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miércoles, octubre 21, 2026

Antonio Grimau

 Murió el actor Antonio Grimau

El actor Antonio Grimau murió a los 82 años. Su deceso fue comunicado este martes la Asociación Argentina de Actores. Al cabo de más de seis décadas de trayectoria, Grimau brillo en cine, teatro y televisión.

“Con pesar, despedimos al actor Antonio Grimau”, anunció esa entidad en su cuenta de X. En la misma publicación destacó que el actor “a través de su trabajo en los escenarios y las pantallas, construyó una sólida trayectoria que forma parte de la historia del espectáculo argentino” y agregó: “Abrazamos con afecto a sus familiares, amistades y colegas en este momento de tristeza”.

Grimau estaba afiliado a la Asociación Argentina de Actores desde 1970. Empezó a actuar a los 16 años, cuando debutó en el elenco del teatro Charles Chaplin de Almagro. A partir de allí arrancó una exitosa carrera, en la que sobresalió como galán de telenovelas. Era un apasionado del teatro, en el que realizó innumerables papeles, del mismo modo en que lo hizo en televisión y cine.

“De pronto se me abrió un mundo impensado, yo no sabía qué iba a encontrar ni qué iba a buscar tampoco. Y me encontré con el teatro, el acceso a la música clásica, a los libros, a la cultura. Eso me salvó la vida. Tenía 16 años y me quedé cuatro años en el Chaplin”, recordó en su momento en una entrevista en Clarín.

En reconocimiento a su carrera, la Asociación Argentina de Actores y el Senado de la Nación le otorgaron en 2005 a Grimau el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable.

Grimau había nacido el 10 de marzo de 1944 en Remedios de Escalada, provincia de Buenos Aires. Su nombre era Antonio Rebolini.

Tras aquella primera experiencia en el teatro Charles Chaplin, Grimau encaró su formación actoral y su maestro fue Juan Carlos Gené, al que consideraba figura fundamental en su compromiso con la profesión.

En televisión uno de los primeros trabajos de Grimau fue en el exitoso Rolando Rivas, taxistas. También formó parte del elenco de reconocidos ciclos como Cuatro hombres para Eva, Extraños y amantes, Por siempre mujercitas, Poliladron, Cha Cha Cha, Verdad consecuencia y Ricos y famosos.

Entre sus trabajos teatrales, figuran El tren amarillo, Los Linares, 30 dineros, Aquí hay gato encerrado, Papas fritas, Alta sociedad, Vidas privadas, Ladrones a domicilio, Historia de un caballo, Salven al cómico y Cartas de amor.

En 1990 llegó un momento significativo en la carrera de Grimau: el protagónio de Los invertidos, de José González Castillo, bajo la dirección de Alberto Ure, junto a Cristina Banegas y Lorenzo Quinteros, en una producción del Teatro San Martín.

La Asociación Argentina de Actores reseñó también que “su labor escénica incluyó también Cristales rotos, El acompañamiento, El reñidero, El anatomista, El precio, Segovia (o de la poesía), Darse cuenta, Yepeto, La mandrágora, Guayaquil: una historia de amor, De casas y melancolías, La matanza, Mares de piedra, El corso, Príncipe azul, La gata sobre el tejado de zinc caliente, Al final del arcoíris, Piel de Judas, Filomena Marturano, El avaro, Hamlet, Danza macabra, Rotos de amor y La ternura. Participó, además, en Cándida, Espíritu travieso, La zarza ardiendo, Reconocernos, El hombre perfecto, Masculino singular, Vidas paralelas, Un guapo del 900 y El tiempo y los Conway, esta última dentro del ciclo Teatrísimo, a beneficio de la Casa del Teatro”.

Uno de sus trabajos de mayor reconocimiento fue su interpretación de Roberto Sánchez en la etapa adulta de Sandro de América, la miniserie dirigida por Adrián Caetano y emitida en 2018. Por ese papel recibió el Premio Martín Fierro como actor protagonista de unitario o serie. Nota aquí.



domingo, octubre 04, 2026

Sylvester Stallone

 “No sé qué son las nuevas masculinidades. La naturaleza del hombre es conquistar”

El actor recuerda en sus memorias una infancia violenta y sin el amor de sus padres y se culpa de que su carrera tras el éxito de ‘Rocky’ no fuera como preveía: “Me odiaban con motivo: era arrogante, iracundo y rencoroso”

Esta es la cuarta entrevista del día para Sylvester Stallone. ¿Cansado ya de hablar tanto? “No, porque esta es la primera sobre mis memorias”, responde en la habitación del hotel de Nueva York, su ciudad natal, frente a Central Park, donde recibe a EL PAÍS.

La conversación posterior confirmará la idea de que ha venido con ganas. Durante más de 40 minutos, el actor se explayará en torno a temas como su frustración por una carrera que no despegó todo lo que él hubiera querido, su odio y posterior amistad con Arnold Schwarzenegger o su giro respecto a Donald Trump, a quien en noviembre de 2024, pocos días después de ganar las elecciones, presentó en un acto en Mar-a-Lago como “una figura mitológica, un segundo Washington” y al que ahora critica por haber llevado a Estados Unidos al avispero de Irán.

“No me metas en problemas con la política. Solo he dicho que odio las guerras”, dirá al concluir el encuentro.

No rehúye ninguna pregunta, ni siquiera las más dolorosas sobre la muerte de su hijo de 36 años en 2012 o el trauma de una infancia durísima con unos padres que, asegura, jamás lo quisieron. Es algo que, a sus 80 años, le sigue doliendo.

El motivo del encuentro es Los escalones (Plaza & Janés, con traducción de Santiago del Rey y Jesús de la Torre), unas memorias sorprendentes de un tipo duro que se abre ahora en canal. No es una biografía al uso. Se centra en cinco momentos claves de su vida. Y refleja que, en contra de lo que decían sus padres, no es ningún estúpido.

Stallone salpica la conversación con onomatopeyas, gestos como el puño cerrado para mostrar rabia o ganas de pegar a alguien e imita voces de sus interlocutores cuando cuenta una anécdota. Constantemente se compara a sí mismo con un animal. Y todo esto lo hace con esa característica media sonrisa fruto de un parto tumultuoso que le paralizó parte de la boca, defecto que no le impidió convertirse en una superestrella con sagas como Rocky y Rambo. Verlo ahora reflexionar sobre los años ochenta y noventa, cuando era uno de los actores más famosos del mundo, es todo un espectáculo.

Pregunta. En su libro, el único rodaje del que habla es el de Rocky. ¿Tiene la sensación de que su carrera posterior no ha estado a la altura de lo que esperaba tras ese descomunal éxito en 1976?

