Garelos, la taberna gallega que triunfa en Madrid: tortilla, carne de ternera y un tique medio de 35 euros
Antonio Couceiro abrió en 2020 su primer Garelos y ya suma cuatro locales en Madrid, donde cuida cada detalle: del pescado de Pescaderías Coruñesas a la vajilla de Sargadelos.
Fue el 24 de enero de 2020 cuando Antonio Couceiro (Betanzos, 48 años) abrió el primer local de Garelos en Madrid. Mes y medio más tarde tuvo que cerrar las puertas de esta pequeña taberna gallega, ubicada en el barrio de Chamberí. El confinamiento, sin embargo, no fue un impedimento para hacerse con una clientela fiel: empezó a servir comida a domicilio centrándose en los pilares de su carta, la tortilla de patatas estilo Betanzos, la croca de ternera gallega con patatas y el pulpo a la gallega. Con estos mimbres ha construido la base de un negocio de éxito que desde entonces no ha dejado de expandirse. En 2021 formó parte del proyecto gastronómico de Galería Canalejas, un local que cerró este año tras el fracaso de la iniciativa y el cambio de uso decidido por la propiedad, que lo ha transformado en un centro de bienestar.
Al año siguiente abrió un establecimiento en la calle Españoleto; en 2023, otro en Montesquinza, y en 2025, un tercero en Zurbano. Además, este año se ha mudado desde la calle Blanca de Navarra, donde comenzó todo y de donde tuvo que marcharse por una operación inmobiliaria, al local que durante años ocupó el restaurante Lúa. “Fue triste tener que dejar este sitio, que era un emblema de la calle, pero los clientes nos han seguido al nuevo local y hemos conseguido atraer a otros nuevos”.
Otra baza que juega a su favor son los precios comedidos. “El tique medio es de 35 euros por persona. Ahí está el éxito: una relación calidad-precio de diez, algo impensable en Madrid”, explica este empresario, formado en la Escuela de Hostelería de Pontedeume. Su trayectoria profesional continuó en las cocinas de restaurantes como Refugio, en Oleiros (A Coruña), y el Casino Atlántico, en A Coruña. Más tarde se incorporó a La Penela, en Madrid, donde participó en la puesta en marcha de Okafú, la propuesta más informal del grupo, además de ejercer como cocinero ejecutivo del grupo Whitby. Hasta que finalmente decidió emprender por su cuenta. “Era algo que siempre quise, crear mi propio negocio”.
Garelos es una taberna acogedora, aunque bastante ruidosa, repartida en dos plantas y sin grandes artificios decorativos, salvo la elegante y vistosa vajilla de Sargadelos, donde priman el producto y el recetario gallego. Los platos estrella siguen siendo los mismos desde el primer día. Destaca la tortilla estilo Betanzos (14 y 17,50 euros), elaborada con patata de la variedad Kennebec y huevos camperos gallegos. “Aunque no la hacemos tan líquida como en Galicia, está cremosa. No es una sopa, ya que hay que comerla con tenedor, no con cuchara”, señala Couceiro, que calcula que en este establecimiento llegan a preparar entre 80 y 100 unidades al día. Entre todos los locales hay jornadas en las que alcanzan las 200. También sobresale la carne guisada de ternera, bautizada como Cañón de Sanchón (20,50 euros), elaborada con carne amparada por la IGP Ternera Gallega que les suministra Novafrigsa, perteneciente al grupo Coren, el mismo que les sirve los huevos. La merluza a la gallega, por su parte, se cocina al vapor y se acompaña de la clásica ajada con pimentón (24 euros). Nota aquí.

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