lunes, junio 27, 2022

Marwán

 


Adolfo Pérez Esquivel

 Adolfo Pérez Esquivel: el Nobel de la Paz que también es artista

El protagonismo de su militancia por los DD.HH. esconde una obra prolífica, que exhibe ahora, tras 50 años sin llegar a las salas.

“Primero soy artista, después militante”, dice el premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel (Buenos Aires, 1931), y la afirmación puede generar cierta sorpresa. Son conocidos sus murales: el Via Crucis Latinoamericano y Paño Cuaresmal de 1992, el Monumento a los Refugiados, en la sede central de Acnur en Suiza; el Mural de los Pueblos Latinoamericanos en la Catedral de Riobamba, Ecuador; o su escultura en homenaje al Mahatma Gandhi en Barcelona.

Pero más conocida (mucho más) es su militancia. Sin embargo, la muestra Senderos de arte de ayer y de hoy, que inaugura el sábado 2 de julio en el Museo Lucy Mattos de San Isidro con curaduría de Laura Casanovas, revelará hasta qué punto la actividad artística del defensor de los derechos humanos no es menos profunda ni tampoco menos universal que su lucha.

“Lo que se conoce de él es su obra en espacios públicos: murales para distintas instituciones, esculturas públicas que se encuentran en distintos lugares y parques de la memoria. Esta faceta, que siempre lo ha acompañado, ha tenido cierta difusión”, dice a Clarín Cultura horas antes del recorrido para la prensa la curadora Laura Casanovas.

En efecto, Pérez Esquivel se formó en la escuela Manuel Belgrano y en la Universidad Nacional de La Plata y trabajó más de 25 años como profesor de arte en todos los niveles de la enseñanza. Ese recorrido es previo a la internacionalización de su militancia en favor de la no violencia y al premio Nobel de 1980. Nota aquí.



Tute

 


domingo, junio 26, 2022

Paul McCartney

 Paul McCartney celebra sus 80 años con dos horas y medio de concierto en Glastonbury

Bruce Springsteen y Dave Grohl acompañan al ex Beatle en su recital en el festival británico, donde interpretó 36 canciones.

Fuegos artificiales, un dueto virtual con John Lennon, y un ya legendario coro por parte del público del clásico tema Hey Jude, fueron algunos de los puntos culminantes del concierto ofrecido anoche por Paul McCartney. Apenas unos días después de haber cumplido 80 años, el ex Beatle celebró la actuación más multitudinaria del Festival de Glastonbury que este año celebra con algo de retraso su medio siglo, una efeméride pospuesta por la pandemia.

Sobre el escenario durante cerca de dos horas y media, McCartney interpretó 36 canciones, 21 de ellas parte del repertorio de los Beatles. El recital arrancó con ‘Can’t Buy me Love’ y abarcó desde sus primeros temas hasta sus últimas grabaciones. McCartney contó con dos invitados muy destacados: Dave Grohl, el cantante de Foo Fighters, y Bruce Springsteen. Con Grohl, a quien presentó como su amigo de la coste oetste de EE UU, cantó ‘I Saw Her Standing There’ y ‘Band on the Run’. Springsteen —”mi amigo de la costa Este”— le acompañó con ‘Glory Days’ y ‘I Wanna Be Your Man’.

McCartney, uno de los compositores más importantes de la música pop en el siglo XX junto a John Lennon, rindió homenaje a los miembros de los Beatles a lo largo de todo el concierto. Tocó ‘Something’ de George Harrison y ‘I’ve got a Feeling’ con John Lennon, en un dueto virtual. La actuación se cerró con McCartney, Grohl y Spirngsteen sobre el escenario tocando ‘The End’ del disco Abbey Road. El festival de Glastonbury cerrará hoy con una actuación de Diana Ross. Nota aquí.



Ismael Serrano

 


Rafa Pons


 

Luis García Montero

 “Cuando tienes una pérdida importante uno flota, pero no encuentra sentido a las cosas"

En voz baja, casi susurrada, una charla con el poeta ‘granaíno’, viudo de Almudena Grandes y director del Instituto Cervantes que acaba de estrenar libro (Prometeo, en Alfaguara), debería ser obligada. La mejor cura para el descrédito, la violencia y la estupidez. Pasen y lean.

