sábado, mayo 09, 2026

Verónica Forqué

 La historia de Verónica Forqué contada por su hija en un libro: “Se estaba muriendo, delante de mis ojos, y yo no podía hacer nada”

María Iborra Forqué repasa la vida de la cuatro veces ganadora de un Goya, y recuerda sin tapujos sus dificultades para quedarse embarazada, la adicción a los porros, los efectos de su paso por ‘MasterChef Celebrity’ y la dramática muerte de la intérprete en 2021.

“Mi madre era un ángel, pero también tenía un demonio. Lo que más llegaba a la gente era lo primero. Pero también había en ella una inclinación hacia lo oscuro, hacia lo inquietante, como si deseara ponerse a prueba y romper con todos los límites y convenciones”. Así comienza No soy Verónica Forqué (Vergara, 2026), la biografía de la fallecida actriz escrita por su única hija, María Iborra Forqué, y Antonio Álamo, publicada este jueves 7 de mayo. Un libro que le ofrecieron a la intérprete hacer en vida, pero para el que no aceptó ofertas. Ahora es su vástaga la que toma la palabra, la que intenta resumir en más de 300 páginas su trayectoria profesional, relatar capítulos inéditos de su vida y hablar sin tapujos de lo que ocurrió en las horas previas a que se quitara la vida, el 13 de diciembre de 2021. De momento, María Iborra Forqué prefiere que hable su libro; ella no quiere hablar con la prensa.

Forqué creció en una familia de artistas. Sus padres eran el reputado director José María Forqué y la escritora y actriz Carmen Vázquez-Vigo. Aunque tuvo claro desde pequeña que lo suyo era la interpretación, no fue hasta después de cumplir la mayoría de edad que comenzó a formarse para ello —aunque ya había participado en proyectos sin acreditar—. Pero antes de dar un paso en su carrera profesional, con el que quería “enamorar a su padre” —escribe su hija—, pasó una adolescencia marcada por el activismo. “Ella va al Liceo Italiano, uno de los pocos colegios laicos, si no el único, que había por entonces. No obstante, todas las mañanas les hacen cantar el Cara al Sol, el himno fascista por antonomasia. Con apenas 15 años la expulsan del colegio por hacer activismo político en contra de Franco y a favor de Mao", afirma Iborra Forqué.

La información que da forma al libro la ha podido recuperar gracias a los diarios que la actriz empezó a escribir siendo una niña. Reconoce que es una “suerte” tener estos escritos, ya que en sus últimos años de su vida Forqué decidió ir desprendiéndose de muchas cosas: “Tiró casi todos los recortes de críticas, entrevistas y reportajes de los periódicos y revistas que había guardado. También se deshizo de sus premios, de los Goyas, de la Biznagas, de los Sant Jordi, de los Feroz y demás. A la mierda. Y quiso tirar a la basura hasta su nombre, especialmente su nombre”. Pero sí hubo objetos que guardó: “No se deshizo de algunas de sus fotos, de unos pocos recortes de prensa, de las cenizas de sus seres queridos, de sus libretos de teatro y de sus diarios”. Y ahora pertenecen a su hija, quien quiere que todos se puedan acercar más a la persona que se escondía detrás del personaje.

Gracias a estos extractos de sus cuadernos personales, el lector conoce los amores y desamores de Forqué, las relaciones más estables y cómo conoció al que se convertiría en el amor de su vida y padre de su hija, Manuel Iborra. “El encuentro que tenía que ser”, así describe Forqué su primera quedada en persona con el guionista el 5 de enero de 1982. Unos días antes, ella había soñado que él la llamaría por teléfono. Luego efectivamente la llamó, quedaron y, a partir de entonces, mantendrían una relación a distancia. Nota aquí.



0 comentarios: