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sábado, julio 11, 2026

Boy Olmi

 Boy Olmi, su búsqueda existencial, su amor por Carola Reyna y su opinión sobre las redes: “Instagram es como una cocaína hecha a la medida de cada uno“

A los 70, brilla con su unipersonal "Boy" en el Teatro Picadero.

Fiel a los que considera los mandatos existenciales y el ritual que mantiene con el público, habla del amor inalterable por su pareja, de su abuelazgo y de su Ikigai.

Cuando interpreta su unipersonal, habla de sí mismo y de la condición humana. Le basta con pararse sobre el escenario con el alma desnuda y encendida. Boy Olmi aclara que no está actuando ni dando cátedra, aunque está ahí arriba para preguntarse quién es, a los 70. Tiene una ventaja: no necesita impresionar a nadie. Y es desde ese desenfado de sentirse sin ataduras que comparte BOY, un unipersonal sobre relatos del propio Olmi, con dirección y dramaturgia de Shumi Gauto. Lo presenta en el teatro Picadero en julio y agosto, y además incluye una gira nacional.

En el bar de Puerto Madero dondeBoy Olmi cita para realizar la entrevista, el actor y director cinematográfico explica: “Este unipersonal es sanador porque, además de ser un espectáculo, es un experimento sobre la identidad, sobre mí y sobre todos los que participan viéndolo”. Toma aire y agrega: “Es una exploración sobre por qué y quiénes somos cada uno de nosotros. Se produce una sensación muy reconfortante al descubrir que a todos nos pasan cosas muy parecidas. Que podemos creernos distintos los unos de los otros, pero que en el fondo a todos los humanos nos mueven y nos suceden cosas muy parecidas”.

Sobre la concepción de este proyecto tan personal, destaca la influencia que tuvo Shumi Gauto. Explica: “Me acorraló enfrentándome con lo que me estaba pasando a mí en ese momento de la vida. Pasamos dos años encontrándonos de un lado y de otro del río, porque ella me invitó a la Residencia Creativa del Portal del Bosque, en Uruguay. Viajé tres o cuatro veces, y ella vino en otras oportunidades a Buenos Aires. Nos encontramos cada tanto para tener sesiones muy intensas de trabajo, semanas en las que ella tomaba notas, grababa videos, registraba lo que yo estaba diciendo y lo que me estaba pasando”.

Olmi cuenta que a la autora del libro Expresión Revolución (él escribió el prólogo), la apasiona indagar sobre la autenticidad y el universo artístico de cada ser humano. Ahí quedó en evidencia ese personaje que uno arma, la identidad con la que recorremos toda la vida desde que somos niños.

“Es una armadura de protección al dolor, al miedo, al vértigo de la existencia, y con la cual después andamos toda la vida, como quien se pone un traje. Pero ese traje no está hecho a la medida de cada una de las situaciones que después transitamos, porque en la vida ocurren muchas cosas al mismo tiempo.”

Enseguida, profundiza: “En este momento se desarrolla el Mundial de Fútbol, que nos pone en estado de euforia y alegría; pero al mismo tiempo se produce el terremoto de Venezuela, que nos genera incertidumbre y una compasión profunda. Las cosas ocurren simultáneamente. Entonces, esa personalidad a veces no tiene la elasticidad necesaria para permitirnos fluir siendo nosotros mismos en todas las situaciones que nos tocan”. Nota aquí.



martes, junio 09, 2026

Ismael Serrano

 "Estoy haciendo teatro porque voy ligero de equipaje y puedo subirme a un tren en marcha"

Ismael Serrano se mete en la piel de Antonio Machado en una función teatral donde interpreta canciones de Joan Manuel Serrat.

Ismael Serrano (Madrid, 1974) está recorriendo un camino en el que rinde un doble homenaje, y lo hace asumiendo un riesgo y una responsabilidad. El riesgo de subir a un escenario cada tarde para encarnar nada menos que a Antonio Machado y la responsabilidad de interpretar las canciones de Joan Manuel Serrat que tanto han significado en su trayectoria vital y musical. Golpe a golpe refleja varios episodios de la vida del poeta sevillano protagonizados por su hermano Manuel, su madre o aquella chica de trece años, Leonor, de la que se enamoró y acabó siendo su esposa. También aparecen escritores como Valle-Inclán, Lorca o Rubén Darío.

Este recorrido escénico se inicia con el paso a pie de la frontera con Francia, en Portbou, durante una fría noche de enero de 1939. Allí dejó atrás España definitivamente, comenzó un exilio marcado por la amargura, un camino sin retorno que le llevaría a la muerte en menos de un mes. Ismael Serrano se enfunda sombrero y abrigo, y con aire taciturno aporta su visión de Machado en el Teatro Infanta Isabel, donde estará hasta el 28 de junio.

Estamos en el escenario de Golpe a golpe, en el Teatro Infanta Isabel, rodeados de equipajes, maletas y baúles. ¿Por qué?

Por la referencia machadiana al viaje y a ese camino en el que no se vuelve atrás, que está presente en toda la obra. Desobedeciendo un poco la máxima machadiana, aquí sí volvemos hacia atrás. Partimos del exilio y hacemos un repaso de toda su biografía: su infancia en Sevilla; su paso por la bohemia y los viajes a París; sus tragedias sentimentales; sus desencuentros; su militancia política… Es un viaje con la maleta a cuestas permanentemente, que finalmente se pierde en el exilio, cuando llegan a Collioure. 

¿Cómo ha llegado a esta representación de la vida de Antonio Machado? 

Curiosamente, mi vida está ligada a Machado de una forma u otra. Mi padre es muy machadiano y nos inculcó el amor por los textos de Juan de Mairena y también por su poesía. Tan es así que yo tuve una editorial de libros -Hoy es Siempre Ediciones- y uno de los primeros libros que sacamos fueron los textos políticos de Machado. Con el tiempo, se han dado más coincidencias como que Feijóo le atribuyó a Machado unas palabras mías en la investidura de Pedro Sánchez. Okapi producciones me embarcaron en este proyecto y estuvimos trabajando el texto con Paco Gámez, gran director. En este retrato yo doy mi visión de un Machado vulnerable, tierno, al que le gustaba más escuchar que hablar, y cuando hablaba se expresaba a través de la voz de Juan de Mairena o a través de la poesía.

¿Qué ha descubierto de la vida de Machado, a través de esta función? 

Yo creo que lo más bonito de su vida, y a la vez lo más terrible, es la relación con su hermano Manuel. Se querían mucho, trabajaban juntos haciendo teatro, pero acabaron separados. Yo creo que lo que mató a Machado fue escuchar por la radio las arengas de su hermano dirigidas al ejército franquista. Por pura supervivencia, Manuel se ve obligado a apoyar al bando franquista, y así lo dicen la mayor parte de los biógrafos. No era tan militante como Antonio, pero también era republicano. De repente, la guerra lo pilla en Burgos y pasa la noche en un calabozo. El miedo le lleva a adherirse a la causa franquista, y yo creo que ese desencuentro con su hermano fue una de las cosas que mató a Machado, más allá de ver cómo el proyecto de modernización de la República se viene abajo y llegó el horror de la Guerra civil. Refleja eso a lo que tanto cantó: una España que muere, una que bosteza, y un español que quiere vivir y a vivir empieza.

Hay quien se pregunta qué hubiera sucedido si a Antonio le hubiera pillado la Guerra civil en Burgos y a Manuel en Madrid. ¿Los españoles quedaron separados de manera totalmente azarosa? 

La guerra tiene mucho de azaroso y de terrible, porque genera desencuentros dentro del ámbito más cercano y familiar. Antonio Machado era muy militante y estaba muy significado. No sé si hubiera sobrevivido en Burgos, porque era una figura icónica, muy representativa de la República. Tenía textos muy beligerantes al respecto. La Guerra Civil  supuso el enfrentamiento entre hermanos, pero no hay que olvidar que se produce por un golpe de Estado contra una República que llegó a través de unas elecciones, de una manera pacífica. Fue un proyecto de modernización truncado que condenó al país a la barbarie.