Discípulo de Rafael Alberti y Ángel González, se ha dicho de él que es "el mejor poeta vivo" en español, fue Premio Nacional de poesía en 1995, con sólo 37 años, y desde 2018 es el director del Instituto Cervantes. Quedamos con Luis García Montero (Granada, 1958) con motivo de la publicación de su último libro, Prometeo (Ed. Alfaguara), en el que hace una revisión del mito, del titán que robó el fuego a los dioses para entregárselo a los mortales y darles la libertad. Viene hasta nuestro plató para hacerse un retrato y, al contrario de lo que pudiera parecer, posa con un aplomo y una naturalidad aplastantes. Y me sorprende, seguramente porque quizás mis prejuicios indican que quien tiene un alma tan relevante, no puede ser además coqueto. Mientras el equipo prepara el espacio en el que se hará hablamos con él de poesía, de las nuevas generaciones, de política (fue el candidato de Izquierda Unida a la Comunidad de Madrid en 2015) y del amor de su vida, la novelista Almudena Grandes recientemente desaparecida. Montero habla en voz baja, casi susurrando, y cuando me doy cuenta, tengo a todo el equipo sentado frente a nosotros, embelesados. Y no es para menos…Nota aquí.



Julio Hdez & Chico Herrera

 


El Roto

 


sábado, junio 25, 2022

Joan Manuel Serrat & Mercedes Sosa

 


Funambulista

 


Ismael Serrano

 "Aprendí a leer con Mafalda"

El cantautor español se presenta este fin de semana en Mendoza. El artista, con su enorme compromiso social, habló de la crisis económica, de la pandemia y por supuesto de Serrat, Sabina, Silvio y Aute.

Este viernes y sábado, en el Teatro Plaza de Godoy Cruz, el cantautor español, Ismael Serrano, presentará su gira Seremos. El artista llega con su último disco y una puesta de escena teatral para un show en el que también repasará sus clásicos.

“Seremos” se construye alrededor de una propuesta que va más allá de un concierto convencional: se trata de un espectáculo de teatro y canciones. Una ocasión ideal para encontrarse con las composiciones de Ismael Serrano en su versión más emocionante y cercana.

En su nuevo disco, Serrano habla de los sueños incumplidos y de lo difícil que resulta, a veces, afrontar el futuro. Pero también de cómo es ineludible pelear por la felicidad. Hay humor, poesía y muchísima emoción. Todavía quedan entradas.

En una extensa charla, que transitó por momentos nostálgicos y emotivos, Ismael Serrano dialogó con Diario UNO palpitando lo que será el comienzo de su gira en Mendoza por sus 25 años de carrera.

"Estoy muy contento de volver a esta gira por Argentina porque ha sido mucho tiempo y nos ha tocado vivir momentos difíciles en estos dos años. Por fin nos encontramos y la música sirve para celebrar el encuentro, el no estar solo con la adversidad. Aunque nos hemos acompañado a la distancia con conciertos online, pero la música en vivo es algo insustituible", cuenta Ismael que realizó una gran cantidad de presentaciones vía Instagram Live durante la pandemia.

- En tu última visita a Mendoza, Quino estaba vivo... hoy ya no está. En algunas de tus letras haces referencia a Mafalda, ¿qué significó en tu vida?

- Aprendí a leer con las viñetas de Quino, siempre me ha acompañado. Entre los libros de mis padres con los que me he educado literariamente, estaban los de Mafalda. Mi vínculo con Latinoamérica es por mi formación literaria y sentimental. Nota aquí.





No Te Va Gustar

 


Vetusta Morla

 Vetusta Morla se agiganta en el Wanda sin despegar los pies de la tierra

Los madrileños reúnen a ‘solo’ 35.000 fieles en una versión aún más mejorada y plagada de valientes guiños folclóricos.

Cuatro años y un día después, los chicos de Vetusta Morla volvieron a ejercer de profetas en la ciudad que los abraza. El sexteto del barrio madrileño de Tres Cantos tenía grabada a fuego en el currículo la fecha del 23 de junio de 2018, cuando reunieron a 38.000 fieles en la Caja Mágica, una cifra inédita en su historial. Este viernes tuvieron que conformarse con solo 35.000 en el Wanda Metropolitano, templo atlético entregado a una banda de amplia mayoría madridista y con sus seis miembros de punta en blanco para la ocasión. Hoy no hay grupo en el rock patrio que remotamente se les aproxime en poderío musical, pero tampoco en su talante minucioso, en el gusto por el detalle y la liturgia escénica.

