Aquí pesquero Maratún. ¿Ustedes son la balsa Atlantis que salió de África? Cambio.

-Atención al pesquero Maratún. Esta es la balsa Atlantis. Cambio.

-Comprendido. ¿Necesitan ayuda? Cambio.

Alfredo Barragán, entonces de 35 años, no podía ocultar su inquietud. Hacía un mes y medio que él y sus cuatro compañeros de expedición no veían un barco. Tenían enfrente la oportunidad única de poder confirmar en qué punto del Atlántico se encontraban. Por culpa de la nubosidad, llevaban días sin poder calcular la posición de su balsa con los astros. Por eso dudaban si estaban llegando a destino o si habían sido arrojados por los vientos en cualquier otra dirección, incluso de regreso al continente africano. Sin timón, sobre una estructura de troncos de madera y cuerdas vegetales, los cinco jóvenes flotaban sin señales de tierra firme y dominados por una profunda incertidumbre. Hasta que divisaron el buque.

-Afirmativo -contestó Barragán-. Necesito que me confirme si realmente estamos al sudoeste de Granada. Cambio.

La respuesta se hizo esperar unos segundos, para ellos eternos. “Tranquilo”, llegó a decirle el joven capitán a su amigo Jorge Iriberri mientras aguardaban, con el sonido de la interferencia radial de fondo.

-Correcto, chico. Están a 10 millas de las Islas Testigo. ¡Bienvenidos a América!

Los navegantes rompieron en llanto y se abrazaron. Luego se bañaron en harina y se lanzaron como niños al mar. Finamente lo habían logrado: habían cumplido la epopeya -hasta entonces considerada imposible por la mayoría de los expertos- de cruzar el Atlántico en una embarcación sin motor ni timón. En definitiva, la expedición más importante de la historia argentina y seguramente también una de las más asombrosas del mundo.

Ya pasaron 39 años. Barragán toma un café en la confitería de un hotel, a pocos pasos del Obelisco, hoy tapado por una movilización piquetera. Totalmente abstraído de los bombos y redoblantes, el inspirador y jefe de Atlantis se emociona hasta las lágrimas al recordar la comunicación radial con el buque venezolano. “Fue el momento más mágico de la expedición. Sentía una satisfacción inmensa, una paz... En medio de los festejos, me acuerdo que respiré hondo y pensé: ¡tenía razón!”.

Tan solo tres días después de aquel día, su balsa arribó al punto exacto que él había anunciado durante las conferencias de prensa previas a partir: el puerto de La Guaira, en Venezuela. Así, Barragán no solo probó su teoría (creía que los africanos podrían haber llegado a América 3000 años antes que Cristóbal Colón), también imprimió su nombre dentro de la historia mundial de las expediciones románticas.

Él es plenamente consciente de ello. A casi cuatro décadas de la expedición, las personas aún lo reconocen por la calle y algunas incluso le muestran sus tatuajes del escudo de la expedición o con su frase insignia: “Que el hombre sepa que el hombre puede”. Incluso periodistas europeos han llegado a su pequeña ciudad bonaerense, Dolores, solo para buscarlo.

“Pasa seguido. Anoche crucé a mirar la nueva campaña de reciclado que armaron en el Obelisco y un tipo de aspecto humilde, que tendría unos 60 años, me dijo: ‘Capitán, ¿se acuerda cuando expuso la nave suya acá? No me olvido más’. La expedición sigue muy presente”, cuenta hoy, a sus 73 años. En los últimos 50 años ha completado 30 expediciones en cinco continentes, siempre con sus amigos del Cadei, el club deportivo y expedicionario que fundó de joven en Mar del Plata y que al día de hoy aún dirige. Nota aquí.









domingo, enero 29, 2023

Alfredo Barragán

 Lideró la Expedición Atlantis, cruzó los Andes en globo y a los 73 años revivirá una travesía histórica

Hace 50 años Alfredo Barragán y sus amigos Rubén Tablar, José Luis Godoy y Jorge Iriberri, fueron los primeros en navegar por completo el Río Colorado. Recorrieron 1100 kilómetros en gomones a remo, y ese logro inédito fue el puntapié para otras 30 expediciones en cinco continentes. La misma tripulación volverá a hacer uno de los tramos del curso de agua, mientras sueñan con la creación de un Museo de la Exploración en la ciudad de Dolores.