¿Qué le aporta el teatro en relación a su faceta musical?

Creo que hay muchas cosas que se pueden incorporar. Cuando uno canta se interpreta a sí mismo, pero incorporar la mirada de otro a tu forma de cantar es enriquecedor, porque ganas en grados de libertad. Como dice Paco Gámez, el director, una cosa es decir las cosas bonitas y otra decirlas traspasadas por el sentimiento, con una reflexión previa. Eso me obliga a no desconectar cuando canto. A veces puedes caer en la tentación de poner el piloto automático con canciones que has cantado tantas veces, y esto es un recordatorio de que, cuando lo que dices está traspasado por la verdad y por el sentimiento, comunica de otra manera. Cuando estás interiorizándolo es más verdad. Yo lo estoy incorporando, incluso en los conciertos que compatibilizo con esta gira teatral.

¿En esta vida conviene viajar ligero de equipaje? 

En la medida de lo posible, sí. Facilita las cosas porque, a veces, nos cargamos de equipaje innecesario, de culpas y responsabilidades que no nos corresponden; hay que asumir las justas. Además, te permite ser más libre y entender que estamos de paso, dispuestos al viaje permanente y a la sorpresa; estar atento a lo que ocurra y ser permeable. ¿Quién me iba a decir que, después de tanto tiempo, iba a estar haciendo teatro? Quizás estoy aquí porque, a mi manera, voy ligero de equipaje, y eso me permite subirme al tren en marcha. Nota aquí.






miércoles, mayo 20, 2026

Ismael Serrano

 "A  Antonio Machado lo mató el ver a su hermano hacer loas al caudillo"

El cantautor da un triple salto mortal y abre la puerta a la interpretación teatral con un montaje en el que repasa la vida del autor de 'Campos de Castilla' a través de la obra de otro "gigante": Serrat.

Ismael Serrano vuelve a Antonio Machado porque todos los caminos llevan al poeta. El cantautor revisita la catedralicia figura del padre de 'Campos de Castilla' a través del álbum que le dedicó Serrat en 1969. Una empresa que, con estas cartas sobre la mesa, bien podría presentarse en un disco o un concierto. Pero no. Serrano ha optado esta vez por el teatro para dar un triple salto mortal hacia adelante en su carrera y probar suerte en estas lides con 'Golpe a golpe verso a verso', en el Infanta Isabel, Madrid.

No esconde el músico su vértigo al pisar un nuevo terreno. Sin embargo, es su nueva realidad por mucho que, de vez en cuando, le entre "un arrebato de cordura" y se pregunte "qué estoy haciendo aquí". Lo asegura un hombre que ya en sus últimos conciertos había optado por una fórmula más "teatralizada", indica. "Incluso una de las últimas giras, la anterior al 'Sinfónico', la hacía con una actriz con la que tenía como un diálogo, pero no dejaba de interpretarme a mí mismo". Esto es diferente. Teatro puro y duro. "Aquí tengo que ponerme en la piel de otro personaje. Antes ni estaba a las órdenes de un director ni en un proyecto de esta envergadura, así que se puede decir que es otra cosa, es otro código. Otra forma de estar. Y sí, me da miedo".

Aun así, sonríe. "Me estoy divirtiendo mucho".

El músico define este paso como la "fantasía" de alguien al que le "gusta mucho contar historias", confiesa quien ya se había acercado al teatro con 'El absurdo de los delfines'. Aquella obra, que llegó publicarse y a leerse en la Sala Mirador, la resume ahora su autor como la historia de "una oficina en la que poco a poco va desapareciendo gente. Habla de la incomunicación, de la incapacidad para atender al otro, para escuchar. La sociedad en la que vivíamos...". "Y vivimos", corrige.

–¿Y quién es el culpable de la incomunicación en 2026?

–Podríamos pensar en las redes sociales, que han demostrado no funcionar o no cumplir con aquellas promesas que nos hicieron al respecto de la comunicación. Nos iban a tener más informados, nos iban a unir más... Y lo que hacen es precisamente lo contrario. El algoritmo fomenta nuestros prejuicios. Genera grupos cerrados de gente con intereses afines. Nos deseduca en la idea en la pluralidad, en escuchar a gente que piensa diferente o músicas distintas... El algoritmo te propone cosas que tienen que ver con tus hábitos y tu forma de pensar. Te vuelve dogmático y te lleva a abandonar el hábito de hablar con gente que piensa diferente a ti.

No obstante, Serrano no es optimista si de derrotar al algoritmo se trata: "No se ajusta a la realidad. Los dueños de las grandes empresas, de las redes sociales y demás, no van a permitir que hagamos un uso diferente al que se plantea. Las redes podrían ser de otra manera, pero están diseñadas para amplificar el ruido y la crispación; y están pensadas así porque el ser humano es mucho más activo a través de la indignación –desarrolla–. Hay que ponerle coto a ese tecnofederalismo que nos trata como servidores de contenido. Estamos al servicio de esas plataformas. Tienen más poder que los Estados en muchos aspectos. De hecho, se enfrentan de tú a tú a ellos: tratan de influir en elecciones e intentan legislar. Es una pugna que parece simétrica cuando no debiera serlo, el Estado debería estar por encima". Nota aquí.



sábado, marzo 07, 2026

Cristina Banegas

 “Si no hay más teatros, lo haremos en las plazas, en las calles, en los balcones; somos indomables”

El Excéntrico de la 18, el teatro de la actriz, cumple 40 años y hay celebraciones. “En Argentina, así como hay muy buenos futbolistas hay muy buenos teatristas, está en la genética”, dice

“Querida compañera”, dirá, por teléfono, la voz ronca de Juan Domingo Perón esta tarde de marzo. “Querida compañera”, dirá, y se reirá. Claro, no es una sesión de espiritismo -aunque, quien sabe, el teatro lo sea- sino una actriz, nada menos que Cristina Banegas, interpretando al Líder. No es por nada: Banegas será Perón en un espectáculo que está por hacer en su teatro, El Excéntrico de la 18. Y no es por nada que lo hace: El Excéntrico está cumpliendo 40 años y esta obra, La Bala de Plata, es parte la programación preparada para festejarlo.

“Son tiempos en los que todo es mucho más difícil, todo es mucho más costoso, todo es mucho irrealizable. Y sin embargo, seguimos haciendo teatro, seguimos haciendo música, seguimos haciendo cine”, dirá enseguida la actriz.

El teatro abrió allá por 1986 con El Padre de August Strindberg, que dirigía Alberto Ure. Escuela y sala se propuso Banegas, y así fue. Ha contado ya algunas veces que el nombre lo puso Ure, justamente, y que tenía que ver con que su ubicación -en la calle Lerma, donde Villa Crespo empieza a volverse Palermo- estaba, en ese momento, bastante extrarradio. Y la 18, bueno, era la circunscripción electoral. El toque político, gusta decir Banegas.

Cuatro obras habrá para el festejo y tres serán protagonizadas por ella: la mencionada La bala de plata -que hará con Karina Elsztein y dirección de Graciela Camino-, Molly Bloom, ese monólogo basado en el último capítulo del Ulises de Joyce (dirección de Carmen Baliero) y el entrañable Proyecto Quevedo, donde la actriz hace una performance sobre textos de Francisco de Quevedo, sobre una mesa que perteneció a su madre, Nelly Prince (dirige Jorge Thefs). Nota aquí.



martes, enero 27, 2026

Daniel Hare & Ricardo Galán

 


viernes, enero 23, 2026

Raúl Lavié

 Raúl Lavié confiesa que a los 88 años se aburre y a veces hace shows después de actuar en teatro: “El escenario me revitaliza”

El cantante y actor protagoniza una obra en calle Corrientes junto a Osvaldo Laport, Antonio Grimau y Osvaldo Santoro llamada “Vamo' los pibes”.