Los de Tres Cantos no solo tuvieron que afrontar la responsabilidad y los nervios de las ocasiones señaladas, sino el vértigo de los imponderables. El sonido se desvaneció a mitad de El Hombre del Saco, tan solo la cuarta canción de la noche, y la banda, ensimismada en el universo paralelo de sus monitores, siguió interpretándola sin ser consciente de que no se escuchaba una sola nota. Claro que Pucho, un cantante (y comandante) con muchas horas de vuelo, supo salir al quite poco después. “Pase lo que pase, que nada os impida disfrutar de esta noche. Que seamos plenamente conscientes de la puta suerte que tenemos de estar aquí”. Nota aquí.



Alberto Alcalá

 


Antonio García de Diego

 


Tute & Liniers

 Tute y Liniers: todo lo que puede tener adentro un lápiz

Son dos de los dibujantes argentinos más leídos y reconocidos en el mundo. Sus obras despliegan universos personales inconfundibles pero están unidas de forma invisible por el mismo hilo emocional: ambas retratan espacios de la vida interior, íntimos, familiares, reconocibles. Tute lo hace con una mirada más cercana al psicoanálisis; Liniers, desde la imaginación sin límites de la infancia. Reproducimos en exclusiva el diálogo que mantuvieron con el escritor y director de cine Sebastián De Caro en la última edición de la Feria del Libro de Buenos Aires, la primera después de dos años de pandemia, en el que intercambiaron recuerdos de sus inicios, hablaron de herencias e influencias, homenajearon a esa figura tutelar que es Quino y recorrieron las diferentes formas en que los componentes autobiográficos y la educación sentimental se cuelan en una vida —o dos— en viñetas.

Sebastián De Caro: El señor Liniers tuvo el gesto de traerle de regalo al señor Tute una viñeta, el original de una historieta que fue publicada en el diario La Nación, donde vemos a los pingüinos con Clemente, recordando a Caloi, y antes de que empezáramos esta charla se produjo otra conversación muy interesante. Me sentí un privilegiado porque hablaban sobre dibujar a Clemente y uno piensa, a priori, que para Tute hacer a Clemente debe ser una cosa de toda vida. Pero están los problemas técnicos, de hecho, hablábamos de que este es un Clemente que está mirando hacia la derecha cuando no sé por qué casi todos los Clementes miran hacia la izquierda. No sé si alguna vez se lo vio de frente.

Tute: En general, siempre era hacia la izquierda. Yo también lo dibujo hacia la izquierda.

Liniers: Yo lo dibujaba de chico. Cuando empecé a dibujar copiaba a los personajitos (de las tiras). Clemente detonó en Argentina en el mundial '82 cuando apareció en la televisión. Existían los Muppets y de repente existía un muppet argentino; estaban las hinchadas, habíamos ganado el mundial anterior. Primero lo conocí en versión muppet, con la voz de Pelusa Suero, diciendo «Eh, muchachos, tiren papelitos», y después lo fui encontrando en dibujito, pero al principio yo trataba de dibujar el muppet, que era más difícil, por la tridimensionalidad. Nota aquí.



Luis Pastor

 


El Roto

 


viernes, junio 24, 2022

Joaquín Sabina

 Sintiéndolo Mucho, el documental de Fernando León de Aranoa sobre Joaquín Sabina

Tras trece años acompañando a Joaquín Sabina dentro y fuera de los escenarios, el director Fernando León de Aranoa ha terminado el rodaje de esta película documental que permite conocer la versión más auténtica y cercana de uno de los cantantes, compositores y poetas españoles más importantes de las últimas décadas, un retrato de Joaquín Sabina sin bombín, hecho a muy pocos centímetros de su piel, con nocturnidad y alevosía, por su amigo el cineasta. Un relato como su voz, áspero, directo y sin ecualizar, que cuenta sin atenuantes la intimidad del artista, sus bambalinas, su cara B. Que comienza cuando baja del escenario, que le acompaña en lo cotidiano, y así en lo inesperado: en la risa y en el drama. Nota aquí.



Luis Eduardo Aute

 


Fran Fernández

 





Rubén Martínez

 Víctor nos cuenta en su Blog.

"A BESAR DE TODO". UN ESPECTÁCULO A CORAZÓN ABIERTO.

He perdido tanto tiempo/ por el dark side of the road/ pero ahora encuentro el hueco/ para meterle corazón./ No te juzgues duramente/ es humano el error/ es lo que tiene ser gente/ y no un robot. 

Cuando Rubén Pozo subió al escenario de Libertad 8 y cantó esta canción, Rubén Martínez sonreía y suspiraba a la vez. Rubén, junto a Israel Oliver y Anxo Garrido, llevan unos cuantos meses recorriéndose media España para hablar de adicciones. Sería injusto resumirlo así, porque no es una charla. Es un recital, es un concierto, es un encuentro, es una conversación... Ayer, en Libertad 8, nos juntamos unos cuantos amigos para escuchar su testimonio. Y fue muy inspirador. Hay esperanza, familia. Hasta en los peores momentos, hasta en el pozo más profundo, si uno se deja ayudar, hay un futuro por delante. Mientras Israel tocaba el piano (¡este hombre tiene un don!), Rubén recitaba sus poemas o nos contaba sus cuentos bajo la atenta mirada de los que allí estábamos. 

Cuando Rubén Pozo subió al escenario no dudó en recordar los tiempos en lo que su tocayo y él (junto a Leiva y el grupo Pereza) trabajaron juntos en varios conciertos. Pozo perdió la pista de Martínez cuando Rubén entró a la clínica de desintoxicación pensando que estaría un par de semanas que, finalmente, se convirtieron en un año entero. Muchos le perdieron la pista. Y otros muchos estuvimos pendientes de él a través de su hermano Alejandro. Por cierto, Alejandro Martínez eligió cantar "Apuesto" una canción maravillosa de su disco "Usted está aquí" en la que parece que le está cantando directamente a su hermano: "Estoy diciendo creo en ti/ creo en la luz de tus ojos/ que el miedo no hable con tu voz/ que no te duerma la piel./  Apuesto por tu corazón/ que como el tuyo no hay otro/ solo te pido, tu confía en mi/ tu confía en mi...Crónica aquí.






Rafa Pons

 


Tute

 


jueves, junio 23, 2022

Conchita

 

Rafa Mora

 CONTAR

Me gusta contar versos con los dedos,
con el metrónomo invisible de mis ojos,
con la respiración acompasada del poema,
con la cadencia musical de los latidos,
con las gotas de lluvia en los tejados,
con la pauta milimétrica del silencio.



Diego Frenkel

 


El Roto

 


miércoles, junio 22, 2022

Vicky Gastelo

 


Lisandro Aristimuño

 


Rodolfo Serrano

 Sentado

Estoy solo. Sentado
a la puerta del hospital.
La gente pasa,
desolada,
con su dolor a cuestas.
La vida es esperar aquí, sentado,
que te digan si vives o te quedan
cuatro días o más en esta fiesta
sin alcohol ni cigarrillos.
Una muchacha joven entra ahora.
En sus manos
un tocho de papeles. Le deseo
que venga solo a recoger los resultados
de un familiar. La nieve
aún no se ha fundido
en el solar cercano.
Me repito: “Es la vida”
y entro a la consulta. Me consuelo
pensando que mañana,
quizás pongan
“Sed de Mal”
en cualquier televisión, de madrugada.
O, como dice Raul,
subirse a ese tranvía del deseo
que nos lleve, por fin, al paraíso.
La foto es de Raul Cancio



Tato López & Julio Hernández

 


El Roto

 


martes, junio 21, 2022

Lucas Masciano

 


Diego Ojeda

 


Tute

 “Una vida sin humor no sería vida”

Tute se transformó en uno de los historietistas más reconocidos de la Argentina indagando en obsesiones universales como el amor, las pérdidas y los secretos del inconsciente. Su estilo articula con gran singularidad la reflexión profunda y el pulso popular.

