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domingo, octubre 25, 2026

Lionel Messi

 El momento en el que Messi recibió el Premio Princesa de Asturias en medio de una ovación

La leyenda del fútbol mundial fue galardonado en la presencia de Leonor, en la ciudad de Oviedo; acudió junto a Antonela Roccuzzo.

Lionel Messi recibió este viernes por la tarde el Premio Princesa de Asturias en una ceremonia realizada en el Teatro Campoamor, de Oviedo (España). Allí subió al escenario junto a otros galardonados, en presencia de la princesa Leonor. Una ovación acompañó el momento en que el futbolista argentino recibió la distinción, gesto que correspondió con una amplia sonrisa y su saludo al público.

Desde la Fundación Princesa de Asturias compartieron un video del momento en el que Messi recibió el premio de la mano de la princesa. Los aplausos continuaron durante su paso por el escenario y solo frenaron para escuchar a la presentadora explicar los motivos detrás del reconocimiento.

“Por ser el jugador que más títulos ha conquistado en la historia del fútbol, su excepcional trayectoria deportiva, deslumbrante talento y su continuada labor solidaria para promover el acceso a la educación y el cuidado de la salud de los niños más desfavorecidos”, leyó la mujer, mientras Messi observaba desde un costado del escenario con seriedad.

“Y porque se ha ganado el respeto y admiración de todos con su constancia, humildad y compromiso con el juego colectivo, el jurado ha concedido el galardón a Leo Messi”, concluyó. Los aplausos se renovaron y el futbolista estrechó la mano de la princesa y aceptó el reconocimiento. En el público, Antonela Roccuzzo lo miraba con una sonrisa.

En esta oportunidad, y a diferencia de otros galardonados, el Diez no pronunció un discurso tras recibir el premio. En junio pasado, cuando se enteró de la distinción otorgada por el jurado, expresó: “Ojalá mi historia les sirva a muchos niños y niñas para seguir soñando, con trabajo y amor por el deporte, y sabiendo que lo más importante es tratar de ser buena persona y respetar los valores que el deporte nos enseña”.

El Premio Princesa de Asturias está compuesto por ocho categorías a distintas áreas del conocimiento, desempeño científico, deportivo y social. El galardón a las Letras (a Julian Barnes), el de Deportes (a Lionel Messi); el de las Artes (a Patti Smith); el de Investigación Científica y Técnica (a David Klenerman, Shankar Balasubramanian y Pascal Mayer); de Comunicación y Humanidades (al Studio Ghibli); el de Cooperación Internacional (a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard); el de la concordia (a la astronauta Christina Koch); el de Ciencias Sociales (a Timothy Garton Ash).

Previamente, la Fundación también había publicado una grabación de la audiencia que tuvo el Diez junto con la princesa. Fue en el salón Covadonga del Hotel Reconquista, a las 12.30, que formó parte de un encuentro junto a los ganadores. Cada uno recibió la medalla de Asturias en un estuche azul.

“La Princesa de Asturias recibe en audiencia a Leo Messi, Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026. Considerado el futbolista más exitoso de todos los tiempos con cuarenta y nueve títulos en su palmarés, su trayectoria profesional se caracteriza por un impacto deportivo excepcional y muy regular en el tiempo”, escribieron desde la Fundación en redes sociales.

Luego, posaron para una foto oficial, donde Messi se ubicó en la fila superior, en un lateral. En el exterior, un grupo de fanáticos se amontonaba para conseguir una foto con el astro del fútbol. Durante el mediodía del pasado jueves, el futbolista rompió el protocolo tras su llegada al Hotel Reconquista y se acercó a las decenas de admiradores que lo esperaron con camisetas argentinas y del Barça.

Antes de la ceremonia presidida por los Reyes de España, partió del edificio para presentarse en un estadio ante niños y adolescentes. En ese entonces brindó unas conmovedoras palabras: “Antes que nada quiero agradecer todo el cariño. Hacía mucho tiempo que no venía por España y poder llegar y recibir este cariño otra vez es una felicidad enorme y un privilegio. Espero que este ratito que tenemos lo podamos disfrutar y pasarla bien”. Más de 6000 personas presentes lo ovacionaron.

Este viernes, tras la ceremonia, Messi volverá a Estados Unidos en un avión privado debido a su apretada agenda: el Inter Miami jugará este sábado con los New York Red Bulls en el Sports Illustrated, de Nueva Jersey. Nota aquí.











sábado, octubre 24, 2026

Lionel Messi

 

jueves, octubre 08, 2026

Lionel Messi

 

miércoles, octubre 07, 2026

Lionel Andrés Messi

 La leyenda del hombre imposible: Messi le tocó la puerta a la eternidad la noche en que el fútbol le dijo “gracias” para siempre

La despedida del capitán histórico de Argentina quedará en las retinas de las 85 mil personas que colmaron el Monumental y los millones que lo homenajearon a distancia.

