Charly García nos mira desde arriba
La obra de Martín Ron se luce en la esquina de Callao y Corrientes y forma parte de la celebración por el aniversario de la disquería-librería.
Charly García mira desde arriba, apoyado contra la pared como en su icónica tapa de Clics modernos. El mural está sobre el emblemático local de Zivals, en la esquina de Callao y Corrientes y forma parte de la celebración por el aniversario de la disquería-librería. “La idea surgió casi como por una epifanía, hablando con el equipo de cosas que hacer en nuestro salón”, rememora Fernando Laviz, responsable de Zivals. “La idea original era poner un jardín vertical, alguna declaración, y en esa charla me bajó la idea de Charly y Clics Modernos y dije ‘listo, ya está’”. El trabajo quedó en manos del muralista Martín Ron, quien tituló Modern streets a la obra, que el propio músico pasó a ver.
La visita de Charly, explica Laviz, fue algo inesperada, ya que el legendario rockero lleva un tiempo limitando sus apariciones públicas. “Era lunes a la noche y nos llamó Tato, su asistente, porque justo había ido al oftalmólogo y aprovechaba para pasar un rato”, detalla. “Llovía, era un día de mierda, y lo terminamos con su visita, los poquitos clientes que había a esa hora no lo podían creer”, agrega. “Aparte, tuvimos la oportunidad de verlo elegir música, así que fue como una especie de lección de música”.
Para la segunda parte del año, anticipa Laviz, desde la disquería están planeando una serie de actividades dentro de la tienda, en un sector que acondicionaron para dar charlas, presentaciones, y también shows, algún dj set y listening parties. “Queremos resaltar un poco más en contenido lo que hacemos dentro del local”.
Martín Ron fue el elegido para encarar la pared. Según cuenta a Página/12, en Modern streets le interesó sostener la idea de puente. “La foto original pertenece a Nueva York, pero al mismo tiempo es una imagen que ya sentimos propia. Es un álbum icónico, uno de los más importantes de nuestra cultura, entonces la pregunta fue qué pasa si esa esquina de Manhattan la recreamos acá, en plena Corrientes y Callao y que pasa si Charly posa en una esquina casual de nuestra querida Buenos Aires”, desarrolla. “Por eso el mural no busca copiar la tapa. Busca generar un puente entre épocas. Aparecen guiños a la ciudad, al Obelisco, al Congreso, a esa atmósfera medio cinematográfica que tiene el centro porteño cuando cae la noche y que de alguna manera recrea el clima de los ’80. Me interesaba que la gente no sintiera que estaba viendo una imagen colgada en una pared. Quería que sintiera que estaba entrando en esa escena.
-¿Qué significa Charly García para vos?
-Charly para mí es una especie de prócer de la música argentina. De esos personajes que ya dejaron de pertenecer solamente a una disciplina para transformarse en patrimonio cultural. Es un ícono pop, pero también mucho más que eso. Forma parte del universo de la cultura argentina, de esos nombres que ayudan a explicar quiénes somos. A mí siempre me impresionó su capacidad para entender la época que le tocó vivir. Cada etapa de su carrera parece dialogar con su tiempo. Supo leer e interpretar muy bien su época y convertir todo eso en canciones. Muchas veces no solamente retrató una época, sino que ayudó a definirla. Y lo más notable es que gran parte de esa música sigue vigente. Escuchás discos que hizo hace cuarenta años y siguen sonando modernos. Siguen teniendo algo para decir. Eso pasa porque detrás de las canciones había una mirada muy profunda sobre la sociedad y sobre las personas. También me gusta que nunca fue un artista cómodo. Siempre desafió, incomodó, rompió estructuras. Fue un transgresor Y creo que esa libertad es una de las cosas más valiosas que dejó.
-¿Dónde creés que radica la potencia iconográfica de la tapa de Clics Modernos a la que hacés referencia en el mural?
-En que parece una imagen sencilla, pero tiene una profundidad enorme. Está Charly sentado en una esquina cualquiera de Nueva York y, sin embargo, cuando empezás a mirar aparecen un montón de capas. Está la música, está la ciudad, está la modernidad, hay una época que estaba cambiando. Y hay algo que a mí me toca especialmente porque vengo del arte urbano. Detrás de Charly aparece una intervención de Richard Hambleton, uno de los pioneros del street art contemporáneo. Mucho antes de que el arte urbano ocupara el lugar que tiene hoy, Hambleton ya estaba interviniendo las calles de Nueva York con sus famosas siluetas cuando Charly poso para esa tapa. Entonces para mí esa foto tiene algo muy especial porque une dos mundos que marcaron mi vida. De alguna manera Charly termina parado justo en el punto donde esos dos universos se cruzan. Conecta dos ciudades y conecta dos lenguajes, dos movimientos culturales que estaban revolucionando su tiempo desde lugares distintos pero con el mismo espíritu. Lo que me fascina es que, probablemente sin buscarlo, Charly terminó siendo parte de una imagen donde conviven dos formas de arte que iban a marcar las décadas siguientes. La revolución musical y la revolución visual de las calles. Y hay algo más que me gusta pensar. Esa pared intervenida que aparece detrás de Charly nació como una expresión callejera, efímera, casi clandestina. Décadas después termina convertida en un mural monumental en Buenos Aires. Hay algo muy poético en ese recorrido. Y se convierte en un legado. Nota aquí.

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