Mostrando las entradas con la etiqueta Cucuza Castiello. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Cucuza Castiello. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 24, 2026

Cucuza Castiello

 


lunes, agosto 10, 2026

Cucuza Castiello

 Jugó con Redondo, convivió con Maradona, se retiró a los 25 años por una lesión y brilla como cantante de tango: “Tengo dos pasiones”

Cucuza Castiello se inició en el canto y en el fútbol casi al mismo tiempo. Hasta que colgó los botines de manera forzada, priorizó la pelota. El día que emocionó como pocos al Diez y una revelación: “Diego podría haberse ganado la vida con la música”

En la foto de perfil del WhatsApp no tiene a Gardel, ni al Polaco Goyeneche. Aparece un Maradona rozagante, con pose de prócer, con la camiseta de la selección argentina. “Cuando era futbolista, era el jugador que cantaba. Y después me convertí en el cantor que jugó al fútbol”, se divierte Hernán Castiello, Cucuza, quien descolla en escenarios de distinta superficie, aunque conoce de memoria a los de verde césped.

El cantante de 57 años es una de las voces más reconocibles del tango, y su versatilidad logró llevar las letras más exquisitas del rock nacional al ritmo del 2X4. Pero antes (o en realidad, en paralelo) fue futbolista profesional, se formó y compartió cancha con estrellas de la talla de Fernando Redondo, Fernando Cáceres o Leonel Gancedo, y entabló un vínculo con Diego Maradona que fusionó a la pelota con la música. Al fin y al cabo, arte, solo que con diferentes matices.

A los 6 años, Cucuza empezó a jugar al baby. A los 6 años, ya interpretaba con aplomo e inocencia tangos junto a cantantes de trayectoria. Recién a los “16, 17 años”, tuvo que decidir un camino, porque los entrenamientos y las presentaciones nocturnas dejaron de ser “compatibles”. “Ahí decidí priorizar el fútbol. En ese momento no hubo discusión, no tuve dudas con el fútbol y tampoco fue tan meditado, aunque sabía que la carrera del futbolista es corta y el tango lo podía retomar. Son mis dos pasiones”, se explaya en diálogo con Infobae.

Las camisetas que usó en sus inicios lo marcaron casi como un código genético. “Empecé en el club Parque e hice Inferiores en Argentinos Juniors; lugares que tienen una identidad, que siempre proponen el buen pie. Yo jugaba de 4. No era un negado con la pelota, al punto que hasta Sexta jugué de 8. Me gustaba irme al ataque. Y en mi categoría tenía al Negro Cáceres de 2, así que agarraba la valija y me iba para arriba”, bromea al semblantearse como futbolista.

-¿Fue en esa época en la que conociste a Maradona?

-Mi admiración por Diego es la que tenemos todos los argentinos. En la categoría 69 yo estaba con Hugo, con el Turco Maradona. Entonces, los fines de semana, era cotidiano que vinieran don Diego, Doña Tota, los hermanos... Y a veces venía él. Además, en la casa de la calle Cantilo, en Devoto, me habré quedado a dormir dos o tres veces en aquella época. Diego ya era Diego. Había cosas que me asombraban. En el fondo tenían césped sintético, algo que no se veía, no era común en esa época. Ibas al baño y tenías tele. Y tenían la heladera esa en la que apretabas un botón y te daba hielo. Después, mis encuentros con él se fueron espaciando, por ahí pasaban años o décadas sin verlo, pero apenas te veía te hacía sentir cercano.

-Esa cercanía te permitió estar con él en un momento cúlmine de su carrera: cuando volvió de México tras ganar el Mundial del 86.

