miércoles, mayo 27, 2026

Premios de la Música

 Rosalía arrasa en los premios de la Música, no se presenta a la gala, pero todo se compensa con la inmensa sabiduría de Serrat

La creadora de ‘Lux’ se llevó ocho premios en una noche donde también triunfó Leiva y sonaron las canciones de Robe Iniesta

Rosalía venció en la III edición de los premios de la Academia de la Música de España. Se llevó ocho trofeos de los ocho a los que optaba gracias a su último disco, el alabado Lux, que conquistó las tres categorías importantes: Artista del Año, Álbum del Año y Canción del Año por La Perla. No asistió la artista a la entrega y con su decisión deslució una ceremonia que se quedó sin ver a la triunfadora de una fiesta celebrada anoche en el Palacio de Congresos de Ifema (Madrid). Tampoco envió a nadie a recoger el saco de galardones, así que una de las azafatas del evento subió al escenario a llevarse los trofeos. Cuando la actriz Alba Flores anunció el séptimo premio para la cantante de Motomami, ya había algo de recochineo en el ambiente, y la guasona y talentosa hija de Antonio Flores espetó: “Que venga a recogerlo a mi casa, que la invito a un café y a una tostada con aceite”.

Al octavo y último, por fin, se presentó José María Barbat, presidente de su discográfica, Sony, que excusó a Rosalía: “Hemos hecho todo lo posible para que estuviera aquí, pero su agenda es ingobernable”. La gala echó de menos a la catalana hasta que asomó por el escenario la sonrisa cálida y familiar de ese músico unánimemente admirado llamado Joan Manuel Serrat, premio de Honor de la Academia.

Con una chaqueta gris, una camisa azul y tejanos, cuando comenzó a hablar el autor de Mediterráneo el silencio se apoderó del recinto. “No me lo esperaba”, bromeó al principio para regocijo de la platea. Y continuó: “Este es un premio a la supervivencia, que suele llegar a una edad avanzada. La verdad es que me gustaría que me dieran el premio revelación, pero las cosas han seguido este camino...”. Después, y durante siete minutos, desplegó un delicioso discurso sobre cómo llegó a la música: “No tengo ningún antecedente familiar que me relacione con la música. Soy hijo de obreros y nieto de campesinos. Pero eso sí, era gente cantora. Siempre recuerdo a mi familia cantando. Con mi madre cantaba cuando hacíamos las camas o cuando me tocaba abrir guisantes o separar lentejas y tantas cosas que hacíamos en el sagrado ambiente de la cocina de casa”.

Más tarde admitió que el mundo de ahora pinta raro: “Menos mal que me han dado este premio este año, porque el que viene quién sabe dónde estaremos con este mundo absolutamente demente, cretino y desalmado que se está instaurando a nuestro alrededor”. Y se despidió agradeciendo al público: “Gracias a ustedes he podido tener una vida maravillosa que jamás me hubiera imaginado cuando tenía 20 años”. Lo que vino a continuación fue una ovación larga y jaleosa. Nota aquí.







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