Así es hoy la vida Gonzalo Aziz a 9 meses de su salida de TN: “Cuando salgo de laburar, me saco el traje en todo sentido”
El periodista habla de su faceta más íntima: el vínculo con sus padres, su deseo de formar una familia, los años de terapia y las pasiones que lo ayudan a desconectarse.
Gonzalo Aziz aparece cada tarde frente a las cámaras, rodeado de información, análisis y los temas que atraviesan la agenda política y económica de la Argentina. Pero cuando termina su programa en Infobae en vivo, ese personaje queda detrás de escena. El traje, en sus propias palabras, también se lo saca en sentido figurado: lejos del estudio, su vida tiene mucho más que ver con los amigos de siempre, los asados familiares, la música y los viajes en moto.
Después de más de dos décadas de carrera y de atravesar un cambio profesional que marcó un antes y un después tras su salida de TN, también se encontró con el desafío de construir una nueva versión de sí mismo. Pasó de ser columnista a estar al frente de un equipo y un proyecto, pero también tuvo que dejar atrás una "casa" que sentía propia y adaptarse a una dinámica completamente diferente.
En una íntima charla con GENTE, habla de algunas de las piezas que resumen la vida del periodista que hoy se ve en pantalla: la influencia de sus padres, el valor que le dio siempre a la formación, una familia de puertas abiertas y el hecho de haber crecido como hijo único. También aparecen sus propias preguntas sobre el amor, el deseo de formar una familia y una mirada muy personal sobre qué significa estar en pareja hoy.
Además, hay una parte de su vida que funciona casi como refugio frente al ruido: la música y las motos. Toca el piano y la guitarra, canta, disfruta de los encuentros alrededor de un asado y encontró en viajar sobre dos ruedas una manera de desconectarse por completo.
El Gonzalo que aparece cuando termina el programa
—¿Cómo es la vida de un analista político en este momento de Argentina?
—Mirá, mi día a día está muy marcado por mi trabajo. Trabajo en Infobae todas las tardes, con lo cual siempre trato de empezar a meterme y emparparme en los temas de la política, la economía, lo judicial del día. Y también meterme en algunas cuestiones sociales que se resuelven con más política y mejor economía, pensando en un programa que hago todas las tardes a las 6 de la tarde. Mi día arranca temprano, por lo general siempre 8 de la mañana, ya viendo los diarios, me fijo por dónde va la cosa.
—Me imagino toda tu casa llena de diarios.
—Los leo online ahora, no te voy a mentir. Desde hace un tiempo empecé a dejar de leer diario papel y la verdad que está bueno. Le agarré la mano, pensé que me iba a costar más. La verdad que me es mucho más cómodo porque aparte cuando preparo un poco los resúmenes de las cosas de los que de las cuales hablo, tomo cosas de los archivos que ves, digamos, de las plataformas online, de los medios de comunicación.
—Más dinámico.
—Total. Y mi día está siempre marcado por esto. Siempre estoy pensando en el programa que voy a hacer a la tarde y tratando de buscar cuáles son los temas que me importan no solamente a mí, sino los temas que afectan al común de la gente y ver qué es lo que la política está haciendo o no está haciendo para resolver esos temas.
—Conducís, pero aparte estás muy metido en la producción del programa, ¿no?
—Sí, recontra. Cuando vos sos conductor de un programa, sos el casi el productor general de tu programa, estás arriba de todo lo que pasa en el programa. Yo vengo de la vieja escuela del periodismo, en la cual el conductor es un productor más del programa, está en todos los detalles.
—Una labor también demandante.
—Es muy demandante y te come mucho tiempo de vida, te come mucha energía también, te genera nervios y está bien que así sea porque hacer un programa en vivo de tres horas todos los días es un desafío y en un horario tan competitivo como es el de las 6 de la tarde. Soy consciente de que estamos en un horario de mucha competencia y yo quiero siempre ganar.
—¿Sos competitivo?
—Sí, competitivo desde un lugar siempre sano y de lealtad. De no querer jorobar a nadie. Simplemente me gusta que mi programa ande bien. Entonces, me ocupo mucho de eso.
De la exigencia de sus padres a la preparación para este presente
—¿Cómo te sentís en este momento de tu carrera, después de un cambio profesional tan grande?
—Mirá, me hace bien, ¿pero sabes por qué me hace bien?, porque cuando empecé mi carrera hace casi 30 años, fui bien aconsejado por mis papás, por mis amigos, por mi familia y por mis compañeros de trabajo en algo que hoy repito como si fuese un loro y es el hecho de que tenés que elegir siempre subir por escalera y no por escalera mecánica ni por ascensor. Pero todo lo que hoy ocurre positivo con mi carrera es fruto de una de una trayectoria de mucho tiempo, no es que esto pasó de la noche a la mañana. Nota aquí.

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