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domingo, julio 26, 2026

Félix Maraña

 


jueves, julio 23, 2026

Félix Maraña

 República popular (1931-1939)

La República Española,
construida con fervor,
fue aplastada con furor
y aarrasada por la ola,
niña huérfana y muy sola,
por culpa de gobernantes
europeos y tunantes,
que protegieron a Franco,
el inglés, también el franco,
con alianzas repugnantes.
Dignos, los trabajadores,
las mujeres, los mineros,
los estudiantes y obreros,
los niños y sus mayores.
Querían días mejores,
pan, trabajo y libertad,
una historia de igualdad
y modernos diccionarios,
cultura, escuelas, salarios,
un plus de modernidad.
Los poetas con el pueblo
y el pueblo con sus poetas
propusieron nuevas metas,
en concubino tinieblo,
unidos, sólido reblo,
pusieron la historia en marcha,
canciones, coplas y jarcha
para uncir el compromiso.
Pero el fascio dio el aviso
y aplicó la contramarcha.
Todos aquellos valores,
democráticos principios,
en ciudades, municipios,
crecieron como las flores,
republicanos colores
de abril por la primavera.
Pero acechando la fiera,
militar para más señas
y las fascistas enseñas
cercenaron la quimera.
Porque le esperaba a España,
para darle un tajo fuerte
que se pintara de muerte
la tierra, que una guadaña,
muy afilada, con saña,
aventara la venganza
cortara toda esperanza
y liquidase el futuro.
Luego vino un tiempo oscuro,
de prisiones y matanza.
En tapias de cementerio,
en cunetas, en las fosas,
mataron a nuestras Rosas,
y por dios y por su imperio,
mataron al Magisterio
de Giner y de Machado.
No hubo piedad ni cuidado
y mataron a inocentes.
Contra el derecho de Gentes,
el miedo quedó instalado.
Sacristías y misales,
rezos y más rogativas,
Falange y las fuerzas vivas
culpaban de muchos males
a unos intelectuales
que soñaron el progreso.
Algunos, de mucho peso,
serían asesinados,
como Lorca, o rematados,
y Miguel aún sigue preso.
(C) Félix Maraña
[En las imágenes, las alegrías de la República, la Española y la Vasca, esta, una generación de 1931
del fran pintor Guezala].





martes, julio 21, 2026

Miguel de Unamuno

 El día que empezó la agonía de Unamuno

El 12 de octubre de 1936 se enfrentó a los novios de la muerte en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, su verdadera casa.

De todas las agonías que padeció Miguel de Unamuno, la que más le duró fue la última. Comenzó el 12 de octubre de 1936 y terminó el 31 de diciembre. Aunque toda su vida fue una lucha constante contra su espíritu agónico y su angustia irredenta, no tuvo conciencia el filósofo bilbaíno de que el fin de este mundo había comenzado hasta que se enfrentó a los novios de la muerte en el Paraninfo de su universidad, la universidad salmantina que el autor del libro 'Del sentimiento trágico de la vida' consideraba su verdadera casa. Cuando a las horas de aquel incidente en momento límite bajó al Casino, notó los menosprecios y desafíos de las miradas de algunos concurrentes. Unamuno, que siempre se había enfrentado con coraje y arrojo al poder (en 1924, al rey y al general Primo de Rivera), pensó que su tiempo había terminado. Desde ese día, don Miguel, el ciudadano de honor de la II República, que cinco años antes había presidido la multitudinaria manifestación republicana del 1º de Mayo en Madrid, se retiró a su residencia oficial de la calle de Bordadores para esperar el último suspiro.

En sus paseos por la ciudad vasco-francesa de Urrugne Unamuno leyó en más de una ocasión la inscripción latina 'Vulnerant omnes, ultima necat', está en la fachada de la iglesia de San Vicente. Algunos escritores, como José de Arteche, solían citar esta sentencia del tiempo resumiéndola: 'Ultima necat'. Pero Unamuno quiso ser distinto hasta en eso, y prorrogó la agonía por un trimestre. Él, que había sido el intelectual más influyente en la Europa de su tiempo, traducido a los idiomas más diversos del mundo, que tenía un yo imposible de dominar, se retiraba derrotado a su casa, con la soledad del mundo a cuestas, pues había enterrado a sus seres queridos, su esposa Concha Lizarraga y su hija Salomé, casada con el poeta José María Quiroga Pla, a quien había tratado como hijo.

