lunes, agosto 31, 2026

Lionel Messi

 Lionel Messi anunció su retiro de la selección argentina

Ganó un Mundial y jugó la final de otros dos. Además, levantó dos veces la Copa América, ganó los Juegos Olímpicos de 2008 y el Mundial sub 20 de 2005. Se termina una era para el fútbol argentino

Lionel Andrés Messi anunció su retiro de la Selección argentina de fútbol. El astro, que ganó el Mundial de 2022 en Qatar y disputó las finales de 2014 y 2026, informó que tomó la decisión el 21 de julio pasado, luego de la derrota ante España en la final, y días antes de la muerte de su papá. Además de la carta que publicó, subió un emotivo video para marcar su despedida. La noticia generó una gran repercusión y sus compañeros lo despidieron con mensajes emocionantes.

“Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo antes también y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol”, aseguró el astro rosarino.

El capitán, ganador también de las Copa América 2019 y 2024, aseguró: “Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”.

“Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más)”, agregó.

Messi, que el fin de semana volvió a reivindicar su vigencia al marcar cuatro goles para su equipo Inter de Miami en la MLS, sintetizó: “Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil. Gracias a cada uno de entrenadores, compañeros y dirigentes que me tocó compartir. Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos

“Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, junto con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes. ¡Los quiero! Gracias Dios por hacerme argentino. ¡Vamos Argentina!“, cerró. Nota aquí.






La Banda Sabinera

 


Manu Chao

 


Miguel Zavaleta

 Murió Miguel Zavaleta a los 71 años: el hombre que dejó una marca imborrable en el rock argentino

Su legado atraviesa décadas y su obra con Suéter marcó una etapa clave en la historia de la música nacional, desde los años de dictadura hasta el presente.

La mañana del lunes llegó con una de esas noticias que parecen detener por un instante el tiempo. Miguel Zavaleta, la voz, el rostro y el espíritu irreverente de Suéter, murió a los 71 años después de atravesar una larga enfermedad. La confirmación de su fallecimiento comenzó a circular entre amigos y músicos que habían acompañado de cerca sus últimos días y rápidamente se extendió por las redes sociales, donde las palabras de despedida se mezclaron con fotografías, canciones, recuerdos de recitales y escenas compartidas durante décadas. Con su partida no desaparece solamente un cantante o un tecladista: se va uno de esos personajes capaces de representar una época, de ponerle música a una generación y, sobre todo, de hacerlo desde un lugar propio, con humor, sensibilidad y una mirada que nunca terminó de parecerse a la de nadie.

La noticia fue comunicada desde su círculo íntimo y encontró eco inmediato en figuras vinculadas a la música y al periodismo. Entre quienes lo despidieron estuvo Sergio Marchi, que reconstruyó con sus palabras la intimidad de los últimos días y dejó una frase que resume, quizás mejor que cualquier biografía, la manera en que Zavaleta enfrentó la enfermedad: “Se fue tranquilo pero a regañadientes, porque quería vencer a ese cáncer cruel”. En esa imagen aparecen dos dimensiones inseparables del músico. Por un lado, la serenidad de quien había llegado a una instancia definitiva; por el otro, esa voluntad de seguir peleando que lo acompañó hasta el final. Porque incluso cuando la vida le puso delante uno de sus desafíos más difíciles, conservó algo de aquel hombre que había irrumpido en la escena del rock argentino con una personalidad imposible de encasillar.

Durante los días finales estuvo rodeado por amigos y colegas. No atravesó ese momento en soledad, sino acompañado por personas que habían formado parte de diferentes capítulos de su historia y que conocían tanto al artista como al hombre detrás del escenario. Quienes estuvieron cerca lo recordaron como alguien genial, divertido, afectuoso y capaz de convertir cualquier reunión en un acontecimiento. Era, también, un gran animador de aquellos años ochenta en los que el rock argentino comenzó a adquirir una identidad renovada, después de atravesar años de restricciones, silencios y transformaciones profundas. Y quizá por eso su muerte provocó algo más que tristeza: despertó una memoria colectiva. La de una época en la que las canciones podían convertirse en refugio, celebración, protesta y, muchas veces, en una manera de volver a respirar. Nota aquí.



