lunes, octubre 28, 2024

Felipe Benítez Reyes & Javier Ruibal


 

Ramón Serrano

 LLANTO NOCTURNO

No sé como diría César Vallejo
no me hallo en el sofá de siempre
me he perdido entre los espantos
me siento débil
me encuentro inseguro
tengo ganas de llorar
sin saber el porqué
no sé como diría mi Poeta
recuerdo salir de casa
calle abajo hasta la orilla
junto al muelle de los desesperados
a mirar el horizonte
que el mar esconde más allá del tiempo
recuerdo la cuesta abajo
en la calle vacía el bar de siempre
la cabeza apoyada entre mis manos
una lágrima mejilla abajo
otra que rueda por el corazón del alma
será que me duelen antiguos pecados
recuerdo los años negros
oscuridades y culpas en el asfalto
hoy removieron mi conciencia
quizás de ahí viene todo mi llanto
violentaron al pobre niño
en el cuarto oscuro
la soledad era su manto
aquel banco frente al gentío
en el otoño los árboles llorando
tantas víctimas
aquellos recuerdos
como los negros heraldos de Vallejo
eran miedos con el cuerpo manchado
no sé deciros lo que me pasa
esta noche se llenará de cadáveres
más muertos ya no me caben
se acabaron las mortajas
¡cómo lloran tantos cadáveres!
será noche sucia de Halloween
una desmesura de jardín arrasado
se me ha llenado el salón de casa
de niños heridos y muertos llorando
la piel del mundo es un fracaso
estallan los recuerdos en mi conciencia
no sé como deciros lo que me pasa
son las sombras del pasado
que me persiguen cuando remueven
las heridas que nunca cicatrizaron
por ahí vienen los silencios
llevan el luto en su mirada
me siento débil y acabado
pido que se vaya la negra noche
que salga el sol tras lontananza
no sé escribió el Poeta
aquí sentado tras mi conciencia
aquí me encontrarán de madrugada
al borde del profundo pozo
con la cabeza entre mis manos.



Paco Ramos


 

El Roto


 

domingo, octubre 27, 2024

Ismael Serrano

 “Dejar de ser el cantautor más joven y guapo del cartel jode lo suyo”

El músico celebra y hace balance de sus 50 años de vida y casi 25 de carrera con ‘Sinfónico’, un disco de “autohomenaje” en el que “da otro vuelo” a algunos de los hitos de su repertorio: “Tengo un alto concepto de mis canciones”

A mediodía de un jueves, el barrio de La Latina, en Madrid, bulle de personas mayores yendo o viniendo a la compra del mercado de La Cebada, jóvenes y no tan jóvenes modernos acodados en cafeterías cuquis y furgonetas de reparto aprovisionando de bebidas a bares nocturnos cerrados al público. Aquí, en un amplio local con sótano, en medio de este abigarrado paisanaje, está la oficina y el estudio donde Ismael Serrano prepara su música, sus giras y su próximo proyecto, un podcast en el que hablará de lo humano y lo humano con sus colegas y amigos. Para sus posicionamientos políticos, ya tiene las redes sociales y todos los micrófonos que se le pongan por delante. A diferencia de otros, siempre con el neopreno puesto, Serrano se moja.

¿En qué charco se ha metido hoy?

Bueno, he firmado con otros artistas un manifiesto pidiendo al Gobierno el embargo de armas a Israel para parar el genocidio en Gaza, y también me he mojado en defensa de la universidad pública en Argentina, que es casi mi segundo país. Mi mujer y mis hijos son argentinos, El Gobierno de Milei ha hecho un 40% de recorte del presupuesto y están en vías de privatizar uno de los orgullos del país. Cada vez que hablo, me cae un aluvión de trolls, eso lo doy por hecho.

Este verano, la lió parda cuando alguien creyó ver que usted y uno de sus colaboradores portaban armas, llamó a la policía y desalojaron la calle de Callao en Madrid.

Y era el soporte de un micrófono. Eso se hubiera quedado en una anécdota divertida para contar a los amigos, si no fuera porque derivó en una ola de odio en las redes. Tipos, con nombre y apellidos, llegaron a decir que eran dos musulmanes armados, dos negros con navajas, y lo alucinante es que ni siquiera era una malinterpretación: era pura invención, pura maldad, puro odio. Las redes alimentan nuestros prejuicios, nuestros sesgos ideológicos, y con la Inteligencia artificial, cada vez lo falso va a ser más indistinguible de la realidad. Estamos abocados a que la realidad sea una opción, la que la gente elija creer según su sesgo ideológico, y eso me parece terrorífico.

Pero no se va de las redes.

Lo he valorado, pero sería asumir la derrota y no me resigno. Es una forma de no dar la batalla por perdida. Cuando discuto con un troll, no lo hago para convencerlo, sino para demostrar que se puede hablar, que soy una persona razonable en contra del prejuicio de la otra. Nunca señalo a políticos. Ni a artistas. No señalo a Nacho Cano, o José Manuel Soto, por ejemplo, que son artistas de derechas y tienen todo el derecho a expresarse políticamente, aunque lo hagan en mis antípodas. Discutiré con ellos y haré lo posible para que su forma de ver el mundo no se imponga, pero no los señalo.

¿Asume el peaje de perder público por su posicionamiento político?

Eso es inevitable. Si intentas gustar a todo el mundo estás en un empeño estéril y absurdo y acabas no gustándole a nadie porque no tienes personalidad. En esta vida toda elección conlleva una renuncia. Sé que, difícilmente una marca, Renault, por ejemplo, se va a asociar a mi imagen, por mi posicionamiento. Pero modular tu mensaje porque crees que puede parar tu contratación y eso te corta, es una mierda.

Publica Sinfónico, un disco con gran orquesta, justo cuando cumple 50 años. ¿Se ha dado un capricho?

Totalmente. Hacer un disco sinfónico es el sueño recurrente de cualquier músico. Lo han hecho desde Serrat a Raphael o Metallica. Para los que hacemos canción popular es como llegar a un lugar donde las canciones adquieren otro vuelo. Yo soy muy defensor del canon del cantautor, con la guitarra y la voz y tal, en un contexto en el que todo el mundo rehúye de él, pero tocar con la Sinfónica es un sueño y, sí, me he dado ese homenaje. Nota aquí.




Silvio Rodríguez

 

Vicky Gastelo


 

Rosa Montero

 Por no molestar

Estas mujeres de abnegación extrema van desapareciendo, pero sigue quedando un eco de esa patológica falta de autoestima.

Hay un tipo de mujer que llega a conmoverme hasta las lágrimas. Que es a la vez grandiosa y desastrosa. A la que admiro tanto como me desespera. Cada vez hay menos, y eso en realidad es bueno, pero aún quedan bastantes. Son fácilmente distinguibles, por ejemplo, en los pasos de cebra. Te detienes con el coche ante una señora mayor, de estas que andan con bamboleo marino y despacito, y al verte la mujer se lanza a una de esas carreras imposibles, a un penoso trote cochinero con el que apenas logra avanzar más rápido y que tan solo la pone en riesgo de caerse. Y a ti te dan ganas de salir del vehículo y agarrarla por los hombros, besar esa mejilla contraída por el esfuerzo y decirle: tranquila, no corras, no es necesario, estás en tu derecho de cruzar y no molestas.

Porque, por desgracia, eso es lo que sucede. Son mujeres con un sentido tan humilde de su propia realidad, de sus necesidades y derechos, que siempre creen que están molestando. No son en absoluto idiotas; si se sienten así, es porque el mundo se ha encargado de educarlas de forma machacona en esa postergación, en la posición zeta de la escala social. Todo en su entorno les ha dicho, desde siempre, que sus deseos y sus necesidades son las últimas. Ellas, generosas y estoicas hasta la heroicidad, han asumido ese no lugar del sacrificio sin resquemores ni reivindicaciones. Y desde ahí, desde el puesto más modesto de la realidad, han sido y son capaces de mover el mundo. Sin ellas, la vida hubiera sido más pobre y más difícil. Hacen maravillas. Son la sal de la Tierra.

