viernes, abril 12, 2024

Julián Herraiz

 Fernando nos cuenta por Facebook.

HAY GRANDES Y MUY BUENAS NOTICIAS QUE ME ENCANTA DAR POR "BUENAS", "JUSTAS" Y "NECESARIAS",,, Ahí va una de ellas acontecida ayer en Barcelona: EL BUEN AMIGO "JULIÁN HERRAIZ", alma y corazón del CAFÉ LIBERTAD 8, ha recibido el premio –más que merecidísimo– BARNASANT AL ACTIVISMO CULTURAR. ¡Me alegro con toda mi alma! Julian es un tremendo profesional que ama la "canción popular" y que cumple totalmente –y no es un tópico– con aquello de Bertolt Brecht<. «Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles»,,, ¡FELICIDADES AMIGO!. (La foto de la derecha es un fragmento de la tomada ayer en Barcelona por otro amigo del alma Juan Miguel Morales).




Cruzando el Charco & Chano

 

Homenaje a Luis Eduardo Aute


 

Paris Joel

 Otra Hora Más

Los blancos silencios del pasillo,
De vez en cuando,
Llevan acento Sudamericano.
Llevo dos horas esperando una bata blanca
Porque una persona tiene que hacer el trabajo de dos, o de tres, pero a nadie le importa,
Las empresas pagan, los sindicatos callan,
Y los pacientes juegan al Tres en Raya.
Los móviles son una bendición en este hastío,
Mejores que el cannabis o la morfina,
Mientras, una enfermera compra boletos en la lotería de la ansiedad, y, estoica, aguanta el temporal.
Morfeo me golpea con el extintor de la lluvia tras la ventana
Y sueño con las maravillas de la empresa privada.
Quizás, sumando otra hora más, viajaré por las cálidas consultas de Colombia, Cuba, Ecuador...
Hacer la revisión médica laboral es como aguardar en el estrado de oradores de la ONU,
Pero todo da igual en este discurso monocorde:
La sanidad pública está fatal!
Pero yo sigo esperando,
En este silencio privado,
Otra hora más.

Luis Pastor


 

Carlos Sadness

 

Iván Ferreiro

 


El Roto


 

jueves, abril 11, 2024

Miguel Dantart


 

Diego Savoretti

 


Volad Canciones, Volad ...

Víctor nos cuenta en su Blog.

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "VOLAD CANCIONES, VOLAD" DE FERNANDO G. LUCINI

Al igual que en aquella famosa película de Los Beatles... ¡Qué noche la de aquel día! El día exacto fue el jueves 4 de abril. Nada más llegar a la calle Galileo número 100 me esperaba un sonriente Manu Clavijo al que saludé con absoluta admiración. Manu fue clave en lo que vendría unos minutos después en el escenario de la Sala Galileo. ¡Qué elegancia! ¡Qué técnica! ¡Qué alma! ¡Qué violín! Pero, dejadme que os cuente que después de saludar al bueno de Manu me acerqué a Pascual Cantero "Muerdo" que me miró con ojos asombrados y en cuánto me ubicó me dio un gran abrazo. No sé el tiempo que no nos veíamos, pero evidentemente yo tenía menos canas, más pelo, menos kilos y menos ojeras también. Lo que pasa que yo a él lo veo asiduamente en sus maravillosos videoclips y le escucho más a menudo aún. Él fue el encargado de abrir el concierto-presentación que nos tenía preparado el bueno de Lucini. Muerdo cantó "Prefiero amar", un tema de Luis Eduardo Aute que llegó a grabar con él hace unos cuántos años. Fernando estaba muy emocionado porque ese día - 4 de abril- fue el día en que nos dejó Aute, pero también Alberto Cortez y Manolo Tena.

