Kiran Desai, escritora: "En la India nunca estás solo físicamente"
La novela de más de 700 páginas considerada como una de las mejores del año. Marca el regreso de Kiran Desai, la escritora india más joven galardonada de la historia.
La soledad de Sonia y Sunny es la historia fascinante de dos jóvenes cuyos destinos se cruzan y separan a lo largo de continentes y años: una epopeya sobre el amor y la familia, la India y Estados Unidos, la tradición y la modernidad, que marca el regreso a la gran narrativa de la autora india Kiran Desai, tras El legado de la pérdida.
Durante su visita a Buenos Aires dialogó con BAE Negocios, con café de por medio y mucha serenidad.
-¿Por qué 20 años entre una novela y la otra? -Es la pregunta que todos me hacen. Parece un poco loco haber tardado tanto. No me di cuenta. Tengo que decir que casi me he caído en otro mundo y no me di cuenta de que pasaron tantos años. Tenía mucho material.
- Vivís en Estados Unidos, ¿vas seguido a la India?-Eso es interesante porque hasta el 2008 iba a casa, porque mi padre todavía vivía. Iba a casa de mi infancia, volvía a la cocina familiar, al cocinero, que es una gran parte de este libro. Mi padre tenía un poncho que había comprado cuando viajaba a Latinoamérica, tomaba su whisky y ponía la música muy alto. Puede ser la música de guitarra española o de India, todo eso es también es parte grande de este libro. Aún me sentía conectada. Pero después de esa muerte, vuelvo de muy diferente. Aún tengo un hermano que vive allá, pero me di cuenta de que conocí la sensación de la diáspora de India en Nueva York.
-¿Escribís en inglés?-Sí, crecí en una familia muy occidentalizada, también diversa. En varios idiomas. Papá en los últimos años empezó a hablar mucho en Indi. Mi educación fue en inglés con monjas irlandesas en India. Fue una escuela tipo convento. Muy estricta.
-¿Eras de una clase privilegiada?-Sí, absolutamente. Hay muchos centros en India con culturas literarias fuertes, con culturas periodísticas fuertes. Sí es cierto que yo no soy de una familia adinera precisamente, pero sí de esta educación occidentalizada que inmediatamente te da cierto privilegio. Esta libro está justamente puesto en ese tipo de personas, en esa clase. Las personas que educan a sus hijos para dejar India y estudiar en Oxford, en Harvard y que esperan que trabajen para la ONU y tienen grandes sueños.
-¿La soledad es distinta en occidente que en India? -Hay una simple y drástica diferencial. En India nunca estás solo físicamente. No hay esa sensación de comer solo o dormir en un cuarto solo. No tenés esa experiencia. La mayor parte de mi niñez fue tratar de alejarme de las personas. Y en Estados Unidos es lo opuesto, es estar físicamente solo y tratar de conectar con alguien, de conocer personas, de hablar. Cada país y cada lugar tiene sus propias formas de soledad. Tal vez tenés la soledad de no ser comprendido o tener un rol en la sociedad que no querés cumplir. Tal vez una soledad elegida. Alguien puede pensar que dejar a su esposo como hizo la madre de Sonia, fue elegida, que lo toma como algo preciado esa soledad. Especialmente en un país como India, para una mujer que viva sola y tenga esa identidad de sí misma, esa sensación. Entonces es parte del vocabulario del lenguaje occidental de ser un individuo, de la individualidad. Parte del vocabulario de la inmigración también, la soledad en sí.
-Los protagonistas están situados en la decáda del 90 ¿Cómo sería su imigración hoy? -Los puse en el pasado porque quería escribir sobre varias generaciones, de ellos, de sus padres, de sus abuelos. Escribir sus recorridos entre India y el mundo occidental a través de varias generaciones. Hablar de sus ideas de amor y de soledad en el pasado hacia el presente. Y también mencionar o hablar de una India que ya no está, que ha desaparecido. Creo que las novelas a veces son como un museo. Quería escribir sobre esos personajes que lucharon mucho y creían en India como un país secular, una democracia secular y con diferentes religiones. Ahora es más nacional, se está deshaciendo eso. Quería capturar la India que era antes, porque a veces es importante, me parece, recordar. Uno tiene que tener la memoria de lo que una vez fue el país. Pero si lo hubiera hecho en la actualidad, en la India actual, se podrían ver como en los comienzos en este libro el personaje que es la mejor amiga de la mamá, es una mujer musulmana. Y creo que hay mucho miedo entre las minorías indias, entre los cristianos y musulmanes.
-¿Cómo le hubiera ido a los personajes con Donald Trump? -Estados Unidos e India están con este auge nacionalismo, primero India, después más recientemente con Trump, Estados Unidos. La aniquilación del periodista, del periodismo, del silencio, de las universidades, libros que se sacan de las estanterías. Creo que Sunny y Sonia se sentirían como si tuvieran hablar en ambos lugares, contar lecciones de su niñez y creo que eso sería muy importante. Nota aquí.

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