"El sentido del humor lo he heredado de mi padre. Mi madre era hija de un militar de la República y era la disciplina, la marcialidad, la puntualidad"
El actor de Arriba Tutto recordó la influencia de sus progenitores y cómo aprendió a convivir desde niño con dos formas de entender el mundo muy distintas.
¿Has visto ya Arriba Tutto, la película dirigida por José Mota y protagonizada por él mismo, Karra Elejalde y el niño Pablo Cabello en los principales papeles? Si es que sí, no hace falta que te contemos de qué va, pero si todavía no has ido al cine, te podemos decir que la historia cuenta la historia de Michi, un chaval de siete años que a principios del siglo XX sufre la pérdida de su querido padre, un artista ambulante que intenta inculcarle la importancia del sentido del humor y a ver la magia que tiene la vida. Del resto de la historia, como no nos gusta hacer spoilers, no te voy a contar más, ya lo verás por ti mismo cuando la veas.
El papel del padre lo interpreta Elejalde, que a sus 66 años vive un momento dulce en lo personal y lo profesional. Nuestro compañero Rafael Sánchez Casademont tuvo la oportunidad de entrevistarlo con motivo del estreno de la película, y por lo que nos contó en ella, es imposible que el actor vitoriano te caiga mal.
Especialmente porque es una persona sin esos filtros que muchas veces te impiden ver a la persona real que está detrás del actor, o del personaje. Karra te recibe con franqueza sin ocultar nada, diciendo que lo peor que lleva de su profesión es precisamente el trabajo de promoción, pero que una vez ahí, sentado junto a ti, se abre del todo y te habla de su vida, de sus experiencias y de su manera de ver las cosas.
Durante su carrera ha ganado dos premios Goya, ambos al mejor actor de reparto por sus trabajos en También la lluvia y Ocho apellidos vascos. Si hacemos cuentas, lleva un total de 89 películas desde que debutara en el cine con A los cuatro vientos a las órdenes del director José Antonio Zorrilla. Ahora se ha puesto a disposición de Mota en la que supone su primera película en la dirección y, como le contó a Rafael, no piensa dejarlo en un futuro próximo. De hecho, nos comentó que su trabajo le encanta, y eso se nota cuando lees sus respuestas.
Una de las preguntas que le hizo nuestro compañero giró alrededor de su padre, ya que él interpreta a uno en la peli. Quisimos saber si a Karra le hubiera gustado tener un padre como el que hace en el filme, un cómico de teatro que va de aquí para allá mostrando su arte, a lo que nos contestó que "no, no echo en falta nada de eso".
El actor vasco nos habló a continuación de sus padres y de todo lo que ha heredado de ellos: "Mi padre era una bella persona, muy trabajador y además era músico. El sentido del humor lo he heredado de mi padre. Mi madre era hija de un militar de la República y era la disciplina, la marcialidad, la puntualidad, era otro tipo de cosas".
Con dos formas de ser tan diferentes, eran lógicas las situaciones contrapuestas: "Mi padre me decía: '¿Has ido a misa?'. Mi madre me decía: '¡No habrás ido a misa!'. En ese caldo de cultivo me he criado y, de alguna manera, en mi cerebro se ha incubado la bipolaridad".
Como muchas veces sucede en nuestros hogares, aunque seamos de la misma familia, podemos tener gustos y sensibilidades diferentes, que a veces solo tienen que ver con cosas a priori tan banales como es el fútbol, pero que otras veces son más profundas y afectan a las creencias religiosas o políticas. Ese fue el caso de Karra: "Cuando estuve rodando en Sevilla, una chica llorosa me dijo: 'Es que mi padre no viene a la boda porque mi padre es del Betis y yo me caso con uno del Sevilla'. En mi casa... Mi padre era católico, mi madre no tanto; mi padre era nacionalista, mi madre era republicana e internacionalista".
Pese a esas diferencias, sus padres supieron complementarse: "Se quisieron, supieron convivir y yo entendí desde niño ambas cosas... Podría haber sido un niño sevillano con una mamá del Betis y un papá del Sevilla". Nota aquí.


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