No hay homenaje que pueda estar a la altura del futbolista más extraordinario de todos los tiempos. No hay partido, no hay canción, no hay texto, no hay gol, ni siquiera uno suyo, que simbolice la dimensión real que tiene este hombre en la historia de este deporte. “Jugar en la selección argentina es lo más lindo que me puede pasar”, dice, en el centro del estadio Monumental, un conmovido Lionel Andrés Messi, cuando empiezan a correr los primeros minutos de la era post Messi. Equivoca el tiempo verbal porque donde dice “es” debió decir “fue”. Aunque en realidad no le erra ni en una coma: nadie puede dudar de que su presencia está llamada a perdurar todas las vidas que vengan. Messi le tocó la puerta a la eternidad, y la eternidad le dijo que sí, que pasara tranquilo y se sentara donde quisiera. Puede estar en paz, aunque le tiemble la voz cuando busca las palabras, mientras el silencio de todos aturde. Se larga a un soliloquio que seguro no ensayó, pero qué importa. Repite “gracias” varias veces, justo él. Es la escena final de un recorrido inigualable, repleto de piedras con las que tropezó antes de levantarse siempre. Hasta que las cosas, justo en los años finales, se alinearon con lo que alguien podría llamar justicia. Vinieron los títulos con la camiseta que ama, y entonces el reconocimiento unánime se transformó en devoción en cualquier lugar del planeta. Ninguno como Argentina, para él: “Los quiero, los voy a extrañar”, ensaya como últimas palabras, antes de entregarse otra vez a la gratitud en una vuelta olímpica que dará solo, caminando, sonriendo, devolviendo aplausos.

Es el punto final de una función de contrastes marcados. A nadie le importaba mucho el partido que la selección argentina terminó ganando por 3-0 a Benín, es cierto. Pero lo ignoto del rival elegido, impropio de la estatura de Messi, fue tan nítido como los insultos a repetición contra Claudio Tapia, surgidos con fuerza desde distintos sectores del estadio a lo largo de la noche. Quién sabe si tal vez por eso mismo el propio Messi no lo mencionó en su desordenado discurso de agradecimiento, como si hubiese elegido evitar un momento incómodo también para él. Lo desangelado del homenaje, que hasta incluyó la reprobación del público a la marca creada con drones de un sponsor en el cielo, dejó muy en claro los miles de kilómetros de distancia que hay entre este futbolista irrepetible y quienes deben ahora trabajar desde la cúpula de la AFA para cuidar, sostener y reforzar su legado. Porque la huella Messi se hará más honda cada vez que la pelota eche a rodar y el escudo sea defendido por quienes desde ahora son sus excompañeros. Allí queda escrito un mensaje que vale como advertencia.

La noche eterna

Con un trote suave, él da sus primeros pasos en la noche a la vista de las más de 85 mil personas que vinieron a verlo, mientras pone en acción esa mirada de 360 grados que siempre tuvo para jugar al fútbol. Tantas veces le sirvió para dar un pase imposible, hoy la usa para otear las tribunas de a poco. “Eres el centro del cosmos // mi universo paralelo // me obligo a no gritarte // que te quiero, que te quiero”, miente la canción que se va metiendo en el cuerpo del público. Miente porque si a algo vinieron estos miles es a decirle que lo quieren. “Te quiero, Leo” debería rankear tan alto como el GRACIAS gigante, la palabra que corre de boca en boca, de teléfono en teléfono, de chicos a grandes.

Mañana será el primer día del resto de su vida. Y el de millones que por él siguen a la selección argentina en Rosario y también en Porto-Novo, la capital de Benín, el partenaire de la despedida. Parece que Brasil y Alemania tenían la fecha cubierta. Escribe alguien en X: “Vengo pensando en que abrieron la lista de federaciones y empezaron a llamar por orden alfabético. Les dijeron que no desde Armenia, Albania, Arabia, Bahrein y Barbados. El próximo llamado era a Burundi”. Inverosímil, aunque en esta AFA no hay sueños imposibles… En la escena típica del calentamiento, Messi le patea un tiro libre a Santiago Beltrán, que nació el 4 de octubre de 2004. Tres meses antes, en una historia digna de un documental, Messi se había puesto por primera vez la camiseta de Argentina en un amistoso ante Paraguay, una noche de frío que es un capítulo central de la saga emotiva que fue dibujando en estos 22 años de trayectoria. Él tenía 17 recién cumplidos y unas ganas locas de que su selección lo descubriera. Ahora tiene 39 y unas ganas locas de hacer un gol. Uno más, como si hiciera falta. 80 personas sostienen una bandera en forma de camiseta que tiene el número 10 y dice simplemente “Gracias” en el lugar donde debería leerse Messi. Una palabra que se multiplica en el estadio, en la ciudad, en el país, en el mundo. Los tres hijos -Thiago, Mateo, Ciro- lo cuidan en el himno. Él mastica, traga saliva, quiere evitar quebrarse ya, tan rápido. Gana, solo por ahora. Se abraza con Tagliafico después del sorteo y atrás con casi todos. Menos Dibu, que le queda más lejos. Nota aquí.







martes, octubre 06, 2026

Lionel Messi

 


viernes, septiembre 04, 2026

Jorge Valdano

 Messi, el rey que abdica

Leo nos enseñó, en cámara lenta, cómo es la esencia del fútbol. Caminando. Vagando por la cancha como si le perteneciera manejando los tiempos como un reloj y la pelota como un objeto sagrado.

Leo Messi le dice adiós a la Selección Argentina. “Me voy vacío”, dice su nota de despedida. “Nos deja llenos”, digo en representación de todos los que amamos el fútbol. Se despide de la camiseta más sufriente, querida y gloriosa para él. Deja el refugio preferido para mí, el lugar en el que podía disfrutarlo sin culpa. Como madridista fue un amor incómodo. Pero fue imposible no admirar su talento descomunal. Imposible, para mí, no sentirme orgulloso por delegación y por pura argentinidad. Imposible no quererlo.

Talento que asombró desde el primer día, pero que se hizo mayúsculo al final, cuando nos enseñó, en cámara lenta, cómo es la esencia del fútbol. Caminando. Vagando por la cancha como si le perteneciera, manejando los tiempos como un reloj y la pelota como un objeto sagrado.

