DE PALBRAS HAMBRE TUVE
De palabras hambre tuve
y me las comí sin hambre.
Sed tuve de decir cómo
decirlo y jamás saciarme.
Hambre y sed de poema nunca
capaz de escribirlo: hambre
de nombre, sed de no sé
qué beberme al publicarme...
Sed sin hambre, hambre sin sed
-¡son los desiertos tan grandes
que no tengo más remedio
ni más fe que en un oasis
no por falso necesario:
sueño de espumas y dátiles!-.
¡Allá qué versos se hicieron
la ilusión de estar ganándose
para nada más ni menos
de inanición acabarse!

0 comentarios:
Publicar un comentario