viernes, marzo 20, 2026

La Dama de Elche

 El descubrimiento de la Dama de Elche

En el año 1897, en el yacimiento arqueológico de La Alcudia, próximo a la ciudad de Elche, se produjo uno de los hallazgos más trascendentales de la arqueología española. El 4 de agosto de aquel verano, el joven Manuel Campello Esclápez, mientras participaba en labores agrícolas, descubrió de manera fortuita una escultura que habría de alcanzar renombre universal: la Dama de Elche.
Se trata de un busto femenino de época íbera, esculpido en piedra caliza entre los siglos V y IV a. C., cuya singular belleza reside en el refinado tocado que enmarca su rostro y en las ricas joyas que lo adornan. Estos elementos, de extraordinaria delicadeza, evocan un elevado estatus social, un posible carácter ritual y la profunda conexión de esta cultura con las corrientes artísticas del Mediterráneo antiguo.
La pieza despertó de inmediato una admiración tan intensa que, poco después de su descubrimiento, fue adquirida y trasladada a Francia, donde permaneció durante varias décadas en las salas del Museo del Louvre, convertida en uno de sus tesoros más preciados. No fue hasta 1941 cuando, tras complejas negociaciones diplomáticas, la Dama regresó finalmente a suelo español.
En la actualidad, la escultura se conserva con el honor que merece en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, donde continúa cautivando a visitantes de todo el mundo y erigiéndose como una de las creaciones más enigmáticas y emblemáticas del arte íbero.



0 comentarios: