sábado, febrero 28, 2026

Rodolfo Serrano

Es un poema que tiene ya sus años, pero que me parece siempre de actualidad.
En la barra del bar
Parece, me asegura, que vendrán tiempos duros.
Que las cosas se tuercen. Y es que a mis tantos años
uno tiene recuerdos de tiempos parecidos
y el miedo, nuevamente, me viene como un vómito.
El miedo a aquellos años de zotal y de gachas.
De frío por las calles y de coles hervidas.
De manos levantadas en los cines más grises.
De mujeres vendiendo los cigarrillos sueltos.
De niños en la inclusa, estraperlo y canciones,
Y de hombres cargando maletas de cartón.
Y, sobre todo, mire, de falta de esperanza
hacia un mañana donde no habitara el olvido.
Ya sé que no es lo mismo. Y, afortunadamente,
esa historia de sangre ha quedado enterrada.
Pero vuelve la angustia del salario y la casa
Y las preocupaciones del trabajo y la compra.
No entiendo de intereses ni crisis financieras
pero sé que son armas que siempre se descargan
contra el hombre sencillo que tiene sólo un vino,
y un cigarrillo negro para espantar la vida.
Duermo mal muchas noches. Y mi mujer me dice
que los chicos no pueden soportar la hipoteca
y no sé que me cuenta de que han dicho en la tele
que habrá que apretarse, todos, el cinturón.
Así que no le extrañe que me sienta cansado,
Y que piense que España nunca tendrá remedio.
Que el gobierno tendría —yo no sé— que hacer algo
Y temo que este invierno se nos presente duro.
(Duro como el silencio de Dios, sin ir más lejos)
Foto de Raul Cancio.



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