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jueves, mayo 28, 2026

Alexis Díaz Pimienta

 


domingo, mayo 24, 2026

ética y poética

 


jueves, marzo 05, 2026

Pimienta & Buena Fe


 

jueves, enero 29, 2026

Pimienta & Amigos


 

jueves, diciembre 11, 2025

Fernando Lobo & Alexis Díaz Pimienta


 

sábado, noviembre 29, 2025

Alexis Díaz Pimienta

 SILVIO, FELIZ CUMPLEAÑOS

Hoy cumpleaños El Poeta.
En mayúsculas. En grande.
El cantautor. El que expande
su luz por todo el planeta.
Hoy cumpleaños El Profeta
de las mejores canciones.
Hoy en todos los rincones
Se le ve guitarra en mano.
Solo. Tranquilo. Cubano.
Llegando a otros corazones.
Hoy cumpleaños El Poeta
que a otros no-poetas salva.
El padre de Mau. De Malva.
De Silvito. De Violeta.
De Federico… El esteta
musical enniurkizado.
Hoy noviembre le ha prestado
su suave luz otoñal.
Hoy es un día fractal:
Hoy Silvio está ensilvismado.
Hoy “te doy una canción”
a ti que tantas nos diste.
Hoy, “ojalá” no estés triste,
grumete en “Playa Girón”.
Hoy, que haga su aparición
tu “unicornio azul” perdido.
Hoy tu música es un nido
de silviómanos devotos.
Hoy te están haciendo fotos
La Memoria y el Olvido.
Por todo lo que has cantado,
Por todo lo que has compuesto,
Por tu silencio indigesto
y tu grito de indignado.
Por tus cantos del pasado.
Por tu “yo más yo da yo”.
Por tu efecto dominó
en tantas generaciones,
hoy te gritamos millones:
—¡Silvió Rodríguez! ¡Silvió!



lunes, noviembre 17, 2025

Alexis Díaz Pimienta & Amigos


 

lunes, noviembre 03, 2025

Alexis Díaz Pimienta


 

viernes, octubre 03, 2025

Pedro Pastor

 Gracias La Habana por abarrotar la histórica sala Che Guevara de La Casa de las Américas.

Fueron 5 años sin venir, espero que no pase tanto tiempo hasta la próxima vez.
📸: Claudio Peláez Sordo










lunes, septiembre 15, 2025

Buena Fe & Alexis Díaz Pimienta


 

jueves, agosto 21, 2025

Félix Maraña

 Espinela

expresa en quince segundos
vivencias de tantos mundos
como vive y representa
y en diez versos nos lo cuenta,
lo recita y lo revela.
Tiene encendida la vela
para la imaginación,
lograr la composición
que llamamos espinela.
Escribe también canciones,
novelas, versos, cantigas,
no descansa y sus fatigas
nos traen nuevas creaciones,
nuevos relatos, ficciones
que tocan el corazón
de este guajiro fardón,
que es tan nuestro por cubano,
te habla y te da la mano
con un regusto dulzón.
Y nos contagia y fomenta
el cultivo repentista,
porque Alexis es artista
que nos canta como cuenta
y propone la herramienta
para viajar en el tiempo.
Además de pasatiempo
te invita a la reflexión,
cada décima es función,
ficción, tentativa y tempo.