Hilda Lizarazu

 


Ainda

 

Ramón Serrano

 EL CANTO DE MI PIRERI

Y cuando vuelvas
te aguardará
un cielo cargado de estrellas
y en tu sonrisa
el vuelo rasante de tu mirada bella
y cuando vuelvas
se escuchará tu Voz
vendrá volando
tus alas de pirekua
por el pentagrama
cuajado de perlas
el olivo tierno de primavera
y cuando vuelvas
serás blanca paloma
en el regazo de mi dulce quimera.



Paco Cifuentes

 


Rodolfo Serrano

 

Federico García Lorca

 


Rodrigo Cortés

 


Erlich

 


domingo, agosto 30, 2026

Ismael Serrano & Ede

 

Carla Pugliese

 


Moris

 A los 84 años, Moris celebra el aniversario de su debut discográfico y la edición de sus nuevas versiones de tangos

La ciudad no tiene fin

Al mismo tiempo en que se cumplen sesenta años de la aparición de “Rebelde”, el legendario simple de Los Beatniks, Mauricio “Moris” Birabent acaba de sorprender con la edición de “Tango”, una novedad que presenta un par de versiones de Gardel y Le Pera, producidas junto a Lolo Micucci.

En los últimos años, cada vez más grupos y solistas de rock celebran efemérides con regrabaciones de discos clásicos, relanzamientos especiales o giras aniversario. La práctica ya se volvió una costumbre, al punto que ni siquiera se esperan fechas “redondas” de décadas o lustros, sino que algunos festejan hechos tan insólitos como los 22 años de un álbum o los 31 de algún show emblemático. Un signo de época, convenientemente apto para TikTok e Instagram. Lo que sin dudas vale la pena recordar y celebrar son los 60 años de una pieza fundacional, la piedra de Rosetta del rock argentino, el tema que marcó un hito con una letra contestataria y una actitud indiscutiblemente rockera: “Rebelde” de Los Beatniks, compuesto y cantado por Moris junto al recordado Pajarito Zaguri. Hoy, quizás para desmarcarse del peso del pasado y ese aniversario tan histórico, Mauricio “Moris” Birabent acaba de sorprender a los 84 años –pese a todo lo que se diga por ahí en realidad nació en 1941, pero su cumpleaños es en noviembre– con el lanzamiento de un par de canciones que no son composiciones suyas sino clásicos del repertorio tanguero: “El día que me quieras” y “Mi Buenos Aires querido”. Son apenas dos temas, como si fuera un single con Lado A y Lado B. La dupla incluso tiene un título: Tango.

Moris no suele hablar del pasado. Le aburre tanto como los elogios que le dicen por la calle. Siente que cada vez que le gritan “¡Maestro!” lo están metiendo en la vitrina de un museo. Lo suyo siempre fue el presente y el futuro. Sin embargo, cuando llega a un café de San Telmo, cuenta que está dispuesto a repasar algunos detalles de aquel grupo legendario que tuvo aquel único disco simple que se grabó el 2 de junio de 1966 y salió seis días después, con las voces de Moris y Pajarito, junto a Jorge Navarro en teclados, Antonio Pérez Estévez en bajo, y Alberto Fernández Martín en batería. Pero mejor comenzar por su nuevo lanzamiento, para evitar el riesgo de aburrirlo con preguntas sobre lo que hizo seis décadas atrás. Dice que tiene “un montón de canciones” pero cree que no es momento de sacarlas: “El clima no está para sacar temas nuevos”, sentencia. “En cambio el tango es algo donde no soy el compositor y el problema es de Gardel y Le Pera. ¡Si no les gusta, que los critiquen a ellos! Acá soy solo el intérprete, como fueron Julio Iglesias, Luis Miguel, Frank Sinatra y Elvis Presley, tipos que no compusieron un tema en su vida. El resultado es bárbaro, con una orquestación fabulosa”.

La grabación partió de un concepto que en los años 90 ensayó a fondo en su legendaria sala de ensayos en los estudios TNT, en la calle Moreno casi 9 de Julio: unir al rock con el tango. “En ese momento todo el mundo me cuestionaba para qué hacer tangos. Como pasa siempre, nos descalifican y tenemos que estar luchando contra eso”. Ahora finalmente se dio el gusto y lo hizo a su manera, con una batería “que sigue siendo del rock, marcando el ritmo aunque no esté muy fuerte”, según describe con orgullo. Tango fue editado por el mismo sello donde grabó con Los Beatniks, que antes se llamaba CBS y ahora es Sony Music. Con la confianza que le dan los años, habló con uno de los directores y le contó que tenía unos tangos hechos con un poco de electrónica. La idea gustó y le dieron un adelanto para sumarle más orquestación. “Llamé al músico Lolo Micucci y le dije que hagamos algo que puedan entender desde los tangueros recalcitrantes hasta el pibe de 20 ó 30 años, porque hay mucha gente que le gusta el tango, que lo baila y lo estudia. Entonces él extrajo la voz de mis viejas maquetas de TNT y re-orquestó todo. Estoy contento con el resultado; tengo mucha intuición y sé que va a funcionar. A la gente de la compañía les dije: ‘Ustedes están chiflados porque deberían contratar a artistas de 20 años’. Y me respondieron, ‘¡Pero Moris, un chico de 20 no canta tangos!’”. Nota aquí.



Mon Laferte

 

Miryam Quiñones

 


María Guivernau


 

Rubén Rada

 

Efecto Mariposa

 


Rafa Mora

 APRENDÍ a coquetear tímidamente con la vida.

A respetar los años y las canas.
Aprendí a soñar con cadenas morales.
A desenmascarar el amor a base de ensayos.
Aprendí a sentir la piel con prorrogada inocencia.
A ascender sin globo.
A descender con vértigo.
Aprendí a deshacer la lluvia con la tormenta ya encima.
A enterrar emociones como hace el plomo con el uranio.
Aprendí a desenfocar la muerte.
A desenredar la luz.
A tirar de la manta en cuestiones de fe.
Aprendí, tarde,
a desaprender pronto.
Y aquí sigo.
Al pie de mí.
Con la ilusión indemne,
pero con demasiada metralla incrustada



Love of Lesbian & Andie Gago

 

Luis Pastor

 


Felix Maraña

 MONCHO HA VUELTO A NACER

Moncho Otero, Moncho Otero,
te lo vengo a repetir,
porque nacer y vivir
siempre es empezar de cero.
Y vengo porque te quiero
como se ama la guitarra,
instrumento que desagarra
los sones y el sentimiento.
Has nacido, de momento.
Vente y montamos la farra.
Pon tus relojes en hora
y resuelve toda queja,
llama a quien es tu pareja
de los cantes, Rafa Mora.
Que nazca otra fauna y flora,
que dé a la Naturaleza,
y acabe con su tristeza,
paz, justicia, desarrollo,
y que Trump no monte el pollo
o le corten la cabeza.



Cuarteto de Nos

 

Hilda Lizarazu

 


Juanlu Mora

 


El Roto

 


sábado, agosto 29, 2026

Arde Bogotá

 

Ramón Serrano

 LA LUNA

La luna vino a mi casa
mientras yo no la miraba
fue el espejo el que primero la viò
ella en su camerino se destapaba
era el viento el que dormía
cuando las acacias soñaban
Ramón Serrano
Foto de ahora mismo desde mi ventana.



Rafa Pons

 


Nahuel Pennisi

 

Leonardo Padura

 “Es un reconocimiento a la cultura a la que pertenezco y en la que permanezco”: Leonardo Padura recibe el Premio Liber 2026

La Federación de Gremios de Editores de España distinguió al autor cubano, quien contó que trabaja en una nueva novela pese a los cortes de luz y las crisis de abastecimiento que afectan a la isla.

Leonardo Padura se convirtió en el primer escritor cubano en recibir el Premio Liber 2026 al autor hispanoamericano más destacado, distinción que otorga la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). El jurado reconoció su capacidad para “contar historias que, partiendo de la investigación, indagan en la verdad, la culpa, la amistad y el peso de la historia sobre las vidas individuales”.

El galardón, uno de los más relevantes del sector editorial en lengua española, fue anunciado este jueves por la FGEE. La entrega tendrá lugar el 30 de septiembre en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) de Barcelona, en el marco de la Feria Internacional del Libro Liber 2026, una de las principales citas para la exportación, muestra y promoción de la edición en español, que se celebrará del 29 de septiembre al 1 de octubre y reunirá a más de 250 editoriales y empresas.