Lo que ocurrió en el grave incidente del 12 de octubre, frente a Millán Astray, su legión facciosa, el poeta José María Pemán y la mujer de Franco, lo conocemos por el testimonio que recompuso Luis Portillo, republicano exiliado en Londres, que en 1941 lo contó en un artículo en la revista 'Horizon'. Hay quien niega que la intervención de Unamuno fuera como relata Portillo, pero es fácil deducirlo de las notas que tomó en el reverso de la carta que la esposa de su amigo Atilano Coco le remitió pidiéndole clemencia para su marido, pastor protestante. «Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha: razón y derecho».

No esperaba a buen seguro Unamuno pasar a la historia del común por este incidente, que le colocó ante una situación límite y por el que nuevamente sería castigado por el poder, destituyéndole como rector. Tampoco hubiera querido que su memoria se prolongara por las circunstancias en las que murió. En este momento se escribe, se aventura y se especula sobre si el filósofo bilbaíno murió asesinado. La autopsia de sus restos es la única vía para poder afirmar o negar esa circunstancia. No es algo banal. Sucede que don Miguel, para la izquierda, por resumir, fue un franquista que se sumó a la sublevación contra la República; para la iglesia católica, un estorbo a su dogma; para la derecha, por resumir, un español muy español, a secas.

Unamuno quería pasar a la historia como un hombre de pensamiento, como un poeta de la altura y significación de su admirado Camoens, como un nuevo Cervantes que resumía en su poesía –porque Unamuno ante todo fue poeta– la conciencia de la universalidad de la lengua, de la dignidad del ser humano y de la sublimación del espíritu. Machado, que tenía a don Miguel por guía de pensamiento y moral, lloró la muerte del filósofo y resaltó su bondad inmensa.

No le dolió al vasco que le quitasen la rectoría y los honores. Lo que más le hirió de muerte fue haberse dado de frente con la soledad. De soledad también se muere. Incluso Unamuno, aunque la ciencia forense pueda demostrar lo contrario. Nota aquí.



martes, julio 14, 2026

Félix Maraña

 Visita en la Zurriola

Se marchan tres amigos y me quedo
lleno de su amistad, llenos los ojos
de esperanza en la vida, y mis antojos,
mis fuerzas, pensamientos, lo que puedo
es contar ya las horas con denuedo,
reforzar la mirada y mis despojos,
sueños sin soñar, y a los días flojos,
lanzarlos lo más lejos, y sin miedo
pasar el Rubicón como quien pasa
un charco que no es mar ni sabe serlo,
de un salto vertical hacia la cumbre.
Saber si la memoria sigue en casa,
y esconderme de todo para verlo,
mientras aquel pasado arde en la lumbre.



viernes, julio 10, 2026

Félix Maraña

 Charo nos cuenta por Facebook.

Eskerrik asko!
Muchas gracias querido, admirado y respetado Félix Maraña por hacer que ayer tod@s fuéramos una sola voz contra las guerras, contra el genocidio de Palestina.
En el salón de actos del Museo de San Telmo en San Sebastián, con lleno absoluto, se presentó El libro “La sangre de Palestina” HUERGA y FIERRO Editores-2026
LA SANGRE DE PALESTINA no es un poemario escrito desde la distancia. Es un libro atravesado por la memoria, la dignidad y la compasión. Félix Maraña convierte la palabra en un acto de resistencia frente al olvido y al silencio. Nos recuerda que la literatura también tiene la responsabilidad de mirar de frente aquello que duele y de dar voz a tod@s las víctimas; a quienes demasiadas veces solo aparecen convertidos en cifras o titulares.








domingo, julio 05, 2026

Félix Maraña

 


jueves, junio 25, 2026

Félix Maraña

 TRASHUMANCIA

Cómo presta ver pasar
las merinas por León,
hacia Pola de Gordon,
tras andando atravesar,
por la dehesa de El Plumar,
en pleno Llamas de Rueda.
Yendo por esta vereda
van camino de Prioro,
comprobado el deterioro
de esta cañada de veda.
Tras una larga distancia,
pasan por medio León,
sin parar en la estación,
cruzando la calle Lancia,
cansadas de la ambulancia
por las Cañadas Reales,
en tránsitos anuales,
buscando clima más sano,
pastos de nuevo verano
en praderas ideales.
Y digo que esto me presta
pues las rutas de ganado
llevan de uno a otro lado,
como decidió la Mesta,
una verdadera gesta
que cambió la economía
de España, que adolecía
de una elevada pobreza.
Ni dios ni la realeza
sabían de agronomía.



domingo, junio 21, 2026

Félix Maraña

 República popular

La República Española,
construida con fervor,
fue aplastada con furor
y aarrasada por la ola,
niña huérfana y muy sola,
por culpa de gobernantes
europeos y tunantes,
que oregurieron a Franco,
el inglés, también el franco,
con alianzas repugnantes.
Dignos, los trabajadores,
las mujeres, los mineros,
los estudiantes y obreros,
los niños y sus mayores.
Querían días mejores,
pan, trabajo y libertad,
una historia de igualdad
y modernos diccionarios,
cultura, escuelas, salarios,
un plus de modernidad.
Y los poetas y el pueblo,
y el pueblo con sus poetas
propusieron nuevas metas,
en concubino tinieblo,
unidos, sólido reblo,
pusieron la historia en marcha,
canciones, coplas y jarcha
para uncir el compromiso.
Pero el fascio dio el aviso
y aplicó la contramarcha.
Pero le esperaba a España,
para darle un tajo fuerte
que se pintara de muerte
la tierra, que una guadaña,
muy afilada, con saña,
aventara la venganza
cortara toda esperanza
y liquidase el futuro.
Luego vino un tiempo oscuro,
de prisiones y matanza.
Sacristías y misales,
rezos y más rogativas,
Falange y las fuerzas vivas
culpaban de muchos males
a unos intelectuales
que soñaron el progreso.
Algunos, de mucho peso,
serían asesinados,
como Lorca, o rematados,
y Miguel aún sigue preso.



domingo, junio 14, 2026

Félix Maraña

 NO PODRÁN

“Podrán cortar todas las flores,
pero no podrán detener la primavera”.
Neruda
No podrán detener la primavera,
aunque invoquen mandatos de la historia,
ni podrán enterrar tanta memoria
como la tierra esconde en sementera.
No podrán imponer nueva frontera
que ahonde en otra zanja divisoria,
ni obtendrán perdón ni absolutoria,
si insisten en cavar nueva trinchera.
La paz del mundo necesita obreros
dispuestos a entregarse por la causa
de los niños que son desheredados.
Como en las catedrales los canteros,
trabajen sin medida, techo o pausa,
llevando a los más débiles cuidados.



viernes, junio 12, 2026

Félix Maraña

 «Cuando no hay crítica desaparece la posibilidad de una cultura realmente viva»

Su columna en DV, 'Décimas de fiebre', es «una invitación a la reflexión». Publica ahora el libro 'La sangre de Palestina'

Jorge Oteiza lo definió en una ocasión como «un contagiador de entusiasmo», y bastan unos minutos de charla con él para certificarlo. Con su último trabajo, 'La sangre de Palestina', recién salido de la imprenta, Félix Maraña ya tiene prácticamente lista su próxima publicación, y sus redes sociales son testigo de su intesa creatividad. El escritor y periodista cultural, con una extensa trayectoria a sus espaldas, acaba de iniciar, además, una nueva etapa de colaboración en El Diario Vasco, donde firma una columna semanal en la sección de 'Opinión' bajo el título 'Décimas de fiebre'. En esta serie de poemas o espinelas aborda asuntos de actualidad desde una mirada crítica, sin renunciar al humor mordaz que siempre le ha caracterizado. La enfermedad degenerativa que le diagnosticaron en 2024 limita sus movimientos, pero no su inagotable capacidad creativa. Más bien al contrario. Publicaciones, proyectos y propuestas se acumulan en su mente entre versos de arte menor.