jueves, agosto 14, 2025

Félix Maraña

 En la escuela de Alexis Díaz Pimienta

Soy humilde decimero
que comparece, oposita
a vivir pues necesita,
cantando su cancionero,
como hacía aquel pascuero
que recorría la Pampa,
perfilando con su estampa
un retrato sapiencial.
Ya sabemos que al final
llueve pero siempre escampa.
Sé que Alexis va primero,
porque guarda en su cabeza,
por una extraña rareza,
ese imgenio decimero
que nos toma el delantero
y nos saca de la pista,
hasta perderlo de vista
corriendo detrás de él.
Nos suben el arancel
hasta en la clase turista.
Y nos deja entre dos velas,
al final del recorrido,
que tú vas y el ha venido
con un montón de espinelas.
Y te esfuerzas y te encelas
por ver si logras llegar
a su ritmo de rimar
en la improvisación.
Y no aprendes la lección.
Otra vez, vuelta a empezar.
Al final, es lo que cuenta,
tras multiplicar ensayos,
tras fatigas y desmayos,
algo de sal y pimienta,
logras una poca renta
para aprobar el examen.
Al final viene el dictamen,
un aprobado escasito
y repites, despacito,
si no es conforme, reclamen.
Decimero, decimero,
dinos ya quién te alimenta,
¿es tu origen Díaz Pimienta,
o tu perfil habanero?
¿Acaso es tu heredero?
Dinos, si sabes, la hora
que desde niño hasta ahora
te marcó el camino recto.
Dinos cómo eres perfecto,
dinos ya sin más demora.



lunes, febrero 17, 2025

Alexis Díaz Pimienta & Amanda Sorokin

 


viernes, enero 10, 2025

Alexis Díaz Pimienta

 Alexis Díaz Pimienta nos cuenta por Facebook.

Haciendo memoria, al primer uruguayo al que conocí en persona fue al novelista Daniel Chavarría, uruguayo-cubano, quien terminó siendo mi mejor amigo en La Habana de los años 90. Y terminamos compartiendo manuscritos, conferencias, escenarios en Cuba y en Italia. No estuvo nada mal como estreno.
Los segundos uruguayos a los que conocí en persona, y con los que también compartí escenario, se llamaban Mario Benedetti y Daniel Viglietti. Era Almería. Era el año 1995. A Mario no lo vi nunca más, pero recuerdo una larga charla y un largo paseo por las calles almerienses, más algunas fotos que se perdieron para siempre cuando se cayó en algún punto del camino el rollo de mi antigua cámara fotográfica. A Daniel volví a verlo en la sala Zitarrosa de Montevideo, hace exactamente 20 años (en 2005), la primera vez que vine al Uruguay, como repentista. Y luego en La Habana, en la Casa de las Américas, en un encuentro íntimo con Silvio Rodríguez. Era el año 2008.
Al tercer uruguayo que conocí en mi vida se llama José Silvio Curbelo, el gran payador, el maestro de varias generaciones de payadores, uno de los más impresionantes repentistas de América Latina y ya para siempre mi gran amigo.
El cuarto uruguayo al que conocí en mi vida se llama Jorge Drexler. Y con él también compartí escenario desde el minuto cero. Era Madrid. Era el año 2011. Y luego en Granada, en Barcelona, en Sevilla, en La Habana, en Madrid muchas otras veces, convertidos ya en grandes amigos, en casi hermanos, cómplices creativos en el mundo de la canción y la poesía.
La quinta fue Mariela Acevedo, la mejor payadora uruguaya, una de las voces más importantes del repentismo femenino en América, con la que también he compartido escenarios a ambos lados del Atlántico. Era el año 2006, creo.
El sexto fue Daniel Drexler, a quien ya me une una amistad muy sólida. Era Madrid, no recuerdo en qué año y era su buena música y era su bonhomía. Y era, además, el hermano de mi hermano Jorge, por lo tanto, éramos hermanos por carambola afectiva, y luego esa hermandad se ha consolidado sola, con admiración mutua, hasta sellarse con el abrazo que me dio anoche en La Serena, un abrazo-abrazo, de los que no se olvidan.
No está nada mal para mi colección de uruguayos “en persona” estos grandes amigos que me regaló la vida . Chavarria (novela). Benedetti (narrativa y poesía). Viglieti (canción). Curbelo y Mariela (payada, repentismo, décima). Jorge y Daniel Drexler (canción, música).
Pero este año, 2025, he regresado a Uruguay, al festival de La Serena por primera vez, he impartido un curso intensivo de tres días sobre Décima y canción y he conocido y he descubierto a muchos otros uruguayos. Mis uruguayos. Más uruguayos. Mi colección de uruguayos ha crecido. Pero entonces me doy cuenta de que no solo son uruguayos “en persona” quienes han conformado mi relación de amor con Uruguay. Que ya tenía (y tengo) muchos más uruguayos familiares en la música, en la poesía, en la narrativa, en el deporte, hasta en en la política. Uruguay es un pequeño país que parece muy grande. Que es muy grande. Uruguay es un continente en miniatura. Por eso este homenaje en décimas, mi agradecimiento en décimas. Y espero, simplemente, que mi familia uruguaya siga creciendo.
MIS URUGUAYOS
Yo también tengo mi Onetti.
Mi Quiroga. Mi Galeano.
Mi Buscaglia. Mi Liscano.
Mi Darnos. Mi Benedetti.
Mi Cabrera. Mi Viglietti.
Mi Brocha. Mi Eustaquio Sosa.
Mi Vilariño (grandiosa).
Mi grandiosa Tabaré.
Mi Capote. Mi Blanqué.
Mi Appratto. Mi Zitarrosa.
Yo también tengo mi Musso.
Mi Circe Maia (maestra)
Mi Peri Rossi. Mi Riestra.
Mi Bombai. Mi Fattoruso.
Mi Lautreamont Keith al uso.
Mi Mateo. Mi Maslíah.
Mi Bentos. Mi Chavarría.
Mi Nueva Escuela. Mi Rada.
Mi Ibargoyen. Mi Ana Prada.
Mi charrúa cofradía.
Mi Zeballos. Mi Godín.
Mis Iracundos. Mi Roos.
Mi Drexler (¡vale por dos!)
Mi Gavioli. Mi Amorim.
Mi Mano Arriba (sin fin)
Mi Agárrate Catalina.
Mi Agus. Mi Negro Ansina.
Mi Chala Madre (genial)
Mi Algodón (tan musical)
Mi Mariela y mi Molina.
Mi Levrero. Mi Lugano.
Mi Suárez. Mi Vengarán.
Mi Marama. Mi Forlán.
Mi Filisberto (Borgeano)
Mi Muslera. Mi Romano
Mi Ribeiro. Mi Carini.
Mi Nasser. Mi Corbellini.
Mi Mujica. Mi Meretta.
Mi Ibarbourou (gran poeta)
Mi Vitale. Mi Agustini.
Mi Wolf. Mi Chalar. Mi Lena.
Mi Curbelo en Canelones.
Mi Olivera y sus canciones.
Mi Arbeleche a boca llena.
Mi Reissig (vale la pena).
Mi Gabino en Paysandú.
Mi Lago. Mi Yamandú.
Mi finísima garúa.
Mi pasión por lo charrúa.
Yo trato a Uruguay de tú.
Mi Opa. Mi SeIva Casal.
Mi Zampayo. Mi Foglino.
Mi Moratorio (divino).
Mi Umpi. Mi Yábor. Mi Ubal.
Mi Osiris. Mi Carvajal.
Mi Pablo Drexler (van tres).
Mi joven Matias Valdez.
Mi Kalmar y Mi Estramín
Rodó. Berocay. (No hay fin).
Qué docta uruguayeñez.
Mi Murga. Mi chacarera.
Y mi candombe. Y mi rumba.
Mi chamamé. Mi macumba.
Mi milonga lastimera.
Mi fogón la noche entera.
Mi carnaval bien cantado.
Mi choripán, que es sagrado.
Mi pastafrola. Mi grappa.
Mi patria gaucha en el mapa.
Mi yerba mate. Mi asado.
Yo también tengo mi clan
de uruguayos adictivos.
De grandes (idos o vivos).
Los que son y los que están.
Mi Diego Drexler (qué man).
Mi Paula Drexler (qué talle)
En la casa y en la calle:
charrúas al por mayor.
¡Pobre del bardo o cantor
que no tenga “su uruguaye”!
Y ahora tengo muchos más.
Más y mejores que antes:
Compositores, cantantes,
Kamikazes del compás.
Ahora tengo este disfraz
de familia campechana.
Por eso, diré mañana
sin complejos ni desmayos:
Yo colecciono uruguayos.
Y en eso nadie me gana.
Este curso en La Paloma
me ha hecho extender en la playa
mi colección uruguaya
y me ha enseñado otro idioma.
Cuánta gente buena asoma.
Cuánto Uruguay se desea.
Me haces bien, con tu marea
de luz, feliz disparate.
Es más: voy a hacerme un mate
¡y que sea lo que sea!