El autor, nacido en La Habana en 1955, recibió la noticia con satisfacción y subrayó el carácter singular de este tipo de reconocimientos que, a diferencia de otros, se trata de un premio honorífico otorgado por instituciones que “consideran que tú lo debes merecer”, algo que, a su juicio, lo hace “doblemente satisfactorio”. El jurado también valoró la proyección internacional de su trayectoria y la diversidad de registros y géneros que atraviesa su obra.

Padura agradeció a la FGEE por “dar visibilidad” al trabajo de los escritores y enfatizó el significado colectivo del reconocimiento: “Supone un reconocimiento no solo a mi persona, sino también a la cultura a la que pertenezco y en la que permanezco”. El escritor también señaló que el Premio Liber no solo lo ha distinguido a él, “sino también a la literatura cubana” y lo entiende como “el resultado de muchos años de trabajo, de un esfuerzo que he hecho en condiciones muy complicadas”.

Esas condiciones tienen nombre concreto. Desde La Habana, donde vive y escribe, Padura trabaja a diario en una nueva novela pese a los cortes de electricidad y las crisis de abastecimiento de agua que afectan a la isla. La relación del escritor con Cuba es, al mismo tiempo, su materia prima literaria y el escenario de sus limitaciones: varios de sus libros no han circulado en el país, aunque los lectores cubanos los consiguen a través de copias digitales o ejemplares enviados desde el exterior.

La obra de Padura está atravesada por la crítica social, la memoria histórica y el desencanto de varias generaciones. Su nombre está ligado de manera especial a la saga protagonizada por Mario Conde, un detective melancólico y lúcido a través del cual el novelista retrata las contradicciones y transformaciones de la sociedad cubana. Nota aquí.



Miguel Ríos


 

Merino

 

Joaquín Sabina

 


Pez Mago Trío

 


Rubén Rada

 


viernes, agosto 28, 2026

León Gieco & Juan Carlos Baglietto

 

Dolly Parton

 Dolly Parton: la fraternidad de los Apalaches

La cantante y compositora fue una de las grandes voces del ‘hillbilly’, un estilo campestre que dio forma al country y que recogía las experiencias e historias de comunidades rurales y pobres.

Dolly Parton, fallecida el pasado martes 25 de agosto, solía referirse a su éxito con una imagen muy gráfica de su infancia: “Siempre quise saber qué había más allá de las Grandes Montañas Humeantes”. Conocidas en inglés como Great Smoky Mountains, esta cadena montañosa hace frontera entre Carolina del Norte y Tennessee, estado original de la cantante y compositora que nació en una cabaña a orillas de un río y lugar en el que decidió levantar Dollywood, el parque temático dedicado a su figura.

Al igual que Johnny Cash, quien se pasó toda su vida reivindicando sus raíces en aquellos primeros años en la tierra de Arkansas, Parton siempre valoró su pasado, toda esa historia personal dentro de una familia de 12 hermanos en la que el padre era campesino y la madre una ama de casa que cantaba canciones antiguas de los Apalaches. De ahí, de esas canciones hogareñas, impulsadas por el banjo de su tío Bill Owens -no confundir con la estrella del country Buck Owens-, nació la pasión de la niña Dolly Rebecca Parton por cantar. De la música de los Apalaches.

Las Grandes Montañas Humeantes, un espacio protegido por la Unesco convertido en uno de esos fabulosos parques nacionales estadounidenses, forman parte del sistema montañoso de los Apalaches. La música originada de ese territorio fue etiquetada por la industria en los años 30 del siglo pasado como hillbilly, con una connotación condescendiente hacia el mundo rural y albergando a toda esa población pobre y campesina que tocaba baladas, valses y piezas instrumentales traídas a Norteamérica por inmigrantes de origen anglocelta. Pronto, como en todo el fascinante y rápido desarrollo de la música popular estadounidense, aquellos inmigrantes rurales mezclaron sus saberes con las fuentes nativas afroamericanas e indígenas. La música de los Apalaches pasó a alumbrar, más que en ningún otro territorio en el vasto suelo norteamericano, lo que se terminó por conocer como country.