Respuesta. Absolutamente. No estoy satisfecho con mi carrera. Todo fue porque no entendí las reglas del juego. El personaje de Rocky y yo éramos inseparables. Y cuando la gente veía que me comportaba de forma arrogante, irascible y rencorosa, me empezaron a odiar y con razón. Durante toda mi vida la gente me dijo que era estúpido y un perdedor. Y cuando por fin les demostré que estaban equivocados, reaccioné de forma exagerada. Fue error mío. Reaccioné como un niño.

P. ¿Cuándo se empezaron a torcer las cosas?

R. Después de Rocky, rodé F.I.S.T, una buena película con un director excelente. Pero la gente la odió. Escribieron mi epitafio. ¿Y qué hice yo? Contraatacar. Les decía: “¿Por qué no me lo dicen a la cara? Peleemos". Era como si siguiera en la calle, como un animal. No había aprendido humildad. No me daba cuenta de que había ocurrido un maldito milagro: había sido el hombre más afortunado del maldito mundo [con el éxito de Rocky], pero no actuaba como tal. Eso repercutió en mi vida, en mi matrimonio y en mis hijos. Fue una mala época que duró muchos años. Nota aquí.



martes, septiembre 15, 2026

Woody Allen

 Woody Allen comienza a rodar su nueva película en Madrid el 5 de octubre

El filme, que cuenta con una aportación de tres millones de euros de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, estará protagonizado por Peter Vives, único español en el reparto.

Woody Allen comenzará a rodar en Madrid su nueva película el próximo 5 de octubre. El cineasta neoyorquino se dividirá entre el centro de la ciudad y Aranjuez, en el sur de la comunidad. La película, según informa Wanda Visión (distribuidora del filme), está protagonizada por Alexi Wasser (Messy), Jemima Kirke (Girls, Sex Education), el por ahora único español Peter Vives (El tiempo entre costuras, Velvet), Marton Csokas (El señor de los anillos: los anillos del poder, The Equalizer) y Jakob Oftebro (Kon-Tiki, Hamilton).

La película se presentará ante la prensa el 1 de octubre en una de las localizaciones del rodaje, la Real Academia de Bellas Artes. El filme, que se estrenará en todo el mundo, también será presentado en un festival internacional y se preestrenará en tres ciudades internacionales. Producido por Wanda Visión, Gravier (la productora de Allen) y 3Six9 Studios, será la película número 51 escrita y dirigida por Allen.

El Gobierno de la Comunidad de Madrid, de Isabel Díaz Ayuso, patrocinará con 1,5 millones de euros la nueva película de Woody Allen, como parte de una campaña de promoción de la capital, según el contrato publicado en el portal de contratación pública de la CAM, que fue adjudicado el 24 de octubre de 2025. El filme, según el documento, tiene el título provisional de Wasp 2026, aunque el acuerdo establece que tendrá que incluir el nombre de Madrid. La cantidad se dividirá en tres pagos. Un primero este 2025, de 150.000 euros; 600.000, en 2026; y 750.000, en 2027. El acuerdo incluye un plazo de 26 meses para su realización, “debiendo finalizar necesariamente antes del 31 de diciembre de 2027”.

El filme cuenta también con patrocinio del Ayuntamiento de Madrid. Entre las dos administraciones, Woody Allen recibirá tres millones de euros, con el objetivo de fomentar el turismo cinematográfico, promoviendo “nuevos flujos de visitantes interesados en recorrer las localizaciones que puedan aparecer en la película, y para afianzar Madrid como un destino deseado a nivel internacional”, según el consistorio madrileño.

Allen, que cumple 91 años en noviembre, está considerado como uno de los cineastas más relevantes de las últimas décadas. Dirigió 50 películas que han retratado ciudades del mundo como Nueva York, Roma, París, Barcelona, Oviedo y Londres. Esta será la tercera película del director situada en España tras Vicky Cristina Barcelona (2008) y Rifkin’s Festival (2020). Su último filme fue Golpe de suerte, localizado en París, estrenado en 2023 y presentado en el festival de Venecia. Nota aquí.



domingo, agosto 23, 2026

Luis Machín

 “Barreda es un hombre carente de sentido”

El actor asumió el desafío de encarnar al femicida convertido por los medios en personaje: “Más allá de la repugnancia, tenía que mostrar a ese hombre tal como lo veía”.

El 15 de noviembre de 1992, Ricardo Barreda tomó una escopeta y asesinó en su casa de La Plata a su esposa, Gladys McDonald; a su suegra, Elena Arreche; y a sus dos hijas, Cecilia y Adriana. El cuádruple femicidio conmocionó a la Argentina, pero con el paso de los años ocurrió también algo muy perturbador: el asesino comenzó a ocupar el centro del relato. Barreda construyó públicamente una versión en la que se presentaba como víctima de las supuestas humillaciones de su familia y logró una insólita popularidad. Recibió cartas de apoyo, fue convertido en personaje televisivo y hasta su imagen llegó a formar parte de objetos de culto popular.

Más de tres décadas después, el cine vuelve sobre aquel crimen, pero intenta cambiar la pregunta. ¿Qué pasa cuando el relato deja de mirar al asesino para escuchar a las mujeres que fueron asesinadas? Esa es la apuesta de Barreda, la película dirigida por Daniela Goggi que llegará el 28 de agosto a Prime Video, con Luis Machín en el papel de Ricardo Barreda. Carla Peterson, Mercedes Morán, Maite Lanata y Margarita Páez interpretan a Gladys, Elena, Cecilia y Adriana, respectivamente.

El film busca revisar no sólo el crimen sino también la manera en que fue contado: el morbo, la fascinación por el victimario y una mirada atravesada por los prejuicios de género que durante años convirtió al femicida en protagonista y dejó en segundo plano la vida de sus víctimas. Para Machín, el desafío fue todavía más complejo: interpretar a un hombre real cuya figura quedó grabada en la memoria colectiva, sin reproducir la operación que durante años lo convirtió en una suerte de antihéroe popular.

