“PINTÓ LA CÚPULA DEL TEATRO COLÓN Y FUE CONSIDERADO EL ARTISTA PLÁSTICO MÁS QUERIDO POR LOS ARGENTINOS, Y EN SU ÚLTIMA GRAN MUESTRA, 402 MIL PERSONAS FUERON A ACARICIARLO CON CARIÑO EN SU CARRITO ELÉCTRICO”
Raúl Soldi, el pintor que decía haberse hecho artista por no poder ser cantante
¿Conocés la cúpula del Teatro Colón?Hoy queremos recordar la historia de RAÚL SOLDI, el pintor más querido por el público argentino.
Nació en Buenos Aires en 1905, hijo de músicos profesionales: su padre Ángel era violonchelista, y su madre Celestina también tenía un gran talento musical. Lo bautizaron con ese nombre inspirado en la ópera "Los Hugonotes", de Giacomo Meyerbeer.
Se crió en una casa al lado del Teatro Politeama, adonde asistía de chico a los ensayos. Construía pequeños escenarios de títeres, escribía y montaba sus propias obras.
A los 15 tuvo su primer acercamiento real a la pintura, reproduciendo una obra de Benito Quinquela Martín. Al año siguiente, un viaje a Italia y la visión de Venecia lo marcaron para siempre: decía que Venecia lo había hecho pintor.
Ingresó a la Academia Nacional de Bellas Artes, aunque se quedó apenas tres meses, y continuó su formación en la Real Academia de Brera, en Milán, donde se relacionó con un grupo de artistas de vanguardia.
Decía, con mucha humildad, que se había hecho pintor porque no había podido ser cantante, confesando la envidia que sentía por quienes podían cantar o tocar un instrumento.
En 1933 volvió a la Argentina con una beca que lo llevó a recorrer Estados Unidos, donde, en un capítulo poco conocido de su vida, trabajó como escenógrafo en Hollywood.
Ganó el Primer Premio del Salón Nacional (1947), el Premio Palanza, el Primer Premio de la Bienal de San Pablo (1948) y el Premio Konex (1982).
Creó más de 3.000 obras a lo largo de su vida, hoy presentes en colecciones como la Galería Uffizi, los Museos Vaticanos, el MoMA de Nueva York y el Museo Nacional de Bellas Artes argentino.
Su obra más icónica llegó en 1966, cuando pintó la CÚPULA DEL TEATRO COLÓN, una de las imágenes más queridas de la cultura argentina. También realizó los frescos de la Capilla de Santa Ana, en Glew, y "La Virgen y el Niño", en los Museos Vaticanos. Ilustró obras de Edgar Allan Poe y Pablo Neruda.
Creó su propia galería de figuras recurrentes, las "Soldinas", conocidas por su fisonomía melancólica.
En 1992, una gran muestra retrospectiva en el Palais de Glace reunió a 402 mil visitantes, que lo acariciaban con cariño cada vez que recorría la exposición en su carrito eléctrico. Era considerado, sin dudas, el artista plástico más querido por los argentinos.
Raúl Soldi falleció el 21 de abril de 1994, en Buenos Aires, a los 89 años, a causa de una afección pulmonar.
En 2019, Google le dedicó un Doodle por el 114° aniversario de su nacimiento.

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