Juan Matías Loiseau, conocido popularmente como Tute, es uno de los humoristas gráficos más reconocidos e influyentes de nuestro país. Desde 1999 publica Tutelandia, una viñeta diaria en La Nación. Poco después sumó una tira de página completa en la revista dominical del mismo medio.

Lanzó más de 15 libros en la Argentina y varios de ellos también fueron editados también en España, Francia, México, Colombia y Brasil. Su primera novela gráfica fue Dios, el hombre, el amor y dos o tres cosas más (con prólogo de Quino). Le siguió Diario de un hijo, un retrato de la relación que lo unía con su padre, el inolvidable Caloi, y el dolor por su muerte.

Hace un mes fue distinguido como «personalidad destacada de la Ciudad de Buenos Aires en el ámbito de la Cultura» por la Legislatura porteña.

–El humor gráfico suele ser desdeñado. ¿Es mejor que se mantenga en el rubro cultura popular?

–No sé si es mejor, pero sí es seguro que está marginado de la alta cultura, de los museos y de la Academia de las Bellas Artes, donde la pintura, la escultura, la fotografía, la danza, la música, el teatro y las letras tienen su sitial, y el humor gráfico y la historieta, no. Existen concursos y premios para todas las artes a nivel nacional, provincial y municipal, menos para el humor gráfico. Definitivamente, el humor gráfico se inscribe dentro de la cultura popular. Y nuestro premio-desagravio es la atención de la gente, dibujamos para la gente y la gente nos lee. La tenemos de nuestro lado. 

–¿Humorista gráfico se nace o se hace?

–Las dos cosas. Uno nace con la capacidad de dibujar. Junto con la palabra, aparece el dibujo. El humor, en cambio, es una construcción intelectual, viene después. La unión de las dos cosas se aprende. Nota aquí.



Depedro & Vetusta Morla

 


Pancho Varona

 


El Roto

 


lunes, junio 20, 2022

Charly García & Mercedes Sosa

 


Rubén Pozo

 Rubén Pozo: aprender a vivir cuando el colchón de Pereza se ha agotado

El músico se sincera en su nuevo trabajo sobre los problemas para pagar el alquiler y su adaptación a una vida “feliz” para un público selecto y minoritario.

El último mensaje que Rubén Pozo recibió de su padre fue: “Me encanta esa canción, es muy positiva”. A los pocos días falleció. Ingresó repentinamente con covid. Tenía 74 años y gozaba de buena salud. Pero el virus se lo llevó en unos días, sin despedidas familiares, sin el calor de los suyos. Solo, en la UCI de un hospital, como tantos otros españoles en los últimos tiempos. El último disco de su hijo, Vampiro, se publica ahora y está dedicado a él, la persona que le inculcó el amor por el rock and roll gracias a los vinilos de los Rolling Stones, Bod Dylan o Led Zeppelin. La canción que escuchó El Chepas, como cariñosamente llamaba Rubén a su padre porque siempre llevaba una mochililla al hombro, se llama Gente y abre su cuarto trabajo en solitario. Es una reivindicación de la condición del ser humano, con todos sus defectos a cuestas. Dice así: “Di ‘te quiero’ cuando quieras, di ‘lo siento’ si lo sientes. / No te juzgues duramente, es humano el error. / Es lo que tiene ser gente y no un robot”.

Cuando falleció El Chepas, Vampiro ya estaba en proceso de fabricación: “Mi hermano, que hizo el diseño del álbum, y yo queríamos darle una sorpresa para cuando saliese del hospital. Estaba sedado y pensamos: ‘Cuando despierte y lo vea le va a ayudar a recuperarse’. Incluimos una foto suya de cuando él tenía 46 años, la misma edad que yo tengo ahora. Era una sorpresa. Pero no despertó. No tuvo piedad el virus. Toda la vida currando y ahora llevaba una vida feliz, con su pareja, su nieto… Nos veíamos más que nunca. Se venía a casa, hacíamos una paella… Cosas de la vida. Ha sido una pena”, explica con los ojos chispeantes. Y añade: “No soy creyente, pero a veces me descubro hablando con él: ‘Tengo un concierto importante, dame fuerzas, mándame un rayito de energía, Chepas”. Nota aquí.´



Olvido Andújar

ARQUEOLOGÍA

La arqueología es una ciencia
que estudia los cambios que vivimos
desde la antigüedad al presente
gracias a los restos dispersos por la tierra.

