domingo, mayo 04, 2025

Félix Maraña

 Palomares de barro: Zureo de tristeza

Cuna de adobe, enhiestos palomares,
murmullo de la historia en otra vida,
ruina ahora enlutada y derruida,
que sembró de zureo estos lugares.
Los paisanos se fueron a otros lares
a buscar el sustento de partida,
las palomas huyeron de estampida
alentando los vientos de otros mares.
El barro del tapial, tierra cocida,
nuda señal de un tiempo clausurado,
patrimonio de nidos y nidales,
sin pichones, ni trigo en los trigales,
ni gentes que relaten el pasado
y cuiden este adobe en sus axiales.
Carrión, Sahagún, Astorga, La Bañeza,
tierras de barro, humildes catedrales,
ruinas de soledad que fue grandeza.
Mansilla de las Mulas y La Cueza:
fuisteis cuna de arrullos a raudales
y ahora sólo un murmullo de tristeza.
© Félix Maraña
[Para mi colega Javier Rioyo Jambrina que nos recordó con una fotografía el mundo de nostalgia de las tierras de Tierra de Campos, que en siglos fueron bosques frondosos, luego mares de trigo y palomares. Ahora, tiempo muerto. Aunque ha habido palomares en toda España, el territorio del Camino de Santiago leonés y palentino es donde más se prodigaron. En Mansilla de las Mulas se conserva uno de especiales dimensiones. La mayoría hoy son ruinas sin destino, pero un patrimonio histórico que explica vida y economía de largo trecho del pasado. Miguel Delibes lo definió magistralmente: "El palomar rústico de Castilla, principalmente de Tierra de Campos, no sólo decora y amuebla el paisaje: lo calienta. Es una referencia en la inmensidad desolada del páramo". Existen asociaciones muy activas, en León y Palencia particularmente, que velan por el estudio, conservación y extensión del valor de esta singular arquitectura. La primera foto es de El Rincón de la Tradición].
El poema está ahora en mi libro "El bosque no es un árbol repetido. Sonetos y soñetos", prólogode Valentin Martin .(Huerga & CharoFierro Huerga Fierro Editores , 2023).




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