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lunes, noviembre 24, 2025

Osvaldo Bayer

Se reedita "La Patagonia rebelde", síntesis en un solo volumen de "Los vengadores de la Patagonia rebelde"

Descorrer la cortina

Su flamante y más que oportuna aparición, a siete años de la muerte de Osvaldo Bayer, es el punto de partida para el rescate de toda su obra, a cargo de Siglo Veintiuno Editores. Este admirable epílogo, incluido en la última versión del libro corregida por su autor, fue publicado originalmente en enero de 2002 en la contratapa de Página/12. 

Comenzó la inmensa casualidad en San Isidro. Se iniciaba un episodio que duraría tres días en el cual se regresaba a una realidad trágica que había sucedido hace ochenta años. La casualidad acercaba de pronto a la hija de un criminal de guerra y a la hija de su propia víctima, fusilada en las huelgas patagónicas de 1921. Ochenta años en los cuales el dolor no ha desaparecido sino que sigue constante, presente, inolvidable, con el rostro de las víctimas.

Participaba yo un sábado de este diciembre de 2001, a la mañana, de un encuentro entre escritores y público en una librería de San Isidro. Como me ocurre siempre –no me explico por qué–, llegué primero a la cita. Y mientras esperaba a los demás colegas me fui a tomar un café al patio de la librería, lleno de árboles, de luz y de verdesç. Estaba ensimismado pensando en los hechos que se desarrollaban en nuestro país, anunciadores de lo que después ocurrió: la gente en la calle, en la protesta. De pronto se presentó ante mí una mujer de cierta edad que me dijo en voz altisonante:

–Yo soy la hija menor del general Anaya, ya fallecido, a quien usted llamó asesino y fusilador de obreros patagónicos. Vengo a reclamar los documentos que usted le robó a mi padre. Vivo enfrente de esta librería y vi su nombre pintado en la vidriera y entonces resolví venir para cumplir con un pedido que mi padre, el general, nos hizo a sus hijos, en su lecho de muerte.

La mujer, bien vestida y peinada, estaba muy nerviosa. Por eso la hice sentar y le pedí que guardara calma.

Me di cuenta de que, con teatralidad, esa señora de setenta y cuatro años esperaba ganar la discusión y avergonzarme ante los presentes, que seguían disimuladamente, a unos pasos, el curso del insólito encuentro.

Le respondí en voz firme pero respetuosa, lo siguiente:

–Por empezar, señora, usted está afirmando una infamia. Yo no le robé ningún documento a su señor padre. No necesité de esos documentos para demostrar que su padre asesinó a obreros rurales en 1921, en la forma más vil y cobarde que un ser humano pueda imaginarse. Pero antes le quiero preguntar que me diga qué les pidió el general Anaya, a sus hijos, en el lecho de muerte.

–El nos reunió poco antes de morir para decirnos que teníamos que luchar contra usted, recobrar los documentos que le había robado y demostrar que él no había sido asesino.

–Me llama mucho la atención –le respondí– que el general Anaya haya esperado morir para reclamar documentos que dijo que yo se los robé, y más, que encargara a sus hijos que demostraran que él no había sido un vil asesino. Es hasta cómico, porque él tuvo la oportunidad durante muchísimos años de iniciarme juicio por ambas cosas. Fíjese, señora: la polémica con su padre la tuvimos por escrito en el diario La Opinión ya en el año 1974. Allí probé que él ordenó fusilar sin ningún reparo legal a trabajadores del campo patagónico, ahí rechazo el ataque burdo –para desviar la atención de los incautos– de que yo le quité documentación militar. Su padre murió en el año 1986. Es decir, tuvo doce años para defenderse. Y, según usted, recién lo hace en su lecho de muerte pidiéndoles a su hijos que se encargasen de esa tarea. Durante doce años se calló la boca. Más todavía, desde su muerte, en 1986, hasta ahora, 2001, es decir quince años, sus hijos –que recibieron ese pedido del padre moribundo– no hicieron nada. Y usted viene porque vio mi nombre en una vidriera enfrente de su domicilio. Muy cómodo. Extraña forma de cumplir con el mandato de un moribundo. Su padre fue el único de los oficiales fusiladores de peones rurales que llegó a general. Fue golpista en 1943 y –por esas cosas de cruel realismo mágico y corrupción– fue nombrado ministro de Justicia e Instrucción Pública de la Nación. El asesino de 1921, ministro de Justicia. Realidades argentinas. En 1955 participó del golpe de Aramburu y La Nación dijo: “El general Anaya no dudó en avalar los fusilamientos de 1956, en que murieron veintidós militares y diecisiete civiles peronistas encabezados por el general Valle”. Cuando murió Anaya, sus restos fueron despedidos por el ex dictador general Juan Carlos Onganía. Estaba todo dicho. Una vida completa. Y usted, señora, viene ahora, en 2001, a querer enlodarme con robo de documentos. Un investigador jamás roba documentos porque, si lo hace, después no puede citar la fuente y la prueba pierde su valor. Toda la documentación militar –en fotocopia– me fue facilitada por el general Juan Enrique Guglialmelli, director del Centro de Altos Estudios del Ejército. Vaya allá a buscar los documentos que hablan de su padre.

La hija del general se fue cargada de rabia y de odio. Pensé en lo dramático que debe ser ser hijo de genocidas, de torturadores, de desaparecedores. Estos maldicen con sus hechos a todas las generaciones venideras de la propia familia. Nota aquí.



lunes, octubre 13, 2025

Osvaldo Bayer

 "La Patagonia rebelde", el libro de Osvaldo Bayer que reivindicó a los silenciados de la historia

Reeditado por Siglo XXI, el trabajo del historiador, periodista y escritor arrojó luz sobre la masacre de los obreros rurales patagónicos en 1921, el hecho más escondido por las clases dominantes argentinas. Esteban Bayer, hijo de Osvaldo, cuenta en esta nota detalles y anécdotas de aquella obsesiva investigación. La editorial inaugura con este volumen la colección "Biblioteca Osvaldo Bayer".

La masacre de los obreros rurales patagónicos en 1921 fue un tema tabú, el hecho más escondido de la historia del proletariado argentino del siglo XX. La Patagonia rebelde, de Osvaldo Bayer, crónica vertiginosa y documentada como pocas, fue el libro que logró contar el anarquismo como nadie lo hizo y ponerlo en el radar del gran público a partir de la recuperación de las voces de sus protagonistas: el Gallego Soto, Facón Grande, Albino Argüelles, Kurt Wilckens. Este clásico imperdible, reeditado por Siglo XXI, título con el que la editorial inaugura la colección “Biblioteca Osvaldo Bayer”, arrojó luz sobre el modo en que estancieros, poder político, jueces, bandas paramilitares y periódicos demonizaron a los militantes y conspiraron para aplastar el levantamiento. La represión se convirtió en una cacería humana cuando el escuadrón comandado por el teniente coronel Varela fusiló sin juicio a mil quinientos huelguistas.

En la nota preliminar de esta reedición se explica que La Patagonia rebelde fue la investigación desarrollada por Bayer (1927-2018) en los cuatro tomos publicados con el título Los vengadores de la Patagonia trágica, los tres primeros editados en la Argentina por Galerna entre 1972 y 1974, y el cuarto, en 1978, en Alemania Federal. Que el cuarto se haya publicado en el extranjero se debe a que tanto el editor como el autor tuvieron que exiliarse cuando en 1976 irrumpió la dictadura cívico militar. La versión en un solo volumen -que tuvo su primera aparición en 1980, a través del sello Nueva Imagen- era necesaria especialmente para que el público latinoamericano pudiera conocer los trágicos acontecimientos originados con motivo de la huelga rural más extendida de la historia sudamericana. Nota aquí.



martes, abril 01, 2025

León Gieco

 El tiro por la culata

Por estos días estoy en Uruguay, donde vine a tocar con Agarrate Catalina en el homenaje al querido Pepe Mujica. Un poco desconectado de las noticias, me entero por el presidente Yamandú Orsi, con quien tuve la suerte de estar, sobre la destrucción del monumento a Osvaldo Bayer en la entrada a Río Gallegos. Siendo él profesor de historia, hablamos sobre las formas en que esa historia se repite cíclicamente, y en ocasiones, como esta, muestra su cara oscura y grotesca, que siempre es pasajera. 

Una amiga que vive en Boston me dijo que tenemos que agradecerle al gobierno por avanzar con esa pala mecánica que vimos en las imágenes que difundieron como un logro. Porque es probable que muchos argentinos que todavía no saben quién es Osvaldo Bayer, ahora se intriguen y vayan a leer La patagonia rebelde, o quieran ver la película, y conviertan en éxito nuevamente al libro y al clásico de Héctor Olivera. 

Las historia muestra que mi amiga tiene razón, y puedo dar varios ejemplos de ello. Recuerdo que antes de la dictadura ya venía a tocar Joan Manuel Serrat, yo lo fui a ver al Gran Rex en el año 73. A partir del 76, la dictadura lo prohibió: buscaban silenciarlo, que la gente se olvide de él. Y bien, cuando volvió a venir en 1984, la gente hizo tres días de cola alrededor del Luna Park para comprar las entradas, en tiempos en los que, por supuesto, el modo de comprarlas era ir a la boletería. Esa vez el Nano terminó haciendo cuatro Luna Park, y siguió llenando teatros y estadios, cada vez que vino. 

Recuerdo también que durante la dictadura, en los asados con amigos siempre llevábamos discos. A los de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, había que llevarlos adentro de los sobres de los Beatles y los Rolling Stones, porque si no podíamos caer presos. También pensaron que prohibiéndolos, los iban a borrar. Pasaron esos años de plomo y en abril del 84 vinieron a tocar a Obras Sanitarias, donde tuve el honor de tocar con Pablo. El resto es historia conocida, porque esos conciertos se volvieron históricos: Pensaban hacer un Obras, hicieron 14. 

Son solo dos ejemplos que demuestran que, como decían en mi pueblo, este tipo de actitudes siempre terminan igual: les va a salir el tiro por la culata. Nota aquí.



viernes, marzo 28, 2025

Miguel Rep


 

jueves, marzo 27, 2025

Osvaldo Bayer

 “Igual que los talibanes”: repercusiones por el derribo del monumento de Osvaldo Bayer en Santa Cruz

Martín Caparrós, Claudia Piñeiro, José Emilio Burucúa, Marcelo Gioffré y Felipe Pigna, entre muchos otros, condenaron la demolición de la obra que homenajeaba al autor de “La Patagonia rebelde”; para la historiadora del arte Andrea Giunta, se trata de “un nuevo acto de barbarie”

El derribo del monumento que rendía tributo al periodista, escritor e historiador Osvaldo Bayer (1927-2018), este martes, en el puesto policial de Güer Aike, a pocos kilómetros de la ciudad de Río Gallegos, por parte de la Dirección Nacional de Vialidad, originó una avalancha de repudios entre escritores, historiadores, periodistas y lectores. El escultor Miguel Jerónimo Villalba difundió una carta pública en la que expresó su rechazo a la demolición de la obra con una retroexcavadora y acusó al Gobierno de querer “destruir nuestra historia y nuestros derechos por conocerla y recordarla”. El monumento tenía cuatro metros de altura.

El artista explicó que la escultura, que había sido inaugurada el 24 de marzo de 2023, formaba parte de un proceso de reivindicación de las “Huelgas del 20″, en referencia a las huelgas de trabajadores rurales en la Patagonia, entre 1920 y 1922, que fueron reprimidas por el ejército nacional y concluyeron con el penoso saldo de más de mil quinientos trabajadores y dos conscriptos asesinados. Bayer reconstruyó este episodio en su clásico de no ficción Los vengadores de la Patagonia trágica (conocido luego como La Patagonia rebelde). El director Héctor Olivera estrenó una recordada versión cinematográfica en 1974, con guion de Bayer, Olivera y Fernando Ayala. Al pie del monumento derribado, se podía leer: “Usted está ingresando a la tierra de la Patagonia Rebelde”.

El acto iconoclasta, que algunos compararon con la quema de libros llevada a cabo por regímenes autoritarios en el pasado, fue interpretado como otro avance de la “batalla cultural” del anarcocapitalismo criollo: esta vez, en la efigie de un intelectual anarquista de izquierda apreciado por un gran sector de la sociedad argentina. El hashtag #Bayer se volvió trending topic en redes sociales. A través de un comunicado, autoridades del gobierno de Santa Cruz, que encabeza Claudio Vidal, exigieron al Gobierno nacional la restitución de la obra.

“Osvaldo Bayer fue uno de los intelectuales e historiadores más brillantes e importantes de nuestro país, y la persona más digna que conocí -dice a LA NACION el editor Ignacio Iraola-. Lo traté desde 1993, con visitas asiduas a El Tugurio, nombre con el que Osvaldo Soriano bautizó su casa del barrio de Belgrano, y fui su compañero en viajes al interior y a la costa para presentar sus libros. Siempre dispuesto a apoyar causas justas, a sus ochenta años hacía kilómetros en un micro para ir a defender figuras que no estaban en el radar coyuntural, pero tenían relevancia para él. Por ejemplo el caso del indio Arbolito [el jefe ranquel Nicasio Maciel]. Fue el primero en dar voz a las Madres de Plaza de Mayo en el extranjero, cuando durante su exilio en Alemania, escapando de la dictadura, les organizó una conferencia de prensa. Y fue el ‘descubridor’ de los abusos durante la Semana Trágica en la Patagonia, algo que se enlaza con esta animalada de ayer, como es la destrucción de una obra conmemorativa. Esto habla de la ignorancia en la que se vive y de la ira que se fomenta día a día. Pero Bayer siempre va a estar a través de su obra, sus libros, su compromiso, mientras que a los brutos solo los veremos pasar”. Nota aquí.



miércoles, marzo 26, 2025

Osvaldo Bayer

 Un nuevo intento de demoler la memoria

Paralizada la obra pública, el organismo encargado de las rutas se dedica a provocar. El homenaje al historiador y periodista había sido emplazado en la entrada a Río Gallegos, con la idea de recordar a los fusilados de la Patagonia Trágica y también a los desaparecidos de la última dictadura. Las topadoras destruyeron la obra pocas horas después de la masiva marcha a 49 años del golpe. 

“Hay que esclarecer nuestro pasado para que nunca se repita”, decía el cartel que acompañaba al monumento en homenaje al periodista e historiador Osvaldo Bayer que hasta este martes estuvo emplazado en la entrada a Río Gallegos. Con esa frase, la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Cruz y la Mesa Provincial por las Huelgas Patagónicas habían decidido recordarlo a él y a los 1.500 obreros en huelga que fueron fusilados –y en centenares de casos, desaparecidos– por el Ejército entre 1920 y 1922. Bayer había rescatado del olvido esa historia, contada a lo largo de los cuatro tomos de “Los vengadores de la Patagonia Trágica”, libro censurado por la última dictadura militar. Todo ese simbolismo estaba condensado en esa escultura de chapa de 1,9  metros de altura que reproducía la figura del escritor y que funcionarios de Vialidad Nacional destruyeron --taladros y topadoras mediante-- menos de 24 horas después de un nuevo aniversario del golpe, con la excusa de que “no tenía la habilitación correspondiente”. “No hay razón para hacer lo que hicieron. Es una provocación y una negación de nuestra historia”, le dijo a Página/12 el intendente de Ríos Gallegos, Pablo Grasso, quien adelantó que intermediará ante el Gobierno para intentar restituirla. Nota aquí.



jueves, mayo 16, 2024

Osvaldo Bayer

 "Nadie pudo comprar a Osvaldo Bayer"

Una serie de charlas con el escritor y periodista terminó dándole forma a una película imperdible, que ya se vio en los festivales de La Habana y Nápoles y se estrena este jueves.

Una melodía tanguera, silbadita, de esas que le gustaban a Osvaldo Bayer, abre la historia. Es de Pablo Bernaba, que supo acompañarlo musicalmente, como da cuenta el disco Tangos libertarios del Quinteto Negro La Boca. La música dura unos segundos. Luego se esfuma y deviene un intenso vaivén de palabras entre el escritor y Norma Fernández. Ella es Licenciada en Letras y cinematografía. Realizó Los gritos del silencio y Camila, desde el alma, documentales traccionados por un marcado interés ideológico y social. 

Por este carril transitan también las charlas entre el escritor y Fernández que pueblan El testigo (Conversaciones con Osvaldo Bayer), cuyo estreno en público será este jueves 16 en el Cine Gaumont (Rivadavia 1635). “Creo que con Osvaldo nos unió una sensibilidad parecida, dada por los valores, la manera de sentir el mundo, las preocupaciones, cierto énfasis en la austeridad, la melancolía, y obviamente, la militancia en Derechos Humanos. "

"Me siento parte de todos los que aportamos a divulgar el legado ético de Osvaldo”, introduce la directora, posada en el motor –humano- inicial de esta charla lograda en de cuatro entrevistas que mantuvieron durante tres décadas. “Conocí a Osvaldo en 1991”, evoca. “Yo acababa de entrar como periodista a un diario de Córdoba, y me encargaron la nota sobre su conferencia en el Instituto Goethe. Hacía tiempo que quería conocerlo y, como intuía que no era ocasión para desperdiciar porque hacía poco había caído el Muro de Berlín y él había estado allí, fui con un amigo camarógrafo, con quien estaba empezando a hacer documentales sobre movimientos sociales. Aquella entrevista estuvo muy buena, y marcó el comienzo de una larga amistad”.

