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miércoles, marzo 11, 2026

David Trueba

 Ni mujer, ni vida, ni libertad

Nada apunta a que estemos viviendo un gran momento para el feminismo en Oriente Próximo.

La mañana del sábado 28 de febrero, cuando EE UU e Israel comenzaron su ataque contra Irán, una diputada conservadora de nuestro Parlamento escribió en redes: “hoy es un gran día para el feminismo”. Bendito entusiasmo, aumentado al saberse que el ayatolá Jameneí había sido ejecutado en un ataque junto a otros miembros de la cúpula dirigente de la dictadura iraní. Sin embargo, inmediatamente después conocimos que otro de los lugares machacados había sido una escuela infantil y que había decenas de niñas muertas por una de las dos operaciones bélicas en curso. La israelí se llama Rugido del león y la estadounidense Furia épica. Los dos títulos suenan a película taquillera, machirula y mala, pero sobre todo confirman la delirante infantilización en que vivimos. Esta supuesta operación conjunta con dos cabezas ha forzado al presidente Trump y a sus hormonados jefes de filas a improvisar justificaciones cada rato más erráticas en las que suman finalidades estratégicas como quien sale de paseo en bici y duda entre si está participando en el Tour de Francia o dándose un garbeo hasta la hora de comer.

Ante este desconcierto es fácil concluir que quienes sí tenían un plan anticipado y previsto eran las fuerzas israelíes. No así los norteamericanos que parecen haberse sumado por si las consecuencias del ataque les resultaban favorables. Nada mejor que propiciar un cambio de régimen, que derribar una dictadura cruel y sanguinaria para lucir la medalla de mérito ante una población tan poco informada como ingenua. El hecho de no haber advertido a las naciones colindantes, de no haber permitido el regreso de turistas y transeúntes, no haber coordinado las acciones con las empresas energéticas, no haber buscado el menor atisbo de acuerdo internacional podría haber desencadenado una tragedia colectiva mucho mayor que la que estamos viendo. Era evidente que Rusia iba a dejar tirado al socio iraní que le había surtido de drones durante su guerra particular en Ucrania, pero resultaba menos fácil de predecir el grado de respuesta desesperada que Irán iba a poner en marcha. Incluso contra sus propios ciudadanos, muchos de ellos valientemente enfrentados a la cúpula clerical en favor de libertades y reformas y cuyo destino en las cárceles es ahora más incierto que nunca.

Igual de terrible es considerar que las niñas sin nombre asesinadas en aras de la liberación de la mujer iraní son meramente un daño colateral. No, son exactamente el producto habitual de la guerra. El ejemplo de Afganistán tras 20 años de invasión estéril es elocuente. Allá han quedado las mujeres humilladas, sometidas y despreciadas. Ni liberación ni progreso. La dictadura religiosa de Irán, situada en un entorno en el que el sometimiento de la mujer es mandato divino, podrá reciclarse tras aceptar que su país pase de patrocinar gran parte del terrorismo internacional a convertirse en otro Estado reducido a escombros y surtidor de petróleo para las grandes corporaciones. Toda nación bajo las bombas tiende a la unidad patriótica o a desmembrarse en una guerra civil. Cualquiera de esas dos soluciones no ayudará a la liberación de la mujer iraní. No, nada apunta a que estemos viviendo un gran momento para el feminismo en la región. Ya nos gustaría. Pero basta ver a Trump ungido por las manos de pastores religiosos en su Despacho Oval, a Netanyahu citando los textos sagrados y al hijo de Jameneí ser nombrado sucesor de su criminal padre para intuir que la liberación de la mujer no es una prioridad en este conflicto. Nota aquí.



miércoles, enero 14, 2026

David Trueba

 El espíritu de Borja

Oscilamos en torno a un núcleo de fealdad espantosa, no tanto física como interior, moral y mental