La arqueología descubre tesoros,
monedas, vasijas, huesos
y tras su análisis interpreta
qué significa nuestra historia,
qué significamos tú y yo, nosotros.

Abuelo, ¿dónde encuentro
los restos de tu cuñado Firmo?
¿Qué cuneta esconde su cadáver?

¿Cuál de sus huesos explica
este miedo terrible a olvidar las palabras
calma, sonrisa, vino, orgasmo, abrazo?

¿Dónde encuentro la clavícula de Federico
y las preguntas que se tragó Granada?
¿Dónde está la rótula de Marcelo Gelman?
¿Dónde la cadera izquierda de Ana María Ponce?

¿Y tú, abuelo?
¿Cuál de tus vértebras revela
esta orfandad de respuestas?



Daniel Drexler

 


M-Clan

 

Café de Levante

Teresa Torres, la 'gaditana' de Sevilla que fundó hace 30 años el Café de Levante: "Cádiz es mi paraíso"

La propietaria del conocido café cultural por el que han pasado Paco de Lucía, Fernando Quiñones, Caballero Bonald o Almudena Grandes ha sido nombrada Hija Adoptiva de Cádiz.

Toda una vida. Es el tiempo que Teresa Torres Morgado (Sevilla, 1950) ha amado y dedicado a la Tacita de Plata. Esta sevillana de Cádiz —como le han llegado a decir en muchas ocasiones—, o gaditana de Sevilla —tal y como se la podría definir tras ser nombrada este año Hija Adoptiva—, es una enamorada de la ciudad, objeto de sus sueños cuando tenía tan solo 18 años. "Quería que me dieran el carné de conducir para poder venir aquí, Cádiz es mi paraíso", reconoce a lavozdelsur.es en el interior del Café de Levante.

Diseñadora de moda, emprendedora y apasionada de la música y de las letras, Teresa ha colocado a este café cultural en lo más alto, con la visita de grandes de la literatura como Fernando Quiñones, José Manuel Caballero Bonald, Álvaro Mutis o Almudena Grandes, entre otros. El camino ha sido largo y es fruto de una coincidencia. "La casualidad, y yo creo mucho en las casualidades, hizo que me casara con un futbolista que fichó por el Cádiz CF. Cuando llegamos, en el 76, aún no había movida, y solo estaba el Palacio de la Moda", recuerda. A sus 29 años, como aficionada del mundo del diseño, se lanzó a poner en marcha la primera tienda de moda de la época: El Vestuario.

"Era muy lanzada, compraba todo lo que me gustaba. Luego, me separé, nació mi hija, empecé a diseñar y monté un taller en una casa muy bonita que compré en la Alameda. Fue una época de explosión de la creatividad", explica esta admiradora de lo vintage. "Entré en la moda en aquel boom de los 80, en un momento en el que íbamos uniformadas con vaqueros y faldas escocesas. Todo era gris y azul. De repente, la uniformidad se fue y todo se convirtió en colorido", dice, tomando como referencia las películas de Pedro Almodóvar. Nota aquí.



Carmen París


 

El Roto

 


domingo, junio 19, 2022

Rafa Pons

Roberto Gallego & Fito Mansilla

 


Jairo

 Jairo recuerda a su esposa, repasa su vida, viaja a una galaxia lejana y se define como “totalmente geminiano”

Jairo cumple setenta y tres años.

La excusa es esa, pero podría ser cualquier otra.

Siempre resulta interesante dialogar con él.

En estas líneas no se descubre nada al decir que se trata de una persona con un talento mayor y una voz única.

Además, es un tipo culto, “en el buen sentido de la palabra”, como diría Antonio Machado, aunque el español se refería al término “bueno”, que Jairo también lo es, claro.

Pero, en lo que hace a la expresión “culto”, la mención alude a una cualidad que se desprende de él casi sin querer.

Lo significativo es que, lo que en otros suena a impostura con una dosis importante de soberbia, en su persona aparece como una forma de ser donde la humildad le es intrínseca.