La amistad desembocó en un documental no solo poblado por la conversación sino también por una música afín, imágenes de revueltas mundiales, fotografías comentadas por Bayer en clave de largos epígrafes, y videos históricos. “El material de archivo nos llevó mucho tiempo y nos enfrentó a un problema contemporáneo para el cine documental: la mayoría de los archivos internacionales está en manos de empresas privadas que cobran fortunas. Fue muy duro conseguir excepciones, a través de apoyos institucionales, intermediaciones diplomáticas, negociaciones de precios… un calvario. Si no se resuelve pronto esto, las producciones independientes y de bajo presupuesto serán inalcanzables”, advierte la cineasta. Nota aquí.




viernes, octubre 08, 2021

Osvaldo Bayer

 El emotivo homenaje a Osvaldo Bayer en el CCK

El libro sirvió de pie a un homenaje en el que participaron Adolfo Péerez Esquivel, Nora Cortiñas, Taty Almeida, Esteban Bayer y varios músicos.

El querido anarquista nunca bajó los brazos. El espíritu de Osvaldo Bayer estuvo en la sala Argentina del Centro Cultural Kirchner, donde se presentó el libro Revolución es la Palabra, de Mariana Dufour, un homenaje al historiador, escritor y periodista editado por Lenguamadre, con la participación de Esteban Bayer, Adolfo Pérez Esquivel, Taty Almeida, Marian Farías Gómez, Nora Cortiñas, Beatriz Pichi Malen, Rolando Goldman, el Quinteto Negro La Boca y la banda Arbolito, entre otros. Pérez Esquivel recordó al amigo y luchador “que partió, pero no se fue”. “Este anarquista, que está presente entre nosotros, compartió el caminar de nuestros pueblos, desde sus investigaciones y el trabajo solidario”, destacó el Premio Nobel de la Paz.

La emoción vibraba desde el escenario, con el rostro pícaro de Osvaldo de fondo, como espiando desde el más allá el homenaje. “La memoria nos ilumina el presente y es a través del presente donde podemos construir la vida de nuestro pueblo en las luchas cotidianas”, dijo Pérez Esquivel y confirmó que el viejo anarquista nunca dejó de poner el cuerpo. “En las marchas de Congreso a Plaza de Mayo, en silla de ruedas, me decía: 'Adolfo, no puedo faltar a esta convocatoria, tengo que estar aquí de cualquier forma'; íbamos conversando, viendo los rostros, la resistencia cultural y política de un pueblo”, subrayó este gran luchador que antes de subirse al escenario del CCK estuvo reclamando justicia para las comunidades mapuches de Río Negro. “Les quitan las tierras y se las venden a los terratenientes, ¡qué indignación! El testimonio de Osvaldo nos tiene que guiar en esta lucha por la liberación. No hay liberación si hay pueblos oprimidos. Como decimos en América Latina: ¡hasta la victoria siempre!”, concluyó Pérez Esquivel, que a fines de noviembre cumplirá 90 años. Nota aquí.



sábado, abril 10, 2021

Osvaldo Bayer

 Osvaldo Bayer tiene su calle en la localidad chilena de Punta Arenas

Pasaron cien años de la Patagonia Rebelde, con décadas de olvido, desmemoria e historia oficial que silenciaba la verdad. Pero en Punta Arenas, Chile, el voto de los consejeros municipales presentes fue unánime en el homenaje: el barrio que se llamaba Estepa Austral ahora pasó a ser Villa Antonio Soto, por el "Gallego" que encabezó las huelgas rurales en 1921. El nuevo barrio tendrá calles que recordarán a los líderes del movimiento obrero que fueron fusilados por los grandes grupos de poder: Bosques del Sur ahora se llama José Font (por "Facón Grande"), el "Alemán" Pablo Schulz tiene su calle, y Estancia Anita recuerda a los cientos de peones fusilados en ese latifundio por reclamar una vida digna. Nota aquí.



martes, diciembre 24, 2019

Osvaldo Bayer

Nuestro viejo, un año después

Y hace un año hizo las valijas y se fue. Sin decirnos adónde. Nunca nos contó. Pero le seguimos la pista desde aquel día en la plaza de Belgrano, la de su niñez, cuando lo despedimos entre banderas rojas y negras, con charango, con los tangos libertarios, llorando los versos de Arbolito sobre Osvaldo y su maleta llena de historias para contar, con las Madres, con sus amigos, con los jóvenes que nunca lo vieron pero lo seguían ávidos por conocer más de ese barbudo canoso que hablaba de ética, de ejemplo, de lucha incansable. Que daba ánimos libertarios en los momentos más difíciles, que explicaba cómo no dejarse corromper por el poder.