Abogado de profesión y explorador deportivo de alma, Alfredo Barragán hizo historia cuando tenía 23 años, siendo todavía un estudiante, junto a sus cuatro amigos y hermanos de la vida, Rubén Tablar, José Luis Godoy y Jorge Iriberri. Pasó medio siglo desde el día en que se convirtieron en los primeros en navegar todo el Río Colorado, que atraviesa cinco provincias: Mendoza, Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires. Lo hicieron en dos gomones, remando a más no poder durante los 1100 kilómetros. Tardaron 27 días, de los cuales 23 tuvieron viento en contra. Para celebrar un nuevo aniversario, el próximo 11 de febrero revivirán un tramo de la emblemática travesía que fue el puntapié de otras 30 expediciones: la Balsa Atlantis, escalar el Aconcagua, el cruce de los Andes en Globo, Kilimanjaro, Mont Blanc, el Mar de las Antillas en Kayaks, Antártica Finis Terra, son algunas de las más renombradas. Nota aquí.





miércoles, abril 01, 2020

Martín Echegaray Davies

Caminó durante dos años para unir Ushuaia y Alaska, pero el coronavirus le puso fin a su travesía al llegar a Canadá

El chubutense Martín Echegaray Davies emprendió el desafío de recorrer a pie el continente americano en octubre de 2017. Descendiente de galeses, su propósito fue dejar un gran legado como lo hicieron sus antepasados cuando poblaron el sur argentino. La pandemia frustró su plan a poco de arribar a destino y hoy está en la ciudad estadounidense de Fargo a la espera de tomar un vuelo para regresar al país.   Cuando en julio de 2017 empezó a planificar el gran viaje, Martín Echegaray Davies preveía toparse con algunas dificultades, que eventualmente sortearía. Aunque jamás se le pasó por la cabeza -como a cualquier otro- que casi tres años después se encontraría con un mundo prácticamente “cerrado”, impedido para circular. “Uno siempre piensa en positivo, pero esto quién lo iba a esperar”, dice en diálogo con Infobae mientras aprovecha el WiFi de una bicicletería de la ciudad estadounidense de Fargo, en Dakota del Norte. Nota aquí.  




viernes, agosto 16, 2019

Alfredo Barragán

domingo, julio 12, 2009

Expedición Atlantis

"Cruzar el Atlántico a bordo de una balsa fue una obra maestra "
En 1984, cinco argentinos audaces cumplieron el sueño de navegar como hace más de 3.500 años.
La experiencia representa la victoria mental y espiritual del hombre frente a sus propios frenos. Durante
cincuenta y dos días a través del Atlántico, arriba de nueve troncos de madera balsa, sin timón, bajo el sol, o soportando olas gigantes y tormentas, cinco hombres navegaron hace 25 años a favor del viento y de la humanidad, tras la huella del sol poniente. Romanticismo puro. Leer nota.

miércoles, febrero 06, 2008

Camino a Asia

Con un viaje bajo el brazo.
Como cuando viajaron a Alaska, los Zapp tuvieron un hijo en plena aventura, esta vez camino a Asia. Los relatos de una familia con vida de película. Leer nota. Visita su web.

lunes, febrero 04, 2008

América en 2 ruedas

América en 2 ruedas.
Hace diez meses que recorre Latinoamérica en una moto de delivery. Partió de Rosario y planea llegar a La Habana y conocer a Alberto Granado, el íntimo amigo del Che Guevara. Las anécdotas de la aventura. Leer nota. Visita el blog de Martín.

domingo, septiembre 16, 2007

La vuelta al mundo en 80 viñedos

Para luchar contra el hambre dan "La vuelta al mundo en 80 viñedos".
Una pareja de europeos viaja para recolectar vinos. Harán un remate final para donar fondos.

Leer nota.Visita su web.

domingo, julio 22, 2007

Candelaria y Herman

De sonrisa franca y brazos siempre abiertos, Candelaria y Herman andan por la vida con una meta contundente: cumplir su sueño. Se subieron a un auto -y vale la aclaración: a un Graham-Paige modelo 1928-, y se largaron a la ruta desde Buenos Aires. Llegaron a Alaska, volvieron a la Argentina. Y ahora están de regreso, en la capital de Estados Unidos, preparándose para su siguiente destino: ¡Asia! . Leer nota. Su web.

jueves, junio 28, 2007

Acercando el mundo


Amigos los invito que visiten la web de Miyuki y Eneko , no tiene desperdicio,,,

domingo, abril 08, 2007

Río Amazonas a nado


En su viaje amazónico, el esloveno debió nadar con la compañía de las pirañas. Al final empleó 65 días, una hazaña que puede entrar en el Libro Guiness de los Récords.Comenzó a principios de febrero su aventura, para atravesar los 5.265 kilómetros de cauce a un ritmo de 90 kilómetros al día.

sábado, marzo 17, 2007

Polo Sur

Un grupo de aventureros encontró nueve puertos perdidos en el Polo Sur.
Allí amarraban sus buques los cazadores de ballenas, a principios del siglo XX. También hallaron barcos hundidos, botes, pipas y señales marítimas de la época. Leer nota.

martes, febrero 27, 2007

De La Quiaca a Usuhaia




UNA AVENTURA DE 5.229 KILOMETROS


De La Quiaca a Ushuaia, en bici y contra el calor y el frío extremos
Fernando Andrades tardó casi dos meses en recorrer el país de punta a punta. Leer nota .