Iván nos cuenta por Facebook.
Wittgenstein dice que de lo que no se puede hablar, lo mejor es callar. La muerte es inefable. Y cuando sobreviene una que nos conmueve, pedaleamos en el aire del Lenguaje y nos convertimos en tartamudos intentando decir sombras. Ayer me explotó el teléfono con invitaciones de productores de radio y televisión ( ni se imaginarían algunas…) para “hablar dos minutitos del Indio”. Pero la verdad es que a mí me sobra un minuto y medio para nombrar lo único que creo importante: su muerte es un hachazo en la corteza de la Cultura Popular Argentina; su obra arañó el corazón del pueblo y eso es un enorme y precioso misterio que solo logran en vida unos poquísimos tipos bendecidos.
Qué se le va a hacer…pasa la vida y se nos va poblando de ausencias.
Gracias por las canciones, Indio.
Y buen viaje, adonde sea que estés viajando.

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