En este último Mundial encontré un símil que creo que le hacía justicia. Un mago argentino, René Lavand, manco y virtuoso con las cartas, hacía un truco con una sola mano y decía: “No se puede hacer más lento”. Pero entonces, volvía a repetir el truco una y otra vez solo que, efectivamente, más lento en cada ocasión.

También Messi, en cada Mundial, desarrollaba su arte con más lentitud y no había manera de descubrirle el truco. En un fútbol cada vez más físico, más táctico, más sobreanalizado, nadie fue capaz de desactivar su precisión de cirujano.

Prescindía del adorno en beneficio de la concreción. No sobreactuaba. La suya no era una belleza artística, sino práctica. La belleza eficaz que exige el fútbol actual. Llevo 20 años haciendo lo mismo: cada vez que termina una jugada, me digo: “Así se juega”.

Como el fútbol no es cualquier cosa y Messi fue la expresión máxima de este juego durante casi todo el siglo XXI, estamos obligados a hacernos una pregunta: ¿Cómo se despide a un rey que abdica? Un rey por elección popular. Retirar la camiseta, recordar sus demenciales estadísticas, ver en bucle sus principales gestas. Todo me parece poco para un jugador que durante más de 20 años formó parte del paisaje social de nuestras vidas, elevando el fútbol pero, sobre todo, impactando en nuestras emociones. Cada uno a su manera disfrutó o sufrió a Messi y hoy, haciendo recuento, pasando la criba una y otra vez, queda lo único que importa: lo feliz que nos hizo.

No habrá mejor homenaje que recordar su trayectoria en la selección, no exenta de amarguras. Hasta el punto de que hace exactamente 10 años, se retiró aceptando que no había nacido para ganar nada relevante con Argentina. No lograba ser campeón y los subcampeonatos, uno en un Mundial, dos en Copa América, lo responsabilizaban sobre todo a él. Hasta arrastró la acusación de “pecho frío”. Dar vuelta esa carga da muestra de sus dos amores: el que siente por Argentina y el que siente por el fútbol. Volvió, se le calentó el pecho y ganó dos Copas América y un Mundial. Saldó sus deudas una por una, aunque a mí, sinceramente, nunca me debió nada. Pero tan en serio se lo tomó que, si competía con Diego (una especie de Jesucristo futbolístico para la religión argentina), terminó honrando también esa competencia ganándole a Inglaterra en la última curva y a toda épica.

Se va con justa gloria. Se lleva consigo una época y nos quedará la sensación de haber visto algo irrepetible. A alguien que convirtió lo extraordinario en rutina. Quizás sea el momento de entender la dimensión de ese privilegio. El fútbol seguirá, como siempre sigue. Argentina encontrará otro diez y nosotros otros ídolos. Mientras tanto, Leo mirará sentado en la mesa de los que caben en los dedos de una mano y cada vez que lo nombren, yo pensaré: “Así se jugaba”. Nota aquí.



jueves, septiembre 03, 2026

Verónica Brunati

Gracias Leo

Hace días que no puedo escribir.

No encuentro las palabras.

Les cuento a mis hijos algunas cosas que quisiera que recordaran de Messi y de su papá. Y pienso: ¿qué escribiría el Topo hoy?

Mi mamá me mira. Le digo que la quiero. La saludo desde la televisión mientras hablo de Messi. Siento que la amo. Y pienso en todas las veces que me vio irme a cubrir a la Selección con Messi.

¿Te dije lo suficiente que te amo, ma? Ella estuvo conmigo en Brasil, en Chile, en Estados Unidos, en Rusia y en tantos otros lugares. Ayudándome con mis hijos para que yo pudiera hacer mi trabajo.

No encuentro todavía las palabras para explicar algo que tampoco sé cómo explicar: media vida cubriendo a la Selección Argentina con Messi.

Todo lo que Messi fue para nosotros. Todo lo que nos inspiró. Todo lo que nos ilusionó. Todo lo que nos enseñó con su manera de ser. Porque la dimensión de Messi como ser humano es tan grande. Mi vida es mejor por Messi.

La del Topo lo fue. Y la de mis hijos también.

Porque Messi es una felicidad única.

Después del accidente del Topo, Messi me hizo llamar para que fuera a la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Me recibió, me abrazó y me preguntó:

— “¿Qué puedo hacer por vos, por Agus y Lucía?”

¡Recordaba los nombres de mis hijos! Me sorprendió. No supe qué decirle. Lo miré a Daddy. ¿Qué podía pedirle yo a Lionel Messi? No sabía.

— “Quiero ayudarte. ¿Qué puedo hacer por ellos?"

Y yo le dije:

— “Ser Lionel Messi”.

Mis hijos son felices cuando te ven, Leo. Mis hijos lloran mucho. Solo quiero volver a verlos reír.

Leo me miró y me dijo:

— “No. Algo más, Vero…"

—Si no consigo más trabajo, si veo que la cosa se complica, le mando un CV a tu papá. Te lo juro.

Nunca le dije que estaba en el fondo del mar. Nunca le dije que no sabía cómo seguir sola. Él insistió.

— “Bueno, sí –le dije–, que los recibas a Agus y a Lucía algún día. Nada los hará más felices”.

Y tenía razón.

Messi es una felicidad tan grande. Yo fui muy feliz viajando y cubriéndolo. Me sentía una súper mamá. Es increíble decirlo así, pero es verdad. Messi me inspiraba. Me daba fuerzas cuando no las tenía. Nota aquí.