¿Qué fue lo primero que pensó el actor cuando le propusieron interpretar a Ricardo Barreda? ¿Hubo rechazo, temor, curiosidad o la necesidad de comprender qué había detrás de ese personaje? “Fue una mezcla de varias de esas cosas. En general no me produce rechazo abordar casi ninguna historia, casi ningún personaje. Alguna vez tuve un poco de rechazo con algún personaje que me ha generado mucha distancia y que después me di cuenta de que tal vez lo que más temía era ponerle el cuerpo, la voz y la cabeza. Con aquel otro personaje del que había sentido rechazo al punto de decir en un momento ‘No lo voy a hacer’ después finalmente lo hice”, señala el actor en la entrevista con Página/12. Nota aquí.




jueves, agosto 20, 2026

Bill Murray

 


viernes, agosto 14, 2026

Charles Chaplin

 


lunes, agosto 03, 2026

Juan Minujín

 "Para los argentinos, el humor es una forma de supervivencia"

El rostro del actor que lleva dos décadas en el cine, el teatro y la televisión argentinos se puede ver por estos días en la pantalla grande como parte del elenco del film español Los domingos. De un presidiario inolvidable a un clásico personaje de la picaresca criolla, su versatilidad le permite seguir cambiando de piel en la ficción sin perder la esencia que lo convirtió en una de las figuras más queridas de la escena nacional.

En la multipremiada película española Los domingos, una adolescente plantea que su vocación es convertirse en monja de clausura y ese deseo implosiona su familia. La incredulidad de unos, la resignación de otros, los prejuicios y la soledad de todos decantan en la gran pregunta que un tío argentino le hace al personaje: “¿Cómo hablás con Dios?”. Quizás la respuesta sea una revelación dentro de un grupo familiar donde parece más sencillo dialogar con lo divino que con lo humano. Ese tío agnóstico está encarnado por Juan Minujín, alguien que se llamó Pastor en El marginal. La ironía, a veces, ayuda a sobrevivir.

Juan Minujín, el camaleón que puede ser Guillote en Coppola, mano derecha de un Menem maquiavélico arrastrando erres y ambiciones, o el explorador de arneses en Un año sin amor y División Palermo, tiene la capacidad de ser un frontman sin creerse rockstar, de caminar la gracia sin enamorarse de sus propios recursos y de acercarse a sus criaturas con una sinceridad conmovedora.

–En Los domingos hay una adolescente que quiere ser monja de clausura. Si bien la película plantea varios dilemas morales, el más fuerte parece ser qué pasa si tus hijos eligen un camino con el que vos no estás de acuerdo.

–Sí, me parece que ese es el interrogante que abre la película y plantea con gran complejidad las diferentes posturas que tienen en la familia. La directora, Alauda Ruiz de Azúa, hace un trabajo muy profundo metiéndose dentro de la naturaleza del grupo familiar y viendo cómo repercute algo así. Lo interesante es que la película no da una respuesta y en parte eso explica que haya conectado tanto con el público y generado debate. Salís del cine formulándote otras preguntas, cuestionándote qué harías, replanteando si estás a favor o en contra de determinadas posturas y conversándolo.

–Vos, como padre, ¿dónde te pararías?

–Es dificilísimo responderte, pero me parece que en principio trataría de abrir un canal de diálogo lo más fuerte posible para intentar escuchar y entender antes que opinar. Se dice fácil, pero la escucha siempre es lo más difícil; nos pasa como padres, con las relaciones de pareja, con la amistad y en la vida en general. Creo que empezaría por ahí para ver si hay un punto de entendimiento y, quizás, en otras instancias ese entendimiento inicial pueda convertirse en aceptación... o no.

–Son tiempos de reacciones y opiniones instantáneas. La escucha parece suspendida. En ese sentido, ¿creés que la película refleja el espíritu de esta época?

–Sí, porque refleja esto de que hoy es más difícil escuchar que empezar a bajarle línea al otro. Además, toca algo que tiene que ver con los discursos absolutistas, relatos totalitarios que anidan en cuanto encuentran una fragilidad. Son discursos complicados porque no incluyen al otro; por el contrario, lo excluyen. No hay espacio para que ingrese otra manera de ver las cosas.

–Últimamente coincidieron distintas producciones culturales que se preguntan por la espiritualidad, como Lux, el último disco de Rosalía, la película Sirât o Los domingos. ¿Pensás que esa búsqueda se da como válvula de escape porque hoy el único valor parece ser el dinero?

–Hay algo de eso y es inevitable cuando ves que la época está saturada de desigualdades, de cosas a las cuales solo unos pocos tienen acceso. Necesitamos respuestas que nadie está dando, ni siquiera esbozando, para un montón de situaciones; entonces quizás esas respuestas se buscan en aspectos más espirituales. Hay tantas cosas que son un sinsentido. La exclusión, los desplazados, las guerras… Es imposible no preguntarse cómo puede ser que la humanidad vaya para ese lado, con ese nivel de crueldad y de anulación del otro. Nota aquí.



viernes, julio 31, 2026

Manolo Solo

 Muere a los 62 años Manolo Solo, popular actor ganador de un Goya

El intérprete participó en películas como ‘Tarde para la ira’, ‘El buen patrón’ o ‘B, la película’, y muy recientemente en la serie ‘Anatomía de un instante’

El actor Manolo Solo, de nombre real Manuel Jesús Fernández Serrano, ha muerto este jueves a los 62 años víctima de un cáncer, ha informado la Academia de Cine. Nacido en Algeciras (Cádiz), Solo, uno de los rostros más populares del cine español —hubo años en los que trabajó en 15 producciones diferentes—, participó en numerosas obras de teatro y películas y ganó el Goya a mejor actor de reparto en 2017 por Tarde para la ira, de Raúl Arévalo, aunque Solo aparecía únicamente siete minutos.

Personaje muy querido, de esos intérpretes que parecen estar por todas partes, su fallecimiento ha causado sorpresa y conmoción tanto en el mundillo actoral como entre los espectadores, que han llenado de mensajes las redes sociales. “Durante sus más de 30 años de carrera, Manolo demostró ser uno de los mejores de su generación, un grandísimo profesional y un gran compañero. Manolo no dejó de trabajar hasta sus últimos días”, han afirmado desde su agencia de representación. Otros mensajes de pésame han venido de los actores Santiago Segura, Miguel Ángel Muñoz, Juan Diego Botto o Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía. Desde la entidad Artistas Intérpretes, Entidad de Gestión de Derechos de Propiedad Intelectual (Aisge) han destacado su “talento estratosférico” y “sagacidad fuera de lo común”.

Su muerte ha dejado especialmente conmocionado a su círculo más cercano en Sevilla, donde se crio y vivió durante tres décadas, hasta que se trasladó a Madrid, informa Marta Maldonado. “Sobre todo era mi amigo”, es lo que ha querido destacar en declaraciones a EL PAÍS el cineasta Alberto Rodríguez, profundamente afectado por la noticia, que lo dirigió en la reciente miniserie Anatomía de un instante o la película La isla mínima, donde también coincidió con Rafa Cobos como guionista, que resume así el sentir de la profesión ante esta abrupta despedida: “Es un momento muy difícil, estamos hechos polvo”.

Lo mismo apunta el director Santi Amodeo, con quien también trabajó en varios proyectos: “Con Manolo se va parte de mi biografía. Estuvimos tocando juntos durante años en [el grupo musical] Los Relicarios, allá por los noventa. Estuvo en mi primera película en solitario, Astronautas, y en la última, El cielo de los animales. Aquí le llegó el cáncer. Y me pidió esperarle. Yo, optimista por naturaleza, le esperé. Le operaron y se curó. Hizo un papelón. Todavía me conmueve verlo. Hace poco descubrimos que no, que no se curó. Una gran pérdida, de las que duelen”.

Aunque destacó como actor de reparto, Solo también hizo papeles protagónicos, muy notablemente en Cerrar los ojos, de Víctor Erice, en el que interpretaba, frente a José Coronado, a un director sin películas. El filme tuvo gran repercusión internacional al ser la esperada vuelta a la dirección de un cineasta de culto como Erice. Recientemente, Solo había participado en la miniserie Anatomía de un instante, basada en la obra del escritor Javier Cercas sobre el golpe de Estado del 23F de 1981, en la que interpretaba al general Gutiérrez Mellado. Otro de sus últimos trabajos fue en Una quinta portuguesa, de Avelina Prat, donde encarnó a un triste profesor universitario de Geografía, perdido en los laberintos de la erudición y abandonado por su pareja. En el último festival de Cannes tuvo buena acogida Aquí, de Tiago Guedes, basada en la obra de J. M. Coetzee, donde Solo realizó un trabajo muy celebrado. La película aún no ha llegado a las salas de cine.

Curiosamente, Solo no quería hacer el papel que le dio su Goya en Tarde para la ira —el Triana—, un toxicómano marginal y fácil de caricaturizar, según contó en una entrevista con este periódico. Y eso que Arévalo, el director, se lo había ofrecido ocho años antes. “Era un personaje con el que te podías lucir o te ibas a partir la cara, y yo estaba seguro de que me la partía”, dijo Solo. Finalmente, le llevó a subirse al escenario de los Goya para levantar el trofeo, dar un discurso... y bloquearse. “Me sobrepasó completamente. Hubo un momento en que me dirigía a Raúl sin verlo, como si el escenario hubiese girado o algo. No sabía ya ni dónde estaba sentado para ubicarme bien, era tremendo”, recordaba.

Además de su Goya en 2017, estuvo nominado en otras ocasiones: por su trabajo en B, la película, de David Ilundain, donde interpretaba al juez Ruz, que instruyó el caso Bárcenas, por su papel en El buen patrón, de Fernando León de Aranoa, como mano derecha del empresario déspota que encarnaba Javier Bardem. Nota aquí.



domingo, julio 12, 2026

Anthony Hopkins

 Anthony Hopkins anuncia un disco de música clásica con Gustavo Dudamel: “La música fue mi primera aspiración”

Decca Records estrenará el 21 de agosto una colección de obras orquestales compuestas a lo largo de seis décadas por el doble ganador del Oscar, interpretadas por la Philharmonia Orchestra de Londres.

Anthony Hopkins, de 88 años, lanzará este verano su segundo álbum de música clásica, Life is a Dream, interpretado por la Philharmonia Orchestra de Londres bajo la dirección de Gustavo Dudamel y con la participación de algunos virtuosos, como el violonchelista Gregorio Nieto y el pianista Sergio Tiempo. Se trata de una colección de obras orquestales compuestas a lo largo de seis décadas por el actor. “La música fue mi primer deseo, mi primera aspiración”, ha dicho Hopkins en el comunicado del sello Decca Records que anuncia el disco.

Este jueves, la disquera adelantó el primer sencillo del álbum, Bracken Road, una suite para piano y orquesta inspirada en los recuerdos de infancia de Hopkins en Margam, en el sur de Gales, así como en “las calles, los prados, las tierras de cultivo y las montañas que rodeaban la casa de su familia en la década de 1940″, según Decca.

El doctor Hannibal Lecter, el personaje que le dio al actor el primero de sus dos premios Oscar —el otro llegó por su papel El padre, en 2021—, es un amante de Bach. Concretamente de las Variaciones Goldberg. En Hannibal, la secuela de El silencio de los corderos, el propio Hopkins las interpreta con destreza al piano. Siempre ha sido un amante de la música. Aprendió a tocar el piano a los cuatro años y llegó a componer música para obras de teatro locales cuando era adolescente en la década de 1950. “He estado componiendo música toda mi vida. Algunas de estas piezas han vivido conmigo durante décadas y todavía me encuentro volviendo a ellas”, ha contado.

El nuevo disco, que se publica el 21 de agosto, incluye obras que e escribió durante diferentes etapas de su vida, inspiradas en su infancia, sus seres queridos, “el cine que lo cautivó por primera vez”, o su Gales natal. Como My Fatherland, que compuso, ha explicado el actor, en honor a sus “humildes” inicios: “Soy hijo de mi padre, el panadero”.

En el comunicado compartido por la disquera, Hopkins también ha aprovechado para dedicar algunas palabras a la batuta de Dudamel y su orquesta: “Expreso mi más profundo agradecimiento y respeto al maestro Gustavo Dudamel, cuya maestría artística es parte integral de este viaje musical. Con la elegante precisión de su batuta, transformó cada nota dotándola de un significado profundo e indeleble, creando un paisaje pictórico que invita al oyente a sentir e imaginar algo profundamente personal”.

También Dudamel añadió de Hopkins que es un “artista excepcional” con una “voz creativa que trasciende cualquier medio en particular”. “La misma profundidad de imaginación, humanidad y verdad emocional que ha definido su extraordinaria labor en el escenario y en la pantalla está presente en su música. Al escuchar sus composiciones, me cautivan su belleza, su maestría artesanal y esa inconfundible sensación de asombro que las anima... Anthony aborda la música con el corazón de un narrador y el instinto de un poeta, creando universos sonoros que son, a la vez, profundamente personales y de resonancia universal”, ha expresado el director. Nota aquí.



sábado, julio 11, 2026

Boy Olmi

 Boy Olmi, su búsqueda existencial, su amor por Carola Reyna y su opinión sobre las redes: “Instagram es como una cocaína hecha a la medida de cada uno“

A los 70, brilla con su unipersonal "Boy" en el Teatro Picadero.

Fiel a los que considera los mandatos existenciales y el ritual que mantiene con el público, habla del amor inalterable por su pareja, de su abuelazgo y de su Ikigai.

Cuando interpreta su unipersonal, habla de sí mismo y de la condición humana. Le basta con pararse sobre el escenario con el alma desnuda y encendida. Boy Olmi aclara que no está actuando ni dando cátedra, aunque está ahí arriba para preguntarse quién es, a los 70. Tiene una ventaja: no necesita impresionar a nadie. Y es desde ese desenfado de sentirse sin ataduras que comparte BOY, un unipersonal sobre relatos del propio Olmi, con dirección y dramaturgia de Shumi Gauto. Lo presenta en el teatro Picadero en julio y agosto, y además incluye una gira nacional.

En el bar de Puerto Madero dondeBoy Olmi cita para realizar la entrevista, el actor y director cinematográfico explica: “Este unipersonal es sanador porque, además de ser un espectáculo, es un experimento sobre la identidad, sobre mí y sobre todos los que participan viéndolo”. Toma aire y agrega: “Es una exploración sobre por qué y quiénes somos cada uno de nosotros. Se produce una sensación muy reconfortante al descubrir que a todos nos pasan cosas muy parecidas. Que podemos creernos distintos los unos de los otros, pero que en el fondo a todos los humanos nos mueven y nos suceden cosas muy parecidas”.

Sobre la concepción de este proyecto tan personal, destaca la influencia que tuvo Shumi Gauto. Explica: “Me acorraló enfrentándome con lo que me estaba pasando a mí en ese momento de la vida. Pasamos dos años encontrándonos de un lado y de otro del río, porque ella me invitó a la Residencia Creativa del Portal del Bosque, en Uruguay. Viajé tres o cuatro veces, y ella vino en otras oportunidades a Buenos Aires. Nos encontramos cada tanto para tener sesiones muy intensas de trabajo, semanas en las que ella tomaba notas, grababa videos, registraba lo que yo estaba diciendo y lo que me estaba pasando”.

Olmi cuenta que a la autora del libro Expresión Revolución (él escribió el prólogo), la apasiona indagar sobre la autenticidad y el universo artístico de cada ser humano. Ahí quedó en evidencia ese personaje que uno arma, la identidad con la que recorremos toda la vida desde que somos niños.

“Es una armadura de protección al dolor, al miedo, al vértigo de la existencia, y con la cual después andamos toda la vida, como quien se pone un traje. Pero ese traje no está hecho a la medida de cada una de las situaciones que después transitamos, porque en la vida ocurren muchas cosas al mismo tiempo.”

Enseguida, profundiza: “En este momento se desarrolla el Mundial de Fútbol, que nos pone en estado de euforia y alegría; pero al mismo tiempo se produce el terremoto de Venezuela, que nos genera incertidumbre y una compasión profunda. Las cosas ocurren simultáneamente. Entonces, esa personalidad a veces no tiene la elasticidad necesaria para permitirnos fluir siendo nosotros mismos en todas las situaciones que nos tocan”. Nota aquí.



viernes, julio 03, 2026

Clint Eastwood

 


jueves, julio 02, 2026

Santiago Ríos

 Murió Santiago Ríos, destacado actor de Los Simuladores y Los Roldán

La Asociación Argentina de Actores confirmó la partida del intérprete entrerriano a los 70 años, tras una carrera que atravesó la televisión, el teatro, el cine y también la formación de artistas.

La Asociación Argentina de Actores confirmó este miércoles 1 de julio la muerte del actor, director, dramaturgo y docente Santiago Ríos, una de las presencias más constantes y versátiles de la televisión, el teatro y el cine nacionales durante más de cuatro décadas. Tenía 70 años y había nacido el 15 de octubre de 1955 en Paraná, provincia de Entre Ríos.

“Despedimos al actor, director, dramaturgo y docente Santiago Ríos, quien desarrolló una extensa y sólida trayectoria en el teatro, el cine y la televisión. Expresamos nuestras más sinceras condolencias a sus familiares, amistades y seres queridos, acompañándolos en este doloroso momento”, comunicó la entidad a través de sus redes sociales. Ríos estaba afiliado a la Asociación desde 1995.

Su formación tuvo bases sólidas desde el comienzo. Se preparó con Juan Carlos Gené y Pablo Cordonet, dos referentes del teatro argentino, y a esa experiencia sumó décadas de trabajo ininterrumpido sobre los escenarios y frente a las cámaras. Paralelamente, sostuvo una carrera como docente teatral que lo llevó a formar a nuevas generaciones de intérpretes, una dimensión de su trabajo que sus colegas destacaron al conocerse la noticia de su muerte.

Para el público masivo, el rostro de Ríos quedó asociado a algunas de las ficciones más queridas de la televisión argentina. Su paso por Los Simuladores —la serie de Damián Szifrón que marcó un antes y un después en la ficción local— lo instaló en la memoria colectiva de una generación. Pero ese fue apenas uno de los tantos títulos que integró a lo largo de su carrera. También formó parte de los elencos de Tumberos, Los Roldán, La Niñera, Casados con hijos, Casi ángeles, Patito Feo, Lalola, Graduados, 100 días para enamorarse y El mejor infarto de mi vida, entre muchas otras producciones que abarcaron todos los géneros y todas las franjas horarias. Nota aquí.



jueves, junio 25, 2026

Arturo Valls

 El refugio de Arturo Valls para comer en Madrid: una castiza taberna de 123 años que llevan los bisnietos del creador

Más de 60 famosos comparten sus sitios favoritos en una nueva edición de Soletes de la Guía Repsol, siendo Madrid la comunidad que más tiene.

Más información: Los nuevos restaurantes de Madrid con un solete Repsol: las pizzerías y kebabs favoritos de los grandes chefs.

Más de 60 famosos comparten sus sitios favoritos con la Guía Repsol para dar la bienvenida al verano con sus Soletes, y muchos se encuentran en la Comunidad de Madrid.

En esta edición, 100 Soletes de los famosos se encuentran en la Comunidad de Madrid (98 novedades y dos de ediciones anteriores). De esta forma, es la comunidad con más Soletes seleccionados por los famosos de nuestro país. Esto se debe a que muchos de ellos residen o trabajan en la capital.

El actor Arturo Valls ha dado a conocer sus dos refugios más castizos para comer en la capital. El conocido humorista se mueve entre Viuda de Vacas y La Copita Asturiana, dos antiguas tabernas y tascas familiares que llevan décadas sirviendo auténtica cocina española.

Viuda de Vacas

El primero de ellos es de esos lugares que custodian la historia de la ciudad entre sus paredes, la taberna Viuda de Vacas de 1903. Ubicada en la calle del Águila, su nombre es un emotivo homenaje a Victoria Sastre, la mujer que sacó adelante el negocio a principios del siglo pasado tras enviudar de Segundo Vacas.

Hoy, 123 años y cuatro generaciones después, son sus bisnietos, los hermanos Juan Carlos y Javier Cánovas Vacas, quienes mantienen encendido el legado familiar, despachando hospitalidad y recetas centenarias a partes iguales.

En su castiza carta brillan con luz propia un rabo de toro, unos callos a la madrileña y la ya casi extinta gallina en pepitoria. Mención especial merecen también sus alcachofas fritas y judiones.

Comer en esta acogedora embajada de la tradición madrileña suele salir por un ticket medio de entre 25 y 35 euros. Nota aquí.



miércoles, junio 24, 2026

David Janer

 "Mi forma de vida sigue siendo la de actor, pero el vino dejó de ser solo una bebida cuando descubrí toda la cultura que encierra"

Le conocimos en Águila Roja pero hay mucho más, antes y después. Licenciado en Filosofía y sorprendente sumiller, rueda segunda temporada de Enológica y desde ahí lo deja claro: no ha abandonado la interpretación; ha sumado otra pasión a su modo de vida.

Durante años, para millones de espectadores, David Janer fue Gonzalo de Montalvo, el héroe discreto, ágil y con katana que convirtió Águila Roja en una de esas series que siguen funcionando en la memoria colectiva mucho después de haber terminado. También pasó por Amar es para siempre, antes por Compañeros, TV3, teatro y cine. Es decir, no hablamos de alguien que se asomó a la televisión por casualidad, sino de un actor con 25 años de oficio, popularidad enorme y una relación bastante poco ruidosa con la fama.

Por eso sorprende, al menos a primera vista, encontrarlo ahora hablando de viñedos, bodegas o variedades recuperadas... y hasta de antiguos dioses. Pero en realidad el salto no es tan raro. Janer estudió Filosofía, se formó como sumiller y ha acabado encontrando en el vino otro territorio narrativo. No un sustituto de la interpretación, insiste, sino una extensión de su curiosidad. Un lugar desde el que seguir aprendiendo, preguntando y contando historias.

Esa es también la idea de Enológica, la serie documental que puedes ver en Prime Video y en la que recorre regiones, proyectos y paisajes vitivinícolas para acercar el vino al espectador casi como a un colega. Si algo se desprende de esta conversación, es que Janer no quiere hablar del vino como quien levanta una barrera, sino como quien abre una puerta. Le interesan las botellas, claro, pero también lo que hay detrás: el territorio, la memoria, la espera, el lenguaje, los pequeños productores, las variedades minoritarias y esa mezcla entre placer inmediato y profundidad cultural.

No ha cambiado la interpretación por el vino, no. Su forma de vida sigue siendo la de actor. Lo que ocurre es que ahora, además, brinda, cata, viaja, pregunta y mira cada copa como una pequeña escena con origen, nudo y desenlace.

¿En qué momento el vino dejó de ser una afición y empezó a convertirse en una forma de vida?

Mi forma de vida sigue siendo la de actor, pero desde siempre me ha gustado y fascinado todo lo que rodea al mundo del vino: su historia, su filosofía, su dualidad… Mi relación con el vino pasó de la afición a la pasión precisamente cuando el vino dejó de ser solo una bebida. Descubrí sus orígenes, sus teorías, sus usos, sus dioses, sus dualidades… En definitiva, toda la cultura que encierra una sola copa de vino.

Has contado alguna vez que la filosofía te ayudó a relativizar los vaivenes de la interpretación. El vino también obliga a mirar el tiempo de otra manera. ¿Qué tienen en común para ti la filosofía, el oficio de actor y una buena botella?

Pues, poniéndome algo filosófico, diría que todas esas cosas persiguen, o deberían perseguir, lo mismo: la búsqueda sincera de la verdad. La filosofía, mediante las ideas; el actor, mediante la interpretación; y la botella, mediante la expresión sincera de su origen y, sobre todo, de su variedad. Las tres fracasan cuando fingen ser lo que no son. Nota aquí.



lunes, junio 01, 2026

Carlos Belloso

 “Me gusta ver en el espejo a alguien que no soy”

El actor se entusiasma con el equipo de la obra que se presenta en el Multiteatro, pero también con la temática: ”Es como un respiro, una comedia que nos permite reflexionar.“

En el mundo del teatro se arman cofradías sagradas gracias al trabajo compartido entre colegas. Carlos Belloso está en un momento en el que elige priorizar eso y, en diálogo con Página/12, dice: “En proyectos audiovisuales se ponen en juego otras cosas, pero en el teatro tengo ganas de estar con gente que quiero, no tengo ganas de trabajar con incomodidades porque los problemas con los compañeros pasan a ser una subtrama”. La presencia de Diego Gentile lo empujó a decir que sí cuando lo convocaron a formar parte de Casual, obra de Federico Viescas (ganadora del Concurso Contar organizado por AADET) y dirigida por Pablo Fábregas que puede verse de miércoles a domingos en el Multiteatro (Av. Corrientes 1283).

El actor asegura que le daba tranquilidad que estuviera Gentile (antes habían compartido otros proyectos como la notable película de Martín Desalvo, Unidad XV), a quien define como “un abanderado de la obra”; los compañeros lo llaman “el Palermo de Casual” porque es un gran optimista. El elenco se completa con Malena Guinzburg, Mica Lapegüe, Claudio Martínez Bel, Julián Ponce Campos y Lucas Wainraich. “Me encuentro muy a gusto con todo el elenco. Cuando una comedia está bien, se logra una buena dinámica. Mi expectativa es hacer reír. Esta es una comedia sin pretensiones, que apunta a ciertos temas actuales como los vínculos o la tecnología”, comenta.

Belloso viene de dos proyectos bastante más densos: El aparato y ¡Kapuska! Un peronista suelto en Moscú. “Puse mucho en esas obras”, subraya. “El teatro te permite dar un mensaje, pero eso me había agotado un poco y ahora quería más entretenimiento que mensaje político, entonces me puse contento cuando me llamaron para una comedia”. Otra cosa que comparten con Gentile es la participación en hitazos de la cartelera porteña. En esa misma sala Diego protagonizó Toc Toc y Carlos Le Prenom. ”Pienso este proyecto como un respiro, vamos a encontrarnos con una comedia que nos permite reflexionar“, señala.

El regreso a calle Corrientes también supone para Belloso renovar los votos con el teatro comercial. Cuando se le consulta por los distintos circuitos él distingue el comercial del institucional, el independiente del under. En ese último se da el gusto de “probar locuras y experimentar cosas que ni siquiera el teatro independiente puede comprender, obras más performáticas que juegan con la abstracción”. El actor cuenta que ahora está craneando un proyecto en torno a la obra de Lovecraft (particularmente El caso de Charles Dexter Ward) y su vínculo con un presente oscuro.

La cabeza de Belloso funciona así: va de una cosa a otra con muchísima facilidad. Así también es la conversación –que se ramifica hacia lugares insospechados– y así es su agenda de trabajo: ahora está con Casual y en breve estrenará Siete estaciones para hablar de amor, una obra escrita y dirigida por Victoria Hladilo (ganadora del Premio Argentores 2023), junto a Laura Nevole y Manuel Vignau. Belloso le saca el jugo a cada espacio: en el teatro comercial se encuentra con un público masivo que lo recuerda de la tele y en el off puede probar cosas más osadas. “A mí lo que me gusta, en definitiva, es actuar”, sintetiza.

En sus proyectos personales ocupa diversos roles, pero en obras como Casual o en piezas del teatro oficial se limita a ser “una parte de un engranaje mayor”. En este caso, el diálogo que mantiene con Fábregas apunta a “entender qué es exactamente lo que él tiene en la cabeza” porque no quiere sumar elementos que no sirven. A veces intenta convencerlo de alguna cosa, pero el actor asegura: “Él tiene todo mucho más claro que yo porque es su proyecto. Afortunadamente, en esta comedia tenemos a un director que está presente todo el tiempo, pensando en la obra, dialogando con los productores”.

Casual cuenta la historia de Leticia, una mujer que tiene un accidente y cae en coma. De ella se habla todo el tiempo pero nunca aparece. En la clínica se reúnen sus amigos: un abogado sin escrúpulos (Belloso), una médica al borde del colapso (Lapegüe), una hippie fan del clona (Guinzburg) y un agente inmobiliario insoportable (Gentile). Para entender qué pasó deciden revisar su celular: allí encuentran una app de sexo casual que revela una vida secreta. Que la obra haya sido escrita por un autor local no es un detalle menor porque este tipo de comedias de situación suelen venir de Europa. Consultado sobre las plumas argentinas, Belloso opina: “Es mucho más fácil hablar nuestro idioma que tratar de adaptar obras francesas o inglesas. Por supuesto uno puede aggiornarlas y traerlas al presente con ciertos condimentos, pero es muy difícil y se ven algunas desconexiones. Es como reproducir una copia de algo”. Nota aquí.



sábado, mayo 23, 2026

Andy García

 Andy García, actor: “Tengo un agujero en el corazón por Cuba”

El cineasta presenta su segundo largo como director, ‘Diamond’, un extraño ‘noir’ que nació hace 20 años de los deberes del colegio de su hija.

Hace 20 años, Daniella, una de las hijas de Andy García (La Habana, 70 años), no sabía cómo acabar una tarea de inglés del colegio relacionado con El largo adiós, de Chandler. La adolescente tenía que escribir un cuento, pero, tras concebir la idea inicial, se quedó bloqueada. No le veía salida. Y su padre le ayudó a completarla. Lo que comenzó en una casa en 2005 se ha convertido hoy en Diamond, un thriller con mucho de noir, el segundo largo como director de García, que se proyecta fuera de la competición en la sección oficial del festival de Cannes.

La película camina por una perspectiva desconcertante: el protagonista, encarnado por el mismo García, viste como en los años cincuenta, usa sombrero Fedora y conduce un coche de la época en Los Ángeles actual. “Hace dos décadas improvisé este personaje, las secuencias, historias y monólogos internos en apenas una hora, y se quedó grabado en mi memoria”, recordó. “Con los años sonaba con ese Joe Diamond. Seguía volviendo a él por mi amor al género y porque me preguntaba: ‘¿Quién es este tipo? ¿Qué hace en Los Ángeles vestido así?”.

García ha explicado en su rueda de prensa que con el tiempo pensó si podía ser una serie “de HBO o algo así”. Redactó un guion piloto de 60 páginas para esa posibilidad en 2012. No se la compraron, y se lanzó a escribir el guion, momento en que encontró la solución a la contradicción temporal: “Una brutal pérdida que le empuje a esa situación”. Y redactó la voz en off que se escucha. “Ahí nació el guion. La financiación fue otra cosa. No encontré apoyos en ningún estudio y la levantamos de manera independiente”. Por eso se rodó en solo 25 días en 40 localizaciones. Todo en Los Ángeles, porque las localizaciones las hizo el mismo García como “un canto de amor a la ciudad; soy un romántico sin remedio”.

Además, el director ha repasado las películas que le han influido, desde Casablanca a El halcón maltés, y guías de otras artes: los fotógrafos de jazz Fan Ho y Herman Leonard, así como los directores de fotografía Néstor Almendros (“Fue mi amigo y mi mentor”), Conrad Hall y Gordon Willis. Ha sido en ese momento cuando el actor y director se ha emocionado hasta las lágrimas: “Acabo de recordar algo muy personal, y es el viaje que nos ha llevado hasta aquí”.

En su primera película como realizador, La ciudad perdida, hablaba, basándose en un texto de Guillermo Cabrera Infante, sobre Cuba: se desarrollaba en el cambio de régimen de la dictadura de Batista a la revolución castrista. Hablando de ella es como García ha llegado a la actualidad internacional. Sobre su país natal, ha asegurado: “Tengo un agujero en mi corazón”. Y ha confirmado que sigue moviendo, como desde hace años, otro guion, Hemingway & Fuentes, que cuenta la amistad entre el escritor Ernest Hemingway y el capitán de barco cubano Gregorio Fuentes, una relación que inspiró su novela El viejo y el mar.

En una entrevista posterior con la agencia AFP, García ha explicado su punto de vista sobre la relación actual entre Cuba y EE UU: “Nadie quiere la guerra, pero la represión absoluta y el sufrimiento del pueblo de ese país no son la alternativa, no es algo que debamos aceptar. Si le preguntaran al pueblo cubano, no al Gobierno cubano, ¿querrían que Estados Unidos, Francia o cualquier otro país intervinieran para salvarlos?, el 90% diría unánimemente: ‘Por favor, vengan e invadan nuestro país y desháganse de esta gente”.