Hace una semana recordábamos el tiempo en que el hermoso culo de Brigitte Bardot era el centro del mundo. No sobra recordar que hoy en día, en cambio, oscilamos en torno a un núcleo de fealdad espantosa. No tanto fealdad física, sino una fealdad interior, moral, mental. Estamos rodeados de líderes como Trump, Putin, Netanyahu, Jamenei, Bukele y los Ortega que piensan feo, hablan feo y actúan feo. La irradación de su discurso y su tarea para imponerlo nos condenan a un mundo feo. En todo esto pensamos al saber que había muerto en Borja, en los días finales del año, su vecina más ilustre, la señora Cecilia. Todos conocen la anécdota que la llevó a la fama mundial. Su atrevimiento al llevar a cabo una especie de restauración de un fresco en el Santuario de la Misericordia culminó con el conocido icono llamado el Ecce Homo de Borja. La autora, que emprendió por su cuenta la tarea de restaurar el fresco original sin poseer las capacidades necesarias, cayó rápido en la cuenta de su error y por ello se excusó alarmada y tuvo que soportar las burlas y el escarnio al convertirse en una celebridad universal.

Los que conocíamos el espíritu de Borja no nos sorprendimos tanto por la anécdota. Años atrás, a un amigo científico se le había dirigido una mujer en un restaurante para mostrarle su admiración. Hablaba con un fuerte acento aragonés y confesó que era de Borja. Para despedirse quiso añadir un pronóstico de enorme autoridad: “Le voy a decir una cosa, a usted le van a dar el Premio Nobel”. Al notar el escepticismo del científico la mujer se vino arriba y exclamó: “¡Y si no se lo dan, que se jodan los suecos!” A partir de aquel instante, la expresión “el espíritu de Borja” ha significado para los que estábamos allí la encarnación del buen ánimo, la alegría y el entusiasmo radical frente a los acogotados. No se me ocurre un valor espiritual más elevado que el de alcanzar, en algún instante vital, el noble espíritu de Borja y poderle decir a un amigo cineasta: “A ti te van a dar el Óscar, y si no, que se joda Hollywood”. No hay mejor medicina que aspirar a lo insigne y cagarse en lo insigne en la misma frase.

Desde que Cecilia perpetró con sus pinceles esa restauración incatalogable, es raro el día que no visita Borja algún japonés que se fotografía ante el fresco con la misma urgencia apasionada con que lo haría ante La Gioconda de Leonardo en el Louvre. Cecilia encarnó como nadie la época que nos ha tocado vivir. Somos lo opuesto al Renacimiento. Nosotros vivimos en el Regurgitamiento, somos hijos del Saldo por Liquidación de Existencias, del Remate Final por Cierre de Negocio. Cecilia será la nota al pie en las enciclopedias del arte que cuenten nuestra época. Venirse arriba está muy bien. En un mundo que ya lo ha visto todo, la chapuza puede ser genial, el disparate un acierto y el desastre una sorpresa agradable. La representación del mundo actual es el feísmo y en esa tesitura una declaración afectuosa contra el sentido común como la de Cecilia es pertinente. El sentido común está detrás de los racistas, los patriotas y los asesinos. En cambio, en el Ecce Homo de Cecilia había desborde e ingravidez. Cuando esa mujer piadosa llegue al Cielo descubrirá que Dios se parece a su pintura: borroso, informe y en fuga. Nota aquí.



miércoles, enero 07, 2026

David Trueba

 ¡Viva Bardot!

Fue la amante oficial del planeta y pensar en ella ya era de alguna manera una infidelidad al orden establecido.

Es difícil encontrar una estrella tan icónica en el cine como Brigitte Bardot y que tenga menos películas memorables en su currículum. Lo memorable era ella, con ese físico incandescente, piernas de bailarina experta coronadas por aquella boca y los ojos de un bello y ligero estrabismo. El deseo que despertaba no venía avalado por promesas decentes, sino por la irrefrenable pulsión sexual. Y sostener ese edificio con personalidad le costó la persecución y la constante crítica moral. Chantajeada por todos, desde sus empleados hasta las asociaciones de ultraderecha durante la guerra de Argelia, no se avino a ningún trato y es más famosa la lista de buenas películas que rechazó que la de las que finalmente rodó. Fue la amante oficial del planeta y pensar en ella ya era de alguna manera una infidelidad al orden establecido. Tuvo una especie de vida paralela con Marilyn Monroe, con la que se cruzó en una ocasión en Londres. Su intento de suicidio con barbitúricos precedió en dos años a la muerte de la estrella norteamericana. No es difícil pensar que aquel intercambio de destinos le ayudara a dejar definitivamente la profesión de actriz con 38 años para volcarse en las reivindicaciones animalistas.