–Podríamos empezar esta entrevista con cualquiera de los múltiples proyectos en los que está inmerso, pero si le parece hablemos de 'La sangre de Palestina', en el que no solo habla de la difícil situación que atraviesa Gaza sino que también tienen cabida críticas a la Vuelta a España, los políticos de Madrid, hace un guiño a Carmen Romero...

–Durante más de un año escribí prácticamente una décima diaria sobre Palestina. Cada mañana leía noticias, veía reportajes, seguía las crónicas de periodistas como Mikel Ayestaran y trataba de comprender lo que estaba ocurriendo. Y después escribía. Era mi manera de responder a una tragedia que me resultaba imposible ignorar. Porque me afecta. Porque me salpica. Y creo que nos salpica a todos. Vivimos en una época en la que la información está disponible constantemente. No enterarse exige un esfuerzo enorme. Por eso sentí la necesidad de escribir. No porque piense que un poema va a detener una guerra. Pero sí para dejar constancia de que existe una resistencia moral frente a lo que está ocurriendo. Como escribe acertacamente Mikel Ayestarán en el prólogo del libro, no podemos dejar de hablar de Palestina. Porque cuando dejamos de hablar de una tragedia empieza a producirse una segunda derrota. La derrota de la memoria. El libro recoge dolor, indignación, rabia, tristeza, pero también esperanza. Incluye testimonios de periodistas, intelectuales y organizaciones internacionales. Porque en el fondo todos ellos nos hablan de la misma cuestión: la capacidad humana para destruir y la necesidad humana de resistirse a esa destrucción.

–Aunque se intercalan textos explicativos, la publicación son fundamentalmente décimas. ¿Por qué?

–Porque me siento muy cómodo en esa estructura. Durante años las décimas fueron mi forma principal de expresión. Veía una noticia, escuchaba una declaración o leía una información y automáticamente empezaba a construirse una espinela en mi cabeza. Era una manera de pensar. No escribía las décimas después de reflexionar. Reflexionaba a través de las décimas. La décima espinela permite desarrollar un discurso completo. Tiene planteamiento, desarrollo y desenlace. En apenas diez versos puedes construir una reflexión entera. Además, tiene una musicalidad extraordinaria. La espinela fue creada por Vicente Espinel, una figura fundamental del Siglo de Oro español, que dejó una huella muy profunda en la tradición literaria. Con el tiempo, esa tradición se debilitó en España, pero sobrevivió con enorme fuerza en América Latina. Los cubanos, los uruguayos, los argentinos o los chilenos mantuvieron viva esa forma poética. Yo me siento muy cercano a esa tradición. La mecánica tiene mucho que ver con el bertsolarismo. Te dan una palabra, un nombre o una situación y empiezas a buscar rimas, asociaciones, imágenes. Pero lo importante no es la rima. Lo importante es construir un discurso.

–Precisamente ese formato, el de las espinelas, es el que ha elegido para comenzar una nueva colaboración semanal en las páginas de Opinión de DV. ¿Qué vamos a encontrar en ellas cada viernes?

–Para mí las décimas son una herramienta de observación de la realidad. En ellas cabe prácticamente todo. La actualidad política, la cultura, las relaciones humanas, la enfermedad, la ironía cotidiana... Y desde el humor. De ahí el título de la sección: 'Décimas de fiebre'. Para mí la reflexión y el humor son inseparables. Hay quien piensa que el humor es algo superficial. Yo creo exactamente lo contrario. Es una forma muy sofisticada de inteligencia. Cuando una persona es capaz de reírse de una situación sin destruir al otro, cuando consigue señalar una contradicción mediante la ironía, está realizando una operación intelectual muy compleja. Hay personas que me escriben diciendo que se han reído con alguna espinela sobre Ayuso o sobre cualquier otro personaje. Y me parece estupendo. No porque el objetivo sea burlarse de nadie, sino porque la risa abre espacios de reflexión. Muchas veces una décima humorística hace pensar más que un largo ensayo.