Así, cada conversación que lo tiene como protagonista deriva en lugares insospechados, donde las historias se van hilvanando y uno termina pidiendo disculpas por haberle robado tanto tiempo… aunque, por dentro, en realidad, se tengan ganas de decir: “No le molesta, maestro, si charlamos un rato más…”.

También es cierto que, con respecto a otros juegos de preguntas y respuestas de tiempo atrás, ahora hay una gran diferencia, aunque no ausencia.

Lo distinto es que Teresa Sainz de los Terreros, esposa del cantante, corpóreamente ya no está, porque falleció en julio de 2021, pero si aquí se dice que eso no se refleja en un vacío es porque Jairo suele hablar en plural y evocar hechos donde, de alguna u otra manera, ella interviene.

“Era una mujer que tenía una personalidad extraordinaria”, describe el artista, a la vez que acota: “Se encuentra muy presente en la casa”.

Jairo cuenta que está escribiendo un libro autobiográfico, y hace unos días le preguntó a Mario, uno de sus hijos, que vive en París, por alguna anécdota de Teresa, algo que el cantante no supiera o no recordara.

Así, Mario le narró una historia de cuando iba a la escuela secundaria en Francia, en tiempos donde la familia vivía en aquel país, y, ante el estreno de un espectáculo del papá (es decir, Jairo), tras el show, la noche se había eternizado en una cena en un restaurante, con una sobremesa que recién les permitió volver al hogar a una hora muy cercana a la que el joven debía ingresar en el colegio.

“¿Cómo vas a ir a la escuela? Si no has dormido…”, soltó Teresa, quien, para que en la institución comprendieran el porqué de la falta de su hijo, escribió una nota dirigida al director, donde, con una prosa muy respetuosa y amable, a modo de justificativo, explicaba: “Nuestro hijo fue a una actuación de su padre, que es cantante. Por la emotividad, el festejo se extendió y regresamos a casa muy tarde”.

Lo substancial fue lo que puso hacia el final, antes de la firma: “Prefiero que duerma en casa a que lo haga en clase”.

“Así era ella”, ríe con afecto Jairo, que, precisamente, señala que su esposa solía decir “que la época más feliz de su vida fue la que vivió en Francia”.

“Creo que eso está directamente relacionado con la crianza de los chicos, porque cuando nos fuimos a vivir a París, mis hijos eran pequeños, estaban en la escuela primaria, en la edad de formación. Mi actividad era muy vertiginosa, viajaba mucho, y quien se ocupó de los niños, de orientarlos, de estar con ellos, en otro país, donde se hablaba un idioma distinto, fue ella, y me parece que eso, en el fondo, le dio una satisfacción muy grande como persona, como mujer, como mamá. Por eso ella lo relaciona con la mejor época de su vida”, reflexiona el artista, con ese “relaciona” en presente que se cuela para demostrar que los tiempos verbales no nacieron solo para definir lo que la realidad porfía en acreditar, sino, también, como forma indicativa de expresar los latidos en el pecho cuando se nombra a alguien. Nota aquí.




Ismael Serrano & Ede

 

Homenaje a Vicente Feliú


 

Jorge Drexler

 “Fui un ejemplo de fracaso en la industria discográfica durante mucho tiempo”

Hace más de dos décadas que el músico uruguayo llegó a Madrid. La ciudad le ayudó a encontrar su camino cuando triunfar parecía imposible. Una historia de fracasos, éxito superlativo y la búsqueda de un lenguaje universal.