A veces mirarla envejecer era también ver un poco envejecer a Marilyn y no podías dejar de tener una simpatía absoluta por sus luchas. Encarnaba un feminismo desprejuiciado e incómodo para todos. Derivó en declaraciones entre nacionalistas y chiripitifláuticas, que con el tiempo han pasado a ser un discurso habitual entre muchos europeos. Entre otras razones, supongo, porque todos los desgraciados de ese continente se han ido sintiendo cada vez más empoderados y más guapos a medida que llegaban otros más pobres y más desamparados que ellos. Pero es un error conceptual, porque cuando uno empieza a creerse Brigitte Bardot tendría que ir corriendo al psicoanalista; es mucho más loco que creerse Napoleón. Ni siquiera entonces para los ultras la Bardot fue alguien cómodo, porque era tentador querer elevarla a referente patriotero, pero cuando salía con su oposición frontal a las matanzas de ballenas, la caza deportiva o la tauromaquia, ahí ya no querían contar con ella ni para un mítin de provincias. Y es que la Bardot lo reventaba todo, hasta las costuras de sí misma.

Personajes así nos devuelven al territorio de lo imaginado, cuando el mundo no era realista, sino una construcción etérea que se iba fabricando en las mentes ambiciosas de quienes soñaban un mundo mejor y no un mundo peor como ahora es la norma de tantos líderes de opinión y figuras relevantes que pretender parar el reloj cuando no atrasarlo a un tiempo caduco y rancio. Mucha gente interpreta algunas declaraciones de B.B. como un síntoma de islamofobia, atisbo de esa regresión personal habitual en las vejeces. Seguramente lo son, pero a lo mejor conviene hacer un análisis más generoso. El mundo musulmán necesita a toda costa encontrar su propia Brigitte Bardot, una mujer que convierta en ridículas todas las limitaciones y tutelas que las mujeres están obligadas a padecer aún hoy. No hay más que mirar a las calles de

Irán. Brigitte Bardot encarnó una revolución para el entonces mundo cerril occidental, que la tildaba de puta en cada ocasión que podía desde los altares de la corrección y cuya versión reaccionaria hoy pugna por regresar. Pues esa misma revolución tendrá que encontrar una nueva versión femenina que sacuda el integrismo islámico. Nunca el sexo fue tan importante para la humanidad, como ella nos ayudó a ver. Nota aquí.



martes, diciembre 23, 2025

David Trueba

 De cuerpo presente

Las reacciones de Netanyahu al atentado de Sídney y de Trump al asesinato de Rob Reiner y su esposa les retratan fielmente

La precipitación es la radiografía más clara de las intenciones que esconde una persona. La prisa, que es una de las peores consejeras, remite a las intuiciones incontroladas de cualquier individuo. En estos días hemos visto dos casos transparentes. Antes de que se hubieran contabilizado los muertos en el terrible atentado en una playa de Sídney contra la comunidad judía, que celebraba allí la festividad de Janucá, Benjamín Netanyahu corrió a afirmar que el primer ministro de Australia era cómplice de tan horrendo crimen por el hecho de haber reconocido el Estado palestino. Ahí es nada.

Poco después supimos que la intervención de un australiano de origen sirio y la valentía de otras personas lograron que la masacre causada por dos fanáticos con armas de fuego, padre e hijo, no fuera mayor. Pero por encima de todo comprendimos que para el primer ministro Netanyahu el dolor de las víctimas para lo único que sirve es para engrasar la palanca de su manipulación política. Es bien sabido que pasará la historia como una de las personas que más daño ha hecho a su país, Israel, embarcándolo en el desprestigio internacional mientras en el interior se aferra al poder y hasta reclama, con verbo doliente, que le sean perdonados sus delitos de corrupción.

El hecho de que corra a usar cualquier tragedia para tratar de eludir su propia culpa le lleva a la incoherencia. Porque cuando afrentó al primer ministro australiano no tuvo en cuenta los cuatro atentados de tintes antisemitas que se han producido en Estados Unidos en estos meses. Puestos a culpar a los presidentes por los actos terroristas que padecen sus países, sería interesante conocer las razones que llevan a Netanyahu a solo recurrir a este comodín cuando le interesa y contra quien le interesa.

La tarea de frenar el antisemitismo va a requerir mucha entrega e inteligencia, porque se apoya tanto en los indignados con la actuación del ejército de Israel en Gaza, como entre aquellos que se dejan seducir por el discurso de las fuerzas políticas de corte ultranacionalista que están creciendo electoralmente en Europa. El antisemitismo es uno de los cánceres de la sociedad, y olvidar el nazismo y sus variantes, uno de los grandes peligros que nos acecha.

La otra actuación precipitada llegó tras el brutal asesinato del director de cine Rob Reiner y su esposa. Antes de saberse que la sospecha recaería sobre uno de sus hijos, presa de las adicciones desde años atrás, el presidente Donald Trump corrió a verter su odio contra las víctimas, de cuerpo presente. Acusó al director de cine de padecer un supuesto síndrome que afecta a aquellas personas que detestan a Trump y que provoca una violencia criminal contra ellos. Nota aquí.



martes, noviembre 04, 2025

David Trueba

 “Adaptarme a mí mismo ha sido una experiencia traumática”

El cineasta y novelista presenta en Valladolid ‘Siempre es invierno’, una película sobre amores y desamores entre edades no convencionales basada en su novela ‘Blitz’

El cineasta y novelista David Trueba (Madrid, 56 años) clausura este viernes el festival Seminci de Valladolid con el estreno de su nueva película, Siempre es invierno, que llegará a las salas de el 7 de noviembre y que es una adaptación de su novela Blitz. Es la primera vez que el director lleva al cine uno de sus libros, experiencia que considera “traumática”, según confiesa. La película está protagonizada por Miguel Verdaguer, que interpreta a un arquitecto paisajista cuya vida da un giro durante un viaje a Bélgica en el que rompe con su pareja (Amaia Salamanca) y empieza una relación con otra mayor que él (Isabelle Renault).

Pregunta. Bienvenido a Valladolid, donde muchos dicen que siempre es invierno.

Respuesta. (Ríe). Es de esas ciudades de áspera climatología que acrecienta la sensación de soledad. La climatología es el carácter, el turismo no viene porque seamos guapos sino por el clima. El carácter español, esta vivencia en la calle, la socialización, familias grandes, bares, sobremesas largas… es fruto del clima, no de ser bendecidos por la simpatía.

P. Dicen en la película que en Bélgica todo es muy belga. ¿En España es todo muy español?

R. Me burlaba de quien se metía con el cine español porque cuando venían a hacer una película Coppola, Woody Allen o Jarmusch, les costaba. España es un país vivo y es difícil retratar a la gente viva. Me gustan la complejidad, las personas con altos, bajos, emociones calientes, melancolía, tristeza, ironía, alegría, humor.

P. El protagonista protesta porque “no se puede estar con un cantante, solo dan para un rato”. ¿Y con un cineasta o escritor?

R. Son personas con disociación. Aunque estén en una situación vital normal, tienen el elemento creativo funcionando. Eso hace que la persona sea más difícil. Vive dos realidades. Un cantante es aclamado en el escenario y luego es difícil que se baje y le haga la cena a sus hijos, que ayuda a mantener el sentido común. Nota aquí.




miércoles, septiembre 17, 2025

Félix Maraña

 Genocidio diario

Un malvado genocidio
contra el pueblo palestino
quiere arrasar el destino,
con la maldad del ofidio
venenoso de Israel.
En vez de aceites y miel
o ramilla de laurel
el ejército asesino
siega de cuajo el destino
dando a los niños con hiel.
Entre tanto, las naciones,
los gobiernos, los estados,
son unos simples mandados
que aprueban las agresiones,
las muertes, las violaciones
del vecino criminal,
del poder pentagonal
y los dueños de la tierra.
USA vive de la guerra
de su socio irracional.
ONU dice es ilegal
la invasión del territorio,
denuncia y su admonitorio,
su ejecutoria formal
choca contra tanto mal
del ejército enemigo,
ejecutor de un castigo
inhumano y sanguinario.
Matan mucho y a diario.
Y todo el mundo es testigo.