El recuerdo de Astor Piazzolla y las premoniciones de su amigo Anthony Quinn.

“Confieso que he vivido”, tituló alguna vez Pablo Neruda uno de sus libros. Pero, ¿dónde está el hecho confeso de la vida? ¿Dónde encontramos el núcleo de la existencia? ¿En el recuerdo del pasado luminoso, o en la incógnita de un futuro todavía aventurero?

Raul Lavie (88) lleva esas respuestas en su mirada y en su voz intacta. “No hay un día que no me entusiasme con el futuro”, asegura en el comienzo de su charla con Clarín. Su memoria poderosa traza rutas de Piazzolla, Broadway, Anthony Quinn y El Club del Clan, pero su corazón apunta siempre a lo que viene.

Está inquieto y entusiasmado por la próxima función de Vamo' Los pibes, la obra que comparte con Osvaldo Laport, Antonio Grimau y Osvaldo Santoro (va de miercoles a domingo en el Multiteatro)

Pasión por el arte

“No puedo estar sin proyectos. A veces estoy en casa y le digo a mi mujer que estoy aburrido, y no puede creer que después de 74 años de trabajo no piense en descansar, pero es que a mi lo que me revitaliza es en escenario”, agrega mientras se pide un café liviano.

En unas horas tiene función, así que intenta cuidar la voz, pero la pasión de los temas que se tocan lo van entusiasmando, tanto que aumenta los gestos y su volumen de forma permanente entre vitalidad e impaciencia.

La pasión por el arte lo habita y lo desborda, más cuando habla de proyectos a futuro. “ No sé vivir de otra manera”, remata.

-¿Qué podés contar de la obra?

-Es una historia no solo de amor a la vida sino a la amistad. Una obra simple que exalta valores que tenemos los argentinos. Pero por sobre todo de gente grande que asumen una lucha para ayudar a quien lo necesita, y que también sienten la necesidad de juntarse y vivir una nueva aventura.

Es una obra hermosa y muy viva. Muy actual. Me llena de energía y la verdad que es algo que disfruto un montón, la paso muy bien de lo que pasa en el escenario y debajo de él.

-Algo que me encanta de la obra es que, más allá de la idea de un grupo de amigos octogenarios que hacen una última gira, hay una necesidad concreta de ayudar a alguien en el presente. A este grupo no los une solo lo que fueron, sino lo que serán.

-Claramente es así. Ahora te hago una confesión (muestra su audífono). A mí me pasa lo mismo que al protagonista. Sé lo que se siente cuando alguien con una profesión como la nuestra necesita una ayuda auditiva. Entiendo casi mejor que nadie la lucha de esos amigos por eso aparatito. Obvio que con la anuencia del director y el escritor le agregué al personaje cosas mías, cosas vividas en este camino del arte.

Lo que plantea la obra es otra manera de ver las cosas . Ellos tienen una mirada no de resignación, sino de animarse a buscar nuevos caminos. Me ha pasado de gente que me dice: "¡Qué viejos estamos!", y les digo: "¡Viejo estarás vos!” (risas). No es que uno no sepa la edad que tiene, pero eso no me impide pensar en el futuro y resignarme a solo recordar.

Yo estoy en mi casa y estoy aburrido. No puedo estar así sentadito o sólo dormir la siesta. Necesito hacer cosas. Por eso trabajo no solamente en el teatro, sino que termino la función de teatro y voy a hacer algún show. Nota aquí.





jueves, enero 08, 2026

Hasta Trilce

 Almagro: Hasta Trilce, sede de la segunda edición de la Semana del Cine Recuperado

El espacio cultural Hasta Trilce del barrio de Almagro (Maza e Hipólito Yrigoyen) será una de las sedes de la segunda edición de la Semana del Cine Recuperado Más allá del Olvido (MADO).

El evento se desarrollará entre el 14 y el 20 de enero en diversas sedes de la Ciudad de Buenos Aires y cuenta con organización del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken, Filmoteca Buenos Aires y el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA).

Sedes: MALBA (Figueroa Alcorta 3415), Museo del Cine Ducrós Hicken (Caffarena 51) y Hasta Trilce (Maza 177).

“La segunda edición de la Semana del Cine Recuperado MADO nos encuentra consolidando una práctica que nació como apuesta y se ha convertido en compromiso: visibilizar el patrimonio audiovisual que resiste al olvido, no a pesar de sus imperfecciones, sino a través de ellas. MADO no es un evento aislado en el calendario cultural. Es la culminación visible de un trabajo permanente que el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken y Filmoteca Buenos Aires desarrollan durante todo el año: investigar, catalogar, preservar, restaurar y, sobre todo, hacer circular aquellas imágenes que el tiempo, las políticas culturales o el simple descuido han mantenido fuera de los circuitos de exhibición”, indican en la organización.

“Cada título que se proyecta en MADO representa meses de labor silenciosa. Negociaciones con archivos de todo el mundo, consultas con familias que guardan rollos en cajas olvidadas, coordinaciones técnicas para exhibir todos los formatos posibles, investigaciones que reconstruyen contextos perdidos. Esta semana especial nos permite mostrar los frutos de esa dedicación cotidiana y, al mismo tiempo, plantear preguntas fundamentales sobre qué preservamos, cómo lo hacemos y para quién. El éxito inesperado de nuestra primera edición —salas repletas, conversaciones apasionadas, público joven descubriendo historias que creía lejanas— confirmó algo que intuíamos: existe un hambre genuina por estas imágenes recuperadas”, expone un texto del MALBA escrito por Paula Félix-Didier.

“No solo entre especialistas y cinéfilos, sino entre quienes buscan en el cine fragmentos de memoria colectiva, testimonios de mundos desaparecidos, espejos de transformaciones sociales. Esta segunda edición expande nuestro horizonte geográfico de manera significativa, trazando un mapa que conecta experiencias diversas de preservación audiovisual: India, Brasil, Perú, Chile, Uruguay, Estados Unidos, y un recorrido fundamental por el territorio argentino que incluye Tucumán, Santa Fe, Córdoba, La Plata y Avellaneda, además de Buenos Aires. Pero nuevamente esta edición de MADO pone especial énfasis en la descentralización del archivo argentino. Las colaboraciones con Santa Fe, Córdoba, La Plata y Avellaneda demuestran que la memoria cinematográfica nacional no se concentra en Buenos Aires: cada ciudad, cada región, cada comunidad local ha producido, preservado y cuidado sus propios registros audiovisuales. Materiales que documentan historias provinciales, movimientos culturales regionales, transformaciones urbanas específicas, memorias comunitarias que enriquecen y complejizan la narrativa nacional. Una de las apuestas centrales de MADO es la coexistencia sin jerarquías de materiales diversos”, se agrega.

“Aquí conviven restauraciones digitales de alta calidad técnica con proyecciones analógicas de copias únicas y frágiles. Se exhiben obras reconocidas, desconocidas o revisitadas. Esta diversidad no es accidental: es política. Responde a la convicción de que las lógicas tradicionales de preservación han operado con criterios excluyentes, privilegiando ciertos formatos, géneros y procedencias por sobre otros. MADO propone que la «imperfección» técnica de muchos materiales latinoamericanos no es una falla a superar sino un testimonio de las condiciones reales en que se produjo, circuló y sobrevivió ese cine. Exhibir una copia rayada, con empalmes visibles y variaciones de luz, no es resignarse a la precariedad: es hacer visible la historia material del archivo, las marcas del tiempo y el cuidado, los recorridos que esas imágenes atravesaron para llegar hasta nosotros. Asumimos conscientemente una perspectiva situada en el Sur Global. Esto significa reconocer que las desigualdades en el acceso a tecnologías de preservación no son accidentes geográficos sino resultados de estructuras históricas que es necesario nombrar y transformar. Significa también valorar los saberes locales sobre conservación audiovisual y los conocimientos no institucionales que sostienen la supervivencia de materiales en contextos adversos”, se analiza. Nota aquí.



lunes, septiembre 01, 2025

"Teatro x la Identidad"

 "Teatro x la Identidad" celebra 25 años de lucha junto a las Abuelas

Dramaturgos, directores, actores y actrices participarán este año del ya clásico ciclo que incluirá once monólogos. "Hubo un recambio necesario y vital porque hoy son lxs nietxs quienes aparecen al final de cada función para dar su testimonio", señala Cristina Fridman, una de las fundadoras de esta iniciativa. 