Horacio Altuna

 


martes, septiembre 01, 2026

Monstriña

 


lunes, agosto 31, 2026

Lionel Messi

 Lionel Messi anunció su retiro de la selección argentina

Ganó un Mundial y jugó la final de otros dos. Además, levantó dos veces la Copa América, ganó los Juegos Olímpicos de 2008 y el Mundial sub 20 de 2005. Se termina una era para el fútbol argentino

Lionel Andrés Messi anunció su retiro de la Selección argentina de fútbol. El astro, que ganó el Mundial de 2022 en Qatar y disputó las finales de 2014 y 2026, informó que tomó la decisión el 21 de julio pasado, luego de la derrota ante España en la final, y días antes de la muerte de su papá. Además de la carta que publicó, subió un emotivo video para marcar su despedida. La noticia generó una gran repercusión y sus compañeros lo despidieron con mensajes emocionantes.

“Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo antes también y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol”, aseguró el astro rosarino.

El capitán, ganador también de las Copa América 2019 y 2024, aseguró: “Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”.

“Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más)”, agregó.

Messi, que el fin de semana volvió a reivindicar su vigencia al marcar cuatro goles para su equipo Inter de Miami en la MLS, sintetizó: “Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil. Gracias a cada uno de entrenadores, compañeros y dirigentes que me tocó compartir. Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos

“Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, junto con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes. ¡Los quiero! Gracias Dios por hacerme argentino. ¡Vamos Argentina!“, cerró. Nota aquí.






jueves, agosto 13, 2026

Lionel Messi

 Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos.

Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar.

Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad. Así y todo, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien.

Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo.

Te cuento esto porque fue lo único que no pudimos hablar, porque todo lo demás ya lo sabés. Hablábamos todos los días y nos veíamos cuando se podía por mis compromisos.

No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?

Sé que tu felicidad era ver bien a tu familia, a tu mujer, a tus hijos y, sobre todo, sin que se enteren los otros, verme jugar a mí… 😉

Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando.

Obviamente, a los partidos no faltabas a uno. Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios.

Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada. Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías.

Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo.

Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo.

Te amo, pa. ❤️



sábado, agosto 08, 2026

Jorge Messi

 Murió Jorge Messi, el papá de Lionel Messi

El deceso ocurrió ayer, a las 22. Estaba internado en una clínica de la ciudad de Rosario, Argentina

Jorge Messi, el padre de Lionel Andrés Messi, murió anoche, a las 22, en un sanatorio de la ciudad de Rosario, en Argentina, según supo Infobae. El empresario y representante del futbolista y capitán de la selección argentina de fútbol tenía 68 años y atravesaba una larga enfermedad.

Marido de Celia Cuccittini, padre de Lionel, Rodrigo, Matías y María Sol, Jorge fue el pilar para la estelar carrera futbolística de su hijo. Fue el líder de familia que se convirtió en guía y se encargó de comandar todas sus obligaciones fuera del campo de juego. Fue el que peleó por conseguir el tratamiento necesario para Leo cuando era apenas un juvenil de Newell’s y el que se quedó con él en Barcelona cuando iniciaron la aventura de probar suerte en Europa, mientras su madre organizaba la otra parte familiar en Rosario.

Su figura era omnipresente alrededor del crack. Estaba custodiando sus espaldas siempre en silencio. Su voz casi no se conoció. Apenas brindó unas pocas entrevistas a lo largo de los años (con El Gráfico, Kicker de Alemania o en el Informe Robinson de España, por ejemplo) y aportó su testimonio para algunos libros que contaron la vida de su hijo. Pero se refugió en el silencio. Su cuenta de Instagram tenía publicaciones esporádicas destacando los logros de Lionel, pero también celebrando con cada uno de sus hijos, nietos o sobrinos.

Era habitual verlo entrar con el grupo familiar a los Mundiales y es por eso que llamó la atención la ausencia de imágenes de los Messi en Estados Unidos durante la Copa del Mundo, más allá de la presencia de Antonella con sus hijos, Ciro, Mateo y Thiago. Nota aquí.






domingo, julio 19, 2026

Lionel Messi

 Leo Messi y su iglesia del fútbol, ante una misión para la historia en la final contra España

El argentino, respaldado por un vestuario entregado a él y una afición movilizada hasta el paroxismo, aspira a superar a Maradona en títulos mundiales.

Leo Messi se vio abocado de manera inevitable en la selección argentina a la eterna comparación con Diego Armando Maradona. A él, “raro como la mierda”, solitario y extremadamente organizado —según se describió recientemente— solo le quedó el fútbol para reivindicarse ante un mito inabarcable que trascendía a la pelota. El Pelusa alumbró un movimiento casi religioso, vigente todavía, que recogía todo, ya fuera lo político o lo social. No se puede decir que detrás de la Pulga haya surgido algo similar, porque las ramificaciones del genio fallecido son inalcanzables, pero sí ha emergido un movimiento que en este Mundial, hasta ahora, se ha revelado imbatible.

En el campo cuenta con una iglesia de jugadores entregados a él que crecieron viéndole ganar en el Barcelona y frustrarse con la Albiceleste, y que no se ahorran ningún gesto de pleitesía al líder. El título mundial de 2022, lejos de aflojar la hermandad por entender que el objetivo ya estaba cumplido, consolidó el vínculo con el diez. Lo repiten cada día de palabra y, como ha explicado el seleccionador, Lionel Scaloni, se organizan en el césped a partir de lo que Messi decide por su cuenta en cada momento. “Que haga lo que quiera”, sentenció el entrenador, gran defensor del ritual del asado previo a cada choque como una forma de tejer complicidades. La vía de las emociones para alcanzar la segunda final mundialista seguida.