Como veis soy de los que empiezan la casa por el tejado. ¿Por qué nos reunimos tanta buena gente en Galileo? Fernando González Lucini es, una vez más el culpable. Acaba de publicar el libro "Volad canciones, volad". Un libro cuidadísimo en el que analiza 13 poemas de 13 autores diferentes que han conseguido "escapar" de los libros y las estanterías para vivir en los corazones y las gargantas de la gente. Fernando ha hecho un trabajo de investigación digno de una película, no hay duda. Aún no me explico cómo ha encontrado versiones (partituras) del siglo XIX, por ejemplo. Fernando escribe anécdotas maravillosas (algunas personales) sobre Bécquer, Rosalía de Castro, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, León Felipe, Gabriela Mistral, Lorca, Alberti, Nicolás Guillén, Neruda, Hernández, Benedetti y Goytisolo. Un libro en el que Lucini ha puesto toda su pasión y atención, hasta el punto de que hay una pequeña errata que se le escapó y que ha corregido a mano en la tirada de los 500 ejemplares. ¡Es único!. Crónica aquí.






Pez Mago


 

Ede

 

Alberto Ballesteros


 

Cucuza Castiello


 

Joaquín Lera

 Joaquín nos cuenta por Facebook.

Ayer; el salón de actos de la biblioteca Eugenio Trías, en el Parque del Retiro de Madrid fue un hervidero de gente.
Estuvo hasta los topes.
Mucha gente tuvo que estar de pie porque todos los asientos estaban ocupados.
Los organizadores nombraban a los poetas, y uno tras otro, fueron recitando sus poemas… sin discursos aburridos que robaran tiempo al tiempo.
Como la poesía va unida a la música, decidí en el último momento, improvisar al recitar el poema que escribí para dicha antología y cantarlo con mi guitarra española.
Un poco osado lo sé… pero salí airoso del reto que me impuse.
Los asistentes aplaudieron a rabiar y como es lógico me emocioné.
Aquí les dejo un pequeño vídeo con los últimos versos del poema.
Solo la parte final para dejarles con ganas de adquirir un ejemplar del libro y se animen a leer a todos los poetas.
Merece la pena.
Formar parte de un libro donde están Machado, Pessoa, Walt Withman, Alfonsina Storni, Bécquer, Cervantes, Unamuno, Cavafis, Stevenson, Rubén Dario, Vallejo, Amado Nervo… por nombrar a algunos ilustres poetas es un auténtico regalo que guardaré como un tesoro.
Gracias a todos los poetas.
Mi enhorabuena a Alicia Arés y Enrique Gracia Trinidad por la coordinación y presentación de esta hermosa antología:
“AUTORRETRATOS POÉTICOS”
En el laberinto interior
*Editorial Cuadernos del Laberinto.
Lo pasé de maravilla y disfruté como un enano. Así da gusto.




Ferran Exceso


 

Pedro Pastor

 

Homenaje a Vega, Urquijo & Tena


 

Marta Argerich

 Martha Argerich, una leyenda del piano con veinte dedos

La pianista argentina vuelve a poner en pie al Palau de la Música Catalana con un recital a dos pianos y cuatro manos, esta vez con el surcoreano Dong-Hyek Lim.

“Nos apretamos frente al piano y tocamos a cuatro manos en fa menor; dos cocheros en el mismo carruaje, resulta un poco ridículo. / Las manos parecen cambiar de sitio objetos tintineantes de acá para allá, como si tocásemos los contrapesos, en un intento de afectar el terrible equilibrio de la balanza: alegría y sufrimiento pesan exactamente igual”. Estos extensos versos del poema Schubertiana, del Nobel sueco Tomas Tranströmer, sirven para ilustrar idealmente el inicio del recital a cuatro manos y dos pianos de Martha Argerich (Buenos Aires, 82 años), el pasado martes, 9 de abril, en Barcelona.

La legendaria pianista argentina regresaba, exactamente dos años después, al ciclo de Ibercamera, en un Palau de la Música Catalana completamente a rebosar que la recibió con una calurosa ovación. Si en aquella ocasión lo hizo en compañía del pianista Nelson Goerner, con quien tocó hace pocos días en Madrid, esta vez actuó junto al surcoreano Dong-Hyek Lim (Seúl, 39 años).