Once monólogos. Once historias. Once personajes. Un grupo de dramaturgxs, directorxs, actores y actrices se juntan una vez más a celebrar un rito que viene sucediendo de manera milagrosa y convencida desde el 2000. Un cuarto de siglo no es poca cosa. Se trata del ciclo Teatro x la Identidad, que este año se desarrollará los lunes de septiembre a las 20 en el ND Teatro (Paraguay 918). Las entradas gratuitas se entregarán en la boletería del teatro, los días de función, desde las 18.30 hasta agotar el aforo disponible.

Cristina Fridman es una de las fundadoras de este hecho cultural y, en diálogo con Página/12, asegura que "todos los recuerdos son hermosos" aunque en aquel momento "no teníamos idea de lo que íbamos a hacer". La semilla fue A propósito de la duda, un semimontado escrito por Patricia Zangaro y dirigido por Daniel Fanego (a quien está dedicada la edición 2025). "A partir de ese suceso pensamos que había que continuar porque venía mucha gente joven. Eso fue a fines de los 90 y era impresionante porque prácticamente no hacíamos publicidad, funcionaba con el boca a boca. Había filas larguísimas para ver la obra. Teníamos programada una única función y terminó prolongándose todo el año", cuenta la productora.

Después de ese acontecimiento inédito que podría asemejarse a los orígenes de la gesta de Teatro Abierto, los organizadores convocaron a otros artistas y empezaron a juntarse para pensar nuevos cruces creativos. "Había mucha avidez por hacer este tipo de cosas. Después del menemismo todo era muy bien recibido", comenta. El productor Miguel Rottenberg había ofrecido su espacio, Entrecasa del Espectáculo, para hacer las reuniones y así se gestó el primer ciclo oficial. Cristina recuerda que en esa época no había tantos celulares entonces tenían que ser muy creativos a la hora de pensar las estrategias de comunicación: "Armamos una comisión de difusión: pedimos poner un puestito en el Teatro San Martín, volanteábamos en las plazas, hacíamos afiches y performances. Había mucha polenta y mucha gente joven".

Muy pronto se dio el cruce entre aquel grupo de artistas y las Abuelas de Plaza de Mayo. Consultada por ese vínculo inspirador, Fridman subraya: "Las Abuelas fueron, son y serán un faro para todos los que estamos en TxI. Son un ejemplo de lucha y coherencia. Creo que cualquier persona de bien, con sentido común, va a coincidir en que es una lucha genuina. Más allá de todo lo que puedan discutir, esta es una verdad irrefutable: los militares se robaron a esos bebés, entregaron sus nietos a otras familias y hoy no conocen su identidad". Además, la actriz señala que las Abuelas "siempre se manejaron de manera pacífica, pidiendo justicia con respeto; nunca hubo agresiones ni odio" y "siempre sumaron a otros sectores como la ciencia o la cultura, porque la búsqueda no es solo de ellas sino de toda la sociedad". Nota aquí.



martes, agosto 26, 2025

Diego Capusotto

 "Si tuviera miedo de hacer humor me estaría sacrificando"

A partir de la puesta en la que encarna al criado de una familia en bancarrota empeñada en sostener las apariencias, el humorista habla de todo: la alta sociedad, el peronismo, el humor, el poder, la comunicación política y lo que representa el gobierno de Javier Milei.

Diego Capusotto hace todo para pasar inadvertido. Para poder ser un ciudadano común más, acaso si eso es posible dada la popularidad alcanzada a través de los desopilantes personajes que supo construir con fina sintonía social, cultural y política. Esa búsqueda lo lleva a convocar a Página/12 a un antiguo bar alejado del ruido, de esos donde los colores chillones no forman parte de su decoración y las palabras en inglés brillan por su ausencia en el menú de cafés y minutas, a pocas cuadras de su casa y en un horario de baja concurrencia. Pero comete un error, o dos: la campera inflable naranja elegida para abrigarse llama demasiado la atención y su deseo fantasmagórico resulta imposible de cumplirse a esta altura de su reconocimiento popular. Los saludos, los pedidos de fotos y videos de admiradoras y admiradores de todas las edades, se suceden una y otra vez en la hora y media de charla con Página/12 en la que habla sobre su nueva obra de teatro, la política y la realidad argentina en la era Milei.

Capusotto está de vuelta. Aunque en realidad nunca dejó hacer cosas, abocado en los últimos años a la publicación de un libro de poesía y a un ciclo de charlas por todo el país. Pero el actor retornó a las grandes luminarias con el reciente estreno de Tirria, una obra de teatro de texto que sube a escena de jueves a sábado en el Teatro Metropolitan (Av. Corrientes 1343). La historia, escrita por Lucas Nine y Nancy Giampaolo, gira en torno a los Sobrado Alvear, una familia patricia argentina que en la década del ´50 atraviesa las penurias de un incipiente ocaso económico. Sin intención de revelar a sus pares su realidad, todos los veranos los Sobrado Alvear fingen viajar a Europa pero en realidad se encierran en baúles que juntan polvo en su mansión. Nadie sabe su secreto, salvo Hilario (Capusotto), su leal criado que se ocupa de que esa farsa pueda realizarse a base de discreción y arroz con leche. Dirigida por Carlos Branca, Tirria cuenta con las actuaciones de Andrea y Galo Politti, Rafael Spregelburd, Daniel Berbedes, Juan Arana y Eva Capusotto, hija de Diego.

“Es una familia patricia venida a menos, que funciona como una especie de grupo que quiere aparentar eso que no tienen, lo que en un momento tuvieron y no está más", define Capusotto. "Tirria tiene mucho que ver con las disposiciones en ese momento, y que aún se repiten, de clases sociales acomodadas frente a lo que viene, frente a la posibilidad de perder ese estatus, de algo que contamina eso que quieren ser, pero están derrotadas. Se lo cuenta como un grotesco, por lo cual los personajes terminan siendo casi caricaturescos y hasta casi simpáticos”.

-¿Simpáticos o patéticos?

-El género permite que ese patetismo se traduzca de una manera graciosa. Los autores son fanáticos de las películas de la época del teléfono blanco, solo que ahora ese teléfono se convirtió en un peligro, no en una cosa glamorosa o que forma parte de esa élite, sino en algo donde interviene la posibilidad de ser desenmascarados. Están anclados entre mantener la apariencia y no aguantar más la situación. La obra avanza como comedia a partir del vínculo de la familia con ese criado, que va a hacer todo lo posible para que se siga cumpliendo el mandato de apariencia, para sostener la mentira. Son como grandes vampiros aparentando estar en Europa.

-Un sostenimiento de algo que es muy argentino. La idea de ser más de lo que se es, hasta incluso creernos los “europeos” de América.

-Sí, eso sigue sucediendo. En esa época parecían estar más cercanos a esa idea. Hoy hay una decadencia más estructural, hay más población y más demandante. Esta familia sí tiene una pertenencia, no es el tilingo de barrio que quiere tener más que el vecino. Hay una cuestión de clase social que estuvo muy presente en la Argentina, con esa mirada hacia el afuera, con esto de representar lo europeo, y la pregunta es: ¿frente a quién?. Nota aquí.





lunes, junio 30, 2025

Virginia Lago

 "La obra es un homenaje y un reconocimiento"

Hija de padres gallegos, la experimentada directora y actriz aborda en esta pieza teatral el tema de la inmigración. "Es una obra onírica. La contamos desde el lugar del recuerdo. No es nada realista", define Lago. 