Parte del presupuesto ha procedido del productor filipino Paul Soriano, al que el cineasta le ha agradecido en diferentes ocasiones su impulso: “Sin tener distribución, sin saber qué saldría de ahí, hizo caso de este loco cubano”. Porque a él le importa “jugar mientras se rueda, que los actores aporten lo máximo posible, y eso solo se consigue con dinero”. Nota aquí.




sábado, abril 25, 2026

Guillermo Francella

 Guillermo Francella, actor: “Aquí siguen mucho las reglas. El argentino es más flexible”

Unos lo aman, otros no tanto. En cualquier caso, este intérprete bonaerense, auténtico hombre de las mil caras en el cine, el teatro y la televisión, puede jactarse de haber puesto de acuerdo a su país: todos hablan de él por la serie `El encargado’ y la película ‘Homo argentum’, donde interpreta 16 papeles.

Tenemos algún problema con el permiso de las fotos en el hotel Emperador de Madrid. Pero aparece el mismo Guillermo Francella (Buenos Aires, 71 años) y se ocupa. Lo resuelve de inmediato y así entiendes cómo da esa dimensión superpoderosa al personaje que lo ha consagrado como uno de los mejores actores del mundo en la actualidad con una serie como El encargado, de Mariano Cohn y Gastón Duprat. Estrenan la cuarta temporada el 1 de mayo en Disney+, después de haber logrado un impacto global considerable con un auténtico diablo a pie de acera, como es Eliseo: un urdidor maquiavélico, que entra en esta nueva entrega a resolver algo ya de por sí potencialmente condenado, como es Argentina, asesorando al más alto nivel, en la Casa Rosada. Con Eliseo y de la mano de Cohn y Duprat, Francella vive un momento extraordinario en su carrera después de la exhibición que ofreció con 16 papeles distintos en esa joya que es Homo argentum o con otra película en España junto a Dani Rovira, como Playa de Lobos, de Javier Veiga. Con un pie en el teatro también ahora en Buenos Aires, donde ha estrenado en abril Desde el jardín, de Jerzy Kosinski, el actor que lleva triunfando en Argentina cuatro décadas y que ahora lo hace internacionalmente –en septiembre recibirá en México el Premio Platino de Honor– se asusta ante la polarización que nota cuando aborda de manera cruda sus comedias, aunque dice que eso no le quiebra. Le da risa. Así son las armas de su completa polivalencia y un dominio del medio que viene, sobre todo, de haber aprendido a fijarse en el género humano desde la calle.

Me cuesta imaginarlo a usted de niño. ¿Cómo era?

Pasé una infancia muy feliz, éramos una familia muy unida, de esas que si le duele la panza a uno, les duele a todos. Ese Guille era un fresco, un chico normal, me gustaba mucho la pelota, nadaba con mi hermano, estábamos federados. Siempre me gustó el teatro y mis padres me apoyaron, aunque empecé a estudiar Periodismo.

¿Hizo pinitos?

Escribo bien, pero me gustaba el periodismo oral, frente a una cámara o un micrófono, había ahí algo de interpretativo, también. Después empecé a estudiar teatro y trabajé de muchas cosas: vendí casas, seguros, hasta que empecé a tener oportunidades en la televisión. Era muy tenaz, muy constante. Lo sigo siendo.

¿Vendrá del deporte?

No, no. La cabeza… Me propongo algo y sí, voy, voy, voy… Sé que hay escollos, pero me gusta esa constancia. Eso fue todo para mí. No bajar los brazos. Era muy difícil sin alguien conocido detrás, sin un padrino, que te hiciera de trampolín. Entrar en un canal a buscar un bolo. Bolo se dice en Argentina… ¿Acá?

Se entiende, sí.

Aunque sea un cartero que entra, un policía que se lleva a alguien detenido. Costaba mucho. Cuando me lo daban, dejaba la vida en ello. ¿Cómo te llamás? ¿Francola, Franela, Francacela…? Me he manejado siempre solo. No tengo mánager, ni representante.

¿Ah, no?

No, cuando delegué, no me fue muy bien.

Pero eso es mucho trabajo extra, en su caso, cuando vive este momentazo.

Es mucho. Muy fuerte. Y, sí, es un momentazo el que vivo. Divino. Hago lo que amo. Con contenidos heterogéneos, distintos directores, transitando por cabezas diferentes… Trabajé con todos los grandes de mi país. Todavía me entra ese cosquilleo como de adolescente.

En esa época del principio debía de tener usted mucha cara.

Sííí… Un fresco total. Cuando me daban algo de humor, les gustaba. Era mi carta de presentación. Bueno, la comedia… La amé con locura. Toda mi vida. Ahora la austera, la, digamos, económica, la que más amo. Me la jugué y empecé a vivir de ello a los 26 o 27 años. Justo murió mi padre ahí. No sabés lo que fue. Con mamá sola. Me generó mucha responsabilidad aquello. No me podía dejar caer. Y empecé a tener una continuidad que nunca mermó. Hasta que tuve un protagónico en De carne somos, una comedia blanca en el canal 13, y rompió todo. Nota aquí.



jueves, abril 23, 2026

Miguel Ángel Solá

 

lunes, abril 20, 2026

Luis Brandoni

Santi García nos cuenta por Facebook.

Luis Brandoni (1940-2026). No se puede escribir la historia de la cultura argentina de los últimos sesenta años sin su nombre en ella. El cine , la televisión, el teatro y hasta el streaming lo tuvieron como protagonista. Incluso la política lo tuvo como una de sus figuras. Como cinéfilo y profesor de cine argentino, lo quiero recordar por sus películas. Desde Tute cabrero (1968) hasta Parque Lezama (2026) sus trabajos siempre marcaron la diferencia y estuvo presente en muchos clásicos, algunos lo fueron por su actuación. Películas muy taquilleras en algunos casos y de enorme calidad en otros, y varias, claro, ambas cosas. La Patagonia rebelde (1974), La tregua (1974), Juan que reía (1976), Darse cuenta (1985), Esperando la carroza (1985), Hay unos tipos abajo (1985), Seré cualquier cosa pero te quiero (1986), Made in Argentina (1987), Cine veces no debo (1990), Convivencia (1994), El verso (1995), La furia (1997), El sueño de los héroes (1997) y No sos vos, soy yo (2004) entre muchas otras. Su carrera tuvo un último nuevo esplendor hace pocos años con Mi obra maestra (2018), 4x4 (2019), El cuento de las comadrejas (2019) y La odisea de los giles (2019). Su última actuación fue este año en Parque Lezama, de Juan José Campanella, repitiendo el éxito teatral que hicieron ambos. Su legado es claro y su figura seguirá presente para las siguientes generaciones. Tuve el placer de estrechar su mano y guardo ese momento como un recuerdo especial. Me tomo el atrevimiento de despedirlo como lo harían sus amigos: Hasta siempre, Beto, gracias por todo.



















jueves, abril 02, 2026

Oscar Martínez