Resulta curioso leer, dentro del libro de Olivier Bellamy, Martha Argerich: L’enfant et les sortilèges (Buchet/Chastel, 2013), lo poco que le gustaba al principio el fraternal género del recital a dos pianos y cuatro manos. Lo descubrió, en 1977, en compañía de su querido Stephen Kovacevich, con quien grabó un disco inolvidable para Philips con obras de Mozart, Debussy y Bartók. Y, en adelante, ha compartido escenario y teclado con grandes colegas, como Nelson Freire, pero también con jóvenes artistas que apoya y trata de dar a conocer al público.

Es el caso de este pianista surcoreano. Un músico con un nutrido currículo de premios internacionales y una sólida formación adicional en Rusia, Alemania y Estados Unidos. En 2002 hizo su debut discográfico en la antigua EMI, dentro de la serie Martha Argerich Presents, y prosiguió después como artista de Warner Classics. Pero ha mantenido su vínculo con la pianista argentina y, en 2019, completó su lanzamiento dedicado al Segundo concierto, de Rajmáninov, con un registro de las Danzas sinfónicas a dos pianos junto a ella, la misma composición escuchada en la segunda parte. Nota aquí.




Luis Pastor


 

Diego Armando Maradona

 


Quique González


 

El Roto

 


miércoles, abril 10, 2024

Pez Mago

 

Vicky Gastelo & Daniel Hare


 

Tute

 "El humor, en días tan aciagos, es una maderita flotando de la que agarrarnos para salvamos del naufragio"

l humorista gráfico argentino habló este domingo en el programa de Cecilia Laratro. Tute, se refirió en esta oportunidad a su trabajo con el humor; a esa labor con la que logra atravesar al universo de lectores que lo sigue de manera fiel (y casi adictiva). Habló en tono de humildad y simpleza, al punto que, en su relato, pareciera no advertir con el talento que aborda y reflexiona, en pequeños cuadritos, grandes temas existenciales de todos los mortales.

Además se refirió a su próximo proyecto (acaba de terminar de escribir una historia para cine), al tiempo que confirmó que estará presente en la Feria del Libro de Buenos Aires firmando ejemplares y dialogando con el público.

Por si hiciera falta recordarlo, esta es una de las tantas veces en las que se cumple contundentemente la metáfora (o poética) que reza: "El fruto no cae lejos del árbol". Y es que Tute es, como su madre y su padre, un artista que ha sabido interpretar mucho más que un puñado de ideas universales que nos tocan de lleno como sujetos sociales y con ello sabe cada día hacernos reír y pensar, valiéndose de un arma poderosa y absolutamente necesaria como lo es el humor".

Tute es, además, entre otras cosas, el hijo mayor de uno de los historietistas más icónicos de nuestro país, Carlos Loiseau, conocido por generaciones como Caloi.

Nació en 1974. Desde 1999 publica en el diario La Nación una página en su revista dominical y la tira diaria Tutelandia en la contratapa del matutino. Esta última se popularizó como Mabel y Rubén, personajes que se han emancipado editorialmente al sacar su libro Mabel & Rubén, (Sudamericana 2022).

Es además el creador de Batu, el personaje de la tira gráfica que ya no dibuja hace años, pero que tiene ocho libros y varios micros televisivos (PakaPaka), y de Trifonia& Baldomero. Sus dibujos también se publican en medios del exterior (México, Colombia, Perú, Nicaragua, Ecuador, Honduras, Costa Rica, Panamá y Estados Unidos).

Publicó dos libros de poemas (1999 y 2000) y dirigió dos cortometrajes: El Ángel de Dorotea (2005) y Abismos (2006). Actualmente, acaba de finalizar el guion de una película de la que dio algunos detalles (a modo de adelanto) en el marco de esta nota a través del aire de CNN Radio.

En compañía de un "Ilustre", este domingo 7 de abril...

-¿Qué hacés un domingo a esta hora. Te levantás temprano... Qué hacés hoy?

"Tomo mate a esta hora. Yo me acuesto tarde, me levanto al mediodía, y ahora estoy de mate, de modo tal que podríamos decir que estoy en la situación ideal para la charla; aunque con o sin mate, siempre hay algo de qué hablar con ustedes".