A pesar de su larga trayectoria, es la primera vez que la actriz y directora Virginia Lago aborda el tema de la inmigración en el teatro. Aunque cuenta que ”desde hace mucho tiempo tenía una obra sobre ese tema en la cabeza, pensada desde el comienzo hasta el final”. Este año pudo darse el gusto de estrenar Sueños escondidos en el mar, que no es otra cosa que esa obra tantas veces imaginada, según cuenta en la entrevista con Página/12. Una de las imágenes que colaboraron con este montaje que reúne actuación, música y proyecciones es la de su madre, que llegó a los 20 años desde Lugo, Galiia, “sola en el puerto, con su tapadito y su valijita, a la espera de encontrarse con sus dos hermanos que ya estaban establecidos acá”. 

La amistad entre mujeres, el deseo inquebrantable de colaborar unas con las otras para que todas hagan realidad su propio destino es, según explica la actriz y directora, el eje principal que vertebra Sueños escondidos…. Algo parecido le sucedió a Lago cuando su hermana y sus amigas la animaron a hacer algo que ella no había imaginado hacer nunca. “Yo había ido con ellas a un lugar donde buscaban actores”, cuenta Lago. Y aunque ella estaba en calidad de acompañante se atrevió a aceptar un papel que más tarde le valió el primer premio en un concurso. “Así comencé a actuar en la televisión haciendo papeles chicos”, resume la actriz quien en 1961 recibió el premio revelación por su trabajo en Alias Gardelito, bajo la dirección de Lautaro Murúa.

Sueños escondidos… tiene textos que fueron escribiéndose en forma colectiva entre Lago y las actrices que interpretan a los personajes: Stella Cazal, Sonia Grimberg, Liliana Simsi, Gabriela Sintas y Paula Trucchi. “Son cinco mujeres que

simbolizan a otras”, dice Lago, “con sus costumbres, sus sabores, aromas, amores y recuerdos”. La música es de Mario Corredera, el diseño de luces, de Damián Janza y el video, de Ariel Bottigheimer. La obra puede verse en Andamio ‘90 (Paraná 660) los domingos a las 19.30.

-Además de la dirección, figurás como la responsable del concepto estético. ¿Cómo es la puesta?

-Es una obra onírica. La contamos desde el lugar del recuerdo. No es nada realista…Está el barco y la sirena que suena entre la bruma y los personajes están ahí como desdibujados en su llegada al Hotel de Inmigrantes. Digo que no es realista por las imágenes que se proyectan y el uso de la luz que va siguiendo la música y se ve como destellos de estrellas fugaces. Los personajes de las inmigrantes cantan y se mueven al unísono. Yo estoy en escena pero junto a los músicos. Somos una presencia que está más allá de lo terrenal.

-¿Cómo se compone el grupo?

-Son cinco mujeres que en realidad componen a una sola. Improvisé con las actrices y el texto se fue armando. Es una creación colectiva pero siempre les dije que yo tenía la última palabra (risas). Nota aquí.



miércoles, junio 18, 2025

Félix Maraña

 Fiesta en Alcalá de Henares

Valentín Martín Valentin Martin estrena con éxito de público y prensa una nueva obra de teatro "La reina cautiva", dirigida por Ricardo Galan Marquez , en la ciudad de Alcalá. A la función asistió el más ilustre de sys vecinos, Miguel de Cervantes y Saavedra. Otro vecino y amigo, Manuel Azaña, escusó si asistencia ppr asuntos de gobierno.
Por las calles de Alcalá
iba la reina cautiva
con toda su comitiva,
del teatro con su cla
y como viene se va.
Viene el autor a quien llaman
Valentín quienes lo aman
como escritor, como hombre;
de tanto usar ya su nombre,
le dicen Val y lo aclaman.
La teatral comitiva,
dirigida por Galán,
también como vienen van
y dicen qué maravilla
que haya venido a la villa
de Cervantes, Alcalá,
la farándula encantá,
antes que venga el verano.
Y se recogen temprano
cantando algún tarará.
Esto ya no es como antes,
cuando el teatro y la vida,
iban juntos de partida,
calzaban los mismos guantes,
dice algo triste Cervantes,
que se suma a la corrala.
Pero el teatro recala
de nuevo con entusiasmo,
a pesar del pleonasmo
que la vida nos regala.



sábado, junio 14, 2025

Gabriela Toscano & Luis Machín

 "Poner el cuerpo es la manera de defendernos"

Dirigida por Carlos Rivas, la obra plantea un diálogo ficcional entre Albert Einstein y una misteriosa mujer que indaga sobre un enigmático hecho del pasado. Pero la charla con ambos actores va mucho más allá del escenario, y da cuenta del actual malestar en la cultura argentina.

Albert Einstein fue una de las grandes mentes del siglo XX, un científico brillante que además se convirtió en uno de los más conocidos en todo el mundo. Sus canosos pelos largos desprolijos y su grueso bigote ayudaron a transformar su rostro en el ícono global del “genio loco”. La teoría de la relatividad, a la que todos le reconocen su autoría pero casi nadie puede explicar, lo catapultó como una mente brillante, aunque pocos saben que el premio Nobel de Física de 1921 no lo obtuvo por esa investigación sino por sus aportes sobre el efecto fotoeléctrico. Claro que detrás del magnífico científico hubo un hombre del que poco se sabe y que vivió guardando un doloroso secreto. Un aspecto de la vida de Einstein que Relatividad, la obra que de viernes a domingo se presenta en el Teatro El Picadero, con el protagónico de Luis Machín y Gabriela Toscano, intenta iluminar no con lógica chimentera sino conceptual para tratar temas como la ética, la familia y la responsabilidad.

Relatividad es una de las últimas obras escritas por el estadounidense Mark St. Germain, el dramaturgo que suele abordar a grandes personalidades de la historia en textos basados en datos de la realidad para construir ficciones de posibilidades verosímiles. Así, en 2009 escribió La última sesión de Freud, la obra en la que el padre del psicoanálisis se cruza en una charla de antología con C. S. Lewis en las vísperas de la Segunda Guerra Mundial, y cuya puesta con Machín como protagonista continuará en El Picadero los domingos de agosto (a las 16) y los lunes de septiembre (a las 20). En 2013, St. Germain construyó un encuentro imaginario entre los amigos F. Scott Fitzgerald y Ernest Hemingway que dio como resultado la obra En el jardín de Alá.

En Relatividad, el dramaturgo se mete de lleno con el físico alemán. La historia está fijada en el frío invierno de 1949, cuando una misteriosa mujer (Toscano) aborda a la mente más brillante del siglo XX con la excusa de entrevistarlo sobre los aspectos más conocidos de su vida. Einstein (Machín) acepta la propuesta y la invita a su casa para llevarla a cabo, bajo la estricta presencia de su secretaria privada (Catherine Biquard). Pero lo que parecía ser una amable entrevista pronto se convierte en un interrogatorio de la joven sobre un enigmático hecho del pasado que Einstein intenta desviar de todas las formas posibles. ¿Es posible escindir al genio de un hombre que, como cualquiera, lidia con sus propios dilemas morales, éticos y humanos? Ese es uno de los interrogantes que la obra dirigida por Carlos Rivas dejará sonando en la cabeza de los espectadores.

“Relatividad es una obra que pone el foco en un aspecto de la vida de Einstein que no todos conocen, a través de una entrevista que da la sensación de que es una más y poco a poco va emergiendo un secreto del pasado del científico que lo incomoda”, le cuenta Toscano a Página/12. “En ese encuentro, aparecen una serie de cuestiones que tienen que ver con la ética, con la moral, temas en los que estos dos personajes tienen puntos de vistas muy distintos. La obra va por un carril emocional, donde también se va a conocer un poco quién era Einstein en la intimidad”.

