Y FLORES Y TOMATES
Acumulo perdones,
dados, pedidos, pendientes.
Son firmas de actas
de resolución o disolución.
Los perdones son
de aire o plumas:
apenas pesan, ocupan poco.
Las heridas son otra cosa.
Dibujan otro cuerpo,
empujan ojos en las venas.
Gimen las comas,
sangran las pausas,
traducen los silencios
de los perdones.
No todo es malo.
De un perdón puede
crecer una flor o un tomate.
Pero lleva tiempo
diez o quince domingos,
lluvias y algunas autoficciones
y muchos, muchos poemas.
Acumulo, pues, perdones,
y heridas, plumas, cuerpos
y silencios, y también
domingos, lluvias y muchas,
muchas palabras dichas,
y escritas y calladas
y tantas, tantas leídas.
Pero no todo es malo:
me crecen flores entusiastas,
y carnosos tomates,
que no acumulo, que regalo
o comparto o muerdo
a mano abierta y boca tendida
con quien guste o hambre tenga.

0 comentarios:
Publicar un comentario