Con un show, Leonor Benedetto y Alberto Favero homenajean a Borges: “Ni él ni nadie puede hacer nada por los que no quieren cambiar”
Desde este sábado, los artistas harán un espectáculo con textos del autor en diferentes museos, con entrada libre. “Siempre fue un humanista, lo que no fue, es peronista”, dice la actriz.
“Ni Borges ni nadie puede hacer nada por los que no quieren cambiar”, va a decir, en un ratito, toda sonrisa, la actriz Leonor Benedetto. Al lado de ella asiente, sentado al piano, el músico Alberto Favero. El piano, la sonrisa, están en el Palacio Libertad, donde los artistas ensayan para una serie de seis homenajes que harán al escritor en varios museos, todos en la ciudad de Buenos Aires. El primero será este sábado en el Museo Casa de Yrurtia, siguiente el en el Museo Histórico Sarmiento y él último de febrero el 28 en el Museo Nacional de Arte Decorativo. Serán a las 17.30, con entrada libre y gratuita. En marzo habrá otras tres funciones, los domingos, en el Cabildo.
Han dicho y dirán que admiran al escritor de punta a punta, que agradecen leerlo en su idioma original. “Es un privilegio tener la posibilidad de usar a Borges como alimento en este momento tan convulso, no solo de aquí sino del mundo, este momento tan raro, con normas que cambian y normas que no valen para todos”, dirá Leonor Benedetto. Lo agradece, cuenta. Y cómo no.
El homenaje es, quizás, el que los amantes de Borges esperan: la lectura de sus textos. Eso hará Leonor Benedetto, con música de Favero. Algunos de los textos que leerán son: “El aleph”, “Milonga del infiel”, “Los conjurados”, “El remordimiento”, “A Johannes Brahms” y “Juan López y Jonh Word”.
Un privilegio poder usar a Borges en un momento convulso, dijo Benedetto. De ahí partimos:
-Entonces para qué sirve Borges en este momento?
LB: -Ni Borges ni nadie pueden hacer nada por los que no quieren cambiar. Esto es un acto volitivo personal. Y no solo estoy hablando de los artistas, sino incluso de los políticos, de todas las personas que ocupan un lugar más evidente que nosotros. O sea, decirle a alguien: “Mirá, ahí está Borges”, es casi una obviedad. No hay muchos que toquen las alturas que ha tocado Borges con su pensamiento. Vos me preguntás: “¿Para qué?”. La respuesta sería: “Para el que quiera”.
-No pensaba empezar por acá pero ya que llegamos tan rápido a la situación del mundo… ¿Cambió en ustedes la imagen de Borges? Su figura se fue haciendo indiscutible, pero en los 70, 80, no lo era. Sobre todo por sus posiciones políticas.
LB: -Yo creo que siempre fue un humanista. Lo que no fue, fue peronista. Entonces, eso tal vez confundió a algunos que, con mucha ambigüedad y falta de certeza, siempre pensaron que había solamente un peronismo y un antiperonismo en Argentina. Y, de hecho, este Palacio Libertad en el que estamos ahora tuvo en el frente, afuera, una frase de Borges que decía: “Nadie es la patria pero todos lo somos”. Nota aquí.



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