NANA PARA LA QUINTA EDAD
No tienen en cuenta que nos falta biberón
no toman en cuenta Rodolfo
que necesitamos que nos canten una nana por la noche
o nos reciten aquel poema tan bello
drume mi niño drume
que tú mama está trabajando en el campo
mi niño
no entienden que no nos gusta quedar a oscuras en esa habitación desalmada
no saben que con unos brazos que nos apapuchen nos basta
somos como bebes con unos ojazos grandes
como dos ventanas que miran el mar de atrás
donde las olas que van y vienen nos mecen para la eternidad
no sé aperciben de nuestro llanto
sólo queremos que nos paseen por el parque Rodolfo
el parque de las acacias sin sombra
tú y yo somos infancia regresada
lo mejor que nos ha sucedido
desde aquella noche que nos dejaron solos
en el abandonado hotel de carretera
a nerced de los vientos y de los fantasmas
no tienen ni puta idea
que con una nana con o sin cebolla nos basta.

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