En las gradas, una columna de decenas de miles de feligreses ha colonizado en el último mes Estados Unidos movilizada hasta el paroxismo con una selección que levanta el ánimo del país. Los aficionados de base buscaban estos días a la desesperada en cada rincón de Nueva York y en cada avión que llevara a la ciudad entradas para la final con España con presupuestos que partían fácilmente desde los 8.000 euros por pase. “Mi agradecimiento es eterno hacia los jugadores. El camino ha sido un ejemplo para todos y espero que esto sirva para nuestro país”, indicó el viernes el técnico.

El buen fútbol de los muchachos de Luis de la Fuente también se enfrenta por el título a este fenómeno doble, en el vestuario y en los estadios, que ha resistido a todo durante el torneo para defender la corona obtenida en Qatar, también a sus propias grietas futbolísticas, y que ha disparado la tardía ascendencia de Messi en la selección. Tanto que la final lo coloca ante la posibilidad de superar en número de Mundiales a Maradona, que no pudo revalidar el trofeo en Italia 90. De momento, igualará al brasileño Cafú con tres finales (2014, 2022 y este domingo).

La recurrente pregunta de si Messi o Maradona se ha convertido ya en un asunto espinoso, e incluso algo incómodo, entre las generaciones de argentinos que fueron coetáneos del Diego. Quizá, una parte de la respuesta (solo futbolística) se encuentre en lo que ocurra este domingo. De momento, durante esta Copa del Mundo, el fútbol ha tratado de entender el impacto de un jugador que cumplió 39 años y hace tres desapareció del primer nivel en el día a día con su marcha a la Liga estadounidense. “El mejor Messi es el último”, resolvió hace un tiempo Pablo Aimar, ayudante de Lionel Scaloni e ídolo de la estrella.

Leo ha participado en 12 goles en el torneo (ocho tantos y cuatro asistencias), una cifra solo superada desde 1966 por el alemán Gerd Müller (13, en 1970). Ha realizado la mayor cantidad de remates (34) y ha generado el mayor número de ocasiones (25), el registro combinado más alto (59) desde Maradona en 1986 (29 y 30). Y sus 25 regates suponen el mayor guarismo de un jugador de 30 o más años en un Mundial desde 1966, según Opta.

Si hasta las semanas previas al Mundial no quedó confirmada su participación —antes hubo que analizar sus clásicos silencios después de que deslizara tras el título de 2022 que sería difícil disputar otra edición—, ahora la pregunta que se ha extendido es si continuará en la selección. Sus compañeros, en plena adoración al líder, han desvelado algunas de las maniobras de cortejo para que siga. “Si la ganamos, te quedás un par de años más, ¿no?”, le pidió Cuti Romero al terminar la semifinal con Inglaterra. “Le dijimos que era temprano para irse a casa”, contó Enzo Fernández el día de la remontada en octavos a Egipto. Después de todas las eliminatorias, han manteado o levantado en hombros a su estrella, en una imagen más propia de un campeón, frente a una hinchada que ha extendido la celebración en las gradas hasta casi una hora después de los encuentros. Nota aquí.





jueves, julio 16, 2026

Lionel Scaloni

 “Estos jugadores son como indios, se han criado en las situaciones más extremas, no temen a nada”

El seleccionador argentino, que se cruzará en la final con su profesor Luis de la Fuente en el curso de entrenadores, concede todo el mérito a sus futbolistas. “Yo no soy un mago”

“Se me quiebra la voz”, dijo Lionel Scaloni nada más sentarse ante los periodistas. Sus jugadores le llaman “la llorona”, como confesó él mismo hace unos días, y el seleccionador argentino no tardó en admitir su emoción después de alcanzar su segunda final consecutiva del Mundial. “El fútbol y la vida es esto: dar todo hasta el final. Este equipo es una demostración de muchas cosas: de grupo, hermandad... Estos jugadores son como indios, que se me entienda la palabra. Se han criado en situaciones extremas, donde no tenían miedo a nada. No les pesa la responsabilidad, juegan como si tuvieran siete u ocho años”, explicó Scaloni.

“Cuando mejor juegan es cuando están en dificultades. Si el rival duda, vemos la sangre y vamos”, describió con mucha elocuencia. Después de la agonía imprevista con Cabo Verde, la remontada al límite a Egipto y la supervivencia a sus propias precariedades ante Suiza, quedaba otra más. “Pensábamos que lo de Egipto era lo máximo, pero lo de hoy lo superó”, afirmó.

En esta ocasión, eso sí, lo logró con una ventolera de juego que se llevó por delante a Inglaterra. “El fútbol es lo que hemos hecho en los últimos 40 minutos. Una demostración de todo lo que es el juego. ¿Y qué hubiera pasado si no llega a entrar ninguna oportunidad? Pues contentos a casa porque no podíamos hacer más", expuso Scaloni, que concedió todo el mérito a los jugadores. “Sin ellos no vamos a ningún sitio. Yo no soy un mago. Vamos a intentar ganar la final, pero a mí estos chicos ya me han emocionado. Los que han entrado desde el banquillo han sido clave”, destacó.

Si caía en semifinales, según contó, hubiera llamado a Luis de la Fuente, su profesor en el curso de entrenadores para tratar de ayudarlo con Inglaterra. Ahora, se impone el silencio hasta el abrazo sobre el césped de Nueva Jersey un minuto antes de la final. “Yo tenía una relación especial con él. España fue justa ganadora en la semifinal ante un equipo [Francia] que todos pensaban, y yo también, que era difícil de vencer”, analizó.

La final la alcanzó tras el tanto en el minuto 92 de Lautaro Martínez, que había salido poco antes por Nicolás Tagliafico. “Lo soñé, te lo juro. Se lo dije a Alexis [Mac Allister], que iba a hacer un gol”, exclamó. “Este equipo sigue demostrando de qué está hecho. Ellos se cansaron. Presionaron 60 minutos y ya no daban más. Con el gol se metieron atrás y eso nos generó más tranquilidad. Hicimos ancho el campo”, indicó.

“No estuvimos al nivel”

“¿Qué más tiene que hacer Messi para ser el mejor futbolista de la historia?“, preguntó al aire Scaloni. “Ha sido increíble lo que ha venido haciendo este grupo”, afirmó el aludido. “Fue otra demostración más de carácter, de fútbol, de fe, otra vez en la final del Mundial. Fue un día increíble. Era solo un partido de fútbol, pero especial jugarlo ante Inglaterra y en una semifinal de la Copa del Mundo”, contó la estrella, que disputará su tercera final del Mundial. La primera la perdió con Alemania en 2014, la segunda se la ganó a Francia en Qatar 2022 y la tercera se la competirá a España el próximo domingo. “Es una selección enorme, con juego, grandísimos jugadores y muchos años jugando de una manera. Varios están en el Barcelona, equipo al que quiero y sigo. Un partido especial, será muy bonito”, añadió la Pulga.

En la otra orilla, Thomas Tuchel asumió sin dramatismos a la vista una derrota que también lo deja a él señalado por los cambios y la condensación en vano de defensas en el tramo final. “Hemos concedido demasiadas ocasiones tras marcar. No mantuvimos la posesión, permitimos muchos centros y no estuvimos al nivel. Tras el 1-0, sabíamos que íbamos a recibir muchos centros y queríamos ser fuertes por arriba. La responsabilidad de la derrota es mía. Es fácil decir si las cosas no van bien que el problema es del entrenador. No tengo la sensación de que con cambios ofensivos íbamos a ganar. Pero no hay problema, puedo entenderlo. Hemos estado bien, pero no pudimos aguantar”, cerró el técnico alemán de Inglaterra. Nota aquí.



Argentina

 Argentina impone respeto y tiene lo que las otras selecciones no tienen: las claves que llevaron a la Selección a una nueva final del Mundial

En otra demostración de valentía, coraje y amor propio, el plantel que dirige Lionel Scaloni venció 2-1 a Inglaterra para llegar a la definición de la Copa del Mundo. Juegue o no juegue bien, el corazón es un arma letal de esta generación que encabeza el capitán Messi

(Desde Estados Unidos) El mundo del fútbol quedó atónito luego de la recuperación de la selección argentina. Una más. Cómo cuando se repuso de los dos empates tras ir ganando frente a la sorprendente Cabo Verde en Miami. O aquella épica jornada ante Egipto, cuando pasó de estar con un pie afuera del Mundial y en 13 minutos se recuperó de un 0-2. Y lo de este miércoles ante Inglaterra ya quedó guardado como uno de los capítulos más ilustres en una de las rivalidades con mayor historia en la Copa del Mundo.

Mientras todos daban a Francia como candidata número 1 a quedarse con este Mundial en Norteamérica, o ahora pondrán el foco en una España que lleva 37 partidos invicta, acá hay un seleccionado que tiene todo lo que hay que tener para triunfar e impone un respeto que, con el paso del tiempo, se hace más grande. Como ya lo había hecho en los partidos previos, el equipo que dirige Lionel Scaloni mostró mística, garra y valentía. Conceptos que se pueden escribir en los libros, pero primero hay que demostrarlos en el campo de juego. Y si hay algo que esta Selección ha hecho es presentarlo en sociedad a todo el planeta.

“Llegábamos cuestionados, con mucha duda, pero yo sabía que este grupo siempre compite, siempre da más. Cuando está junto saca de donde no tiene. Estaba seguro que íbamos a estar entre los cuatro y hoy gracias a Dios nos metimos entre los dos mejores. Venimos de ser campeones del mundo, venimos de ser los mejores del mundo durante los últimos cuatro años. Duela a quien duela, digan lo que digan. Y hoy lo demostramos una vez más en la cancha. Nadie nos regala nada y nos volvemos a meter entre los mejores del mundo, así que es una alegría muy grande”, dijo Lionel Messi durante su paso por la zona mixta en la que participó Infobae.

Después de un primer tiempo parejo, Argentina parecía que iba a ser dueño del juego en el complemento, pero el gol de Anthony Gordon a los 10 minutos fue un golpe. O al menos lo pareció hasta que rápidamente este combinado volvió a sacar ese plus que lo define. Tomó el rumbo del juego y fue de manera incansable hasta que logró doblegar al arquero Pickford con un disparo espectacular de Enzo Fernández.

“Sabemos todo el sentimiento que viene detrás, de todo lo que pasó con nuestro héroes de Malvinas. Hoy salió todo eso a flote. La verdad que el equipo pudo representar a Argentina de la mejor manera y nos llevamos la victoria”, expresó el volante surgido en River Plate en la charla con los medios. También mencionó que en su habitación, que comparte con Julián Álvarez, estuvieron viendo el partido contra los ingleses y los goles de Maradona en México 86. Un ejemplo más de alimentarse de la emoción pasada para ponerla al servicio del presente.