–¿Por qué se anima precisamente ahora a esta colaboración?

–En la ciudad y en el país tenemos un problema que me preocupa desde hace muchos años: la desaparición de la crítica. La desaparición de la crítica ha terminado descomponiendo la posibilidad de crear una cultura dinámica, una cultura capaz de pensar en el futuro, de generar proyectos colectivos y de mantener una cierta tensión intelectual. Hubo una época en la que existía una enorme vitalidad cultural. Cuando desaparece la crítica, desaparece también una parte importante de esa energía. Porque la crítica obliga a pensar, a cuestionar las cosas y a plantear alternativas. El que critica es porque piensa, y el que piensa muchas veces estorba. La crítica no consiste únicamente en señalar errores. También consiste en proponer. En imaginar posibilidades. En empujar ideas. Yo no pretendo que todas mis propuestas se hagan realidad. Lo que intento es ponerlas sobre la mesa.

–Hablaba antes de la sonoridad de las décimas espinelas. Según tengo entendido, algunas de las suyas se han transformado en canciones.

–Sí, y eso me produce una enorme satisfacción. Mis textos tienen una musicalidad natural porque la estructura de la décima la favorece. El octosílabo posee un ritmo muy marcado. Ha ocurrido con diversos autores: Joaquín Vera ha compuesto un disco entero a partir de mis textos, y también lo han hecho Jaime Urrutia y Alberto Urrutia. Esto demuestra que la poesía sigue dialogando con otras disciplinas. El poema deja de pertenecer al autor y adquiere nuevas vidas. Para mí la poesía es, ante todo, una construcción del pensamiento. No es solo emoción: es una forma de comprender y comunicar la realidad. Tiene que decir algo, construir sentido y dialogar con los demás. Si no, se encierra en sí misma. Debe ayudarnos a entender el mundo; si además emociona, mejor, pero el punto de partida es el entendimiento. Nota aquí.



viernes, junio 05, 2026

Félix Maraña

 LA SANGRE DE PALESTINA (2026)

Es mi nuevo libro de poemas que, como su título indica, es un grito en favor de la libertad del pueblo palestino, que ha sido masacrado y sometido a ultraje y exterminio por el estado genocida de Israel.

El libro se publica en HUERGA y FIERRO Editores, y se presentará en San Sebastian, el próximo día 9 de julio, en Museo de San Telmo. Me acompañará en la presentación Maiderkoro Maraña, historiadora.
LA SANGRE DE PALESTINA es una especie de diario del primer año de la invasión de Gaza, escrito en décimas, intercaladas con textos y testimonios que denuncian el genocidio. El libro tiene un prólogo del periodista vasco Mikel Ayestaran, corresponsal en Oriente Medio, y un epílogo del poeta navarro Alfonso Pascal Ros.
Entre los textos complementarios, se incluyen sendos poemas de Paul Eluard y de César Vallejo, que ambos escribieron en 1937, tras conocer el bombardeo y las ruinas perpetradas por la aviación nazi contra la ciudades vascas de Gernika y Durango. También se incluye un poema de Alfonso Pascal Ros.





martes, junio 02, 2026

Félix Maraña

 LUZ BORGIANA

¿Se sabe por qué Borges no veía?
¿Por qué, si tanta luz, sus ojos
tenían escondidos en realojos
magia, fulgor, talento y poesía?
¿Se puede ya saber por qué tenía,
y provocaba envidia cuanto enojos
en otros escritores y qué antojos
brotan en quien no ve la poesía?
No quiso Borges plantar un desafío
a todos sus lectores siderales
porque su voz provoca ardor y frío.
¿Dónde estará el remedio de los males
que acechan a los hombres, el resfrío
que advierte si no están en sus cabales?