Ya había hablado de ellas con anterioridad, pero hoy vuelvo al tema por algo que acaba de suceder. He tenido la suerte de tratar muy de cerca a una de estas mujeres maravillosas. Cuando la conocí, hace 45 años, ella tenía unos 50 y apenas sabía leer y escribir (por entonces aún quedaba mucho analfabetismo en España). De todos los hermanos, ella había sido la designada para cuidar a los padres hasta su muerte, destino habitual en estas mujeres que ella cumplió con abnegación y sin rechistar. No se casó, y que yo sepa jamás tuvo relaciones con ningún hombre. Tampoco se amargó por eso. A los 50 se puso a estudiar, y no solo se alfabetizó por completo, sino que además se sacó el graduado escolar. Provenía de un medio social muy pobre, de la España profunda, pero siempre tuvo una elegancia natural y un sentido estético innato y formidable. Hacía preciosas labores manuales y era capaz de improvisar con cuatro hierbajos hermosos ramos de flores dignos de un concurso de ikebana.

Esta mujer, vamos a llamarla C., tiene ahora 92 años, y, dentro de lo que cabe, sigue siendo la misma. Hace unas semanas se cayó y se rompió la cadera; la operaron, se recuperó bien y le dieron el alta. Iba a irse ya a su casa cuando intentó levantarse de la cama ella sola. Como es natural, volvió a caerse. Nueva rotura, nueva intervención quirúrgica. Y todo eso sucedió porque no quería molestar. Nota aquí.



Sidecars

 

Marwán


 

Luis García Montero

 Errejonazo

Los poetas estamos acostumbrados a escribir desde la tristeza. Es algo que debiera aprender la política. Se puede opinar sobre las cosas sin dejarse llevar por el resentimiento, la indignación, la soberbia o el egoísmo. La crisis abierta por el desgraciado caso de Íñigo Errejón me hace escribir desde la tristeza. Me resulta muy triste enterarme de sus comportamientos machistas intolerables, y muy triste leer su penosa carta de despedida. En un momento en el que las estrategias neoliberales fuerzan el descrédito general de la política y el Estado, me parece un desatino sugerir que la representación pública provoca de por sí, y en el mundo de hoy, actitudes machistas. Es lo que faltaba para alimentar los discursos de descrédito. Al final, rojos y azules, blancos y negros, todos son iguales.

Pienso en Íñigo con tristeza porque lo siento como un compañero de viaje. Y espero que en su vida personal le vayan las cosas lo mejor posible. Es lo que siento también al pensar en otras muchas personalidades de la izquierda española que se han roto en los últimos años. Defender la justicia no significa alegrarse del mal ajeno.

Los articulistas de opinión estamos acostumbrados a comprobar que no conviene meter cuatro o cinco columnas de opinión en un mismo artículo. Para entender mi tristeza, necesito hoy pensar en muchas cosas. Nota aquí.


ZPU & Santu

Cucuza Castiello


 

Félix Maraña

 Recuerdo de Guillermo Jiménez en tarde de lluvia

Dinos, querido Guillermo,
que de ti te has escondido,
si estás curado, si herido,
o sigues estando enfermo.
Dinos si has ido al infierno
a curarte de este mundo,
dónde tu verbo fecundo
se congeló de repente,
dinos, porque mucha gente
te quiere. Y no me confundo.
Te quiere con sus "me gusta"
a tus lecturas y escritos,
excelentes, no refritos,
siempre la palabra justa.
Dinos si Emérita Augusta
ha puesto nombre a tu calle,
dinos si tuvo el detalle
de alzar tu mombre hasta el cielo,
danos algo de consuelo,
y que Mérida no falle.



Guada


 

Tute

 


sábado, octubre 26, 2024

Ismael Serrano

 


Joaquín Sabina

 




Paris Joel

 De Baja

Mi doctora está de baja cinco veces más que yo,
Mi psicóloga me escucha cual disco indescifrable de free jazz,
Mi agencia de seguros tiene el mejor contestador del mundo:
-Deje su mensaje después de escuchar la señal. -
Lloran los huérfanos en Beirut,
Y ya no quedan jóvenes en Kiev.
En el zoo hay un buitre que se llama Blackrock,
Va por el tercer anciano esta semana,
Y aún encima, el muy boludo, no ha hecho caso a Milei,
Ni siquiera ha dejado pagado su entierro,
Estamos rodeados de personas desconsideradas,
Hasta el Joker se ha enredado en un lío de faldas,
Qué barbaridad! Exclaman las chismosas del barrio:
-No somos nadie. -
Y menos en bañador.



Las Pastillas del Abuelo & Ciro y Los Persas

Pez Mago Trío


 

Ramón Serrano

 ANIVERSARIO

Las lágrimas son medallones alargados
como los pétalos de la rosa
como las gotas de lluvia
como los grumos de tristeza
como la mancha que cae
y rueda por toda mi casa
no escuché tu primer llanto
no vi cómo a esta vida llegabas
recuerdo tu primer abrazo
era el cielo que me abrazaba
y cuando sentí tus besos
enmedio de la mar en calma
tuve miedo de las olas
que el horizonte anunciaba
ahora soy una barca sola
sin norte y sin bitácora .



Dani Fernández

 

Vicky Gastelo


 

Antigourmet

 Antigourmet, la esquina de Palermo que enaltece el plato abundante y prepara un sándwich que necesita dos mozos.

El grupo nació en 2014 como respuesta a las propuestas gastronómicos de pasos y comida fusión que dominaban; hoy tienen su propio bodegón.

“Cuando el gourmet pone el ojo en un producto, lo arruina”. Con esta declaración, Matías Pierrad festeja los diez años de una idea que nació como un escape en busca de la honestidad gastronómica, y en la actualidad se completa con un restaurante, un libro y una comunidad numerosa que le da la espalda a las modas y las posturas, y que ha revalorizado a los bodegones. “Podés encontrar humanidad, elevar la voz, reír fuerte y sentirte cuidado y bien alimentado”, dice.

“Somos el Antigourmet”, afirma Pierrad. El grupo y el nombre nacieron en 2014 como respuesta a las propuestas gastronómicos que dominaron el barrio de Palermo. “Nos sentimos invadidos de platos mínimos –dice–. Somos cinco amigos que nos juntamos a comer”. Los une la pasión por el básquet y los miércoles luego de jugar salían a cenar por la zona de Palermo. Después de varios intentos se encontraban con el mismo escenario: platos por pasos, comida fusión, desinterés y frialdad. “No hay humanidad en un plato que tenés que mirar con lupa”, define Pierrad.

Un plato estelar los define. En su restaurante, La Esquina Antigourmet presentaron “El Sanguchito”, un inmenso e indelicado sándwich de milanesa de 75 centímetros de largo, alrededor de dos kilos de carne, ocho huevos fritos, un cuarto kilo de queso, la misma cantidad de jamón, lechuga, tomate y una “cordillera” de crujientes y gruesas papas fritas. Para llevarlo a la mesa se necesitan de dos mozos. Es una nave nodriza donde pueden comer diez personas.” Un buque de guerra para combatir al gourmet”, resume Pierrad.

“Vimos empanadas en frasco y pizzas servidas en copas”, dice Pierrad. Dijeron basta y comenzaron a buscar lo que ellos reconocen que es el mantra del grupo: “La honestidad en la cocina.” ¿Dónde podría existir esta entelequia en la ciudad de Buenos Aires? La respuesta es sencilla: “En los bodegones está la magia, necesitamos volver a las cosas sencillas —dice Pierrad—. ¿Cómo vas a poder emocionarte con un plato de hongos y hojas verdes?”. Nota aquí.



Marwán

 


Tute

 


viernes, octubre 25, 2024

El Templo Blog 18 años

 


Joan Manuel Serrat

 

Rafa Mora

 ELLA

Ahí, en las escaleras del tiempo, descanso durante un breve instante.
Reposo junto a un candil que no se apaga.
Su llama se mueve algunas veces, oscilante, pero aguanta el paso del viento.
Ella se posa, dulcemente, sobre su rama.
Habita ese tiempo. Es real.
Respira luz Exhala vida.
Porque ella busca sueños y la paz de un otoño.
Ama sin medida.
Y yo, la observo.
Ay, no sé que diera por respirar su boca.



Alexis Díaz Pimienta & Amaury Muro

 


Alejandro Filio

 

Charly Day

 "Charly Day": cuando las canciones toman vida propia

El tributo tuvo como punto culminante el encuentro en el Teatro Coliseo, con la participación de León Gieco, Nito Mestre, Pedro Aznar, Soledad y Fabi Cantilo, entre otros.  

La última vez que Charly García actuó frente a sus fans sucedió en la Sala Argentina del CCK, en 2021, como corolario de los festejos de su cumpleaños 70. Desde ese entonces, el ídolo no volvió a pisar un tablado, al menos públicamente. La nostalgia que generó su ausencia encendió la llama para que aparecieran homenajes de todo tipo: desde bandas temáticas hasta propuestas confeccionadas por los músicos que lo acompañaron a lo largo de su carrera solista. Esto provocó un fenómeno nunca visto en el rock argentino: sus canciones tomaron vida propia de tal forma que se empezaron a materializar sobre los escenarios locales, sin necesidad de que él estuviera presente. Lo único que importaba era que aún pudieran ser cantadas colectivamente. Y eso se tornó en una constante, especialmente este año.

De entre los diferentes eventos que se prepararon en Buenos Aires por el cumpleaños 73 del músico, este miércoles último despuntó el “Charly Day”. Se trató del tributo que diseñó el canal de streaming Olga, a partir de la iniciativa del programa “Soñé que volaba”, conducido por Migue Granados. Si bien el plato central de la actividad fue el segmento musical que se llevó a cabo durante la noche en el Teatro Coliseo, la maratónica jornada arrancó a las 6 de la mañana y se instaló a lo largo de la programación. La previa pidió cancha a las 18 hs, cuando Julio Leiva, Evelyn Botto, Elial Moldavsky y Pedro Rosemblat, desde el hall del teatro y mientras el público ingresaba, charlaron con parte de la artística que fue convocada para revisitar la inconmensurable obra de García.

Al igual que pasó anteriormente con las otras ceremonias que encaró Olga en el año y poco más de su creación, como “Cerati Day”, “Spinetta Day”, “Redondo Day”, “Cris Morena Day” y “Mambrú y Bandana Day”, realizadas en varios aforos de la ciudad, en esta ocasión primó y triunfó nuevamente la curaduría. A la imagen y semejanza de la identidad del canal de streaming: plural, inclusivo, inescrupuloso, desconcertante y generacionalmente abarcativo (por más que su público represente a un segmento de consumo joven). Su asequibilidad es tan potente que produce un efecto disruptivo. Una vez más, Lito Vitale, tecladista y director de la banda estable de los arrebatos musicales de “Soñé que volaba”, intentó traducir ese imaginario en la elección de las voces invitadas. Nota aquí.



Ferran Exceso


 

Dani Fernández e Iván Ferreiro

 

Ana Montojo

 OCHO MESES

Hoy he vuelto a subir hasta tu reino
−son ocho meses ya como bien sabes−
me pregunto a qué viene este ritual
que cumplo cada mes en este día,
como si no estuvieras presente en mi memoria
el uno, el dos, el tres y así hasta el treinta y uno.
Es un día brillante, luminoso,
con los chopos pintados de amarillo
entre los pinos verdes, las encinas,
y un sol dulce de otoño que me abraza.
Te cuento todo esto porque no puedes verlo
y quiero ser tus ojos y tu olfato,
darte al menos un poco de tanta maravilla
como ha quedado aquí después de irte.
Te he llevado,
fíjate que ironía, siemprevivas,
esa flor que no muere porque ya nació muerta.
Me he fumado un cigarro sentada sobre el mármol.
Y he llorado en silencio
tocando una por una muy despacio
las letras de tu nombre.



Marwán


 

Amaral

 

Ramón Serrano

 ANIVERSARIO

Las lágrimas son medallones alargados
como los pétalos de la rosa
como las gotas de lluvia
como los grumos de tristeza
como la mancha que cae
y rueda por toda mi casa
no escuché tu primer llanto
no vi cómo a esta vida llegabas
recuerdo tu primer abrazo
era el cielo que me abrazaba
y cuando sentí tus besos
enmedio de la mar en calma
tuve miedo de las olas
que el horizonte anunciaba
ahora soy una barca sola
sin norte y sin bitácora .



Marilia Andrés & Andrés Suárez