Cuando se dice que Parton fue una de las grandes voces del country, es bueno recordar que, realmente, ella fue la gran voz femenina del hillbilly, el estilo primario que dio luego todo el género y fermentado durante décadas en el corazón de los Apalaches. Mientras el bluegrass requirió siempre de una formación de varios instrumentos -imprescindible el fiddle (violín)- y de velocidad en su interpretación, debido a ser el estilo preferido para fiestas del ganado o celebraciones comunitarias, el hillbilly era más íntimo y bastaba de un intérprete con su guitarra para poder cantarlo. Era una derivación del sonido campestre hacia aquellas historias y leyendas cantadas con melancolía bajo el espíritu de desarraigo de todos aquellos emigrantes que tuvieron que buscarse la vida lejos de su tierra. De esta forma, se puede entender que Hank Williams, con esas baladas de una tristeza imperecedera, se convirtiera en la gran voz del hillbilly, como Robert Johnson podía serlo del blues afroamericano. Nota aquí.





Adriana Varela

 


Abel Pintos

 

Jazmín Stuart & Lorena Vega

 “No hay muchos personajes así en la ficción”

En la película de Nicanor Loreti que se estrena este jueves, dos mujeres deben llevar adelante un triple asalto que inevitablemente se complica: “El policial con una dosis de comedia hace una gran receta”, dicen.

Dos mujeres, un auto y un plan tan disparatado como urgente: asaltar tres financieras en un día para conseguir los 30 mil dólares que permitan sacar de prisión a la hermana de Pau. Así arranca Lu & Pau, la nueva película de Nicanor Loreti, que después de su paso por la sección Noches Especiales del 27° Bafici llegará a los cines el jueves 27 de agosto. Protagonizada por Jazmín Stuart y Lorena Vega, la película cruza thriller de atracos, comedia de enredos y una buena dosis de absurdo para contar, en el fondo, una historia sobre la amistad, la lealtad y la capacidad de hacer cualquier cosa por alguien querido.

Filmada íntegramente en Misiones, con la tierra roja, el paisaje y la luz de la provincia funcionando casi como un personaje más, Lu & Pau recupera el espíritu de las buddy movies clásicas, pero lo pone en manos de dos mujeres que avanzan a los tumbos por un mundo de negocios sucios, violencia y decisiones cada vez más delirantes. Lu (Vega) y Pau (Stuart) son muy diferentes entre sí —una impulsiva y desbordada (Pau), la otra más racional y estructurada (Lu), pero encuentran en esa diferencia la fuerza de un vínculo que sostiene toda la película.

Stuart y Vega llegan, además, a este estreno después de compartir otro proyecto muy diferente: Cautiva, la serie dirigida por Paula Hernández y la propia Jazmín Stuart que se estrenará en septiembre por TNT y Flow. Allí Vega interpreta a una Madre Superiora que somete durante años a una joven dentro de un convento de clausura, en una ficción inspirada en un caso real de abusos ocurrido en Nogoyá. El contraste entre ambos trabajos permite pensar también qué nuevos territorios están ocupando las actrices argentinas: mujeres capaces de ser heroínas y delincuentes, víctimas y victimarias, frágiles y violentas, sin quedar atrapadas en personajes ejemplares ni en estereotipos.

En Lu & Pau, esa libertad aparece atravesada por el humor, la acción y la amistad. En Cautiva, por el poder, el abuso y la violencia. Dos universos muy distintos que encuentran un punto de contacto en una misma pregunta: ¿Qué sucede cuando las mujeres dejan de ocupar los lugares secundarios que durante décadas les reservó el cine y pasan a estar en el centro de la historia, con todas sus contradicciones?

Lu & Pau tiene como motor a dos mujeres que deciden salir de cualquier lugar de subordinación y tomar las riendas de una situación límite. Consultada sobre ambos personajes, Stuart señala: “Para ellas es importante garantizar la libertad de Jessi, su amiga (y en mi caso, mi hermana), básicamente porque está embarazada, porque tienen este sentido de lo justo, aparte del amor que le tienen y, además, porque en algún momento descubren quién es el padre de ese hijo y quién fue el que involucró a Jessi en el delito que la terminó llevando a la cárcel. Y se dan cuenta de que nada de lo que le está pasando a ella es justo y que van a tener que hacer justicia ellas de la manera que puedan”, dice la actriz sobre el conflicto del personaje que interpreta Paula Manzone.