La actuación del seleccionado fue tan contundente que después de estar 0-1, Inglaterra sólo tuvo un 12% de posesión de la pelota. Eso significó que la Albiceleste se adueñó del balón y no le tuvo miedo al escenario adverso. Es más, volvió a convertir dos goles en el epílogo del encuentro. En relación a eso, hay una estadística que marca la resistencia física y aún más la emocional de este plantel: de los 19 tantos que anotó la Selección en los siete partidos de Copa del Mundo, 12 fueron anotados más allá del minuto 76 de juego. Clarito, no.

Como sucedió en el cruce por las semifinales o hace algunos días contra los egipcios en los octavos, este grupo impone respeto. Dentro y fuera de la cancha. El que lo describió de una manera perfecta fue Nicolás Tagliafico. Frente a la pregunta de cómo se entiende esto que sucede con el equipo, el lateral izquierdo fue contundente: “No se explica, se siente, se vive y se disfruta. Se disfruta porque no es normal lo que está pasando y hay que disfrutarlo. No sabemos cuántos años más van a pasar para que se logre esto. Entonces, disfrutémoslo hoy. Hagamos todo lo posible para vivir este sueño y después darlo todo para lo que viene”, dijo a corazón abierto el número 3 de Argentina. Nota aquí.




miércoles, julio 08, 2026

Gabriel Tuya

 Gabriel nos cuenta por Facebook.

MUNDIAL DE 2026... y no... después de la temprana eliminación de Uruguay, me cuesta ver los partidos del Munidal. Pero hoy disfruté como loco... no tanto porque quiera que Argentina salga Campeón... pero es que después de Fernando Morena y Ronaldinho, no hay otro jugador que como Leo Messi me haya disfrutar tanto. Por supuesto que voy con España... con 8 jugadores del Barcelona y ninguno del Real Madrid, más aún. Pero lo de Messi ya es más que mágico... Gracias Lio... Porque si cabía alguna duda, ayer Cristiano Ronaldo, con todo su ego se tuvo que ir para casa... y sin embargo vos, sos capaz de aguantar a todo un país como la Argentina.



Argentina

 Argentina se levanta de la muerte y remonta a Egipto con tres goles en 15 minutos

La vigente campeona jugará los cuartos contra Suiza tras sobrevivir a una situación límite con una rebelión final liderada por Messi, que antes falló otro penalti ante un buen rival.

A empujones, a la tremenda y con el desfibrilador a cuestas. Así avanza Argentina en el Mundial, puro nervio, con el corazón en la garganta, sobreviviendo a sus muchas penurias y al único rastro terrenal de Leo Messi en el torneo: sus fallos en los penaltis. La campeona andaba como un zombi en Atlanta, 0-2 abajo en el minuto 79, sin fútbol ni nada parecido. Un portero milagrero, Oufa Shobeir, le había amargado en la primera parte y los egipcios le lanzaban dentelladas a la contra.

A la campeona solo le quedaba el orgullo para agarrarse al último madero en el océano y no entregar la corona ante una telonera como Egipto. No tenía más argumentos que la piel y la electricidad para esquivar un siniestro total que parecía inevitable. Y le salió, le volvió a salir. Tres goles en 15 minutos de Cuti Romero, Messi y Enzo Fernández la rescataron de un agujero muy profundo ante una selección que terminó desquiciada con el árbitro. En el origen del 3-2, reclamó un penalti de Julián Alvarez a Salah. Nadie pitó nada, ni durante ni después, y en la contra Argentina liquidó a un equipo africano que nunca había superado una eliminatoria en el torneo hasta los octavos con Australia y que se quedó a un palmo de su gran revolución mundial. Los cuartos de la Albiceleste, contra Suiza.

Después del ataque de nervios con Cabo Verde, a Argentina todavía le quedaba un colapso peor. Se esperaba de ella un paso al frente y, de entrada, ocurrió todo lo contrario: nada más empezar ya había recibido un puñetazo en el mentón, atacada por Egipto y golpeada pronto con el 0-1 de Yasser Ibrahim. El central se elevó por encima de Lisandro Martínez, un central de 1,75, y le propinó un martillazo con la frente que culminó el buen arranque de los africanos. La ventaja no había caído del cielo. Ante otra Argentina fofa y parada, los africanos habían salido a presionar arriba, con más energía y ritmo.

El sistema nervioso de la Albiceleste volvió a entrar en una situación de máximo estrés. Lionel Scaloni le había dado un meneo a la alineación. Regresó a su cinco de cabecera, Leandro Paredes, en lugar de Thiago Almada, un cambio que adelantó la posición de Alexis Mac Allister. Arriba, Julián Alvarez recuperó la titularidad que tenía Lautaro Martínez, y Nicolás Tagliafico volvió al lateral izquierdo por Facundo Medina. Los problemas, sin embargo, no cambiaban. Al equipo le costó una pausa publicitaria meterle un calambrazo al encuentro y salir del paso parsimonioso.

Argentina es Messi y vive por Messi, así que si la luz del genio sufre cortes, el sistema eléctrico general entra en cortocircuito. Volvió a fallar un penalti (Haissem Hassan, del Oviedo, derribó a Tagliafico), el segundo en este Mundial (el primero fue contra Austria), y el cuarto en toda su trayectoria en las Copas del Mundo. Las penas máximas son su gran falla: ha errado tantas como las que ha metido en sus seis participaciones mundialistas. El falló sirvió para que irrumpiera Oufa Shobeir, procedente del Al Ahly, el gran abastecedor de su selección. El chico entró en trance. Al instante, le sacó una a bocajarro a Mac Allister y luego otra mano a Julián Alvarez. Si necesitaba la alianza del palo, también la tenía en una falta de Leo por encima de la barrera. Los egipcios recibieron el descanso por delante en el marcador como una bendición divina y se arrodillaron en el césped para dar gracias a Dios. A Argentina, pese a sus dificultades, no le habían faltado ocasiones para, al menos, igualar. Nota aquí.




miércoles, junio 24, 2026

Lionel Messi

 El posteo de Lionel Messi en su cumpleaños 39: “Anoche arrancamos con una linda sorpresa”

El astro argentino celebró su aniversario con sus compañeros en la concentración de la Selección en Kansas City

Lionel Messi celebró este miércoles 24 de junio su cumpleaños 39 en la concentración de la selección argentina en Kansas City. El máximo goleador en la historia de los Mundiales, que se encuentra participando de la sexta Copa del Mundo FIFA, realizó un posteo referido a lo bien que la está pasando en su día.

