miércoles, mayo 20, 2026

Ismael Serrano

 "A  Antonio Machado lo mató el ver a su hermano hacer loas al caudillo"

El cantautor da un triple salto mortal y abre la puerta a la interpretación teatral con un montaje en el que repasa la vida del autor de 'Campos de Castilla' a través de la obra de otro "gigante": Serrat.

Ismael Serrano vuelve a Antonio Machado porque todos los caminos llevan al poeta. El cantautor revisita la catedralicia figura del padre de 'Campos de Castilla' a través del álbum que le dedicó Serrat en 1969. Una empresa que, con estas cartas sobre la mesa, bien podría presentarse en un disco o un concierto. Pero no. Serrano ha optado esta vez por el teatro para dar un triple salto mortal hacia adelante en su carrera y probar suerte en estas lides con 'Golpe a golpe verso a verso', en el Infanta Isabel, Madrid.

No esconde el músico su vértigo al pisar un nuevo terreno. Sin embargo, es su nueva realidad por mucho que, de vez en cuando, le entre "un arrebato de cordura" y se pregunte "qué estoy haciendo aquí". Lo asegura un hombre que ya en sus últimos conciertos había optado por una fórmula más "teatralizada", indica. "Incluso una de las últimas giras, la anterior al 'Sinfónico', la hacía con una actriz con la que tenía como un diálogo, pero no dejaba de interpretarme a mí mismo". Esto es diferente. Teatro puro y duro. "Aquí tengo que ponerme en la piel de otro personaje. Antes ni estaba a las órdenes de un director ni en un proyecto de esta envergadura, así que se puede decir que es otra cosa, es otro código. Otra forma de estar. Y sí, me da miedo".

Aun así, sonríe. "Me estoy divirtiendo mucho".

El músico define este paso como la "fantasía" de alguien al que le "gusta mucho contar historias", confiesa quien ya se había acercado al teatro con 'El absurdo de los delfines'. Aquella obra, que llegó publicarse y a leerse en la Sala Mirador, la resume ahora su autor como la historia de "una oficina en la que poco a poco va desapareciendo gente. Habla de la incomunicación, de la incapacidad para atender al otro, para escuchar. La sociedad en la que vivíamos...". "Y vivimos", corrige.

–¿Y quién es el culpable de la incomunicación en 2026?

–Podríamos pensar en las redes sociales, que han demostrado no funcionar o no cumplir con aquellas promesas que nos hicieron al respecto de la comunicación. Nos iban a tener más informados, nos iban a unir más... Y lo que hacen es precisamente lo contrario. El algoritmo fomenta nuestros prejuicios. Genera grupos cerrados de gente con intereses afines. Nos deseduca en la idea en la pluralidad, en escuchar a gente que piensa diferente o músicas distintas... El algoritmo te propone cosas que tienen que ver con tus hábitos y tu forma de pensar. Te vuelve dogmático y te lleva a abandonar el hábito de hablar con gente que piensa diferente a ti.

No obstante, Serrano no es optimista si de derrotar al algoritmo se trata: "No se ajusta a la realidad. Los dueños de las grandes empresas, de las redes sociales y demás, no van a permitir que hagamos un uso diferente al que se plantea. Las redes podrían ser de otra manera, pero están diseñadas para amplificar el ruido y la crispación; y están pensadas así porque el ser humano es mucho más activo a través de la indignación –desarrolla–. Hay que ponerle coto a ese tecnofederalismo que nos trata como servidores de contenido. Estamos al servicio de esas plataformas. Tienen más poder que los Estados en muchos aspectos. De hecho, se enfrentan de tú a tú a ellos: tratan de influir en elecciones e intentan legislar. Es una pugna que parece simétrica cuando no debiera serlo, el Estado debería estar por encima". Nota aquí.



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