“Lu y Pau son dos minas que tienen como uno de los pilares la idea de la amistad, que también es un motivo, en general, de todas las películas del director y guionista, Nicanor. Con esa ética humana por delante, que es la amistad, se defiende y se es fiel por sobre todo a los amigos, a las amigas, y me parece que eso organiza a los personajes, los vínculos y toda la narración, toda la historia”, agrega Vega.

-En la película conviven el thriller de asaltos, la comedia y una mirada desfachatada sobre los vínculos. ¿Qué posibilidades abre el humor para hablar de situaciones que desde un registro tal vez más solemne podrían resultar demasiado previsibles?

Jazmín Stuart:-Es clave el humor, y en este caso me parece que lo interesante es esta mezcla de géneros porque la película podría inscribirse tranquilamente dentro del género policial. Si uno leyera el guion con una mirada muy neutra diría “Esto es un policial, son dos mujeres que están planificando toda una serie de actos delictivos para liberar a otra mujer, pero lo que no saben es que van a terminar siendo cercadas por la policía”. Podría ser un policial, pero lo que hace que sea una película diferente es la comedia. Siempre una dosis de comedia mezclada con cualquier otro género hace una gran receta, es un ingrediente que siempre viene bien; incluso de una manera muchísimo más solapada que, en este caso, es apareciendo pequeños tintes o mezclándose con algo oscuro, incluso. Siempre me parece interesante.

-Hay una tradición cinematográfica de parejas masculinas que atraviesan aventuras, delitos y situaciones absurdas. ¿Sienten que todavía resulta disruptivo poner a dos mujeres en ese lugar?

J. S.: -No sé si disruptivo, pero sí es novedoso y es audaz. La película tiene una audacia que es mostrar a estas mujeres que son queribles y, al mismo tiempo, son fallidas, y que están un poco rotas, son un poco estúpidas, pero al mismo tiempo son, por momentos, brillantes. No hay muchos personajes así en la ficción. Cada vez hay más, pero todavía hay pocos. Y me parece que, en particular, esta película muestra esa cosa de la intimidad, de la amistad entre mujeres, cómo funcionan los diálogos, cómo funciona lo cotidiano. Esta cosa de mientras ella se baña, yo hago pis y estamos charlando en el mismo baño, mientras yo trato de convencerla de no sé qué. Y yo me estoy arrastrando por un tipo que por ahí me está cagando y ella se da cuenta, pero me banca, suspira y me deja hacer cagadas. Hay algo ahí de la intimidad, de la amistad entre mujeres, que está muy crudo. Y, al mismo tiempo, no dejan de ser queribles por eso: por estar tan expuestas. Hay algo que me parece mágico de la peli. Y en ese sentido es audaz que un director como Nicanor diga: “A ver, yo dejo que esto de golpe se transforme en algo que está vivo, en algo orgánico”.

L. V.: -Sí, porque si recorrés la filmografía de Nica, estos lugares los tenían más desarrollados los personajes masculinos, no solo en la filmografía de él, sino en este tipo de películas. El es uno de los realizadores que tenemos, de los mejores que se dedican al género. Y lo sigue investigando, probando, buscando. Ha hecho películas muy grandes, muy mainstream, hasta películas de lo más independiente. Después de hacer Lu & Pau filmamos una serie de cuatro cortos que conforman una película que no tenía apoyo de ningún tipo. Bancamos el costo de ese rodaje y es algo totalmente indie. Y él prueba en todos esos campos, todos los registros en relación al género. Es alguien que ya tiene muchas horas de vuelo haciendo esto y se arrojó a hacer esta prueba poniendo la responsabilidad en estas dos mujeres. Y ese es un cambio, es interesante. Nota aquí.





Frank Delgado

 


Nahuel Pennisi

 