-Relatividad es una obra escrita por St. Germain, el mismo de La última sesión de Freud, la pieza que protagonizaste durante los últimos dos años, Luis. ¿Qué tienen en común una y otra?

Luis Machín: -Hay temas que son comunes en St. Germain. Sobre todo con la posibilidad de acercarnos a estas figuras desde otro lugar. En este caso, a través de Relatividad vamos descubriendo el hombre detrás del que hizo tan importante aporte a la humanidad con sus descubrimientos. Son dos hombres que han hecho, que han cambiado la historia de la salud mental, en el caso de Freud, y la historia de la ciencia a partir de la teoría de la relatividad, en Einstein. St. Germain indaga sobre estos hombres, más allá de sus aportes a la Humanidad. ¿Cómo son vistos y cuánto de las cosas que ellos indagaron modifica la vida de la gente pero también de la propia? En el caso de Freud, su vínculo con con su hija Anna, su vínculo con el médico que lo que lo trató de su cáncer de laringe durante más de treinta años. Y en Relatividad, se opone la manera en que la mayoría de la gente veía la figura de Einstein y la posibilidad de descubrirlo en su casa, en su intimidad. Detrás de todo genio hay hombres y mujeres con sus pesares y dilemas. La obra va a poner de relieve cómo la sociedad juzga, cómo la sociedad se interroga a partir de comportamientos íntimos de personalidades tan relevantes. ¿Podemos juzgar al otro sobre sus acciones desde nuestra alejada perspectiva? Lo que hizo con su intimidad, ¿afecta la mirada que tenemos sobre su obra? 

G. T.: -El autor toma estos personajes históricos, los estudia y a partir de datos reales de su biografía, construye una ficción para preguntarse sobre los seres humanos. ¿Qué es un buen hombre? ¿Qué es un gran hombre? ¿Son más importantes los logros profesionales, que cambiaron el mundo, que las acciones en su intimidad? St. Germain crea ficciones históricas para hablar sobre cuestiones que lo persiguen, como la existencia de Dios, las religiones, las relaciones, las acciones y sus responsabilidades…Nota aquí.



miércoles, abril 23, 2025

Agustín Aristarán

 "Chanta es una comedia oscura"

En el Teatro Metropolitan, el actor y comediante interpreta a un "un tipo malo" y bien argentino a lo largo de su vida.

Agustín Aristarán, conocido popularmente como "Rada", es un tipo inquieto. Desde niño, su atracción por la magia lo llevó a practicar ese oficio que más tarde iba a formar parte de sus unipersonales, en los que el humor brotaba con naturalidad y eficacia. Actor, comediante, se hizo camino de la mano de Jorge Guinzburg en el recordado Mañanas informales, para luego animarse a la conducción televisiva con Match game (El Trece) y más recientemente protagonizar los exitosos musicales Matilda y Escuela de rock. Además encabeza la banda Niño Monja, que se presentó en el Quilmes Rock, y  en series será parte de la tercera temporada de Envidiosa y de la cuarta de El encargado. Ecléctico, él tiene claro quién es. "Diría que primero soy el papá de Bianca, y después soy actor", le cuenta a Página/12 quien ahora retornó a la calle Corrientes con Chanta, un unipersonal que acaba de estrenar en el Teatro Metropolitan, de viernes a domingo.

Chanta transita por el unipersonal, en el que Rada tiene largo recorrido, pero con algunas condiciones que le presentan un desafío. "Me encanta hacer cosas diferentes. Me gusta mucho jugar a dos puntas: poder trabajar en equipo o en unipersonal. Esta es la primera vez que hago un unipersonal no escrito por mí. Y además, en Chanta se juega otro universo: estoy fuera de mi zona de confort, porque no es una obra feliz, como las que suelo hacer", reconoce en la entrevista con Página/12.

Con mucho de crítica social y de comedia negra, Rada interpreta en Chanta a Julio Ballesteros, un hombre que luego de su muerte reflexiona –con más desencanto que entusiasmo– sobre lo que fue su existencia en la tierra, la sociedad y la hipocresía que rodea a la vida moderna. El libro, escrito a seis manos por Mariano Cohn, Gastón Duprat y Juan José Becerra, intenta captar a través de la historia de un chanta y cínico la esencia de cierta argentinidad. "Es una comedia, pero muy oscura. En un momento deja de ser comedia y se pone picante el chabón. Por momentos es alguien muy creíble y por otros un delirante. Por momentos es desagradable, por momentos es maravilloso", analiza.

-El protagonista, ¿es un pesimista, un descreído? ¿Cómo lo definirías?

-Es un tipo malo. Después el espectador decidirá por qué. Eso es lo lindo también del teatro, que no te lo dan masticado. Después decidirás, conociendo su vida, por qué se hizo malo. En qué momento. ¿Nació malo? ¿Cómo es? No sé, eso va a quedar a criterio del espectador. No te contamos todo, pero a la vez sí te mostramos todo. Lo que nos viene pasando en ensayos y primeras funciones es que a todos les toca en lugares completamente diferentes. El que vea la obra va a sentir que a Julio lo conoce. En algún lado lo viste. Es tu vecino, un tío o un tachero que te llevó. O por ahí un poquito sos vos.

-¿Julio representa el ADN argentino?

-Todos somos un poco de Julio, por eso también interpela tanto la obra. Te toca, te pincha, te incomoda. Y hay momentos en que gustarán algunas cosas de lo que dice y otras en las que nos parecerá un horror. Eso me parece espectacular. Porque en sí todo es una gran chantada. El teatro es una gran chantada.

-¿En qué sentido lo decís?

-Es increíble que mucha gente pague una entrada para que un tipo o un grupo de tipos y tipas arriba del escenario les mientan. Es maravilloso. Es un acto poético, revolucionario, que una persona compre una entrada para que le mientan. Es hermoso.

-El teatro es uno de los pocos espacios donde ponemos el mundo en suspenso.

-Para donde miro, todo es analógico. Es espectacular. Las butacas, el piso donde se sienta la gente, la cuerina de la butaca, el teatro, el tipo de luces, todo es analógico y eso es maravilloso. Por eso me gusta pensar al teatro como un gran espacio de resistencia. El teatro hoy tiene un componente épico, resistiendo al avance. En tiempos donde nada dura nada, el teatro nos permite vivir un momento presente único.

-¿Qué pensás que le va a pasar por la cabeza a los espectadores al ver Chanta?

-Entender que cuando tomás un camino, pasan cosas. Que hay que detenerse un poco más y pensar lo que uno hace. Creo que un poco te cuenta eso. Y te interpela en la madera que tenemos todos: todos somos un poco malos, un poco egoístas, somos seres humanos. Es lo que nos diferencia de los terneros. Por suerte, la bondad le gana a la maldad. Estoy convencido de eso. Hay mucha más gente buena y nuestro porcentaje de maldad es ampliamente menor que el de bondad. Pero bueno, lo tenemos.

-El tema es que los que manejan el mundo no parecerían destilar mucha bondad.

-Exactamente. De hecho, en la obra en un momento el protagonista se convierte en gerente general de la empresa y ése es su peor momento, se le mete un monstruo adentro. Bianca, mi hija, que vio el ensayo general, me dijo: "Papá, ahora lo odio. Y eso que un rato atrás lo amaba y me daba ternura y lo quería abrazar y limpiarle la boca. Pero cuando es gerente lo empecé a detestar, papá". Eso, para mí, es un halago. Nota aquí.



jueves, abril 17, 2025

Diego Peretti & Federico D'Elía

 "La vida de todos es una actuación constante"

En la comedia escrita por el danés Lars Von Trier, el dueño de una empresa tecnológica contrata a un actor para no hacerse cargo de decisiones incómodas. El estreno habilita a una sustanciosa charla sobre los roles sociales, el estado actual de la industria... y el destino de la película de "Los simuladores".