sábado, septiembre 13, 2025

Manuel Vicent

 

viernes, septiembre 12, 2025

Manuel Vicent

 Homenaje a Manuel Vicent: “Quiero mostrarle al lector otro punto de vista, pero sin estropearle el domingo”

El escritor narra sus peripecias vitales en un encuentro en el que participan Juan Cruz, Joan Manuel Serrat, Nativel Preciado, David Trueba y Manuel Jabois.

“Para la gente de mi edad, Manuel Vicent es un referente democrático”, dijo desde una grabación, anfitrión en la distancia, Luis García Montero, director del Instituto Cervantes. Las butacas, abarrotadas. Este jueves el homenajeado charló con algunos amigos: Juan Cruz, Nativel Preciado, Joan Manuel Serrat, David Trueba y Manuel Jabois. Una tarde con Vicent, se tituló el acto. Y es lo que fue.

Manuel Vicent (Villavieja, Castellón, 89 años) es un poeta de la luz y del mar, como su compatriota, también valenciano, Sorolla. Nació en la guerra, pero defiende la paz. Entre sus novelas, algunas de ellas en ese tono memorialista fundamental en su ficción y en su columnismo, se cuentan Aguirre el Magnífico, Contra Paraíso, León de ojos verdes, El Jardín de Villa Valeria, Tranvía a la Malvarrosa o Son de mar, entre otras; las dos últimas adaptadas al cine por José Luis García Sánchez y Bigas Luna, respectivamente. Por eso en el acto leyeron textos de Vicent los actores Leonor Watling y José Sacristán, que participaron en los filmes mencionados.

“Aquí todos hemos sido alumnos de Vicent”, abrió Juan Cruz. “Es una persona que siempre está pensando, incluso cuando habla, y también cuando escribe. Nunca deja de pensar, es una persecución del pensamiento”. Luego invitó a los participantes a contar su primer encuentro con Vicent. Empezó Jabois, recordando cuando lo conoció en Pontevedra: “Yo pensaba que era muy elegante, creo que se puede adivinar por la sintaxis y el léxico de los autores como se visten”, bromeó. Recibió su lección: “No trates de escribir como la gente a la que admiras, busca tu propio camino”.

Nativel Preciado, por su parte, confesó que hace unas albóndigas muy buenas. “Y Vicent me hizo el homenaje de incluirlas en su libro de recetas [Comer y beber a mi manera]: me llevó a la inmortalidad, pero es que son las mejores albóndigas del mundo”. No solo habló de bolas de carne, sino también de cómo, cuando Preciado militaba en un pequeño partido de izquierda marginal, Vicent le contó algunas cosas sobre antifranquismo y vietnamitas para luego hacerse pasar por policía secreta y amenazarla con la detención. Tras el susto le dijo: “Es para que tengas cuidado con lo que cuentas”. Fue una lección inolvidable. Tanto que en las tertulias Preciado todavía tiene mucho cuidado con lo que dice.

En el haber de Vicent, además de estas anécdotas, se cuentan premios como el Alfaguara de novela (el único autor que lo ha ganado dos veces, como recordó Pilar Reyes, directora editorial del sello), el Nadal, o, dentro del ámbito periodístico, el Francisco Cerecedo o el González-Ruano. Su trayectoria periodística se ha desarrollado en EL PAÍS, casi desde los inicios del diario.

Trueba leía a Vicent desde niño, cuando le daban el periódico para practicar la lectura, y le entendía bastante, incluso, a tan corta edad, detectaba la calidad del texto. Cuando entró en la facultad de Periodismo llevaba dos columnas de Vicent recortadas, una sobre Lorca y otra sobre el Guernica. “Dos artículos muy a la contra”, recordó David Trueba. Decía ahí Vicent que el auténtico Guernica no era el lienzo que recién había vuelto a España sino las reproducciones que había en las casas de todos los españoles.