Joaquín Pérez Azaústre

 Federico García Lorca es

Federico García Lorca es poeta, es hombre por los cuatro costados del duende y es homosexual, pero no se le puede reducir a nada. Federico García Lorca es dramaturgo, es prosista, es conferenciante, es música que habla por el piano y la voz, pero tampoco es posible reducirlo a eso. Federico García Lorca es republicano y es tradicionalista, es revolucionario -poco, aunque esté con los parias de la tierra- y señorito, es conservador, es libertario, pero tampoco es eso solamente. Federico García Lorca, atención, es católico hasta la profundidad, cree en Dios y en la Virgen, o los tiene en el centro de su devoción, pero tampoco podríamos decir que Federico García Lorca es únicamente un hombre de fe, porque con seguridad pasará sus crisis interiores y sus vértigos ante el Cristo yacente. Federico García Lorca es taurino en el rito arenoso de la sangre: sigue el rastro bermejo que el minotauro arrastra desde Creta. Federico García Lorca morirá con dos banderilleros republicanos que serán asesinados con él, Federico García Lorca es amigo de Ignacio Sánchez Mejías, torero mecenas del 27, y escribe Llanto por Ignacio Sánchez Mejías cuando fallece en la plaza, cogido por el toro Granadino, en Manzanares, por donde se persignará siempre Manolete cuando pase, muchos años después, conduciendo su Buick.

Todo eso y mucho más es Federico García Lorca: es hijo de un padre y una madre, es hermano, es amigo. También de Luis Rosales, el poeta falangista que lo protege en su casa cuando Federico vuelve a Granada, porque se siente, equivocadamente, más seguro en su ciudad. Federico García Lorca es un hombre asesinado por el bando fascista durante la guerra civil, como podría haberlo sido también en el primer Madrid republicano, el de las batidas al amanecer, por cualquiera de las causas expuestas antes, porque la guerra civil es eso, no el tuiteo de hoy. Federico García Lorca es una bestia humana y literaria, Federico lo es todo: un poeta telúrico, un Walt Whitman nuestro, una de las razones por las que Leonard Norman Cohen se hace Leonard Cohen. Federico es la música del mundo.

Federico García Lorca es un hombre sin tumba que mantiene su lápida ligera en la mirada de cualquier poeta en todos los idiomas. Lorca es español y no puede vivir sin su tierra de canto y abandono, de ira y fuego, de alegría y pasión, como vemos en el gran documental Lorca en La Habana, de Antonio Manuel y José Antonio Torres, que proyectamos en junio en el Ateneo de Madrid. Es un universo, no un pedazo de vida o de pancarta. Por eso, porque Lorca es todo, no puede dividirnos cincuenta años después de la transición. Y quien busque separarnos con él, miente o nunca lo ha leído, porque no le interesa. Nota aquí.



Cristina Narea

 


Ainda

 

Yayoi Kusama

 Muere a los 97 años Yayoi Kusama, la artista que convirtió los lunares en exponente de la psicodelia

La japonesa, una de las creadoras plásticas más exitosas de los últimos tiempos, construyó una obra de aspecto colorista que escondía múltiples capas de oscuridad debido sus problemas de salud mental.

El mundo del arte contemporáneo llora este jueves la muerte de la japonesa Yayoi Kusama, una de sus artistas más relevantes del último siglo, que convirtió los lunares que la perseguían en sus alucinaciones en su marca personal y en uno de los máximos exponentes de la psicodelia.

Nacida en la montañosa región de Nagano, al noroeste de Tokio, Kusama falleció a los 97 años de edad el pasado 14 de agosto en un hospital de la capital nipona, según una publicación en su página web, que no dio más información sobre las causas del fallecimiento. Kusama “siguió pintando hasta sus últimos días, sin dejar nunca el pincel, y continuó explorando el amor eterno y el alma inmortal”, aseguró el texto.

Existe la creencia popular de que los topos que pintaba Yayoi Kusama (nacida en Matsumoto, Japón, en 1929) remiten a la psicodelia de los años sesenta que la artista japonesa encontró cuando aterrizó en Nueva York, antes de cumplir 30. El encaje parece casi perfecto con la estética y la filosofía de la contracultura hippie, aunque lo que realmente esconde la repetición y acumulación de esos lunares es algo mucho más sofisticado y profundo, que tiene más que ver con la energía y la vida que le reveló un lugar como Manhattan, que con la fiesta mental. Desde la planta ochenta y seis del Empire State las personas parecían pequeños puntos casi insignificantes, una idea que le fascinó y a la que se entregó. Para ella eran una forma de pensar en el mundo entre las estrellas, como un punto entre millones de puntos más. Una forma de pensar el infinito. Aunque los puntos empezaron en sus cuadernos de la infancia, junto a sus primeras crisis nerviosas que siempre relacionó con la negación de su madre a que fuera artista, que empezó con pequeñas cadenas de células que vislumbraba en las muchas flores y plantas que cultivaba su familia en el campo. Luego pasaron a lienzos y esculturas, y a suaves tubos rellenos que cubrían sofás, sillas y barcas. Pintaba todo el tiempo. Cuando tenía frío, hambre o se sentía sola, porque no todo fue un éxito económico, especialmente en sus inicios.

