Leonardo Padura en Buenos Aires: “Mi madre tiene una jubilación de 1.500 pesos cubanos y 30 huevos cuestan 3.000”
El autor presentó “Morir en la arena” en la Feria del Libro de Buenos Aires. Las nuevas olas migratorias, la erosión social y su apuesta íntima por la memoria. Sus últimos seis libros, dice, no se publicaron en su país.
Había lugar para 200 personas, pero agregaron 100 sillas y fueron 300. No alcanzó: abrieron las puertas y parte del público miró desde afuera la presentación de Leonardo Padura en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. El escritor, en diálogo con la periodista de Infobae Patricia Kolesnicov, compartió sus inquietudes y las motivaciones detrás de Morir en la arena, su última novela, que está marcada por la realidad de Cuba y la memoria de su generación. Al final contará que en su próximo libro vuelve Mario Conde.
“Siempre seré cubano”, dijo al final, y lo aplaudieron. Cubano, enamorado, agradecido: habló de su mujer, Lucía, su más dura lectora. De su editor español, Juan Cerezo, que estaba en las primeras filas junto a otro gran autor, el vasco Fernando Aramburu. Y dedicó la charla a Beatriz de Moura, la fundadora de Editorial Tusquets, donde todavía publica (y que ahora es parte del Grupo Planeta).
Padura utiliza su experiencia y la de quienes lo rodean para crear historias que reflejan la realidad cubana, con énfasis en la precariedad económica, las migraciones y el desencanto generacional. Sus relatos muestran cómo la vida en la isla condiciona las aspiraciones, la identidad y los vínculos sociales, y muestran el peso de la historia reciente en las vidas cotidianas.
“Lo más importante para mí a la hora de empezar a escribir una novela es tratar de saber para qué voy a escribir la novela”, explicó el autoro. “No cómo la voy a escribir, sino para qué la voy a escribir. Ese para qué es la brújula que me orienta en un mar de posibilidades”.
El autor detalló que Morir en la arena nació de su preocupación por el destino de su generación: “La gente que llega a la edad que tenemos nosotros, sesenta y tantos, setenta años, se jubilan y, en el caso cubano, se encuentran en un estado de vulnerabilidad muy grande. No les alcanza la jubilación después de cuarenta y cinco años de trabajo para vivir dignamente”.
Pero la novela, señaló la periodista, empieza diciendo que está “basada en hechos reales”. Y hay un parricidio. ¿De qué habla? Padura relató que fue necesario encontrar un motor dramático para avanzar con la novela. Ese impulso surgió de la memoria de un parricidio ocurrido en una familia cercana: “Decidí utilizarlo, pero transformándolo mucho, porque creo que no tenía derecho a revelar cosas que eran de otra intimidad. Lo que es real en la novela es el contexto en el que se encuentran estos personajes”. Nota aquí.





0 comentarios:
Publicar un comentario