martes, mayo 12, 2026

Eva Baltasar

 Eva Baltasar, escritora: “Mis grandes maestros han sido las exparejas que me destruyeron”

La autora publica ‘Peces’, una historia de fascinación y abuso entre dos mujeres, y reflexiona sobre la naturaleza del amor, la soledad elegida, su educación religiosa y la escritura como reparación.

Eva Baltasar (Barcelona, 1978) recibe en su casa de Cardedeu, a unos 40 kilómetros de Barcelona, en esa frontera difusa donde el área metropolitana se convierte en bosque. Acaba de publicar Peces (Random House, en castellano; Club Editor, en catalán), una novela sobre una relación tóxica entre una escritora y una vendedora ambulante de pescado. Desde el éxito inesperado de Permafrost, monólogo interior de una mujer aislada y suicida que ahora se representa en versión teatral en el Espai Texas de Barcelona, Baltasar se ha convertido en una de las voces más influyentes y leídas de la literatura catalana. Habla despacio, piensa mientras responde y corrige sus frases sobre la marcha. “Soy muy voluble”, dice. “Lo que pensaba en enero quizá ahora ya no lo pienso”, decía a finales de abril. A saber qué opinará a mediados de mayo.

Pregunta. A menudo se la confunde con sus narradoras. ¿Se le parecen?

Respuesta. Me divierte esa identificación. El término autoficción no me apasiona, pero es verdad que utilizo a mis protagonistas como espejismos de mí misma. Aprovecho su voz para hablar de incomodidades que siento. En los clubes de lectura, que son como terapias de grupo, siempre psicoanalizan a mis protagonistas y, acto seguido, me psicoanalizan a mí. Entiendo que se quiera completar el puzle, pero a veces parece que el escritor esté ahí para ser diseccionado. Y la literatura no funciona así.

P. ¿Le incomoda?

R. No, me lo tomo bien. He aprendido a poner límites de manera simpática. A veces incluso invento historias. Y le aviso de que en algunas entrevistas también me invento cosas. Sobre todo, si el periodista no se ha leído el libro…

P. Peces se presenta como una historia de amor. Para usted, ¿esto es el amor?

R. No. Para mí, el amor tiene que ser bueno y sano. Si esta es una historia de amor, es monstruosa. Aunque eso nos ha pasado a muchos: vivimos historias que hoy llamaríamos tóxicas, en las que, en realidad, había muy poco amor. Yo he tenido tres amores monstruosos, que no está mal…

P. ¿Qué le dejaron?

R. Un gran aprendizaje. Mis grandes maestros han sido o grandes enemigos o personas que he amado mucho y que, consciente o inconscientemente, me han destruido. Pero las bendigo, porque me ofrecieron esa oportunidad de aprender. He aprendido más de esas personas que de quienes me han acompañado bien. Pero, gracias a Dios, ya basta. Ahora los veo venir y salgo corriendo. Nota aquí.



0 comentarios: