martes, febrero 10, 2026

Félix Maraña

 EL MAR DE CADA DÍA

En este mismo mar también te veo,
en este mar salvaje y primitivo,
en este mar de entraña y algo esquivo,
en este mar de ensueño y de recreo.
Un mar que a veces frunce el ceño feo
en los días de invierno y de borrasca,
este mar rompiente en costa vasca,
en el que sueño, muero, vivo y leo.
Ojalá que vinieras a mis tardes
disfrazada de nube, luna o verso
para ver si tu nombre no ha cambiado.
Para ver si, al tenerte de mi lado,
logras sentir el fuego con que ardes
y das sentido y nombre a mi universo.



0 comentarios: