lunes, febrero 09, 2026

Paco Ibáñez

 Paco Ibáñez sigue galopando: la emoción de un joven de 91 años

El cantautor ofreció un intenso concierto con Atxaga y el bertsolari Amets Arzallus como invitados en homenaje a Iñaki Gorostidi.

Fue emocionante: Paco Ibáñez tiene 91 años, ya no se mueve con fluidez por el escenario y ahora canta sentado, pero bajo su pelazo blanco mantiene la sonrisa picarona, la mirada rebelde y la capacidad de conectar con el público con canciones que son ya leyenda, de 'Soldadito boliviano' a 'Palabras para Julia' o ese 'A galopar' con el que acabó hora y media de concierto con el repleto Victoria Eugenia puesto en pie. La conexión sencilla y sin artificios entre el artista y el público marcó una velada redonda.

Era una cita especial: hace un año murió Iñaki Gorostidi, el harrijasotzaile de Aduna primo de Ibáñez. El músico le dedicó el concierto, contó numerosas anécdotas de su infancia en el caserío Apakintza, donde Paco vivió hasta los 14 años, y usó el euskera que aorendió de su madre. «Yo soy Apakintzako beltza, como me llamaban», recordó. Y ese recuerdo a su primo trajo consigo dos apariciones sorpresas en escena: primero el bertsolari Amets Arzallus, que dedicó unos bertsos a Gorostidi e Ibáñez, y luego Bernardo Atxaga, que leyó el fragmento de una entrevista que hizo al primo hace unos años. Ibañez se abrazó emocionado con los dos (perdón por reiterar la palabra, pero fue el leit motiv de la noche).

En el cantautor laten dos almas, su rebeldía y su poesía. Ayer resolvió lo primero con un texto leído por una voz en off al principio, crítico con el mundo en que vivimos, y luego apenas hubo soflamas, más allá de la mención al «bestia» que rige en La Casa Blanca. El protagonista apostó por una emoción bañada de ironía, con su fiel guitarrista Mario Mas al lado (luego llegarían Pep Pascual con sus efectos especiales y Joxan Goikoetxea con su acordeón). Empezó por 'Es amarga la verdad' o los 'Proverbios y cantares' de Machado y cuando llegó 'Soldadito boliviano' explotó la primera catarsis de emoción. En el público dominaban las canas pero también algunos jóvenes, y hasta una niña que lloró y a la que Ibáñez, con humor, propuso subir a escena, aunque sin éxito.

Tras el tiempo de Arzallus y Atxaga siguió el 'Pello Josepe', un 'Txoria txori' coreado por el público y las 'Palabras para Julia' y el 'A galopar' finales, también cantads por unos espectadores que vivían el concierto como una de las últimas oportunidades de escuchar a una leyenda, aunque el joven Ibáñez aún puede sorprender. Como dice Joxan Goikoetxea, el músico hernaniarra que acompaña a Ibáñez desde hace casi tres décadas, es un lujo disfrutar de Paco, el único superviviente que sigue en pie, y en el mundo, de esa cuadrilla de talentos que nació el mismo año, en 1934, y tanto ha emocionado a tantos: Mikel Laboa, Leonard Cohen, Moustaki y el propio Ibáñez. Es un lujo verle de cerca. Nota aquí.



0 comentarios: