Félix nos cuenta por Facebook.
Pablo Guerrero y un amigo suyo
En Rabanera del Pinar (Burgos), en los encuentros de música y poesía, organizados por Iñaki Auzmendi Lacunza, Javi Martín y Fran Espinosa , unas jornadas de 2022, inolvidables.
Me preguntan sobre los grados de la amistad con Pablo. No se pueden medir. He contado cómo fue en 1972, en un noviembre nevado y forzosamente muy frío, cuando sentimos en Pamplona el calor de su voz, sus canciones, su intención cultural, su visión histórica. Pablo cantaba en el colegio mayor Roncesvalles, donde sólo residían chicas. Los novios teníamos opción a acudir a esos actos culturales, lo que hizo posible aquel encuentro. Pablo estaba acompañado a la guitarra por Nacho Sáenz de Tejada, que venía de Nuestro Pequeño Mundo, aunque entonces aún seguía en el grupo. Era un dúo perfecto. Pablo cantó ya las principales canciones que han marcado su estilo, su conducta y su memoria. Con un magnetófono que me prestaron, que pesaba lo suyo, pero que apoyé en el escenario del colegio mayor, le hice una entrevista a Pablo, que publique en el periódico donostiarra "La Voz de España", y creo que se publico en algún otro periódico de los llamados del Movimiento, propiedad del Estado. Desde ese día tanto Pablo, como Nacho, como yo mismo, nos hicimos amigos, sintiéndonos parte de algo que había de venir, de un futuro mejor. Recuerdo que meses después le conté lo que había sido aquel encuentro a Joaquín Díaz González en Valladolid, quien, evidentemente, ha sido y es el mentor principal de la difusión, creacionista y proyección de la canción dignamente folklórica en España.
Con Pablo nos vimos la última vez en 2022, en el encuentro de Rabanera del Pinar a que se alude al principio. Fueron unas horas maravillosas. Me dijo que quería comer y cenar conmigo, pero que le tenía que perdonar, porque de vez en cuándo tenía que salir fuera a fumar un cigarrillo. Posteriormente, hemos hablado varias veces por teléfono. Y una larga conversación, que mereció haber sido grabada, sobre la publicación de su poesía completa. Pablo Guerrero sabía perfectamente que a su muerte, si me precedía, yo iba a escribir algo para él. Lo hice en los periódicos, y justo ese mismo día escribía el soneto que he incluido en la contraportada de mi libro "Vivir entre comillas. 20 poemas de amor y otras canciones sin fecha" (Búho Búcaro Poesía, 2025). Javi Martín, que comenzó en la música fijándose en el timón de Pablo Guerrero, le ha puesto música y lo canta. Se puede reproducir en el código QR que aparece en dicha contraportada.
De Nacho Sáenz de Tejada, artista desde la cuna, sólo diré que fue un periodista excelente, que hizo valer, en El País sobre todo, pero también en otras publicaciones, la misión, sí, misión, de los cantautores. Murió muy joven, pero es costumbre que no se puede corregir. Nos sobrevive su afecto por la cultura, su criterio, su sentido del humor y su discreto andar en este proceloso mundo de la creación. Va por ellos!
[Foto: Koro Saavedra]

0 comentarios:
Publicar un comentario