sábado, mayo 30, 2026

Félix Maraña

 Historia de un hidalgo de figura triste

Un ingenioso fidalgo,
caballero de los de antes,
un tal Miguel de Cervantes,
inventó un tipo, un algo,
delgado como si galgo,
y le dio triste figura,
pretexto de la escritura
del ingenioso Quijote,
famélico, con bigote
y aquejado de locura.
Su escudero, regordete,
pequeño, terco y muy ancho,
responde al nombre de Sancho,
preocupado, algo zoquete,
y no comprende el sainete,
pues dice son disparate
los sueños de tanto vate,
que aparecen en las ventas,
como teme las afrentas
y algún malvado lo mate.
Sancho no asimila el cuento
de su señor don Quijote
y sufre aunque no se note,
pues con engolado acento,
en los molinos de viento
ve gigantes de armadura,
asunto que le tortura,
le da insomnio y paranoia,
y también algo de anoia,
una especie de locura.
El sueño es una impostura,
que debilita la mente,
embriaga tu subconsciente
e incomoda la sadura.
De por sí la vida es dura,
dice el caballero andante,
seguido por Rocinante,
otra invención de los sueños.
Tiene unos ojos pequeños
y porte también gigante.
Inclinado hacia adelante
vaga el señor don Quijote,
cavila sin que se note,
pero como hombre elegante
sigue en su lucha constante,
buscando amor verdadero.
Nada dice a su escudero,
pero sueña con la boda
donde brindará una oda,
recitada con esmero.
Dedico este mi escritorio
a mis amigos poetas,
a mis manías secretas,
escribir es sanatorio
que demarca el territorio
donde el escribano vive.
Duda y duda en lo que escribe
y dudando se deprime.
Y escribiendo se define,
gana el pan y sobrevive.
© Félix Maraña
[Dos amigos y poetas, Manuel López Azorin y Miguel Ángel Yusta, me dijeron rl pasafo año que yo podría escribir "El Ingenioso Hidalgo don Quijote de La Mancha" en décimas. Lo tomé como un reto e indiqué a ambos que eso no es mérito alguno de mi parte, pues mérito es el de Cervantes, quien escribió esa novela de novelas, ese monumento catedral de nuestra lengua. Así pues, voy a escribir el monumental libro en espinelas. Componiendo un promedio de diez por día, calculo que en un par de meses habré reescrito el gran libro, libro de libros, a mi manera.
Con que logre exprimir un diez por ciento del humor que la novela contiene, me daré por satisfecho. Ya he hablado hoy con los parientes de don Miguel y mo me pedirán nada por derechos de autor.
Humildemente, será un libro y ya estoy pensando en el artista que cree a partir de mi guión un cómic. Y pediré un prólogo a José Manuel Lucía Megías. Nos vamos a divertir].



martes, mayo 26, 2026

Félix Maraña

 Evocaciones en Zurriola

La playa estaba en calma y en la arena,
dibujados sus pliegues por la brisa,
iba la coordenada, iba su abscisa,
señalando en las olas nueva escena.
Surferos que se exhiben en cadena,
y un sol muy donostiarra que se irisa,
componiendo en la tarde una sonrisa,
y vuelven los recuerdos en cadena.
En Zurriola jugaban los Panero,
poetas que cantaron esta playa,
donde estuvo Machado con Guiomar.
Don Antonio levanta su sombrero,
al ver cómo su musa se desmaya,
muy nerviosa por no saber besar.



lunes, mayo 25, 2026

Félix Maraña

 LA SANGRE DE PALESTINA

Tiene el color de la muerte
la sangre de Palestina,
ese pueblo que camina
esperando que despierte
la fuerza que reconvierte
y trae solidaridad,
que combate la maldad
del despiado agresor.
Sangre nueva, otro motor
que se llame libertad.
Está el libro en la calle. Pueden dirigirsse a Huerga Fierro Editores
o a su librería de guardia.