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sábado, septiembre 12, 2026

Kevin Johansen

 

martes, septiembre 08, 2026

Julieta Rada & Rubén Rada

 

lunes, agosto 31, 2026

Erlich

 


domingo, agosto 30, 2026

Rubén Rada

 

sábado, agosto 29, 2026

Rubén Rada

 


viernes, agosto 28, 2026

Ruben Rada

 Con ritmo, bailes y melodías, Uruguay despide a Ruben Rada, ícono de la música popular

Ruben Rada, uno de los músicos más queridos de la música popular uruguaya, murió este miércoles a los 83 años, en Montevideo. De origen muy humilde, empezó a cantar desde niño, en comparsas de negros y lubolos.

El velorio del músico uruguayo Ruben Rada en el Palacio Legislativo, este jueves. Cientos de personas, jóvenes y adultos, familias con niños, se fueron acercando para llevarle una flor al artista, dejarle un mensaje, incluso para cantar sus canciones.

Matías Rada, hijo de Ruben Rada, en la sala de los pasos perdidos del Palacio Legislativo. También estaban la esposa del músico, Patricia Jodara, y sus hijas Lucila y Julieta.

La actriz y cantante Natalia Oreiro, junto a los músicos León Gieco y Dante Spinetta, familiares y amigos entonan 'Cuando yo me muera' frente al ataúd. No fue un velorio habitual, en el Palacio Legislativo se escuchaban las canciones de Rada. Por momentos la gente cantaba, bailaba, aplaudía.

Ofrendas de los seguidores del músico durante su funeral. El Negro Rada, como le dicen en Uruguay, nació en Montevideo el 16 de julio de 1943. De origen muy humilde, empezó a cantar desde niño, en comparsas de negros y lubolos.

El cantante y compositor León Gieco entona la canción 'Muriendo de plena'.

Matías Rada y el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi. “Siempre con una nota de mucha alegría. Baile, fiesta, no es lo más común de nuestra idiosincrasia uruguaya, pero es lo que transmitía Rada”, dijo Orsi. “Rada era el más uruguayo de todos, pero también el más diferente”. El mandatario contó que fue muchas veces a escuchar a Rada, pero que en los últimos 10 años estuvieron más cerca, por el vínculo que el artista tenía con el expresidente José 'Pepe' Mujica. “Los últimos meses de Pepe, él no faltaba a las reuniones. No hablaban de política, hablaban de la vida. Le levantaba el ánimo al viejo como si fuera 30 años más joven, una maravilla”. Nota aquí.

















jueves, agosto 27, 2026

Rubén Rada

 


Rubén Rada

 El último show de Rubén Rada en Buenos Aires

Al frente de una banda espléndida, el músico uruguayo ofreció en febrero en La Trastienda su cóctel de murga, candombe, rock, bossa nova, funk y fusión, levantando al público y divirtiéndose él también.

Incluso con el telón cerrado, ya había arrancado el festejo. Mientras la banda ajustaba detalles, detrás de bambalinas se escuchó la milenaria clave rítmica: ese patrón asimétrico de cinco golpes, propio de la música afro, que el público acompañó con tres palmadas, secundadas por otras dos. Fue lo más parecido al “¡Ábrete, sésamo!”, porque de inmediato se descubrieron de par en par las cortinas del escenario. Sin embargo, antes que con Alí Babá, Rubén Rada seguramente tenga más empatía con los 40 ladrones. Al punto de que algo de eso sugirió en el inicio del espectáculo. “Me preguntaron cómo se iba a llamar el show, y le puse ‘Tocá, Che Negro Rada’ (título tomado del estribillo de su clásico “Blumana”). Mira qué capo que soy”, ironizó. Para luego adelantar que tocaría los temas que hace tiempo la gente no escucha.

Uno de los mejores y más distintivos músicos uruguayos se presentó en La Trastienda en la noche del miércoles como parte de la serie de shows con la que la referencial sala del barrio de San Telmo se encuentra relanzando su nueva imagen, (sonora y estética), así como su cartelera. Asimismo, se trató del reencuentro del artista con un lugar que curte desde su antigua sede, en Thames y Gorriti, según él mismo dijo, y en el que grabó en 2007, luego de la mudanza a Balcarce 460, el disco doble en vivo Varsovia, firmado junto al bajista Javier Malosetti. De los temas que registró en ese álbum, en esta oportunidad revisitó el mentado “Blumana” y el candombe “Ayer te vi”, con el que el cantante, compositor y percusionista inauguró los 105 minutos de recital.

