Mostrando las entradas con la etiqueta Glew. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Glew. Mostrar todas las entradas

martes, julio 07, 2026

Conociendo Glew

 


sábado, marzo 28, 2026

Fiesta 23 Veranos

 


domingo, noviembre 16, 2025

Un recorrido por Glew

 Un recorrido por Glew, el paisaje suburbano que cautivó a Raúl Soldi y otros artistas

La localidad del sur del Gran Buenos Aires ofrece un circuito turístico, en el que sobresalen una sala con obras de la colección de obras del pintor, la capilla Santa Ana y el Museo de Cerámica Cosimo Manigrasso.

Además se puede visitar el Centro Cultural La Volanta y un almacén de ramos generales reconvertido en biblioteca pública.

Hace casi un siglo, cuando despuntaba como un joven de poco más de 20 años con serias aspiraciones artísticas, Raúl Soldi se plantó cara a cara con consagrados artistas de vanguardia de Alemania e Italia. Poco después, en la década del 30, acumuló valiosa experiencia como escenógrafo en Hollywood.

Esos viajes de aprendizaje a Europa y Estados Unidos definieron su estilo y cimentaron su reconocida carrera de artista plástico. Volvió a Buenos Aires, donde había nacido en 1905, y muy pronto descubrió en el paisaje de Glew el mejor lugar para disparar su mirada atenta y dar rienda a la inspiración.

Rumbo a ese extenso páramo, teñido de verde de punta a punta, cargó en tren y sulky su equipaje de andamios, escaleras, caballetes, pinceles, herramientas y pinturas, mientras imaginaba ese perturbador rincón bucólico intervenido por sus manos creativas más el aporte de algunos de sus amigos y colegas.

En definitiva, Soldi estaba decidido a establecer los cimientos de un destino de interés turístico y cultural floreciente en el partido de Almirante Brown.

Así, ese impulso irrefrenable llevó al pintor a adquirir el almacén de ramos generales del pueblo para transformar sus estantes en anaqueles que exhibieran más de 33 mil libros, una reconversión necesaria para que el antiguo boliche pasara a manos de la comunidad en 1970 y abrieran sus puertas las salas de lectura y de exposiciones de pinturas de la Biblioteca Popular Pablo Rojas Paz. Es el homenaje a la medida dispensado por Soldi al escritor y periodista tucumano que reflejó en sus textos la situación social de las poblaciones rurales.

Asimismo, frente a la estación del Ferrocarril, el Centro Cultural La Volanta es otro aporte de la familia Soldi, que cedió la casa en comodato con un fin benéfico. Allí se ofrece una amplia variedad de cursos y talleres, con el arte como denominador común.

En La Volanta, los visitantes pueden admirar el impecable estado de conservación del carruaje que utilizaba Soldi en estos pagos, la tranquera rescatada de la parada del tren del siglo XIX, dos serigrafías del pintor, arquitecto y dibujante marplatense Juan Carlos Castagnino y un colorido óleo del crédito local Jorge Aranda, nacido en Catriló (La Pampa) y “glewense por adopción” desde 1992.

La obra de este discípulo de Hermenegildo Sábat, repartida entre dibujos, pinturas y piezas en cerámica, se puede apreciar en toda su dimensión en El Palacio del Moro, el taller y jardín de Aranda ubicado a tres cuadras de La Volanta.

Más atrás en el tiempo, la paleta de colores de Raúl Soldi se nutrió de las tonalidades intensas de Glew cuando asomaba la década del '50.

El artista ponía pie por primera vez en rincón todavía desolado del Gran Buenos Aires y dejaba que su vista se regodeara con la proliferación de verdes, amarillos, azules, rojos y ocres que le dispensaban el módico conjunto urbano plantado en el inabarcable paisaje natural, el cielo amplio y los mágicos momentos en que el día despuntaba y se apagaba según los dictados del sol.

Glew y sus personajes cotidianos –gente humilde y de hábitos sencillos- resultaron una poderosa fuente de inspiración para el artista, que encontró el mejor escenario posible para expresar la admiración que sentía por su nuevo pago chico: las paredes blancas, despojadas de imágenes, de la parroquia Santa Ana, una pieza neoclásica con ladrillo a la vista, construida en 1905, el mismo año del nacimiento de Soldi.