En su viaje interminable sigue dejando huella. Anduvo hace poco en el Bolívar pampeano cuando la semilla que sembró con su idealismo utópico germinó, brotó e hizo que le cambiaran el nombre a la plaza que llevaba el nombre innombrable del genocida de indios, para ponerle justamente el nombre de Plaza de Pueblos Originarios. Nota aquí.



domingo, marzo 31, 2019

Osvaldo Bayer

Tangos para Osvaldo Bayer
Hoy, en el CAFF, la agrupación volverá sobre el material de Tangos libertarios, otra forma de homenaje al escritor.
La última vez que Pablo Bernaba –creador y bandoneonista del Quinteto Negro La Boca– vio a Osvaldo Bayer fue diecisiete días antes de que partiera al infinito. “Lo llamé para decirle que su querido Rosario Central había ganando la Copa Argentina”, evoca. Sabido fana del canalla, el anarcoescritor argentino tardó lo que la luz en ponerse contento, y le prometió al músico festejarlo con un ‘wiskicito’. “Pero lamentablemente no se dio... él ya casi no salía”, refleja Bernaba, sobre un instante entre últimos del hombre en quien él y sus músicos se habían inspirado para concretar Tangos libertarios. El disco fue un fresco de doce piezas que, bajo la pluma del escritor y la música de Bernaba & compañía, significó una reivindicación en clave de tango, milonga, rap y vals de los mártires de la Patagonia, de facón grande, de Simón Radowitzky, de Severino Di Giovanni. Del panteón, o sea, de luchadores obreros por cuyo legado Bayer se la jugó en tiempo, espacio y forma. Nota aquí.


domingo, diciembre 30, 2018

Osvaldo Bayer

“No te enterramos, te hemos sembrado”
Así le habló Taty Almeida, Madre de Plaza de Mayo, en la plaza Alberti, ante los aplausos de una nutrida y heterogénea concurrencia. Hubo recuerdos, discursos, música y un documental, todos dedicados a la figura del periodista, historiador y escritor.
El viejo indómito saca la lengua desde una foto pegada a un árbol de la plaza Alberti, en la esquina de Arcos y Roosevelt, el mejor gesto para burlarse de la solemnidad. Los hijos de Osvaldo Bayer -Esteban, Christian y Udo- trasladan el butacón rojo donde solía sentarse el autor de La Patagonia rebelde y colocan la urna con las cenizas del periodista, historiador y escritor, que murió el lunes 24 a los 91 años, en una pequeña mesita, una especie de altar íntimo y doméstico que incluye el aparato telefónico que usaba en su casa. ¡Osvaldo Bayer, presente!, grita el periodista Horacio Embón y una multitud responde: “Ahora y siempre”. Ahí están amigos y vecinos, militantes sindicales y políticos, anarquistas viejos y jóvenes, las madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, representantes de los pueblos originarios, artistas y estudiantes. Nota aquí.


sábado, diciembre 29, 2018

Osvaldo Bayer

El adiós a Osvaldo Bayer, que falleció a los 91 años
Hasta siempre
Murió Osvaldo Bayer, escritor, historiador, periodista, anarquista, dirigente gremial y defensor de los desprotegidos y de los luchadores populares. Lo despiden los organismos de derechos humanos y referentes sociales, sindicales, políticos y culturales. 
La patria de Osvaldo Bayer es la rebeldía. “Me he propuesto no tener piedad con los despiadados. Mi falta de piedad con los asesinos, con los verdugos que actúan desde el poder, se reduce a descubrirlos, dejarlos desnudos ante la historia y la sociedad y reivindicar de alguna manera a los de abajo, a los que en todas las épocas salieron a la calle a dar sus gritos de protesta y fueron masacrados, tratados como delincuentes, torturados, robados, tirados en alguna fosa común”, explicó el queridísimo periodista, historiador y escritor, que tuvo acaso un último “gesto” de rebeldía: morir el día de la Nochebuena, a los 91 años, en El Tugurio, su casa sobre la calle Arcos, en el barrio de Belgrano. El viejo rebelde, que prometió que viviría hasta los 100 años, deja una obra fundamental para la cultura política argentina: La Patagonia Rebelde y la biografía de Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia. Osvaldo vivió luchando por un país más democrático e igualitario desde muy joven, cuando denunció la explotación y muerte de peones rurales en la Patagonia y demostró cómo las familias patricias y los sectores dominantes oprimen a los obreros y trabajadores. Siempre alzó la voz con coraje, valentía, coherencia y una ética que lo convierten en el último gran anarquista del siglo XX. Las amenazas, la persecución y la censura de la Tripla A lo obligaron a exiliarse en Alemania, desde donde denunció el terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar. Nota aquí.


