viernes, enero 16, 2026

Luz Casal

 “El marquesado es un honor, pero seguiré siendo macarra y pintándome los labios de rojo”

La cantante emprende la gira de su nuevo trabajo, ‘Me voy a permitir’, un disco ecléctico en el que vuelca sus amplios gustos musicales.

“Alrededor de mí todo es música”. “Eso de que si soy o no roquera siempre me ha dado igual”. “Siempre he navegado en muchos mares”. Es Luz Casal hablando. Tiene 67 años, es gallega (y asturiana). Su nuevo disco, Me voy a permitir, es un desafío musical y humano. Es el primero que publica desde que el Rey le concedió el título de marquesa de Luz y Paz, en junio del año pasado. En Toledo, el pasado 2 de enero, estrenó la gira. El 17 de enero hace el estreno mayor en el Movistar Arena de Madrid, dentro del festival Inverfest. Ella (música de Charles Aznavour) forma parte de las canciones del disco nuevo, y en este caso la acompaña Carla Bruni, cantante italiana y esposa del expresidente francés Nicolas Sarkozy.

Pregunta. La música es su vida.

Respuesta. Sí, todo lo que he hecho musicalmente tiene que ver con mi vida. La vida personal está mezclada con la música. Alrededor para mí todo es música. Me voy a permitir, este disco, cuenta quién soy, lo que me puedo permitir, lo que tiene interés para mí, de naturalidad, de espontaneidad. Aquello que permite considerar que soy una persona libre.

P. Le dije al conserje del hotel que había quedado con usted y él me dijo: “Los viejos rockeros nunca mueren”.

R. ¡Y las rockeras menos! Muchas canciones que canto pueden despistar mucho. Estamos encajonados en tipologías, en gustos, en tendencias, como si no pudieras ser de este grupo porque ya eres del otro. Musicalmente, siempre he navegado en muchos mares. Eso de que si soy rockera o no siempre me ha dado igual. Yo soy lo que soy o trabajo para saber lo que soy. Como oyente, mis gustos son amplísimos. Escucho de todo. Puedo entender y disfrutar de un concierto de música electrónica y escuchar a los Beatles. El rock lo empecé a escuchar como elección personal. El bolero, el flamenco, la música clásica, todo vino con mi formación y con mi ambiente. En este disco hay de todo ello. Si aquí yo cantara solo Lágrimas o Bravo me moriría de tristeza o de aburrimiento.

P. ¿Y cómo lo hace?

R. Tengo que pasar de un lado al otro con la frescura y la naturalidad que tenga, pero sintiendo que estoy interpretando historias distintas. Acepté la invitación de Pedro Almodóvar para cantar las canciones que me ofreció en Tacones lejanos porque me dio, a nivel interpretativo y gestual, por hacer otra cosa, por sentir algo distinto.

P. En el concierto de Toledo se escuchó, al final, este grito: “¡Pareces una marquesa!”.

R. No lo escuché. Lo del marquesado… Es un honor. Yo recibo cualquier premio con muchísimo agradecimiento. Sé de inmediato que si me lo dan a mí es porque también se lo pueden dar a cualquier persona. Yo lo recibí con alegría. Quizá me obliga a una responsabilidad, pero seguiré siendo macarra y seguiré pintándome los labios de rojo. Nota aquí.



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