El pintor se abrió paso entre los fieles que asistían a misa y entregó lo mejor de su repertorio para decorar los muros vacíos.

Durante 23 veranos entre 1953 y 1976, dio forma a una serie de óleos y murales que representan a Santa Ana y San Joaquín –los abuelos de Jesús–, enmarcados por enmarcados por esculturas de ángeles en sobrerrelieve, con un detalle por demás llamativo: cada uno de los doce dibujos incorpora elementos que indefectiblemente remiten al bucólico paisaje de Glew.

En “Quehaceres domésticos de Santa Ana y San Joaquín”, “Nacimiento de Jesús”, “María en su infancia”, “Ana en los cardos”, “Los esponsales” o “Visitación de María al templo”, los pasajes bíblicos conviven con molinos de viento, vacas y gallinas desperdigadas al pie de estilizados plátanos, palomas, furtas y empanadas. Incluso se alcanzan a reconocer el almacén que Soldi compró con la intención de transformar en la biblioteca para niños Pablo Paz Rojas y la casa de Vicenta de Calvo, la generosa donante del terreno donde fue levantada la iglesia.

“El maestro aplicó aquí las técnicas romana al seco –para la cual, por las noches humedecía la pared y marcaba los dibujos con punzones– y renacentista sobre revoque fresco”, explica la guía María Inés Campodónico, cuyo rostro resalta delante del altar, iluminado por la luz natural, un haz circular que se dispara desde el vitral del rosetón.

A cinco cuadras de allí, del otro lado de la vía del tren –una pieza fundamental en el desarrollo de Glew, la piedra basal del pueblo, desde el acontecimiento de la llegada de primer convoy arrastrado por una locomotora, en 1865–, la austera casita del artista cambió decididamente su fisonomía.

En 1982, doce años antes de su fallecimiento, Soldi quiso brindar un marco acorde a las piezas magistrales que concibió con una carga de afecto especial y transformó su vivienda en un luminoso espacio cultural. Se rehusó a vender cuarenta óleos, quince dibujos y cinco grabados de su colección personal y prefirió donarlos a la Fundación Soldi, con el único propósito de estrechar el vínculo del arte con la comunidad y, de paso, dejar un legado de gratitud a la sociedad local.

La huella de Soldi quedó indeleblemente impregnada en el alma de sus vecinos y colegas. Para la directora de la Fundación, la sala de exposición es una extensión de su vivienda familiar, ubicada a media cuadra. Ese sentido de pertenencia se nota a las claras cada vez que Zulema Ozón cruza la calle a las corridas para atender a algún visitante inoportuno que llega fuera de horario y conducir con el mejor ánimo el recorrido guiado.

La mujer reparte su contagiosa pasión por el arte con las clases de teatro que dirige en la Fundación.

Los 400 alumnos y seis profesores formados aquí tienen el privilegio de dar rienda a sus dotes actorales rodeados por los finos trazos del óleo “Retrato de pintor armenio”, “El paisaje de Glew”, “Griselda” –una vecina a la que Soldi representó levemente enojada en 1963–, “El vegetariano de Glew”, “La Kuky”, “Domingo en la General Paz”, “Las sombrilleras”, “El caballo que baila” y las ilustraciones de “Veinte poemas de amor”, una de las obras más celebradas de Pablo Neruda.

“Al principio, yo no lo quería mucho a Soldi porque me quitaba a mi papá”, sorprende Ozón, sentada en la sala teatral con 200 butacas de la Fundación, justo cuando arranca la proyección de una película documental que repasa vida y obra de Soldi en diez minutos.

Razones más que atendibles explican el rechazo de la mujer, décadas antes de que se transformara en guía y profesora de teatro: su padre José Ozón –docente de Historia y dueño de un criadero de pollos– dejaba correr las horas en interminables tertulias con Soldi y el pintor Cueto, al tiempo que se desentendía del universo infantil que su hija atravesaba entonces.