miércoles, diciembre 26, 2018

Osvaldo Bayer

La carta del hijo de Osvaldo Bayer tras la muerte de su padre
Nuestro viejo
El escritor, historiador y periodista falleció a los 91 años. Personalidades de distintos ámbitos reconocieron su trayectoria, su militancia y su compromiso, igual que miles de personas que manifestaron su pesar a través de las redes sociales. La familia de Bayer prepara su despedida.
Hace semanas que Osvaldo tenía necesidad de partir. No aguantaba no estar haciendo nada, sentado en su casa en el Tugurio.  Quería hacer sus valijas. Se despertaba, asegurando que tenía que salir a un congreso para debatir sobre derechos humanos, que lo esperaban en tal pueblo remoto de la Pampa para hablar del cambio de nombre de la calle principal que llamaban por el genocida de indios innombrable, o que lo convocaban de una escuelita en la Puna jujeña, por la que nunca había pasado nadie,  pero el no podía faltar para hablar sobre los derechos de los pueblos originarios. Al mismo tiempo lo esperaban en la Universidad en Berlín y  en la asamblea de un sindicato patagónico. Tenía que estar. Nota aquí.


martes, diciembre 25, 2018

Osvaldo Bayer

Falleció Osvaldo Bayer
El historiador, escritor y periodista anarquista murió hoy al mediodía. La noticia fue anunciada en la página de Facebook oficial, desde donde despidieron a uno de los más reconocidos pensadores latinoamericanos, pluma de este diario y principal investigador de los sucesos de La Patagonia rebelde.
Murió el periodista e historiador Osvaldo Bayer, uno de los intelectuales más respetados que dio el país. Su revisionismo centrado en las luchas obreras y la represión de los trabajadores organizados marcaron un antes y un después en la interpretación de la historia argentina. La matanza de peones en su investigación sobre la Patagonia Trágica es, tal vez, su obra más conocida. Por esa y las demás investigaciones que dieron cuenta de la opresión encabezada por los sectores dominantes y las familias patricias argentinas, fue censurado, perseguido y amenazado. Debió exiliarse del país y fue uno de las voces que denunció en el extranjero la represión de Estado de la última dictadura cívico-militar. Al volver en la década del '80 mantuvo firme sus convicciones. Nota aquí.



sábado, diciembre 23, 2017

Osvaldo Bayer

El regreso de un documento invaluable
Los ocho números de la publicación, que circularon entre el 20 de diciembre de 1958 y el 4 de abril de 1959, resuenan por la actualidad de sus temáticas, entre las que estaba el robo de las tierras mapuches a manos de latifundistas ingleses.
Cualquier parecido con la realidad –la de hace sesenta años y la de este sombrío presente– no es pura coincidencia. La continuidad del saqueo y la expoliación es ominosa. Lo muestra la excepcional y necesaria edición facsimilar del periódico La Chispa, fundado en la ciudad de Esquel (Chubut) por Osvaldo Bayer, junto a Juan Carlos Chayep, del que circularon sólo ocho números, entre el 20 de diciembre de 1958 y el 4 de abril de 1959. El historiador y docente Bruno Nápoli, curador de la publicación por el sello Editores Ignorantes, advierte que el periódico “incendiario” desde el título tiene “una bajada sin ambigüedades”: “Contra el latifundio - Contra el Hambre - Contra la Injusticia”. Y reivindica una memoria genealógica de “suma importancia”: “Iskra” en ruso (chispa) era el nombre con el cual los exiliados socialistas habían bautizado su periódico revolucionario, en el destierro obligado por los zares. “El lema de estos rusos expatriados, a diferencia de nuestra ‘Chispa’ local rezaba: ‘de una chispa se reavivará el fuego’”, recuerda Nápoli. Nota aquí.