-¿Quisiera consultarte si, en tu caso, va primero la idea o el dibujo para, a partir de ahí construir la historia?

"En general en mi caso va primero la idea y luego se convierte en un dibujo a través de la búsqueda. Pero lo cierto es que a veces ocurre que la idea no está y tal vez, en esos casos, la cosa pasa al papel, y aparece el garabato mismo a partir del dibujo medio inconsciente, y ahí se logra encontrar la idea y a veces también el humor.

-Y hablando del "¿HUMOR": ¿De dónde sale?

"Creo que a veces aparecen ideas humorísticas, y hay canteras profundas donde uno puede encontrar buenas ideas y meterse. Creo que en todo caso se trata de encontrar la manera de hablar de eso, con poca explicación, en pequeños cuadritos y ser lo más contundente que se pueda". Nota aquí.




Joaquín Calderón


 

Miguel Mateos

 

Rebeca Jiménez


 

Miguel Hernández

 CANCIÓN ÚLTIMA

Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruinosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.
Será la garra suave.
Dejadme la esperanza.



Víctor Alfaro


 

El Roto


 

martes, abril 09, 2024

Luis Eduardo Aute & Joaquín Sabina

 

Duende Josele


 

Ramón Serrano

 EL DESPERTAR

a Agustín Errasti
El zumbido de las moscas
las avispas y los tábanos
cuando el sol declina su supremacía
y la tarde acaricia la piel de otra manera
que las caricias de la madre
comienza otra historia
una muy extraña y que sólo acaba cuando uno se marcha
era una tarde de verano
en la plaza mayor la sombra avanzaba
como una racha de viento que rasga la calma
sentí el temblor de aquella mirada
la muchacha apoyada en la rueda de carro
fijó en mí su dardo
era el estruendo de un nuevo zumbido
el inicio de una historia larga y alta
-que no cuento de hadas-
aquellos ojos brillaban como brilla el sol en su caída
cuando la tarde incendia prados y montañas
y el cielo da paso a los demonios
-los angelitos querubes se marcharon-
aquellos ojos me desnudaron
no para bañarme con esponja jabonosa
para sumergirme en el caos de las caricias que perturban
y llevarán el temblor a todas las tardes del mañana
me sentí Amiel
tímido como un pájaro mojado
temeroso de la estática rueda de carro
allí mismo en la plaza mayor de mis doce años
se abriría el futuro del muchacho
que miraría después de otra manera a Ava Gardner
y ya todas las Avas que luego saldrían a escena
eran Ava con la mirada de la muchacha
sí sí
la timidez no me ocultaba
que Ava tenía la mirada de la muchacha apoyada en la rueda de carro
una continuidad que pretendía ser infinita
construía el Poema interminable
sin métricas ni estrofas
con las sílabas balbuceantes de la salida de la infancia
con la única metáfora de una mirada
de unos ojos que me desnudaron
y sentía el gozoso zumbido de la mosca
de la avispa y del tábano
y ahora ya arrugado
ajado de piel y de sentidos
el hipotálamo no cesa de enviarme las emociones
como una corriente eléctrica
de aquella primera mirada
la simple curiosidad de una muchacha
como un capullo de rosa en ciernes
que se abría apoyada en una rueda de carro.



Suso Sudón

 


Miguel Osa

 

Pepito

 En Microcentro, un bodegón de 75 años favorito de artistas y ex presidentes con diez variedades de milanesas

Pepito es parte de la historia de la época dorada de avenida Corrientes.

La clave de su éxito: mozos de oficio y cocina porteña que no defrauda.

En el bullicioso microcentro de nuestra Ciudad, dentro del barrio de San Nicolás, se encuentra Pepito, un auténtico tesoro gastronómico. Este bodegón lleva 75 años recibiendo a presidentes, celebridades y destacadas personalidades, afianzándose como un punto de referencia gastronómico para quienes desean saborear una amplia gama de 10 tipos de milanesas que son capaces de complacer hasta los gustos más refinados.

