“Hay gente con conocimiento de causa que es de derechas y les respeto”
La cantautora regresa con una “Carta de amor a Maria Elena Walsh”, su primer disco en 20 años, en el que homenajea a la autora que ella dio a conocer con sus canciones infantiles en los setenta.
Un buen día de mediados de los setenta, Ramón Arcusa llamó a Rosa León (Madrid, 1951) y le dijo: “La poeta argentina Maria Elena Walsh quiere conocerte”. La cantante, que aún estaba empezando, no conocía su obra pero se quedó impresionada con uno de sus versos, que hablaba del horror de Hiroshima. Walsh, sin embargo, quería que hiciese un programa para niños. “No se me había pasado por la cabeza, pero me convenció”. Medio siglo después y cuando justo ha regresado a Madrid desde el Instituto Cervantes de Dublín, vuelve a darle vida musical a la obra de Walsh, esta vez con la ayuda de amigos como Joaquín Reyes, Serrat o Sabina en un disco que es una carta de amor. Hacía 20 años que no entraba en un estudio. Lo estrenará el próximo día 29 en el Teatro de la Zarzuela y no es, ni mucho menos, un recital para niños: “Hablamos de una mujer que ganó el premio de poesía más importante de Argentina con 17 años y después se fue a Maryland con Juan Ramón Jiménez. Todo lo que hace tiene una mirada muy larga. No daba puntada sin hilo”.
Pregunta. ¿Hubo entre ustedes una relación jerárquica, como de obediencia debida?
Respuesta. Para nada, porque sobre todo era amiga y además muy divertida y muy graciosa, con un sentido del humor muy crítico. Y además no era ni de izquierdas ni de derechas, era justiciera. Ella sabía que yo sí era de izquierdas, desde que me conoció, pero cuando alguien tiene talento eso pasa a un término que no afecta. Estuvo un año aquí seguido y en ese año le enseñé España de arriba a abajo. En 1975.
P. El año que murió Franco.
R. Sí, pero cuando ocurrió ella ya se había ido. Yo estaba en Mojácar, con Ana Belén y Victor Manuel.
P. ¿Y qué pasó?
R. Pues nada, pues que se murió Franco. Y entonces, ¿qué pasaba a la gente de la izquierda? Que veíamos que se terminaba un periodo de dictadura pero había intranquilidad con cómo se iba a hacer el cambio. Yo no me alegro de la muerte de nadie, ni siquiera de la de Franco, pero sí me alegré de la muerte de la dictadura.
P. Maria Elena pertenecía a la alta burguesía. ¿Cree que a la gente con buena posición social hoy le cuesta más decir que es de izquierdas aunque lo sea?
R. La gente tiene mucho miedo a definirse porque cree que le va a afectar a su trabajo, y es verdad que puede ocurrir, pero yo creo que hay que ser valiente. También defiendo que cada uno haga lo que quiera.
P. Pero en la Transición había gente de familias de mucho dinero que significaba con la izquierda. Ahora parece más difícil…
R. Todo son ciclos y no sé dónde estamos ahora pero sí que falta memoria. Cuando tú no cultivas la memoria pues es más fácil que los chavales de 15 años se crean las redes sociales que dicen que con Franco era todo maravilloso. Obviamente hay gente con conocimiento de causa que es de derechas y les respeto. Pero también creo que hay mucha gente metida en esa vorágine por falta de conocimiento, y yo creo que esa falta de memoria hace que las fake news circulen en este país sin ningún problema.
P. ¿Tiene todo esto algo que ver con su regreso?
R. En absoluto.
P. Entonces, ¿qué ha pasado?
R. Primero que yo me volví del Instituo Cervantes en Dublín, y estar mirando a la pared es duro. Y luego pasó Alejo Stivel: cuando Maria Elena se volvió a Argentina me dijo: “Te mando a dos amigas”. Una era Dina Roth, la madre de Ariel y la otra Zulema Katz, la madre de Alejo. Alejo tiene libros de su infancia que ponen “Para Alejito de María Elena”. Lo que hemos hecho es cerrar el círculo. Nota aquí.
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