BIENESTAR
Esta mañana
todo ocupa su lugar
hasta los dioses del Olimpo en su sitial
los cielos son el ábside de mi existencia
y la piedra labrada el paso de las horas oxidadas
los vitrales iluminan el altar
y del coro alzan su vuelo las blancas palomas gregorianas
silencio que recupera la música interior
en las afueras
apunta con medida firmeza el alba
las primeras flores de las begonias colorean el jardín
y la fronda refresca mi estancia
ya lo decía
todo en su lugar
¡Qué bien se está cuando se está bien! como exclamaba mi amigo forense tras una buena autopsia del mar.

0 comentarios:
Publicar un comentario