Desde la pantalla, la voz de Soldi demanda silencio en la sala y devuelve al artista al centro de la escena: “Venecia me hizo pintor renacentista y en Glew descubrí un lugar apacible, pueblerino, para tomar mate todo el día”. Afuera, una leve brisa trae la polvareda de una cuadra de tierra y borronea la silueta de un carro tirado por un caballo exhausto, que se bambolea para acomodarse sobre el pavimento gastado.

La reconocida trayectoria de Raúl Soldi y el importante legado que dejó en Glew son dos datos clave para explicar el escaso conocimiento que los propios pobladores de Almirante Brown tienen sobre Cósimo Manigrasso, otro vecino ilustre de Glew.

Soldi y Manigrasso crearon conjuntamente el “Vía Crucis”, moldeado sobre mayólicas en la iglesia de Santa Ana. A través de más de 500 piezas de cerámica toscana (entre las que se destacan enormes ánforas) y pinturas, la obra del artista nacido en Grottaglie (Italia) en 1925 y fallecido aquí en 2003 es exhibida en la casona que fuera el taller de Manigrasso, coordinado por su nieta Analía, en Alberdi 356, entre Güiraldes y Alem, a cuatro cuadras de la estación de Glew. Se realizan visitas y se dictan talleres de mosaico, tapiz artesanal, cerámica y porcelana fina.

Buena parte de la intensa rutina creativa que se impuso Manigrasso hasta su muerte en 2004 se refleja en los más de mil cuadros pintados al óleo y vasijas exhibidos en el museo.

Su nieta política, Analía Suárez, se encarga de guiar el recorrido por las cuatro salas y relatar la apasionante vida que transitó su ilustre abuelo.

“En la sala Ana María Mandolini se pueden apreciar las herramientas que utilizaba Manigrasso, su cámara de fotos, ánforas, cuadros, el escritorio, un reloj de bolsillo y el delantal, que -así como él sostenía- ‘no se lava porque allí queda el alma del artista’”, explica la anfitriona del museo.

Alumnos de una escuela primaria están listos para esbozar sus creaciones en cerámica con la técnica “pellizco”.

Analía les sugiere arremangarse como primer paso necesario antes de repartirles bochas de arcilla y un hilo para cortar la masa en bolitas que quepan en una mano.

Sin apuro y desbordados por el entusiasmo, los aspirantes a alfareros ponen manos a la obra y moldean según su propia veta creativa. Se intuye que nuevos artistas asoman en el horizonte de Glew. Nota aquí.











miércoles, septiembre 24, 2025

Concurso de Manchas Raúl Soldi


 

domingo, septiembre 14, 2025

Concurso de Manchas Raúl Soldi


 

lunes, junio 23, 2025

Cósimo Manigrasso

 En Glew, un museo único en Latinoamérica, conserva más de mil piezas de cerámica toscana

En la localidad de Glew, partido de Almirante Brown, una antigua residencia italianizante construida a fines del siglo XIX alberga hoy un museo singular: más de 1000 piezas de cerámica toscana creadas por el artista italiano Cósimo Manigrasso, quien llegó a la Argentina en 1948.

Manigrasso debía trabajar en una fábrica de cerámica utilitaria, pero en 1952 decidió fundar su propio taller en los paisajes rurales del sur bonaerense. Desde entonces, desarrolló una obra única en el continente, con fuertes influencias del arte bizantino, greco-romano y egipcio.

Sus trabajos reflejan escenas mitológicas y personajes históricos, con un nivel de detalle y una riqueza visual que lo distinguen como un referente en el arte decorativo.

El museo no solo conserva sus piezas originales, sino también sus herramientas de trabajo, su cámara de fotos y el delantal que utilizó hasta el último día. Las visitas guiadas permiten conocer en profundidad su técnica y legado artístico. Además, se dictan talleres y cursos vinculados a la cerámica.

Ubicado en Juan Bautista Alberdi 356 (Glew), el establecimiento ofrece actividades con reserva previa. Para coordinar visitas o inscribirse a los talleres, comunicarse al 011 6359-4677. Nota aquí.



lunes, julio 15, 2024

Yamila Cafrune

 


sábado, mayo 11, 2024

Teresa Parodi


 

jueves, mayo 18, 2023

Museo Manigrasso

 


miércoles, mayo 03, 2023

Raúl Soldi


 

domingo, febrero 12, 2023

Cosimo Manigrasso

Museo Manigrasso nos cuenta por Facebook.

20° ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE COSIMO MANIGRASSO
2003 - 10 de Febrero - 2023
Hace 20 años, se iba físicamente el artista ceramista COSIMO MANIGRASSO, italiano de nacimiento y glewense por adopción.
Todos tenemos la oportunidad de hacer algo único en este Mundo, pero un artista tiene la capacidad de transformar la realidad, dejar una huella tangible de su vida. En cada una de las obras está su persona, ya que fueron alzadas por él y de forma artesanal, cada vez que entra un visitante, su obra sigue trascendiendo y es un honor mostrarles la exposición. El legado de un artista, hace que él siga vivo...
*Este 2023, el Museo Manigrasso cumple 54 años
*Declarado Ciudadano Ilustre post mortem del Partido de Almirante Brown
*Una de las casonas más antiguas de Glew
*Atractivo turístico cultural, parada obligatoria en la Ciudad y en Brown
*Y mucho más...
Gracias Cosimo, por ser uno de los que aportó a la Cultura local, Identidad Glewense...
MUSEO DE CERÁMICA TOSCANA COSIMO MANIGRASSO
Ciudad de Glew - Bs As, Argentina
Instagram: @ceramicatoscanamanigrasso

viernes, julio 08, 2022

Partido de Almirante Brown

 Almirante Brown: Borges, Soldi y Manigrasso invitan a recorridos imperdibles

Parte de la vida de estos tres genios integran un recorrido imperdible por el municipio donde la riqueza patrimonial y la identidad se destacan en cada una de las doce localidades que lo integran. Historia, cultura, religión; naturaleza, ruralidad y aventura.

En Brown, todo invita a recorrer y disfrutar, desde vivir experiencias al aire libre como parapente, paramotor, paratrike, hasta senderismo, caminatas y avistaje de aves. También podés visitar la zona rural y relajarte en un día en el campo.

Para la directora de Turismo del municipio de Almirante Brown, Morina Sanz “en el área urbana, disfrutar Adrogué y su magia en homenaje al Almirante Brown, es conocer una ciudad que conecta diagonales con plazoletas místicas y arboledas famosas con un diseño naval”, le contó a Tiempo de Viajes y destacó que ”en la parte más antigua de Adrogué hay selecto Polo Gastronómico con opciones para almorzar o cenar y vivir una experiencia gourmet entre los tantos edificios emblemáticos y con gran valor patrimonial, únicos en el contexto de la región metropolitana de Buenos Aires”.

La funcionaria le pone ritmo a su área y anuncia en diálogo con TDV que: «Estamos muy entusiasmados porque en el marco de OVOP, Un Producto Un Pueblo, con el acompañamiento de JICA estamos avanzando rápidamente en el desarrollo de turismo vivencial en Ministro Rivadavia», otra de las localidades.

Morina enumera y destaca que hay muchos detalles que quizás a una persona que pasa por el municipio se les puede pasar por alto pero por ejemplo en Burzaco, la localidad más poblada, se encuentra el Primer Monumento a la Bandera en pie en su plaza principal y el Museo al aire libre de su creador Claudio León Sempere.

La obra e historia de Soldi y la cerámica toscana de Manigrasso en Glew le imprimen su gran atractivo por su patrimonio cultural.

Además, se puede la variada oferta comercial es una invitación a recorrer galerías, locales y paseos de compras que posicionan a este municipio como uno de los centros comerciales más dinámicos de zona sur.Nota aquí.






jueves, enero 06, 2022

Roberto Scali

 Glew: pesar por el fallecimiento del Párroco Roberto Scali

Profundo pesar y congoja causó anoche el fallecimiento del cura párroco Roberto Scali, de la iglesia Santa Ana de Glew.
El religioso, muy apreciado por la comunidad, había sido internado a raíz de un grave cuadro de salud, del que no pudo recuperarse.
Desde las 9, sus restos serán despedidos hoy en la parroquia Santa Ana.
El sacerdote de 59 años fue ordenado el 14 abril de 1989 en la catedral Nuestra Señora de la Paz por el entonces obispo diocesano, monseñor Desiderio Collino; desde 1992 era el párroco de Santa Ana.



domingo, diciembre 05, 2021

Raúl Soldi

 La capilla de Glew del Maestro Raúl Soldi

El columnista y consultor de arte Carlos María Pinasco se sumerge en los detalles de la obra maestra de Raúl Soldi: la capilla de Glew que terminó de pintar hace 45 años.

Hace cuarenta y cinco años Raúl Soldi (1905-1994) dio la pincelada final a lo que fue su capo-lavoro y seguramente la obra más significativa de nuestra plástica. Con el “Nacimiento de Jesús” cierra un ciclo en el que a lo largo de 23 veranos la magia del artista convirtió una modesta capilla del conurbano bonaerense en el pueblo de Glew (hoy en el partido de Almirante Brown) en una catedral de belleza que merece ser admirada y disfrutada por todos.

Consagrada el mismo año del nacimiento de Raúl, 1905, a Santa Ana -madre de la Virgen María- la capilla modesta y luminosa mantenía sus paredes blancas cuando la vio el maestro por primera vez. Era el verano de 1953 y los Soldi -Raúl, su mujer Estela y sus hijos Diego (7) y Daniel (5)- habían alquilado una casita en las afueras del pueblo que por entonces era rural para descansar después de un año laborioso. Nota aquí.





martes, julio 20, 2021

Raúl Soldi

 DÍA DE LA AMISTAD en Argentina

20 de Julio

Dos amigos, y un destino llamado GLEW...

Raúl Soldi dona esta propiedad para fundar una Biblioteca, que este año cumplió 52 años desde su inauguracion el 22 de Marzo de 1969. Elige ponerle el nombre de Pablo Rojas Paz, en homenaje a su amigo, el escritor tucumano fallecido en 1956. Según consideraba Soldi, su trabajo no había sido reconocido como se merecía, en la época.

Una amistad, que aporta a la identidad de Glew, y hoy en día continúa el trabajo de ambas instituciones, en Glew, por Glew y para Glew...

BIBLIOTECA POPULAR PABLO ROJAS PAZ, Romina Zerrizuela Presidente

FUNDACIÓN SOLDI, Zulema Ozon Sambade Directora
General


viernes, julio 16, 2021

Fundación Soldi


 

martes, junio 29, 2021

Raúl Soldi & Magdalena Ruiz Guiñazú

 Magdalena: la tarde en que Raúl Soldi me reveló los secretos de su arte

Memorias de un encuentro inolvidable en la casa del pintor, junto a las vías de la Estación Rivadavia.

En 1981, la casa de Raúl Soldi estaba ubicada, casi escondida, junto a las vías del ferrocarril y tan cerca de la estación Rivadavia que cada tren que llegaba o partía se convertía en telón de fondo de la conversación. Había, también, un pequeño jardín con rosas que cultivaba Estela, su esposa.

“Ni siquiera hay tráfico porque la calle está cortada! –explicaba Raúl–. Así es que aquí pinto con la misma tranquilidad que cuando vivíamos en la casita de Glew.”

Y Soldi tenía luz en la mirada para contarnos que acababa de reunir allí (1981) sesenta obras de distintos períodos de su vida.

“Voy a donarlas a la Fundación Santa Ana de Glew porque me parece presuntuoso ponerle mi nombre y he elegido, en cambio, llamarlas como la capilla de la que, hace años, pinté los murales. Es una Fundación que ya lleva diez años como Biblioteca Popular y como centro de alfabetización de adultos...

Mirá... –me dijo entonces mientras extendía la mano para señalar los cuadros que colmaban la habitación–. Nada de todo lo que he pintado me ha dado tanta alegría como ver a una señora de setenta años, escribir su primera carta a la familia radicada en Santiago del Estero.”

Secretos de artista​

Rodeado por gran parte de su obra, Soldi reflexionaba en voz alta: “La venta de un cuadro es como un laberinto, a no ser que lo encuentres en algún remate. Las telas pasan de mano en mano y es difícil seguirles la pista.