No todo lo que reluce es oro. El dicho popular, utilizado de generación en generación para no dejarse llevar por las apariencias, se constata a cada paso por propios y extraños. En un mundo en el que lo que se ve es apenas la parte visible del iceberg, la realidad, la verdad, está cada vez más huidiza. En ese juego de engaños al que hay que descifrar en el que se convirtió la vida moderna, profundizada por la comunicación digital, se posiciona la trama de El jefe del jefe, la comedia que el jueves 17 se estrena en la sala Pablo Neruda del Paseo La Plaza. La pieza, protagonizada por Diego Peretti y Federico D'Elía y dirigida por Javier Daulte, pone el foco en una empresa de tecnología en la que el supuesto dueño de toda la vida no existe y al que hay que inventar -actor contratado de por medio- para poder venderse, exponiendo las contradicciones del capitalismo y de la vida en sociedad.

Peretti y D´Elía son mucho más que compañeros de oficio. La sesión de fotos expresa una amistad que encuentra en el fútbol y en el oficio intereses comunes, en una charla activa que va y viene entre ellos con la naturalidad de quienes se conocen hace mucho y muy bien. Una amistad que comenzó hace más de dos décadas, cuando en plena crisis económica argentina aquel proyecto chiquito de hacer una serie sobre un grupo de socios que simulaban operativos para ayudar a la gente con problemas comunes se convirtió en Los simuladores, una de las ficciones nacionales más logradas en la historia de la pantalla chica. Una serie que parece cada vez más lejos del cine (ver aparte) y que en El jefe del jefe encuentra el paralelismo de que la trama también se vale de una simulación: un actor (Peretti) es contratado por el verdadero (y camuflado) dueño de la empresa (D´Elía) para hacerle creer a sus compañeros que es el propietario real, cuando en realidad fue él quién durante años tomó todas las decisiones de organización laboral.

“La gente se va a venir a divertir. Es una comedia diría que disparatada, pero no de enredos de living, sino que sucede en una empresa tecnológica”, le cuenta Peretti a Página/12, sobre la obra escrita por Lars Von Trier (el danés cofundador del Dogma 95). “Lo original es que sucede alrededor del mundo de la oficina, entremezclada en la trama con todo el folklore laboral y el mundo del actor. Son dos mundos que parecen antagónicos. Muchas veces los actores o los artistas, cuando nos preguntan ¿qué trabajo no resistiríamos?, casi lo primero que decimos es el de estar todo el día encerrado en una oficina. Y quizás un oficinista o un bancario nos dicen que ellos no entienden nuestros horarios. Son dos universos contrapuestos que chocan en esta obra. Chocan desde un lugar absurdo, no ilógico, sino absurdo, en una trama llamativamente hiperrealista”.

-¿A qué se refieren conque la trama es hiperrealista?

Diego Peretti: -En la trama no hay cosas mágicas. No me gusta decir la palabra porque parece que me estoy aprovechando, pero hay tanta simulación de simulación de simulación, no desde la simulación altanera de Los simuladores que nunca perdían, sino la de una simulación de vida de gente normal que tiene que actuar para resolver un conflicto dentro de una oficina. Todo eso provoca una cuestión de metaactuación que a mí me resulta muy lindo para trabajar el personaje, que es el de un actor contratado por el dueño de esta empresa para hacerse pasar por alguien que no es.

-¿Hasta qué punto llega la complicidad entre el actor contratado y quien lo contrata?

Federico D`Elía: -La única complicidad que existe entre los dos es que el dueño lo contrata a él y nada más. O sea, nadie más sabe que él es un actor. Y el jefe le da una suerte de libreto, lo que puede… Le da ciertas indicaciones, cosas que él tiene que cumplir porque lo que tiene que hacer es muy sencillo. Bah, de inicio parecería ser muy sencillo, pero se va a ir complicando con diferentes cosas que pasan en la trama. La complicidad es entre ellos dos, pero hasta un punto, donde todo ese trato se empieza a irse de la manos. Nota aquí.



martes, abril 08, 2025

Inés Estévez & Germán Palacios

 "Yasmina Reza escribe sus obras desde las vísceras"

Los actores decidieron hacer su propia versión de la obra de la autora de ART, a quien le gustó la idea de la puesta y la pareja protagónica. "Escribe con maestría, encontrando situaciones dramáticas como excusa para desarrollar los grandes temas de la literatura", afirman ellos.

El hombre inesperado, una de las grandes obras de Yasmina Reza, multipremiada escritora, actriz, novelista y dramaturga francesa, saltará la barrera idiomática para seguir por el andarivel de los sentimientos de dos pasajeros de un mundo interior. Es que el viernes 11 de abril a las 20.30 en el Teatro Maipo se conocerá la versión argentina de esta historia de una mujer que se encuentra ¿fortuitamente? en un viaje en tren con un hombre, que resulta ser el escritor que ella lee habitualmente. A la calidad de la obra de la autora de ART, se le suma que los directores y protagonistas de El hombre inesperado son dos animales de la actuación: Germán Palacios e Inés Estévez. Las funciones también serán los sábados a las 21. 

"Fui convocada por Germán. Me preguntó si me podía llamar, yo estaba manejando, me llamó y cuando me llamó me propuso esta obra, que yo había visto y me había fascinado. Y sentí que bajaba Dios, sentí que era un proyecto que tenía todo que ver con lo más genuino de mi búsqueda artística y profesional, y me encantaba volver a trabajar con él, algo que habíamos hecho solo dos veces en cine hace muchos años", cuenta Estévez en la entrevista con Página/12.  A su lado, Palacios completa: "Estaba viendo el material en soledad y estaba enloqueciendo un poco. Lo tenía hacía varios meses y venía estudiándolo, empecé a interpretarlo y a pensar también un poco como director, inevitablemente, con posible puesta en escena y todo. Y necesitaba una compañera sí o sí para empezar a madurar. Así que fue mágico porque Inés también era inequívoca para mí. Fueron las ganas, y fue shockeante llamarla y que me dijera que sí al instante. Y empezamos a trabajar ya así: ella en el auto manejando y conversando. Después, también coincidimos mucho en la lectura del material, en la interpretación y una afinidad natural que hace que sea más fácil compartir la dirección".

-Además de dirigir, ¿la idea fue siempre que fueran ustedes los protagonistas o es algo que después se dio con el correr de las charlas?

Germán Palacios: -No, partía de la base de que la actuáramos, primero que nada.

Inés Estévez: -Lo de la dirección vino después. El tenía la idea de dirigirla, pero la idea era, en principio, actuarla los dos, y después me ofreció compartir la dirección. Y ahí ya se terminó de cerrar todo, porque veníamos muy coincidentes en relación a lo que haríamos con la puesta, con la obra, con la imagen. Y llegó un momento que nos pareció que estaba tan avanzada esa idea que trasladársela a una tercera persona iba a ser un incordio.

G.P.: -Ya era difícil, estábamos muy, muy avanzados. Es una muy linda decisión, muy linda experiencia, porque uno no está acostumbrado a estar en los dos lugares. Pero para nosotros la idea de esta obra es como quien hizo un pan: es un proyecto muy particular en ese sentido y es como que veníamos amasándolo y amasándolo. Por eso dijimos: "Horneémoslo nosotros. ¿Vamos a llevarlo a una panadería? ¡No!". Así fue.

-Es una obra de Yasmina Reza que se hizo en otra oportunidad en la Argentina y refleja una historia que no pierde vigencia: el amor, la soledad, la muerte son los grandes temas de la obra, pero también los grandes temas de los seres humanos, ¿no?

I.E.: -Sí, subyacen, ¿no? Son temas inherentes a la existencia y no tienen edad. Son temas que acompañan la existencia toda, porque quizás uno cuando es muy chico no tiene tanta conciencia de la finitud, pero los otros dos ítems que mencionás son absolutamente vigentes. Creo que habla de muchas más cosas que eso. Hace un rato comentaba que es un viaje de los dos personajes, un viaje en el que coinciden, pero también es un viaje de cada personaje consigo mismo.