-También fue en la casa de Cantilo. Se hace difícil de creer. Ahí tuve suerte. Había como 300 personas en la puerta. Yo estaba en quinto año, estaba con un compañero del secundario, José Carlos Iglesias. Justo salió Lalo Maradona, me vio y me dijo: “¿Qué hacés, Cucu acá? Vení, pasá“. Y nunca fui tan mala persona en mi vida, je. Le dije a mi compañero: ”Esperame acá“. Y entré. Estaban Tota, Lalo y Diego, colgado de un arnés en el parque, porque estaba elongando la cintura; volvió muy dolorido del Mundial. No puedo describir lo que pensaba, lo que sentía en ese momento. En un momento, se descolgó y vino al comedor. No sabía qué decirle. Él hizo todo. Me vio, me abrazó y me dijo: ”¿Qué hacés, Cucu? ¿Cómo anda el tango?“. Tenía eso. Venía de ser campeón del mundo, pero él te preguntaba a vos. Nota aquí.







-

domingo, agosto 09, 2026

Cucuza Castiello

 


jueves, agosto 06, 2026

Cucuza Castiello

 


martes, julio 28, 2026

Cucuza Castiello

 


miércoles, julio 22, 2026

Cucuza Castiello

 


sábado, julio 18, 2026

Cucuza Castillo & Hugo Rivas

 


martes, julio 07, 2026

Noelia Sinkunas & Cucuza Castiello

 


domingo, julio 05, 2026

Cucuza Castiello

 

jueves, julio 02, 2026

Cucucza Castiello

 


miércoles, julio 01, 2026

Cucuza Castiello

 


lunes, junio 22, 2026

Ariel Prat

 “Necesitaba un disco pleno de vitalidad”

El juglar porteño, radicado en España, publicó un trabajo que ratifica su capacidad para mixturar murga, milonga, tango y rock. Juan Subirá, Miguel Ángel Tallarita, Teresa Perodi, Cucuza Castiello y Nahuel Pennisi, entre otros, participan como invitados.

Ariel Prat hace un alto en la huella y vierte sentidas palabras. Acaba de morir el “Indio” Solari: “Estoy lejos físicamente, pero puedo oler y comer el dolor popular argentino por tu partida, Indio indómito”, escribe compungido desde España, porque allí vive desde hace tiempo. El epicentro de la charla con PáginaI12 no era, por cierto, ese fallecimiento que toma a él y al país por sorpresa, sino la edición de un nuevo disco. Un variopinto trabajo que lleva por nombre Es una emoción. Que tiene nueve piezas e invitados que van de Juan Subirá y Miguel Ángel Tallarita hasta Teresa Perodi, pasando por Cucuza Castiello y Nahuel Pennisi, entre otros. Todos orbitando en torno a ese mundo de murga, tango, carnaval, milonga y rock and roll que este cantante, compositor y juglar supo construir en casi 40 años de devenir musical. “Si no existiera la emoción al cantar, no habría nada más que hacer”, vuelve el tipo al cauce, tras sus urgentes palabras de amor hacia el “Indio”. “Quiero decir, ya no es por plata ni por fama, ni por agradar a nadie en especial que canto”.

-¿Cuándo, cómo, por qué y para qué nació este disco, Ariel?

-Necesitaba un disco enterito y pleno de vitalidad sentida. Reuní grandes temas, incluyendo propios como “Historia de una gil” que compuse como reggae cuando aquella Houseman René Band, hace 40 años en Villa Soldati y que pedía tango. Una emoción era a lo que me sometía siempre cuando cantaba entre amistades en fuegos carnales y etílicos “De cartón piedra” o presentir que “Carnaval” tenía hilo tela aún para cortar y bailar...

-No es casualidad pues que el disco arranque con “Carnaval”. ¿Por qué la voz de Pennisi en él?

-Hace tiempo que veníamos cruzando mensajes con Nahuel, a quién admiro desde hace tiempo. Y “Carnaval” es un tema que tengo en parrilla desde hace mucho, del repertorio de Julio Sosa, y resolvimos que sea el sencillo que dé pie al disco. A él le encantó, y además le metió una onda increíble. Es un tema que simboliza mi trabajo con lo negro, y además está inspirado en el carnaval del norte con rítmica afroporteña. Es una síntesis.