Es como con las fotografías: recién cuando las ves todas juntas, te das cuenta de que has ido envejeciendo. Aquí intervienen muchos factores. Los estados de ánimo son muy importantes. También se ha fantaseado mucho sobre eso. Nota aquí.





jueves, abril 08, 2021

Glew, mi pueblo

 Un paseo por Glew, ciudad con encanto pueblerino

Por Pedro Esteban Altamirano Sánchez, Guía Turístico de la Ciudad de Glew y Periodista Turístico, miembro de la OMPT (Organización Mundial de Periodismo Turístico)

Al sur del Gran Buenos Aires, en el Partido de Almirante Brown, encontramos Glew, una ciudad que guarda un patrimonio artístico único en nuestro país, atractivos que la convirtieron en un punto turístico de la provincia para excursiones en el día.

Sus inicios

Es difícil no pensar en Raúl Soldi cuando se habla de Glew, ya que fue el encargado de hacer conocer este rincón bonaerense. Esta ciudad tiene su importante legado, como el de Cosimo Manigrasso, el teatro, el fútbol y otros deportes que son parte de su identidad.

Glew tiene fecha de fundación el 14 de Agosto de 1865 y, como otras ciudades, nació con el ramal de tren. Lleva ese nombre por Juan Glew quien fuera el propietario de las tierras donde está la estación de trenes y realizó el primer parcelamiento del entonces pueblo. También era conocida como New Caledonian, por sus habitantes irlandeses y británicos, y Cambaceres, por un antiguo propietario de esa tierras. Desde 1975 pasó al rango de ciudad, por eso se unificó su festejo al 12 de Octubre.

Llegar a Glew es muy fácil. Se puede viajar en el Tren Roca que parte desde la Estación Constitución en CABA y cubre el recorrido Constitución – Temperley – Glew – A Korn y conexiones, demorando 40 minutos aproximadamente. En auto y colectivo por Avenida Hipólito Yrigoyen o Ruta 10 y Avenida Espora, que conectan con otras avenidas y rutas provinciales y facilitan su acceso desde cualquier punto.

Atractivos: Parroquia Santa Ana

Ubicación: calle Soldi, entre Avenida del Valle y Alberdi, a dos cuadras de la Estación de trenes.

De arquitectura con líneas neoclásicas y ladrillos a la vista, con un campanario en forma de espadaña, la Parroquia Santa Ana muestra un estilo ecléctico. Fue diseñada por el arquitecto Regazzonni y construida en los terrenos donados por la Familia Calvo e inaugurada en 1905.

En su interior guarda uno de los legados más importantes que dejó Raúl Soldi: los frescos y murales que pintó durante 23 veranos de 1953 a 1976. Recrea la vida de Santa Ana, abuela de Jesús, como si hubiese trascurrido en Glew, los personajes con vestimentas largas como en el siglo XX y con terminaciones o detalles delicados, hasta en la postura de sus extremidades, como bailarines de danza clásica. En la parroquia encontramos frescos con antigua técnica romano al seco y doce murales con técnica renacentista como el Nacimiento de Jesús, Santa Ana de los cardos, la Glorificación de Santa Ana , entre otros.

Además, nativos de Glew, casonas, molinos de viento y caballos, forman parte de las pinturas. Por algo la llaman la Capilla Sixtina Rural Bonaerense. Hoy en día, es una de los templos más buscados para casamientos. Sin embargo, se realizan algunas celebraciones reducidas para proteger las obras.

Dato curioso: Soldi en una de sus caminatas se la encontró y le llamó la atención que el año de fundación era el mismo en él que había nacido . Es interesante saber que  la pintura la hizo de forma gratuita, con la ayuda de amigos y donaciones. Solo recibía una canasta de huevos y una gallina al final de cada trabajo.

No se la pierdan, visita obligada al venir a Glew .Pueden sacar todas las fotos que quieran, sin flash!. Nota aquí.








viernes, abril 02, 2021

Raúl Soldi

 Las Malvinas fueron, son y serán ARGENTINAS...

Imagen: obra Maestro Raúl Soldi



jueves, marzo 25, 2021

Fiesta 23 VERANOS