-O sea, es un viaje físico de traslado y, a la vez, es un viaje introspectivo. ¿Se podría decir que sus personajes son pasajeros de un mundo interior?

G.P.: -Sí, y a la vez, como todas las obras de Yasmina, vincular. Cada uno consigo mismo y con el otro. Las obras de Yasmina Reza son maravillosas porque es una mujer inclasificable. Ella escribe con una maestría, encontrando situaciones dramáticas como excusa para desarrollar los grandes temas de la literatura. Porque esto que vos mencionaste y arrancaste es Shakespeare: la vida, la muerte, la soledad. Ella lo maneja desde un lugar inclasificable. Cuando escribe una comedia, dice de sí misma: "Si yo escribí una tragedia..." En este material, yo le digo a Inés: "Esto es una comedia de amor". ¿Pero con qué? Con el humor, con la profundidad, la sofisticación con la que escribe una autora consagrada. La inteligencia, claro. Es un material muy particular. Nota aquí.



viernes, marzo 14, 2025

Cristina Banegas & Graciela Camino

 Cristina Banegas y Graciela Camino hablan de "La bala de plata"

La puesta está basada en la correspondencia entre John William Cooke y Juan Domingo Perón sobre la clase obrera, la liberación nacional y el propio peronismo.

Apodado “el bebe” por haber sido el diputado más joven de la bancada peronista, John William Cooke fue una figura central del llamado peronismo de izquierda hasta su muerte en 1968. Tras su derrocamiento en 1955, Juan Domingo Perón lo consideró “el único jefe para presidir a la totalidad de las fuerzas peronistas organizadas”. Fue por ese motivo que Cooke mantuvo con el líder una nutrida correspondencia en la que expuso su pensamiento sobre el rol de la clase obrera, la liberación nacional y el propio movimiento peronista, temas sobre los cuales no siempre logró a coincidir con el General. Progresivamente, Cooke fue tomando conciencia de la heterogeneidad del movimiento peronista y sus críticas fueron en aumento hasta que, una vez producida la Revolución Cubana de 1959, radicalizó aún más su posición profundizando sus ideas sobre el socialismo y la revolución. Sobre esta correspondencia que Perón y Cooke mantuvieron a lo largo de 10 años, se está presentando en El Excéntrico de la 18º (Lerma 420) La bala de plata, “una intervención político-poética“ a cargo de las actrices Cristina Banegas y Karina Elsztein bajo la dirección de Graciela Camino, también autora de la selección y edición de más de un centenar de las cartas escritas, en este caso, entre 1957 y 1964.

En el recorte que ofrece el espectáculo de ese intercambio epistolar puede medirse con claridad el arco que marcó la relación entre ambos políticos. Los dos comienzan coincidiendo en la coordinación de la resistencia, en la eficacia del sabotaje, el boicot a las compras y al consumo, la destrucción de las líneas telefónicas y telegráficas, los rumores, la baja de producción y el desgano, la desobediencia civil, el no pago de los impuestos. ”Es lo que Tato Pavlovsky llamaba micropolíticas”, recuerdan Camino y Banegas. Ya en tiempos de Frondizi, Cooke le dice a Perón que “el drama argentino es un merengue decorativo que sería útil si adentro de la torta hubiese una bomba”, tras lo cual reclama pasar de la resistencia a la ofensiva. “Y a partir de ahí, Perón le dirá gracias por todo”, coinciden ambas entrevistadas, aludiendo a la toma de distancia del General respecto de las posiciones cada vez más radicalizadas de Cooke, quien hasta le sugiere que se mude a Cuba y abandone la España de Franco.

El proyecto había nacido en 2014, cuando Camino estaba al frente del Ciclo Pasillo en el CCK. Horacio Gonzalez iba a leer las cartas (por esta razón el espectáculo está dedicado a él), y también habían sido convocados Norman Briski, Pompeyo Audivert y Ricardo Bartís para participar de una experiencia que nunca llegó a tomar un formato definitivo. El montaje actual lleva este nombre porque, según explica la directora y autora, “en el mito, la bala de plata es la que mata al lobizón porque es la más efectiva y preciada". "Pensamos que este diálogo es una bala de plata que pudo haber sido utilizada y que la condensación entre estos dos hombres pudo haber cambiado la historia”.

-¿Cómo es esta "intervención poético político"?

Graciela Camino: -La llamamos así porque sabíamos que no tendría la estructura de una obra convencional pero tampoco sería una simple lectura. Es una intervención para hacer en cualquier espacio. Ya la hicimos en Gerli, en Wilde y en la ciudad de Avellaneda, entre otros lugares, siempre en espacios no convencionales.

Cristina Banegas: -Y también en el Teatro Argentino de La Plata. Pero por las características que tiene La bala…, la hicimos con la gente ubicada sobre el escenario de la sala Piazzolla.

-¿Cuál es tu apuesta actoral en este trabajo?

C.B.: -Yo hago de Perón. (Sonríe) Hace tiempo que quería hacerlo. Años atrás, cuando en la librería Gandhi leí Perón en Caracas, de Leónidas Lamborghini, noté que me había salido una voz que me remitía al fantasma de Perón.

G.C.: -Cristina siempre dijo que quería hacer la voz de Perón. Entonces nos pareció que Cooke también tendría que ser una mujer. Karina Elsztein aporta una presencia contundente. Y el ensamble entre ambas resultó muy poderoso.

C.B.: -Uso un mameluco negro, grande, me peino tirante para atrás con Lord Cheseline y muchas horquillas y me pongo en la cara una base clara para que me dé un aspecto espectral.

G.C.: -Podríamos decir que tanto la voz como su comportamiento escénico nos lleva a pensar en lo esencial de Perón, en su fantasma.

C.B.: -Por eso es muy importante el uso de la amplificación, porque le da un volumen a la palabra que la coloca en un lugar ficcional y le da una trascendencia auditiva. Nota aquí.



viernes, febrero 21, 2025

Rozalén

 Rozalén nos cuenta por Facebook.

“Apaguen sus teléfonos móviles.
La función va a comenzar”
Y siento cómo mastico los latidos de este corazón y las entrañas me piden vomitar.
Le rezo a mis dioses para que me den fuerza y templanza.
Observo este pasillo que tengo delante y los pocos metros se convierten en kms. Como el mismo pasillo de la casa de mi infancia, el que iba del salón al baño. Ese tramo oscuro que me provocaba terror hasta que encendía corriendo la luz del final.
Traspaso el telón y un jorongo rojo y negro cae del cielo para posarse en mis hombros.
Comienza el juego.
El teatro es un ser Vivo.
Me transformo. Ya no soy yo. Ni ella. Soy cada día un personaje nuevo.
Los teatros centenarios esconden a sus fantasmas entre sus muros, bajo la madera de su escenario. Te acarician con un escalofrío.
El teatro es un arte Vivo y sobrevive aunque salten los plomos de todo el barrio, aunque te griten desde el palco, aunque tosan en la escena incómoda.
Ahí están tus compañeras titanas para sostenerte, mirarte, sonreírte y enseñarte.
Hoy te vieron romperte en el camerino.
Nunca faltan flores.
El teatro es un baile sutil y elegante acompañado de un piano que, humildemente, pide cada vez más silencios.
Y todas somos con rabia la “Llorona” mientras asesinan cerca a otra de las nuestras. Aunque avisara. Aunque pidiera ayuda. Porque no la creyeron.
El teatro es un viaje emocional bestia. Y yo estoy volando.
Mientras busco un rayo de luz en una habitación sin ventanas. Mientras me pregunto cómo enciendo mi pequeña vela sin fósforo ni oxígeno.
Mientras me sigo preguntando porqué seguimos construyendo durante siglos lo que derribamos en segundos.