Ella los llamaba “espacios infinitos”, como los que ha creado alrededor del arte hasta fallecer, dejando una de las carreras más exitosas, inspiradoras, singulares y globales de la historia del arte, tan aplaudida por los grandes museos como las grandes galerías (David Zwirner ha sido clave para consolidar su peso histórico), reclamada por las grandes retrospectivas y los récords en subastas, motivo de fascinación tanto por Louis Vuitton como la primera infancia. Un círculo casi perfecto. Un arte plural y alegre como sus pelucas, donde cada cual podía agarrarse a una idea, fuera la que fuera.

Conseguir manejar ese amplio espectro de público no debía ser fácil, y menos viviendo ingresada desde hace décadas en un hospital psiquiátrico convertido en su hogar. Estaba a cinco minutos de su estudio, donde se reunía con su equipo de asistentes que avivaban todo lo que siempre cultivó desde niña y lo que tanto rechazó su familia: su espíritu utópico y anárquico, su actitud rebelde y celebrativa. No es raro pensar que las clases en la universidad le parecieran conservadoras y decidiera irse. Primero fue Kioto, luego Nueva York, donde llenó de lienzos su primera individual, Infinity Nets. Críticos como Dore Ashton y artistas como Eva Hesse, Donald Judd, Andy Warhol y Claes Oldenburg se volcaron con ella y con la idea de crear un mundo nuevo lejos de conflictos y guerras, como la que entonces azotaba Vietnam. Todos le aconsejaban que hiciera Action Painting para vivir del arte, pero ella hizo todo lo contrario. Empezó a hacer redes a raíz de un discreto movimiento de muñeca y de ahí surgieron también las Accumulation Sculptures. Una de esas redes, Untitled (Nets), de 1959, tiene el récord de subasta en 2022. Nota aquí.




Luis Pastor

 


Álvaro Olmos

 

Ruben Rada

 Con ritmo, bailes y melodías, Uruguay despide a Ruben Rada, ícono de la música popular

Ruben Rada, uno de los músicos más queridos de la música popular uruguaya, murió este miércoles a los 83 años, en Montevideo. De origen muy humilde, empezó a cantar desde niño, en comparsas de negros y lubolos.

El velorio del músico uruguayo Ruben Rada en el Palacio Legislativo, este jueves. Cientos de personas, jóvenes y adultos, familias con niños, se fueron acercando para llevarle una flor al artista, dejarle un mensaje, incluso para cantar sus canciones.

Matías Rada, hijo de Ruben Rada, en la sala de los pasos perdidos del Palacio Legislativo. También estaban la esposa del músico, Patricia Jodara, y sus hijas Lucila y Julieta.

La actriz y cantante Natalia Oreiro, junto a los músicos León Gieco y Dante Spinetta, familiares y amigos entonan 'Cuando yo me muera' frente al ataúd. No fue un velorio habitual, en el Palacio Legislativo se escuchaban las canciones de Rada. Por momentos la gente cantaba, bailaba, aplaudía.

Ofrendas de los seguidores del músico durante su funeral. El Negro Rada, como le dicen en Uruguay, nació en Montevideo el 16 de julio de 1943. De origen muy humilde, empezó a cantar desde niño, en comparsas de negros y lubolos.

El cantante y compositor León Gieco entona la canción 'Muriendo de plena'.

Matías Rada y el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi. “Siempre con una nota de mucha alegría. Baile, fiesta, no es lo más común de nuestra idiosincrasia uruguaya, pero es lo que transmitía Rada”, dijo Orsi. “Rada era el más uruguayo de todos, pero también el más diferente”. El mandatario contó que fue muchas veces a escuchar a Rada, pero que en los últimos 10 años estuvieron más cerca, por el vínculo que el artista tenía con el expresidente José 'Pepe' Mujica. “Los últimos meses de Pepe, él no faltaba a las reuniones. No hablaban de política, hablaban de la vida. Le levantaba el ánimo al viejo como si fuera 30 años más joven, una maravilla”. Nota aquí.