“Anoche arrancamos con una linda sorpresa”, escribió Messi en una historia de su cuenta personal de Instagram junto a una foto en la que se lo observa feliz rodeado de algunos de sus compañeros como Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Lisando Martínez, Giovanni Lo Celso, Nahuel Molina y Nicolás Otamendi. Además, se lo ve al utilero Marito De Stéfano. Todos posaron detrás de una torta de cumpleaños.

No fue la única referencia que compartió el capitán argentino en sus redes sociales, más temprano había publicado un video en el que se lo ve entrenando en el gimnasio y realizando ejercicios de fuerza, en una clara demostración de que se encuentra enfocado en el Mundial y en plenitud física. Argentina jugará el próximo sábado 27 a las 23 horas frente a Jordania en la última fecha del Grupo J, en el que la Selección ya se clasificó como primera para los 16avos de final de la Copa del Mundo.

Entre los cientos de mensajes en redes sociales para felicitar a Messi en el día de su aniversario, la Asociación del Fútbol Argentino publicó en su cuenta de Instagram: “39 años de Lionel Messi: el hombre que cambió la historia del fútbol mundial. Feliz cumple Capitán”. Además, el presidente de la AFA, Claudio Chiqui Tapia, también se pronunció en su perfil:"Gracias por cada lágrima, por cada abrazo, por cada momento eterno… simplemente, gracias por existir, 10. ¡Feliz cumpleaños! Te deseo siempre lo mejor“. Nota aquí.



martes, junio 16, 2026

Monstriña

 


domingo, junio 07, 2026

Lionel Messi

 Messi: el mejor artesano

Lo ganó todo con el Barça y tiene el récord de balones de oro. Hace cuatro años, en Qatar, se quitó la espina mundialista. En vísperas de su sexta Copa del Mundo, suma a su lista de galardones el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026.

Messi se va; se va y, durante años, será el espejo de cada novedad: bueno, este sí podría ser el nuevo Messi. Pero muy pronto él dejará de ser quien siempre fue. Muy pronto —unos meses, un año— los medios ya no hablarán de él todos los días, los millones ya no hablaremos de él todos los días: tendrá que sucederle algo importante —ir a la playa con sus hijos, cenar con su señora— para que lo nombremos. Será un cambio brutal: su vida fue que lo miremos y lo comentemos, que lo envidiemos y lo veneremos desde hace más de 20 años, cuando tenía 16 o 17. Va a ser raro para él vivir un poco lejos de nosotros; va a ser raro para nosotros vivir casi sin él. Raro, y nos acostumbraremos. Lo extrañaremos cuando las cosas vayan mal. Miraremos sus goles en YouTube, cada vez menos. Lo iremos olvidando.

Pero falta, todavía, para eso; mientras tanto, en estas semanas de Mundial estará más presente que nunca. Todo lo que haga será chicle mediático. Para muestra, un botón: Messi fue con su equipo de Miami, campeón de USA, a ver al presidente Trump en pleno ataque a Irán. En Argentina algunos se lo reprocharon con vehemencia; otros les gritaron que era Messi y podía hacer lo que se le cantara. La Argentina es tan caprichosa que, con su clásica capacidad de grieta, ha conseguido que el kirchnerismo reivindique a Maradona, el mileísmo a Messi. Se armaron barricadas: Maradona era el sindiós diabólico mientras que Messi era la representación del orden familiar casi cristiano, argentino de bien.

Para creerlo hay que olvidar que Lionel Messi es un producto triste de la Argentina actual. Es, en todo caso, un chico que tuvo que dejar su país a sus 12 años para seguir el tratamiento que necesitaba para crecer esos centímetros que necesitaba para crecer en el mundo del fútbol. La Argentina no pudo o no quiso dárselo y él se fue haciendo así, lejano, extranjero de toda extranjería: no vivía en su sitio pero seguía hablando como si viviera, se armó una especie de barrio rosarino en la cabeza y en ese barrio está instalado desde entonces. Es el migrante tipo de estos tiempos, el que se va y se queda.

Y es, también, el más famoso de estos tiempos. En un mundo que ataca a los migrantes, él y sus compañeros de triunfo lo son —porque se fueron. En los países ricos, otros lo son porque vinieron. Somos tontos: los patriotas más xenófobos gritan los goles de señores que sus gritos intentan deportar —el deporte masivo. Los migrantes son el núcleo de este gran negocio de punta que se llama fútbol; la concentración de la riqueza futbolística en tres o cuatro ligas es otra forma de la desigualdad mundial. La enorme mayoría de sus estrellas no juega en sus países, pero no es lo mismo un Mbappé en España o un Rodri en Inglaterra que la legión sudaca que se vende inevitablemente a clubes europeos porque los suyos no pueden pagarles las vacunas o los Lamborghini. Nota aquí.