El mítico bar de Madrid en el que se rodó 'La bola negra': ambiente tradicional, regentado por una familia y abierto desde 1959
Los cineastas ya conocían el local y lo frecuentaban como clientes, algo que terminó influyendo en la elección del establecimiento como una de las localizaciones de la película.
Madrid está lleno de restaurantes con historia, pero... ¿Cuántos pueden presumir de haber pasado de servir mesas a convertirse en escenario de una película? Esto es precisamente lo que ha ocurrido con un pequeño rincón de La Latina que lleva más de seis décadas ligado al barrio y que ahora aparece en 'La bola negra', la nueva película de Los Javis.
Pero el vínculo entre el restaurante y Los Javis no nació con el rodaje. Los cineastas ya conocían el local y lo frecuentaban como clientes, algo que terminó influyendo en la elección del establecimiento como una de las localizaciones de la película. Se trata de 'La copita Asturiana', un pequeño comedor de La Latina pasó durante unas horas de servir fabadas y cachopos a convertirse en un plató de cine.
De restaurante de barrio a escenario de cine
Sin duda, el rodaje transformó por completo la rutina del establecimiento durante una jornada. El comedor se llenó de focos, cámaras, cables y técnicos. Hubo que reorganizar las mesas, adaptar el espacio y repetir la escena en varias ocasiones para conseguir los distintos planos. También la cocina tuvo que responder a las necesidades del rodaje, especialmente por un detalle que acabó convirtiéndose casi en protagonista: la fabada.
Cada toma debía mantener la misma continuidad visual, por lo que el plato tenía que conservar un aspecto prácticamente idéntico durante horas. Una exigencia más propia de un set cinematográfico que de un servicio habitual de restaurante, pero que resume bien la singularidad de la jornada.
Raíces asturianas desde 1959
La historia del establecimiento se remonta a 1959, cuando una pareja llegada desde el concejo asturiano de Valdés tomó las riendas de un local que hasta entonces había funcionado como despacho de vinos.
Aquel negocio comenzó poco a poco a transformarse en una taberna de comidas, pues en sus mesas se reunían vecinos del barrio para jugar al dominó, tomar vino y compartir platos sencillos. No obstante, la cercanía con el antiguo mercado de pescado de Puerta de Toledo hizo que también empezaran a pasar por allí camioneros, trabajadores y taxistas.
Con el tiempo, el restaurante fue ganando clientela y la cocina asturiana empezó a tener cada vez más peso. Lo que había nacido como una taberna madrileña terminó convirtiéndose en un pequeño rincón del Principado en pleno centro de Madrid.
Fabada, cachopo y cocina tradicional
La identidad del restaurante se fue construyendo alrededor de una carta de cocina casera en la que las recetas asturianas acabaron imponiéndose. La fabada, las fabes con almejas, las verdinas, el pote asturiano, el cachopo o el chosco de Tineo forman parte de una propuesta que mantiene un fuerte vínculo con la tradición. Junto a estos platos conviven otras recetas clásicas de taberna, como los callos o el lacón, además de carnes, pescados y postres caseros.
Pero lo cierto es que buena parte del atractivo el restaurante está también en el propio espacio: el local conserva elementos históricos como el mostrador y la fachada, que permiten mantener el aspecto de una taberna antigua en una zona de Madrid cada vez más transformada por el turismo y la hostelería moderna.
El efecto 'bola negra' ya se nota en el local
La aparición en 'La bola negra' ha dado ahora al restaurante un giro inesperado. La película inspirada en un texto inacabado de Federico García Lorca ha llevado el nombre de 'La copita Asturiana' más allá de Madrid y ha despertado la curiosidad de espectadores interesados en conocer una de sus localizaciones. Nota aquí.



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