Jorge Drexler no puede soltar el libro. Acaba de preparar un café chileno “fuerte y muy rico” y, al ir a sentarse en el sofá de su estudio, se ha topado con él encima de la mesa. Su hijo Pablo, que también entra y sale del estudio cuando quiere, debió de dejarlo ahí y Drexler lo agarra, y estamos de acuerdo con que es un ensayo estupendo. Se trata de Songwriters on Songwriting, de Paul Zollo, una obra que recoge multitud de entrevistas en profundidad a músicos de primer nivel sobre el arte de componer canciones. “¿Sabes cuando empiezas a subrayar y estás subrayando todo y ya no tiene ningún valor? Pues esto pasa con este libro”, dice con una risa. El marcapáginas está en la entrevista con Graham Nash. “Mi hijo debió de quedarse en Nash. A ver qué hay por aquí…”, dice mientras empieza a ojearlo y a revisar frases subrayadas de entrevistas. Drexler lo leyó hace tiempo y ahora pasa páginas. Graham Nash, Neil Young, Elvis Costello… Se detiene en la de David Byrne. “Just connect”, dice en inglés. “Simplemente conecta”, traduce Drexler. Esa frase, subrayada en lápiz y redondeada con un círculo, podría ser una más de tantas que en ese “oráculo” literario permite entender el misterio de la composición musical, pero para Drexler es algo más: es un mandamiento, y se diría que también el resumen perfecto para explicar su carrera artística desde que hace 23 años dejó Montevideo y llegó a Madrid sin nada en los bolsillos y un puñado de canciones bajo el brazo hasta convertirse en uno de los músicos más reconocidos y personales a ambos lados del Atlántico.

Es mediodía de un jueves soleado y Drexler ha publicado nuevo disco, Tinta y tiempo (Sony), una obra que refleja una vez más el universo particular de un creador que se maneja con una soltura admirable en canciones muy sentimentales y aparentemente sencillas, composiciones con aroma a cuento o susurro travieso que viajan por diversos estilos con alegría y determinación, a medio camino entre la canción latina tradicional y el pop más redondo. Tanto es así que en Tinta y tiempo le acompañan latinos como Martín Buscaglia y el gigante de la salsa Rubén Blades, así como otras voces más jóvenes, actuales y urbanas como C. Tangana y la israelí Noga Erez. Probar y probarse es una constante en su carrera. “El título del disco se refiere a la impaciencia. Por eso es tan importante la hoja en blanco que aparece en la portada. Trato de decir que, incluso a estas alturas de carrera, hay que quitarle hierro a todo. Lo que se escribe no siempre queda tallado en el granito. Hablo de dejar que la hoja en blanco, la tinta y el tiempo hagan su función y, si se tiene que pintar, se pinta. Puede ser con una canción o con cualquier aspecto de la vida”. Nota aquí.



Joaquín Calderón

 LEOPOLDO Y EL CANARIO

Leopoldo tiene un canario enjaulado
en el manicomio, al que repite en retahíla
versos de memoria. Los recita sin acentos
y sin labios, con el tufo del tabaco
y el gas insomne de cada coca cola.
Cuenta una y otra vez la misma historia
de conspiraciones, de intentos de asesinato
y sigue paseando a su madre muerta
por el tablero.
El también persigue su homicidio,
pero le sale mal. Es torpe.
Dice que ama la vida y que teme a la muerte,
y piensa del amor que es un veneno.
Se aferra a su demencia y la alimenta leyendo
versos que asienten doblegados,
a todas sus contorsiones.
El pájaro, también loco, es gris-amarillo
y ya no canta.



Bruno Sotos

 

Tute

 


sábado, junio 18, 2022

Karmelo C. Iribarren

 SESENTA DÍAS LLOVIENDO

Cuando los días de mal tiempo
se prolongan durante meses
—nada extraño en San Sebastián,
por ejemplo— suele ser
conveniente vigilarlos de cerca,
estar atentos a lo que nos dicen,
prestar mucha atención a cómo nos afectan.
Existe un tipo muy venenoso de tristeza
que, camuflado entre estos días,
coloniza lentamente tu alma,
para luego, desde allí, lanzar
sus huestes contra tu cuerpo,
a fin de irlo desmotivando poco a poco,
hasta esa mañana en la que al levantarte
no sabes bien qué es lo que te sucede
pero sabes que te sucede algo,
porque no tienes fuerzas para nada,
como no sea arrimarte al cristal
y ver allí enfrente el humo de las chimeneas.
Si tienes suerte, en cuestión de semanas,
los días luminosos de la primavera
aventarán esos miasmas de tu espíritu
y te insuflarán nuevo vigor en los huesos,
rescatándote otra vez para la vida.
Si no, pasarás a formar parte
de ese ejército triste, maltrecho,
de almas perdidas, a la deriva,
que vemos a todas horas por las calles.
Indagadores de la sombra,
allí abajo, en el pozo sin fondo
de sí mismos, muchos
no regresan nunca a la luz.