miércoles, septiembre 30, 2026

Ismael Serrano

 «El algoritmo está empobreciendo nuestra riqueza cultural»

El cantautor madrileño actúa en el Fórum Evolución este sábado, 3 de octubre, a partir de las 21 horas

«Hace treinta años, por estas fechas, estaba preparando mi primer disco... Yo venía de tocar en los cafés y un productor me ofreció grabar unas maquetas. Se las presentamos a Polygram y de ahí salió 'Atrapados en azul' [1997]», recuerda Ismael Serrano (Madrid, 1974), que este sábado regresa a Burgos para interpretar, en formato de guitarra y voz, un buen puñado de los temas que albergan su extenso cancionero. Será a las 21 horas, en el auditorio del Fórum Evolución (a partir de 32 euros, en Teleentradas).

Quién no recuerda a ese racimo de jovencísimos cantautores que emergieron a mediados de los 90 y se colaron como polizones en las radiofórmulas y en los programas de televisión entre el 'grunge' norteamericano y el pop español más ligero. Javier Álvarez, Tontxu o el propio Serrano entonaban unas letras muy cercanas que interpelaban a aquella sociedad, especialmente a la juventud, que veía en el horizonte más cercano un siglo XXI con menos brillo del que nos prometieron.

En 'Atrapados en azul', que contiene algunos de los éxitos imprescindibles en los conciertos del músico vallecano, aparecen temas como 'Vértigo', 'Amo tanto la vida' o 'Papá, cuéntame otra vez', que se presentan como canciones sorprendentemente maduras para el joven que las escribió a mediados de los años 90. «Eso me lo dijo Juan Diego Botto hace poco en un concierto... Por fin tienes la edad que le corresponde a la nostalgia de tus canciones», ríe. «Si para algo sirven las canciones es para combatir el paso del tiempo. Escribirlas responde a un déficit, a nuestra incapacidad para lidiar con la pérdida... Cuando tenía veintitantos años tenía una melancolía que no me correspondía por la edad, pero creo que es parte de esa mirada que define a un cantautor, que da un vuelo poético a la experiencia cotidiana y se resiste a ese paso del tiempo que comentábamos».

Canción de autor

Ismael Serrano es uno de los pocos músicos que en la actualidad cuidan y comparten la herencia recibida de leyendas de la guitarra como Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Pablo Guerrero o Luis Eduardo Aute. Hay una canción maravillosa de otro referente, Luis Pastor, en que se pregunta ya desde el título «¿Qué fue de los cantautores?». Serrano, con su verbo cálido y siempre certero, responde a este interrogante y al papel de la canción de autor en estos días.

«Hay que recuperar el hecho de cantar al nosotros, a los anhelos y sueños colectivos. Creo que es algo que se ha perdido en la música en términos generales... El 15-M trajo de nuevo ese ansia por hacer una crónica social desde las canciones en grupos indies y hasta pop. Luego se abandonó, porque la gente quería volver al escapismo... Y es esas estamos ahora, viviendo un gran individualismo, aunque ahí tenemos lo que pasa ahora mismo en la Puerta del Sol y otras plazas», señala. «También te digo que el término cantautor está estigmatizado, no tanto por el rollo político o social, sino porque contamos historias con su presentación, nudo y desenlace. Y eso, en un contexto de gran déficit de atención, juega en nuestra contra».

Serrano siempre habla de la bondad como uno de los caminos más importantes por los que hay que transitar en la vida. Pero si últimamente son malos tiempos para la lírica, peores son para este sentimiento. «De hecho se premia la crueldad. Y lo peor es que hay gente que ha sabido entenderlo y ha asumido un papel de villano que le da réditos, sobre todo en lo que respecta a la atención, algo valiosísimo en estos tiempos. Ridiculizar todo acto de bondad es la mejor forma de justificar el cinismo con el que abordan la vida muchas personas... El odio está en alza y el algoritmo lo recompensa. Y no nos damos cuenta que las redes sociales tiene un carácter performativo, lo que hacemos allí acaba educándonos y llegando a la vida real», subraya.

Versiones y teatro

A principios de este año, Ismael Serrano sorprendía a sus seguidores con un EP de cinco canciones titulado 'Grabaciones insospechadas', cinco temas donde el músico versiona temas de Extremoduro, Rocío Dúrcal, Joan Manuel Serrat, Juan Luis Guerra y Shakira. «Es un proyecto que surge, precisamente, de intentar torcerle el brazo a un algoritmo que lo único que hace es proponerte cosas que tiene que ver con tus hábitos de escucha y que está empobreciendo la riqueza que debiera definir nuestro mundo cultural. Si tu escuchas a Ismael Serrano, difícilmente te va a recomendar a Shakira [Serrano versiona 'Inevitable'] o a Rocío Dúrcal ['La gata bajo la lluvia']. Pues aquí están», ríe.

En unas semanas, además de con la guitarra, Serrano se subirá a los escenarios del Infanta Isabel con una segunda temporada de 'Golpe a golpe, verso a verso', una obra de teatro de José Velasco y Paco Gámez con canciones de Joan Manuel Serrat donde el músico interpreta a Antonio Machado. «Ha sido un experiencia maravillosa y es una buena oportunidad de reivindicar una figura no solamente desde lo poético, sino también desde un pensamiento que tiene una vigencia absoluta, en especial ese 'Juan de Mairena' cuando habla de política, de filosofía... El teatro siempre me ha atraído y algunos de mis espectáculos musicales han tenido ese componente», indica y cita la gira del disco 'Seremos'.

Gira de aniversario

El año que viene va a ser muy especial para Ismael Serrano. Además de un nuevo disco hará una gira especial soplando las 30 velas de su primer trabajo discográfico. «Después de esta gira más íntima vamos a hacer una con más celebración, con una banda potente, con nuevas canciones», asevera. «Eso sí, cuando tenga que confeccionar el repertorio lo voy a tener difícil. Por un lado, no puedo dejar de tocar canciones que siempre están y que la gente se reconoce en ellas, pero por otro lado me gustaría recuperar alguna que otra que hace tiempo que no canto», señala. «En mi último disco ['La canción de nuestra vida', 2023] recuperé 'Un muerto encierras', que aparecía en el primero. Es un tema que he cantado muy poco y me gustó volver a ella, con otros arreglos... En estos últimos años la he interpretado mucho sobre el escenario. Es un buen ejemplo de que ahora tengo la nostalgia que me corresponde para cantarla, no hace treinta años», ríe. Nota aquí.



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