-¿Por qué Cucuza en “Vieja calesita”? A propósito ¿cuál es la historia de la canción?... se nota que hay mucho por contar del “detrás” de ella.

-La habíamos compuesto allá por el 2004 con Juan Carlos Cáceres. Me inspiró la letra la calesita en la que mis viejos se juntaban, él con 19 y ella con 13. Al viejo maestro –Cáceres- le encantó y le puso esa música tremenda, que recién pude recuperar años después porque estaba en casete y ya la cinta había muerto. Luego, con Manu Sacco la trabajamos desde un cifrado y mi memoria, y al final Julián Peralta le puso impronta de aire de triunfo con tango ¿qué más se puede pedir? (risas). Después, sumamos a Cucuza, que ya conocía el tema de quemarle yo la bocha y, como es de una calesita que había en viyurca, le cerraba total. Genial el mestizaje que logramos.

-No podía faltar un cierre a lo grande con “Los retornados de Madrid”. ¿Es la fusión que mejor te expresa la que encierra este tema?

-Bueno, es un tema que escribí hace unos seis años, y entró como bala en este trabajo para darle la guinda. Murga, emoción y ese tango salvaje ¿no? Con Miguel –Tallarita- es la primera vez, un capo y además un personaje tremendo y adorable. Y con Juan Subirá, bueno, me une toda una historia.

Prat acaba de ganar un Gardel al mejor álbum de tango por Pratanguero 4º Esquina Final, su disco anterior. Lo tiene fresquito, pues, y aborda el lauro bajo la misma emocionalidad que le imprime a sus músicas. “Cuando fue mi primer Gardel, nuestro, yo no estaba en Buenos Aires. Estaba en Zaragoza. Pero subió mi vieja, mirando arriba con su puño cerrado sabía a quién ella le dedicaba el momento: a mi viejo. Este, el segundo, me lo esperaba menos que el primero y estaba en París. La emoción fue tremenda.

-No solo una vez estabas en Zaragoza y otra es París. Andás, vivís, casi siempre por Europa. ¿Qué pasa allá que no pase acá?

-En Europa está la curiosidad, más allá de la comunidad argenta. Me pasa que a una milonga en París venga gente a escucharme sin bailar o a pedirme el disco tal o cual, mostrando en el celular. O que en Stuttgart me de vuelta en el escenario y vea que está toda la monada bailando o intentando pasos de murga en “La Retirada” imitándome. Esa es la satisfacción. La misma que tengo en Buenos Aires cuando veo gente tirando pasos de murga que no son. No soy endogámico. Lo que sí diferencia todo, es tener a mi vieja que deja el bastón y se larga a bailar murgueando y la gente se le suma. No hay color en eso.

-¿Cuál es la ciudad donde más encontrás a Buenos Aires?

-París primero, después Barcelona. Cuando escribí “Emocional, París” (tango de Pratanguero IV, ganador del Gardel) lo hice con esa sensación tremenda de estar conmovido en una ciudad que no te vende su luz. Más bien es como es, llena de mierda en las calles, gente en carpas como villas, negros y árabes sin perfume francés y, a la vez, esa cosa bohemia que la preserva más allá de la globalización. Hay mala onda como piola. Hay glamour latente, pero olor a chivo batiente. Y eso me encanta… Pompeya o Constitución en otro envase de estado de bienestar muy peleado. Nota aquí.



jueves, junio 18, 2026

Cucuza Castiello

 


martes, junio 16, 2026

Cucuza Castiello & Leo García

 


miércoles, junio 03, 2026

Cucuza Castiello

 


viernes, mayo 22, 2026

Cucuza Castiello

 


jueves, mayo 21, 2026

Cucuza Castiello

 

domingo, mayo 10, 2026

Cucuza Castiello

 

sábado, abril 18, 2026

Cucuza Castiello

 

miércoles, abril 08, 2026

Cucuza Castiello