El magnetismo inagotable de Roberto Bolaño: “No hay nadie que hoy pueda ignorarlo”
Una biografía y una colección de entrevistas con el autor de ‘Los detectives salvajes’ traen al chileno a la mesa de novedades y el Festival de Avignon regresa a su figura.
No hay efeméride en este 2026 que conmemorar, pero el magnetismo que la obra y la vida de Roberto Bolaño ejercen se mantiene y se celebra. Así, en vísperas de que se cumplan 23 años de su fallecimiento, acaecido el 15 de julio de 2003, la obra del chileno volverá a sacudir el Festival de Avignon este mes de julio, una década después de que el montaje de la novela 2666 de 12 horas de duración triunfara en la gran cita del teatro europeo. Esta vez la pieza, a cargo del mismo director Julien Gosselin, durará cinco horas y enfrentará en un diálogo imaginario al escritor chileno con el gran poeta del XIX, Lautréamont. La obra se titula Maldoror, y se propone explorar el acercamiento de los autores al mal y a la violencia.
El estreno en Avignon se suma a dos novedades editoriales que han traído de vuelta la figura de Bolaño a la mesa de novedades. Y también a la exposición Roberto Bolaño: el visitante del futuro que hasta finales de marzo se ha mostrado en la casa Saladrigas de Blanes, el pueblo costero donde el escritor vivió desde 1985 y cuya biblioteca comarcal lleva su nombre. “Bolaño se está convirtiendo en un gran clásico del siglo XXI. Viene después del bum y las vanguardias y libra el combate contra eso”, reflexiona al teléfono Juan Insúa, comisario de la muestra en la que incluyó mucho material inédito sacado del archivo que custodia la familia. “Muchos lectores jóvenes entran en su literatura; luego los expertos, críticos y escritores. No hay nadie que hoy pueda ignorar a Bolaño”.
El sello Alfaguara, que desde 2016 tiene los derechos de la obra de Bolaño y ha reeditado sus libros, ha reunido ahora en Notas para una autobiografía. Entrevistas 1975-2003 medio centenar largo de conversaciones con el escritor publicadas o emitidas en medios. El volumen incluye unas breves notas escritas por el propio Bolaño de donde se toma el título, y dos entrevistas que él realizó. No hay índice, ni una cronología de su vida. “Hemos tratado de rescatar al escritor en primera persona, sus palabras, para que lleguen sin persona interpuesta. Porque muchos de sus lectores no llegaron a escucharle”, explica la editora Carolina Reoyo al teléfono. “Cuando un autor no está físicamente el reto es cómo acercarlo a nuevos lectores. Bolaño conecta absolutamente con los jóvenes por su forma de vida, su postura de colocar la literatura por encima de todo, ese romanticismo vivido desde la precariedad”.
El autor de Nocturno de Chile encarnó la figura del escritor que sella un pacto de vida con la literatura, aventurero, osado, crítico y rebelde. Incluido en todas las listas internacionales de las novelas fundamentales de las décadas, la vida y las obras de Roberto Bolaño han fascinado y fascinan a sus lectores, y cuenta José Serralvo que ese fue el germen de la biografía La sombra de los perros románticos (Navona), que incluye un prólogo de Juan Bonilla y epílogo de Valerie Miles. “No es una vida difícil de investigar”, afirmaba una mañana de finales de mayo en Madrid este novelista y jurista que reside en Ginebra donde trabaja para Cruz Roja Internacional.
Serralvo no ha tenido acceso al archivo del escritor, aunque ha consultado correspondencia y otros archivos como el de Carlos Edmundo de Ory y Bruno Muntané. Tampoco ha hablado con su familia más cercana, pero dice haber pasado 15 años reuniendo y buceando en todo tipo de documentación sobre Bolaño. Su libro se detiene en 1996 con la publicación de Estrella distante, en Anagrama. “Se trataba de armar el puzle de su vida, un relato coherente. Hay muchos materiales dispersos que añaden color”, apuntaba. “He tratado de alejarme de un tono académico y acercarme al relato de aventuras, desde el respeto y la verdad factual. Él maquillaba su biografía, mezclaba realidad y ficción. Tuvo una vida riquísima que le permitió entender el mundo de una forma muy personal, y tenía también una cultura vastísima, porque lo leía todo, lo absorbía todo: lo pop, lo vanguardista, lo académico”.
Nacido en Santiago de Chile en 1953, la familia de Bolaño se trasladó por distintas ciudades del país hasta recalar en 1968 en México. Allí arrancó la forja del escritor, que abandonó la escuela a los 16 años. Su regreso a Chile, donde llegó tras un largo viaje por el continente pocos días antes del golpe contra el gobierno de Salvador Allende en 1973, su salida de allí tras ser detenido unos días, el retorno a México previo paso por El Salvador, la creación del grupo de poetas infrarrealistas y su salto a Europa a finales de esa década, donde tuvo todo tipo de trabajos, fueron material para sus libros, escritos cuando estaba asentado en Cataluña, donde pasó el resto de su vida. “No era del todo chileno, ni mexicano, ni español, pero en España le reivindicamos poco y aquí escribió la mayor parte de su obra”, subraya Insúa. Nota aquí.

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