No obstante, en contraste con el tema original y la versión del disco en directo, esta vez Matías Rada, vástago del candombero, articuló un solo de guitarra eléctrica para el clásico de 1981 cuya construcción nació en el arrebato y terminó en el anhelo melancólico. Fue el primer llamado de atención sobre su habilidad para hacer sonar la viola a su antojo, lo que permitió además que su padre desempolvara posteriormente “Heloisa”. Si bien este temazo de Tótem, grupo fundamental de rock uruguayo de los años 70, surgió a partir de un error, porque el título pretendía tributar a la protagonista del film Orfeo negro (en su momento, el artista entendió que se llamaba así, cuando en realidad su nombre es Eurídice), devino en una de las canciones claves del candombe beat.

Nadie la grooveó tan deliciosamente en el rock de ambas orillas del Río de la Plata como él, inclusive hoy, a sus 82 años. Y lo volvió a dejar de manifiesto en la primera de sus dos fechas de esta vuelta a Buenos Aires (la segunda función estuvo pautada para el jueves). Aunque esto fue nada más que un ápice de esa versatilidad musical que marcó a sus 65 años de trayectoria, porque hay Negro Rada para todos los gustos y edades. Lo corroboró a continuación al despachar la bossa nova “¿Quién va a cantar?”, escoltada por “Terapia de murga”, a la que introdujo afirmando que se trataba de la “primera murga que le canta al amor” (a razón del contenido político y social que caracteriza al género). Levantando al público por primera vez de sus mesas.

Entonces despachó su versión candombera de “11 y 6”, clásico de Fito Páez, advirtiendo que la había destrozado, desatando la risa de la gente. Una de las constantes de un recital cargado de anécdotas. Como cuando compuso “Dedos”, otra de las canciones emblemáticas de Tótem, durante última la dictadura militar uruguaya. Si hace un rato la había rockeado de lo lindo, ahora redobló la apuesta al mostrar el lado más salvaje y áspero del funk, convirtiéndolo en uno de los clímax de la noche. Ahí no sólo se lució de vuelta su hijo Mateo, exprimiendo su viola, para luego completar la narrativa performática con su talk box (pedal de efectos que manipula la voz), sino también su hija Julieta, quien desde los coros le inyectó todavía más urgencia al tema.

En el medio apareció “Candombe para Gardel”, donde el veterano candombero Fernando “Lobo” Núñez dejó de lado su tambor para bailar el final de la canción. A pesar de que “Flowers in the Night” no estaba originalmente en los planes, improvisaron un pedacito, mientras solucionaban un detalle técnico. Siguieron adelante con “Mi país”, dedicada a Víctor Hugo Morales, quien se encontraba entre la audiencia, y después hicieron “Don’t Stop candombe”, donde el jazz fusión y el género afroruguayo consumaron uno de sus tantos idilios. Y, tras sugerir lo que se venía, irrumpió finalmente “Blumana”, eyectando al público de sus asientos y poniéndole color a la celebración en la que se tornó lo que parecía un recital más. Es tan adictivo ese funk a lo africano que se hizo demasiado corto.

En ese instante, cobraron fuerza las remeras que se vieron en la sala tributando a Rada, porque su legado tiene el mismo estatus de lo que consiguieron Fela Kuti con el afrobeat o Bob Marley con el reggae. Lo que el músico uruguayo respaldó inmediatamente con “Rock de la calle”, de su supergrupo La Banda y con la que se dio a conocer en la Argentina. La intensidad que desborda el tema se la dejó picando a Mateo para que volviera a sacarle chispas al instrumento, y por supuesto no dudó en clavarla al ángulo. Con el lugar hecho una caldera, no hubiera venido nada mal que el repertorio continuara andando por ese camino. Pero como sabe que se debe a su público, el percusionista y cantante prefirió ponerle paños fríos al asunto y apelar por un remate más popular.

Siempre sentado al frente de sus tres tambores, y apoyado por una banda espléndida, de la que también fue parte su hija Lucila (estuvo en los coros junto a Julieta), el artista tocó “Cha cha, muchacha”, esta vez apuntando al Caribe, y ahí se quedó para despedirse con “Muriendo de plena”, en sintonía con la revolución que provocó el paso de Bad Buny por Buenos Aires (la plena boricua tiene una importante sucursal en Montevideo). No pasaron dos minutos, y ya el artista estaba de vuelta para consumar el bis con la sensiblera “No me queda más tiempo”. A la salida, sobre Paseo Colón, un trío de chicas aún excitadas con lo que vieron celebraron haber estado en el Luna Park con el que este hijo pródigo de Barrio Sur festejó sus 80 años. Y es que el Negro todo lo que toca lo vuelve leyenda. Nota aquí.



Casapueblo

 Hay artistas que se vuelven parte de la vida de un país. Nuestro querido Negro, es uno de ellos.

Está en nuestra música, en nuestra alegría, en el candombe, en tantas generaciones que crecieron escuchándolo, cantándolo, bailándolo.
Y está también acá.
Uno de los miradores de Casapueblo lleva su nombre. Hoy ese lugar frente al mar se vuelve todavía más querido.
Desde esta casa queremos decir gracias.
Gracias adorado Rubén, por tanta música, por tanta alegría compartida, por todo lo que le diste a Uruguay y por todo lo que seguirá viviendo en nosotros.
A toda su familia, les enviamos nuestro abrazo más profundo de amor.
Tu nombre seguirá mirando el mar desde Casapueblo. Y nosotros vamos a recordarte siempre con una sonrisa.
Hasta siempre, querido Negro.





Jaime Roos

 "Se fue un pedazo del cielo del Uruguay": la despedida de Jaime Roos a su "maestro y héroe" Ruben Rada

Durante años, ambos músicos —emblemáticos para la cultura popular uruguaya— estuvieron distanciados, pero tiempo después se reconciliaron.

El músico Jaime Roos despidió a su "maestro y héroe" Ruben Rada en un mensaje enviado a El Observador tras la muerte del artista, que falleció este miércoles a los 83 años.

"Se fue Rada, mi maestro y héroe, amigo querido. Se fue un pedazo del cielo del Uruguay", afirmó Roos.

Y agregó: "Se hace muy difícil tomar conciencia de que nos hemos quedado sin él. Dolor y angustia. Mis condolencias a su familia y seres queridos".

Ambos músicos estuvieron distanciados durante años, una situación de la que hablaron en su momento. "Con Jaime estuvimos peleados por terceros, por un comentario que hizo un periodista. Un boludo me preguntó en un reportaje '¿tocarías con Jaime?' y dije que no porque tiene una personalidad tremenda y si tocás con Jaime es él el que decide qué es lo que tenés que hacer", recordó años atrás Rada.

Si bien pasaron un "montón de años" —al decir de Rada entonces— tiempo después se reencontraron y se dieron un abrazo.

Ya en 2012 habían tenido una reconciliación televisiva, en el programa Décadas de Canal 12, durante una edición especial. Allí, la conductora Victoria Rodríguez preguntó directamente si ambos habían estado "peleados".

"Peleados no, distanciados … Hubo un distanciamiento tonto", respondió Roos. Y le dijo a Rada: "Vos nunca me hiciste nada a mí y yo no creo haberte hecho nada a ti; y así es muy fácil reconciliarse". Nota aquí.



Pablo Sciuto

 Se apagó una voz,

pero el cuero sigue hablando:
candombe es memoria
que ningún silencio alcanza
a callar del todo.
Descansa, maestro Rubén Rada gracias por toda tu influencia en mi música. El tambor te lleva.
¡Un abrazo fuerte a su familia!



Jorge Drexler

 ¡Maestro querido!

¡Qué hueco se nos queda el pecho!
¡Qué privilegio haber compartido este planeta contigo!
Gracias por enseñarnos quienes somos, por abrir puertas, tender puentes y llevarnos de la mano hacia adentro de nosotros mismos.
No sabíamos quienes éramos hasta que nos cantaste.
Un abrazo a la familia querida que sentimos como nuestra.
¡Salve Rubén Rada!




Rubén Rada

 Muere Ruben Rada, ícono de la música popular uruguaya

El músico, de 83 años, llevaba un mes internado por una neumonía

Ruben Rada, uno de los músicos más queridos de la música popular uruguaya, murió este miércoles a los 83 años, en Montevideo. “El más carismático, quizás el más querido de Uruguay, el que hacía bailar al pueblo, el que todos cantamos”, dice la cantante uruguaya Ana Prada, aún en shock, con la muerte del artista. El músico uruguayo estaba internado por una neumonía desde hacía un mes; su muerte fue confirmada por las redes sociales de su familia.

El Negro Rada, como le dicen en Uruguay, nació en Montevideo el 16 de julio de 1943. De origen muy humilde, empezó a cantar desde niño, en comparsas de negros y lubolos. “Desde chico cantaba en el Teatro de Verano —un teatro emblemático de Montevideo—; contaba que lo subían al escenario cuando las murgas demoraban. Le decían zapatito. Era entrañable, gigante”, cuenta Prada.

En las entrevistas que daba, siempre recordaba sus orígenes, la extrema pobreza, la discriminación y su forma de vivir siempre con alegría, con humor. “Negro que vivís cantando, negro que vivís soñando. Negro que cantás desnudo”, dice Negro, una de sus canciones más emblemáticas.

Autodidacta, Rada integró bandas emblemáticas del Río de la Plata, como El Kinto, una banda experimental junto a Eduardo Mateo, entre otros, que a finales de los sesenta fusionó el candombe con la música beat. Después vinieron Tótem y OPA.

Rada cantó todos los géneros: tango, milonga, murga, plena, cha cha chá, bossa nova. Carlos Dopico, periodista cultural uruguayo, entiende que el artista alcanzó algo que muchos aspiran, pero no siempre logran, “abrazar la élite y alcanzar la masa”. “Fue una usina, una central nuclear de melodías y ritmos”, dice.

Como solista, desarrolló una carrera prolífica, con canciones que forman parte del imaginario popular uruguayo, como Candombe para Gardel, Manos, Quién va a cantar o Mi país. “Rada introdujo los tambores del candombe en la canción, sus melodías son imbatibles, hermosas”, concluyó Prada, que fue su amiga y cantó con él durante varios años.

El Gobierno de Yamandú Orsi declaró duelo nacional y la Cancillería destacó su rol para difundir la música uruguaya en todo el mundo: “Artista, músico, compositor y referente de nuestra identidad, Rada llevó la música uruguaya más allá de nuestras fronteras, construyendo a través de su obra un puente entre Uruguay y el mundo, y entre nuestro país y las comunidades de uruguayos residentes en el exterior”.

Los uruguayos también evocaron su recuerdo con cientos de mensajes en las redes sociales. “El Negro, el Rey de Uruguay, el Rey de nuestro corazón. Uno de los músicos más importantes del mundo, y sin duda el de mejor humor”, lo despidió la cantora y compositora Daniela Mercury. El club Peñarol elogió a uno de sus hinchas más amados: “Icono cultural de nuestro país, El Negro ha sido desde siempre y será eternamente un abanderado de nuestros colores. Dueño de un carisma único y de raíces profundas, multifacético, querido por todos”.

A través de las redes circuló también una convocatoria para despedirlo en el barrio Palermo de Montevideo este miércoles por la noche. “Llevá tu tambor, el parlante, la música que tengas y vamos a despedirlo bailando”, dice la publicación. El jueves continuarán los homenajes. El velatorio será en el Palacio Legislativo, sede del Parlamento uruguayo. Rada mantuvo su optimismo vital incólume, como dijo en una de sus últimas entrevistas televisivas: “La pelea de la vida fue linda”. Nota aquí.



Nik

 


sábado, julio 18, 2026

La Vela Puerca & Rubén Rada

 

sábado, enero 24, 2026

Gabriel Tuya

 Gabriel nos cuenta por Facebook 

EL VIEJO TUYA Y AQUEL RITUAL…
Mi padre trabajaba duro durante todo el día… Primero camionero, luego remisero y más tarde, taxista. A eso de las 9 de la noche comenzaba su ritual frente al espejo del baño. Agua caliente, la brocha que desparramaba la espuma de afeitar… la Wilkinson que se deslizaba lentamente por su rostro y la infaltable radio Spica sintonizando CX22 Radio Universal… era la hora de “Su cita folcklórica”.Por allí pasaban zambas y chacareras… Jorge Cafrune, José Larralde, Los Chalchaleros, Los Fronterizos y también Zitarrosa y Los Olimareños. Era su momento de intimidad pero yo se lo rompía… Me sentaba en el borde de la bañera y mientras veía como se afeitaba le hacía preguntas… Y mi padre me contaba historias… historias simples, cosas de la vida. No recuerdo mayor intimidad con mi padre que aquellos momentos. Papá era bueno contando historias. Lástima que no tuvo a un Onetti que le dijera como éste sí se lo dijo al Paco Espínola, tío abuelo de papá… “Dejate de joder y escribí esas historias…”. El espejo empañado por el agua caliente… la gillette recorriendo su cara, una zamba de Castilla sonando en la radio y Papá contándome historias… Por eso hoy, cuando escucho una zamba, inevitablemente se me vienen a la mente como si fueran caballos galopando aquellos momentos… Justo yo, que desde hace 40 años tengo barba… pero que querés que te diga… tengo unas ganas de afeitarme y de revivir aquellos momentos con mi padre y ponerme a escuchar una zamba como “Balderrama”... que ni te cuento...

jueves, diciembre 25, 2025

Rubén Rada & Agarrate Catalina

 

sábado, octubre 04, 2025

Rubén Rada & Agarrate Catalina

 Rubén Rada y Agarrate Catalina, unidos para una "Terapia de murga"

El legendario músico y la popular agrupación unieron sus repertorios para reflejar la potencia del candombe y la murga.

“Hoy puedo ver todo lo bueno que hay aquí/ Y admirar las tradiciones que hacen grande a mi país”, canta con emoción y consistencia el histórico cantor, compositor y percusionista Rubén Rada frente a un Movistar Arena repleto. Le canta a su país, Uruguay, pero también lo hace extensivo a la Argentina. En definitiva, le canta al Río de la Plata, al mate, al candombe, a la murga, al tango, a la milonga, al fútbol, a la melancolía y a una forma de hablar y vincularse apasionadamente. “Una canción dedicada a todos nosotros”, confirma Rada antes de cantar “Mi país”, sentado con sus tambores y escoltado nada menos que por sus hijos –Lucila, Julieta y Matías- y la murga Agarrate Catalina durante la presentación en Buenos Aires del espectáculo que los reúne, "Terapia de murga".

El encuentro musical entre Rada y Agarrate Catalina tiene como fin unir los repertorios de ambos y reflejar la potencia del candombe y la murga, que se mezclan y fusionan durante las casi dos horas que dura el show. Después de la apertura con los clásicos “Quien va a cantar” –de ese bisagra y bellísimo disco publicado por Rada en 2000-, “Montevideo”, “Vivir” y “Candombe para Figari”, llegó el turno del primer invitado de la noche, el joven cantante, rapero y compositor Milo J, muy en boga en estos días tras la salida de su nuevo disco en clave folklórica, La vida era más corta. "Esta canción no es una apología, es una pregunta. La violencia es hija de la exclusión social", introdujo el director y uno de los fundadores de “La Catalina”, Yamandú Cardozo, antes de presentar a Milo J para compartir los versos crudos de “Violencia”.

El músico bonaerense de 18 años fue recibido como una estrella por el público, y se puso en la piel de la canción con sensibilidad y soltura. Un rato antes, la murga había interpretado otro clásico de su repertorio, que también refleja su compromiso social y su rol como cronistas de una época: “Soy”. "Es una canción especial que tiene que ver con nuestro país y nuestra tierra. Con la Argentina compartimos historias que todavía estamos sanando. En Uruguay seguimos buscando a nuestros desaparecidos. Por eso, si tenés dudas sobre tu identidad acercate a Madres y Familiares de desaparecidos. ¡Memoria, Verdad y Justicia! ¡Nunca más terrorismo de Estado!", resaltó Cardozo, avalado por los tambores de Rada, Noe y el Lobo Nuñez; las teclas de Gustavo Montemurro, la guitarra de Matías Rada, la batería de Nelson Cedréz, el bajo de Marco Messina y el impactante coro murguero. Nota aquí



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domingo, agosto 24, 2025

Mercedes Sosa & Rubén Rada

 

jueves, agosto 21, 2025

Rubén Rada