lunes, noviembre 18, 2024

Vicente Feliú

 CiberCanción de Autor nos cuenta por Facebook.

En la noche del 77º aniversario de Vicente Feliu (Feliú Vicente), el Centro Cultural Lope de Vega de Entrevías se convirtió en un refugio de emociones, donde la música, el recuerdo y la homenajeada figura del cantautor se fusionaron en una velada inolvidable. La cita, organizada por la cantante peruana Miryam Quiñones, fue mucho más que un tributo: fue una celebración de la vida y el legado de un hombre que, a través de su guitarra y su voz, se convirtió en un faro de la canción y la poesía popular en Latinoamérica.
Vicente Feliú, fallecido hace dos años, fue una de las voces más significativas de la Nueva Trova, y su influencia en la música latinoamericana sigue siendo palpable. Con su estilo único, que combinaba la tradición musical de la isla con un compromiso poético y social profundo, Feliú dejó una huella imborrable que, a través de este tributo, sigue viva en los corazones de sus admiradores.
La velada comenzó con la cálida y acogedora presencia de Miryam Quiñones, quien, además de ser la organizadora, se encargó de dar el tono a la noche con su interpretación de algunas de las canciones más emblemáticas de Feliú. La cantante peruana, que es un referente de la música latina en España, demostró una vez más su capacidad para transmitir la emoción y la esencia de la tradición musical de Feliu.
A lo largo de la velada, se sucedieron una serie de sentidas interpretaciones de los artistas invitados: Salvador Amor, de Argentina, Orlis Pineda , de Cuba, Ali Montero, de Venezuela, y Jorge Zurita El Zuri, de Bolivia, que con respeto y admiración, rindieron tributo a uno de los grandes del Cancionero Cubano. cada interpretación resonó en el teatro como un eco de los ideales y sentimientos que Vicente Feliú defendió en vida. Mención especial la intervención del crítico, musicólogo, escritor y pedagogo Fernando González Lucini, que, con buen humor pese a sus achaques, y un conocimiento de primera mano de la obra y la vida de Vicente Feliu, tuvo el acierto de contar algunas anécdotas en un tono distendido y cariñoso. Las conexiones virtuales con, Aurora de los Ándes Feliu, León Gieco, Alexis Díaz-Pimienta, Augusto Blanca, Liuba María Hevia e Ivan Soca contribuyeron al éxito de tan entrañable acto musical y poético.
El tributo a Vicente Feliú también fue un recordatorio de la importancia de la memoria histórica y cultural. En un momento en que las voces de los grandes cantores cubanos a menudo se ven relegadas a un segundo plano, eventos como este permiten que su legado continúe siendo una referencia de la lucha por la justicia, la libertad y la identidad. A través de las canciones de Feliú, no solo se rindió homenaje a un artista, sino también a un pensamiento colectivo que trasciende las fronteras de la música.
Este tributo, organizado con mimo y dedicación por Miryam Quiñones, fue mucho más que un concierto: fue un acto de resistencia cultural, un aviso de que la música sigue siendo una herramienta poderosa de denuncia y de esperanza. Vicente Feliú, aunque ausente, estuvo presente en cada acorde, en cada verso, y en la memoria colectiva que sigue viva en quienes lo admiraron y en quienes hoy siguen su legado.
El Centro Cultural Lope de Vega de Entrevías se vistió de gala para rendir homenaje a una de las figuras más grandes de la música cubana, y la noche se cerró con una sensación compartida: la música de Feliú sigue viva, porque su arte es inmortal.