miércoles, septiembre 09, 2026

Carlos Cano

 Granada celebra el 80 aniversario de Carlos Cano, su artista más heterodoxo

Un concierto homenajea el 16 de septiembre al cantante que revitalizó la copla y la unió con el fado, las habaneras y hasta el jazz

Empezó siendo un cantautor al uso, pero poco después se dedicó a otear otros horizontes: la copla, el fado o las habaneras, géneros que revitalizó. Su peculiar voz grave se hizo tremendamente popular y alcanzó el éxito. Carlos Cano, el cantante más heterodoxo que ha dado Granada, habría cumplido este año los ochenta si su débil corazón no se lo hubiera impedido. Falleció en el año 2000 pero muchos lo recuerdan aún, sobre todo en su ciudad natal.

Lo harán el próximo 16 de septiembre con la música como bandera, la que a él más le habría gustado. En vida tuvo tiempo de grabar 18 discos de estudio y tres en directo. En ese último formato, en vivo, participarán artistas de diversos estilos como Miguel Ríos, Javier Ruibal, Carmen Linares, Anni B. Sweet, María Pelae, Pasión Vega, Zenet o José Antonio García, vocalista del grupo 091. Será en el Teatro del Generalife.

De los nombrados, algunos son granadinos y los demás tienen un vínculo emocional con la ciudad, pero sobre todo con Carlos Cano, a quien van a versionar para constatar que su música, sus letras y su disposición permanente a romper barreras estilísticas permanecen tan vivas como siempre.

Lo sabe bien su hija mayor, Amaranta, que se muestra orgullosa de que la carrera musical de su padre «no sólo haya sobrevivido, sino que ahora sea respetada por artistas tan dispares. Recuerdo una vez, hablando con Rosendo, que me confesó que le quería mucho. Que conste que mi padre, al principio, hizo música urbana», puntualiza.

Carlos Cano era «un padre físicamente ausente, por las giras y las grabaciones, pero telefónicamente muy presente, porque nos llamaba mil veces a mi madre, a mi hermana Paloma y a mí. Y luego, cuando venía, aquello era una fiesta. Mi madre sabía lo importante era que nos viéramos y, si faltábamos un día al colegio para estar con él, pues faltábamos y ya está», rememora.

Para Amaranta Cano no es fácil responder si su padre amaba más la música o la poesía. «A lo mejor a partes iguales, pero lo que está claro es la importancia que le daba a que su mensaje llegara a la gente. Era capaz de llenar la basura con papeles que tiraba porque no encontraba la palabra exacta».

Que ahora se le haga un homenaje en su tierra le parece «muy positivo», porque demuestra «que sigue vivo en el recuerdo de mucha gente, que se le añora». Define a su progenitor como una persona «coherente y sincera» que defendió aquello en lo que creía sin importarle que eso generara reproches.

«Eso pasó con la copla, que estuvo un poco encasillado ahí, cuando hizo muchas otras cosas. Él entendió que era bastante más que un género vinculado al franquismo e hizo todo lo posible por revitalizar su lado artístico, pero hubo gente de izquierdas que lo criticó. Aunque al final se salió con la suya y consiguió llevar la copla a muchísima gente»,concluye.

Carlos Cano nació el 28 de enero de 1946 en el Realejo, barrio granadino que le ha recordado y que honrado su memoria de diversas formas: allí hay una plaza con su nombre y también una placa conmemorativa en la casa en la que vio la luz, en el número 17 de la cuesta Rodrigo del Campo.

Se crió con su abuela después de que sus padres se separaran y de ella heredó su pasión por la copla, de la que, siendo adulto, descubrió que era mucho más que ese folclore rancio de bata de cola que se asociaba al régimen franquista. Otros artistas heterodoxos, como Paco de Lucía, también lo plasmaron en grabaciones, pero después de que lo hiciera Cano.

Cuando aún era un adolescente, trabajó de camarero y de lo que surgiera en Holanda, Suiza y Alemania. Aprendió a tocar la guitarra y, de vuelta a su Granada, se interesó por la música y la poesía. Arrancó su carrera versionando, entre otros, a Paco Ibáñez o Quilapayún y parecía que iba a ser uno más de los que hacían aquello que se llamó canción protesta. Nota aquí.



0 comentarios: