sábado, abril 19, 2025

Liliana Herrero

 "Hay que inventar sin miedo a los abismos"

La cantante sostiene que ése es el modo de responder "a este clan de extraviados que hoy nos gobierna”. Herrero tiene un nuevo disco para presentar, Fuera de lugar, nombre que expresa cómo se siente en esta "época virtual e injusta". 

Hace casi cuatro años, perdió a su compañero, el siempre recordado Horacio González. Con recuerdos y presencias domesticó la soledad, con tenacidad superó un cáncer y, con convicción, siguió cantando. Terca habitante del tiempo que le toca vivir, terminó hace unos días de grabar un disco –“el último”, dice, como preventivamente repite en cada uno que encara– y en tanto sigue presentándose en vivo, “porque el calor del escenario y la cercanía del público no se reemplaza con nada”. Liliana Herrero no se resigna a ser testigo afónico de la desmaterialización de un mundo cruel y virtual. Lo rearma y lo desafía con las armas de la música. Cuerpo y canción. Territorio y memoria.

Este sábado –el show se anuncia para las 22 y la sala abre a las 20–, Herrero se presentará en el Torquato Tasso, la sala de Defensa 1575. Con ella estarán Pedro Rossi, en guitarra, y Ariel Naón, en contrabajo, músicos temperados en el mismo afecto, con los que desde hace años la cantante imagina mundos sonoros posibles e imposibles. “No puedo pensar la música sola, siempre trato de crear comunidad, de ser parte de un define Herrero al comenzar la charla con Página/12. “Con Pedro y Ariel colaboramos desde hace mucho; juntos, con muchos otros más, hemos transitado un repertorio enorme, que nos une y nos compromete, al punto que ya nos entendemos sin mirarnos”, cuenta.

Fernando Cabrera, Atahualpa Yupanqui, Buenaventura Luna, Cuchi Leguizamón, Luis Alberto Spinetta, Raúl Carnota, Teresa Parodi, Jorge Fandermole, Fito Páez, Edgardo Cardozo, Mocchi. Estos son algunos de los nombres que contribuyen a ese repertorio, que el sábado compartirán en el Tasso. “La idea es la de siempre, trazar un horizonte, dejar en claro de qué estoy hablando cuando canto y desde dónde canto”, dice Herrero. “¿Qué será cantar sino la posibilidad de salir a fundar otros territorios? Es una gran pregunta, ¿no?”, plantea. “Hay que inventar, para encontrarnos, para no dejar de señalar que somos una presencia, ideológica, artística y cultural. Hay que inventar sin miedo a los abismos, para responder a este clan de extraviados que hoy nos gobierna”.

Asamblea. Territorio. Abismo. Herrero es un idioma, la lengua que pronuncia con acento propio un cancionero del tamaño de su esperanza. Viejas páginas de la música criolla conversan con lo que sale de la creatividad de las sucesivas generaciones y cada interpretación, en ese diálogo, es el producto de una reflexión larga y compleja. Un camino trazado desde el gozo, aunque no exento de tormentas e inclemencias, que tiene su galardón en el don del canto, júbilo y catarsis. “Por esto de inventar sin miedos, también necesitaba grabar un disco, poner en diálogo algunas de las canciones que de distintas maneras me dicen algo y me permiten decir algo”, dice Herrero.

“Aunque no se bien qué quiere decir ‘disco’ hoy, en épocas de plataformas y virtualidad, pero no encuentro otra manera de materializar lo que somos y lo que hacemos. Lo siniestro de esta época es que no hay cuerpos. Siempre pensé a la música, como a la política, como la carnadura de una comunidad. Esta es una época virtual e injusta, que me expulsa y horroriza. Por eso el disco que estamos grabando se va a llamar Fuera de lugar”, marca la cantante.

– ¿Fuera de lugar como renuncia o como denuncia?

– Como toma de posición. Este Fuera de lugar no significa retiro, ni mucho menos deserción. Este mundo es ajeno y cruel. Sus defensores sostienen argumentaciones instrumentales, utilitarias, eficaces y normativas. Pensado así, el mundo atenta contra la vida, porque deshecha de plano todo lo que aún podemos llamar humano e incluso la misma palabra mundo. Si este mundo nos impide estar en él, es necesario retirarse, revisar los pliegues del lenguaje y salir a en busca de otro horizonte. No me retiro, me corro de este, pero para fundar otro lugar.

– No será la primera vez que te corrés para fundar otro lugar…

–“Fundar” es una palabra compleja y estimulante. Es posible que algo de eso pueda vislumbrarse en lo que he intentado hacer en la música. Que por otro lado no hice en forma provocativa, ni para enarbolar la transgresión como baluarte, ni pensando que estaba haciendo algo que nadie se animaba a hacer o decir. Me interesó atar un poco unos cabos, ciertos cabos. Las “puntas de un mismo lazo”, que son parte, me parece, de una forma personal y de una particular preocupación por el mundo, pero nunca como pretensión de verdad. Así traté de hacerlo, sabiendo también que hay que dejar un lugar burlón en los pensamientos para señalar de otro modo la gravedad de las cosas. Nota aquí.



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