Este restaurante, ubicado en la calle Montevideo a pocos metros de su cruce con la calle Corrientes, fue testigo de la época dorada del teatro, lo que lo llevó a mantener sus puertas abiertas y a servir platos a las estrellas de la época hasta las 6 de la mañana.

En la actualidad cuenta con una clientela fiel que lo visita dos o tres veces por semana, además de recibir turistas. En su afán por recuperar el valor histórico que le otorgó su esplendor, ha reintroducido en su menú platos que habían dejado de servirse y que hoy en día vuelven a formar parte de la carta.

La historia de Pepito

Dentro de poco, este restaurante cumplirá 75 años: vivió y fue parte de la época dorada del centro porteño, cuando la Avenida Corrientes era el destino preferido para las salidas de fin de semana. El teatro era el imán que atraía al público, que antes o después de las funciones, solía pasar por Pepito.

“Cerraba a las 6 de la mañana”, cuenta Hernando Ochoa, de los mozos históricos que integran el staff de Pepito. “Acá venían todos los artistas después de sus funciones, sabían que estábamos abiertos hasta tarde”, explica el empleado que comenzó a trabajar en el lugar en 1990 después de pasar por hoteles como el Sheraton. Nota aquí.







César de Centi


 

El Roto

 


lunes, abril 08, 2024

Gonzalo Aziz


 

César de Centi

 


Laura Escalada

 “Era un encantador de serpientes, iba a verlo gente que lo odiaba”

Fue actriz, cantante y locutora, pero dejó todo para estar “al lado de un tipo genial”, nada menos que el gran bandoneonista y compositor marplatense; desde una fundación promueve su legado.

Astor está casi listo, en el borde de la cama. Ya se terminó de vestir para salir a la Medalla Milagrosa, en la Rue de Bac. No es un hombre de rezar, pero ese día como tantos otros haría un paseo por París hasta la capilla para decirle “hola virgencita”, y pegar la vuelta, caminando despacio. Entonces se va a poner la segunda media cuando levanta la vista y le dice a su mujer dos palabras. Las últimas. Lo que sigue es el desesperado derrotero por cumplir una promesa: sacarlo de la clínica, conseguir que el mismísimo presidente ordene despejar la primera clase de un avión de Aerolíneas Argentinas que lo traiga de vuelta a casa, a once mil kilómetros de distancia. Es el ocaso del genio, el tránsito lento hacia una muerte temprana. Un ictus a los 69, dos años antes del final definitivo.

Tres casamientos y un exilio después del comienzo, Laura está sentada en el living del departamento de Buenos Aires, frente al Hipódromo de Palermo, donde viven juntos. Lo mira detenidamente como esperando una señal. Hasta el 4 de julio de 1992, el invierno que despidió al artista, ella se aferraría al movimiento involuntario de la zurda, la mano con la que el compositor escribía, como quien sostiene un delicado hilo de esperanza. Astor Pantaleón Piazzolla, el hombre que le sacó punta al tango girando para el otro lado, el bandoneonista que tocaba con los ojos cerrados, uno de los músicos más importantes del siglo XX, ya había hecho su revolución, pero jamás imaginó la popularidad de hoy.

Laura Escalada es la segunda esposa de Astor Piazzolla –del primer matrimonio con Dedé Wolff, nacieron Diana y Daniel, que le dieron varios nietos (“Pipi”, el reconocido baterista, por ejemplo)–. Laura y Astor no tuvieron hijos. Sí perritos: la famosa Windy viajó con ellos por muchos países del mundo y hasta tiene un tema con su nombre en el álbum Persecuta, de 1977. La foto a color de los tres, tomada en un banco de plaza, en Francia, se ve junto a una pared que estalla de historia en el comedor del departamento de Palermo. Alrededor están el manuscrito de un poema a Mar del Plata con la firma de Eladia Blázquez, la escena inmortal del pequeño Astor-canillita en la película de Gardel, una foto con Horacio Ferrer (sonrientes, levantan entre los dos una bandera que proclama “Balada para un loco”), condecoraciones y diplomas varios, pequeñas esculturas de bandoneones y angelitos.

“Cometí el error de haberme quedado acá, en esta casa. Ahora es grande, está lejos de todo y está envejeciendo; hay que apuntalarla, no estoy para eso”. Laura camina despacio después de una caída en Roma que le rompió dos vértebras y le dejó como secuela una inseguridad que nunca había tenido. Habla claro y conmueve como si fuera una avezada actriz interpretando el texto emotivo de un monólogo, a media luz, de espaldas al gran ventanal sobre la Avenida Del Libertador. “Las cosas de Astor hubieran entrado en otro lugar –retoma–. Fue una indecisión y es raro, porque no soy una mujer indecisa, pero me equivoqué al preguntarle a la casa: “¿Qué hago?” Y me dio la impresión de que la casa me decía: “Quédate”. Soy una mujer de mucha fantasía también. Nota aquí.







Luis García Montero


 

Daniel Hare

 


Ramón Serrano

 PACO IBÁÑEZ Y JORDI ÉVOLE

PALABRAS PARA PACO
Jordi Évole
No todo es bueno. Ha sido descubrir mis propias uñas, y recaer en una de mis frustraciones: tocar la guitarra. Nunca es tarde, pero al borde de los 50 veo complicado reeducar mis dedos, mis manos. Me sigo consolando viendo a mi amigo Javi o a mi amigo Esteban haciendo virguerías. O el miércoles, que acabé casi por casualidad en un concierto de Paco Ibáñez. Solo le había visto en directo en el concierto de los treinta años de Al vent de Raimon. Fue en el Sant Jordi, con unas primeras filas plagadas de representantes institucionales. Ibáñez les quiso dedicar unas palabras antes de cantar A galopar : “Para que los políticos presentes en esta sala no se enteren por la prensa de mañana que han estado aquí… que si ellos están aquí presentes es porque vosotros habéis venido y no al revés, eh”. Me ganó para siempre.
Esta vez el concierto era en un Palau de la Música casi lleno. Paco Ibáñez a punto de los 90, treinta años más viejo que el día del Sant Jordi. Todos treinta años más viejos. Apareció en el escenario a paso lento, apoyado en el brazo de Mario Mas, que no solo le acompañó a la guitarra sino que le ayudó a buscar las letras que no encontraba en el cancionero. Daba la sensación de que Ibáñez se perdía en el orden, “cuál toca ahora”, pero cada despiste era recibido por el público más como gag que como despiste, y con cerradas ovaciones que eran agradecidas por Ibáñez, con su característico levantamiento del brazo derecho mientras sostenía la guitarra con la izquierda. “Son ustedes muy indulgentes”.
Ibáñez saludó en catalán, cantó en castellano, en euskera, en gallego, en italiano. Nadie necesitó pinganillo. Tocó sentado, sin apoyar su pie izquierdo en una silla de tijera como acostumbraba. Él y su guitarra llenaban el Palau de carisma, de dignidad. Dedicó unas palabras a los yanquis, y nos advirtió que si no reaccionábamos pronto nos iban a invadir culturalmente, como quien hace una premonición que todos los presentes ya sabían cumplida.
Proclamó que si la capital de la música era Bach, la capital de la canción era Brassens. Versionó a Lorca, a Machado, a Hernández, a Goytisolo. Cantó con Soleá Morente, y contó como, en una entrevista en presencia de Alberti, rajó del comunismo. El periodista se dio cuenta y le preguntó a Alberti, militante comunista, que qué le parecían las palabras de su amigo Ibáñez, a lo que el poeta contestó: “Estoy de acuerdo en todo lo que ha dicho… y en lo que dirá”, colocando la amistad muy por encima de las ideas.
Me fijé en lo bien que sigue tocando la guitarra. Le preguntaría cómo se ha cuidado tan bien las uñas, ahora que ya no me las muerdo. Aunque en su caso lo importante es no morderse la lengua.
Foto: Paco Ibáñez, con Julia y María José Castaing vinieron a comer paella a mi casa de Calella de Palafrugell este pasado verano de 2023.

Salvador Amor


 

Tute