martes, febrero 21, 2017

Osvaldo Bayer

El festejo popular por los 90 años de Osvaldo Bayer

El sábado 18 de febrero el historiador y periodista Osvaldo Bayer cumplió 90 años. El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) decidió festejar a lo grande el aniversario y organizó una celebración en la Plaza Alberti del barrio porteño de Belgrano. Allí fue nombrado secretario general honorario del sindicato y recibió saludos y felicitaciones de distintos integrantes del gremio, de Madres de Plaza de Mayo, la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina y músicos y artistas populares.
El secretario general del Sipreba, Fernando “Tato” Dondero, explicó que el sindicato nació de “una lucha de muchos años” y recordó que en el año 2010, “Osvaldo encabezó una lista que fue lo que terminó siendo el Sindicato”. “Por eso es que lo hemos nombrado secretario general honorario, por eso estamos tan contentos hoy”, agregó
“Estoy muy contento. Realmente valió la pena escribir esos libros, valió la pena, llegó a conocerse, ahora es público y la verdad es que estoy muy contento y muy agradecido”, dijo Bayer por su parte, haciendo referencia a su obra. En declaraciones a la TV Pública, el “periodista del pueblo” agregó: “Es tocar el cielo con las manos. De estar perseguido, de tantos años de exilio por el libro, ahora resulta que me hacen homenajes en las plazas. Y puedo sentarme”, bromeó. Nota aquí.

domingo, agosto 14, 2016

Osvaldo Bayer

“El gobierno de Macri es como volver a la Edad Media”

Acaban de reeditar parte de su obra a través de la Biblioteca Bayer. Emblema de las luchas libertarias, subraya frente a la coyuntura política actual: “Vamos a salir muchas veces a la calle”.
“El Tugurio” –así se llama la casa de Osvaldo Bayer sobre la calle Arcos, casi esquina Monroe– es un hogar de puertas abiertas, como corresponde a los ideales de un entrañable anarquista que recibe a escritores, periodistas, estudiantes, amigos y artistas. Hay que atravesar un exiguo pasillo para llegar a un patio cubierto, donde se despliega un festín óptico de potus que cubren de punta a punta una de las paredes. Su mesa de trabajo y lectura es un gran caos de pilas de diarios que no se derrumban por milagros libertarios, hileras de libros entre los que se destacan los cuentos completos de Haroldo Conti y papeles manuscritos. Nota aquí.

domingo, julio 03, 2016

Osvaldo Bayer

El Papa y el genocidio armenio 


En las páginas de este diario, se informó y denunció en repetidas oportunidades sobre el genocidio cometido hace un siglo por Turquía contra el pueblo armenio y nunca reconocido. El mundo fue tomando conciencia y comenzó a reaccionar.
En los últimos días sucedió un hecho de vital importancia: el Papa ha visitado Armenia durante tres días y condenó al genocidio Armenio llevado a cabo por los turcos. Hasta ahora, durante un siglo, el Vaticano había callado y ahora, en boca de su máxima figura, ha producido una declaración bien clara.
Se trata de un genocidio inexplicable, como todo genocidio. Los hombres ahorcados en masa para no gastar balas y las mujeres con sus niños expulsadas de sus hogares y llevadas al desierto sin agua ni alimentos. Un crimen feroz e imperdonable cometido contra miles de personas. Nota aquí.

lunes, junio 20, 2016

Osvaldo Bayer

Diálogo con Calfucurá

He tenido una larga entrevista con el cacique Calfucurá, de la tribu de los Mapuches–Ranqueles, bisnieto del cacique Pincén. El se llama Lorenzo Salvador Cejas Pincén. Su bisabuela es Paula Dotorkel Laian Antutial, nada menos que de 134 años de edad y portadora de una Pillaltoki, que se trata de una joya de piedra negra y es espíritu de la piedra sagrada Pidiantofuí.
En sí se trata de una comunidad Mapuche-Tehuelche de cinco mil habitantes, situada en la Ruta 5, Km 840, por donde pasaba la zanja de Alsina, construida para separar a la cultura europea de la indígena. Tiene una escuela bilingüe, que otorga su lugar a la cultura local y se especializa hoy en la cerámica. La población es gobernada por la lonko (cacica) Isabel Aranco. Nota aquí.