Serrat recordó sus colaboraciones en la radio y algunas canciones compartidas, como El mal de la tarongina. ¿Cuál es el imán de Vicent? “Es difícil de decir. Por ejemplo, es buen conversador, es muy gracioso, coincido ideológicamente, pero eso también me pasa con otra gente… Así que es difícil. Pero de Vicent no me desagrada nada”, desgranó Serrat. “A veces te cuenta una historia que no se acuerda de que se la has contado tú: es fantástico”.

¿Y qué dijo Vicent? Pues fue ofreciendo contraanécdotas, muy reídas por el público, a las variadas y variopintas historias narradas. Y otras cosas. Por ejemplo, su encuentro con Camilo José Cela (en batín), las particularidades de la tele cuando solo había un canal, la forma en la que se le ocurren las columnas a última hora, y un largo etcétera, porque Vicent en una fuente interminable de historias que reflejan con una mirada propia la historia reciente de España. Nota aquí.





miércoles, agosto 28, 2024

Ignacio Martínez de Pisón


 

miércoles, mayo 22, 2024

Manuel Vicent

 


sábado, agosto 29, 2020

David Trueba

“Melilla es la expresión brutal de la frontera”

El director madrileño presenta en Málaga su nuevo trabajo, ‘A este lado del mundo’, película que se podrá alquilar desde mañana en su página web.

Cuenta David Trueba (Madrid, 50 años) que la primera vez que visitó Melilla le sorprendió la singularidad de una ciudad europea en suelo africano. Pocos han viajado hasta un territorio que sigue mostrando en la actualidad una mezcla de culturas —judía, musulmana y cristiana—, apenas un recuerdo en otras partes del país. Y que tiene una estructura, la valla, que es toda una declaración política. “Es la expresión brutal de la frontera”, afirma el cineasta. Parece que la verja siempre estuvo ahí, pero apenas tiene dos décadas de vida y se extiende a lo largo de 12 kilómetros con un objetivo claro. Son todos esos ingredientes los que animaron al cineasta a escribir A este lado del mundo, una película que no habla tanto de migraciones como de dignidad. Y que deja en manos del protagonista y, por extensión, del espectador, la solución a una compleja cuestión: ¿qué harías si te encargan impedir el libre movimiento de los seres humanos?.Nota aquí.


viernes, abril 03, 2020

Rafael Berrio

Cuarentena con Rafael Berrio, por Fernando Trueba

El director de cine y productor musical recuerda en esta ‘playlist’ al cantante y poeta fallecido el martes a los 56 años


El martes murió Rafael Berrio. No sé si llamarle cantautor, no me gusta mucho la palabra. Era un poeta que cantaba sus poemas. Un bohemio, un original, un inclasificable. No sé si un cantante de culto, aunque decía no aspirar más que a tener 150 seguidores en cada ciudad de España. Cantaba a los amigos, y sobre todo a las amigas.

Era un hijo de Brassens y Ferré, de Brel y Aznavour. Pero también de Serrat y Cecilia. Con algo de Leonard Cohen de San Sebastián. Nostálgico del pasado, de una infancia feliz, su último disco se titula 1971. Prefería el pasado al presente. Nota aquí.




sábado, marzo 28, 2020

Caetano Veloso

Cuarentena con Caetano Veloso, por Fernando Trueba

El director de cine y productor musical reivindica la música del cantante brasileño, además de compositor, escritor, cineasta...


Caetano Veloso es una voz que me ha acompañado a lo largo de los años, que ha hecho mi vida mejor, más agradable. Caetano es más que un cantante: compositor, escritor, cineasta, polemista, teórico... Lo hace todo y siempre bien. Recomiendo su libro Verdad tropical a quien no lo haya leído.

Un día me dio una lección (sin pretenderlo) que nunca he olvidado. Me escribió lo que le gustaba mi diccionario de cine, a pesar de que nuestros gustos no coincidían casi en nada. Me enseñó que no es necesario pensar todos lo mismo, y no sólo vivir en paz, sino hasta disfrutar de las diferencias. Nota aquí.


jueves, marzo 12, 2020

David Trueba

La distopía maestra de David Trueba sobre el coronavirus y Europa que se ha hecho viral

David Trueba ha hecho una reflexión sobre el coronavirus, en forma de distopía, que no ha tardado en convertirse en viral.

Estamos inmersos en un bombardeo continuo de informaciones sobre el coronavirus, sus consecuencias, la manera de afrontarlo... No hay medio de comunicación ni vecino de nuestro bloque que no trate el tema. Y en medio de esta psicosis que ha llevado a que los ciudadanos de Madrid colapsen los supermercados, se ha alzado la voz (o más bien el teclado) de David Trueba para hacer una reflexión que no ha tardado en viralizarse a una velocidad mayor que ese virus que se ha instalado en nuestra vida cotidiana.
Empezaremos por copiar la definición de distopía de la RAE, porque es realmente lo que hace el cineasta en ese texto publicado por el diario 'El País'. "Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana", dice la Academia que es este concepto en el que ha sostenido su texto Trueba. Nota aquí.

lunes, enero 06, 2020

David Trueba

“Ser joven es más difícil hoy que hace 20 años”

El escritor y cineasta publica ‘El río baja sucio’, una novela de iniciación a la madurez.


La primera incursión de David Trueba (Madrid, 50 años) en la novela juvenil, El río baja sucio (Siruela), va dirigida a un público que está en plena traición de la literatura. Las encuestas de los editores muestran que en la transición de la infancia a la juventud se pierden grandes fieles: del 70,8% de lectores frecuentes de 10 a 14 años se retrocede hasta el 44,7% de 15 a 18. “Entran en una edad donde los entretenimientos son muy diversos y atrayentes. Puede que no encuentren en los libros las respuestas. Hay una enorme tecnología del juego a esas edades y compites con un enemigo poderosísimo, pero no hay que tirar la toalla”, reflexionaba Trueba durante una entrevista celebrada una tarde de otoño en Madrid. Nota aquí.


miércoles, diciembre 19, 2018

Alexis Díaz Pimienta

Decimista Cubano Alexis Díaz Pimienta se roba el show en un bar de Madrid a base de décimas.
El genial decimista cubano Alexis Díaz Pimienta se robó toda la atención en un bar de Madrid cuando, comenzó a deleitar y explicar a los presentes cómo es que se hace una décima espinela.
Al inicio hay un poco de distracción entre los presentes, pero poco a poco el bullicio se fue aplacando hasta que solo se podía oir a Pimienta improvisando – mientras explicaba – y si acaso a una mosca. Nota aquí.


jueves, agosto 31, 2017

Juan Carrión

Muere Juan Carrión, el profesor que logró que los Beatles imprimieran en sus discos las letras de sus canciones

La reunión entre el maestro y John Lennon en Almería en 1966 inspiró la película ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’, de David Trueba.


Juan Carrión Gañán (Madrid, 1924), el profesor de inglés cuya historia inspiró la película Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, falleció ayer miércoles a los 93 años en Cartagena (Murcia), ciudad en la que ha estado hospitalizado los últimos días, según ha informado a Efe Javier Adolfo Iglesias, amigo del profesor y autor del libro Juan y John, el profesor y Lennon en Almería para siempre. Carrión logró que los Beatles incluyeran las letras de sus canciones en sus álbumes tras reunirse en Almería en 1966 con John Lennon.
"La genialidad de Juan como profesor de inglés todavía no ha sido reconocida. Es un pionero en la enseñanza del inglés moderno, que concebía la fonética, la pragmática y la gramática como un todo", ha señalado el escritor, quien asegura que Carrión decidió en su juventud "dejarlo todo" por este idioma. Ha explicado que, a pesar de haber llegado a ser un alto funcionario del Ministerio de Agricultura, abandonó este trabajo para viajar a Inglaterra, donde fue profesor de español en el Centro de Lenguas asociado a la Embajada de Londres en los años cincuenta. "Posteriormente, le ofrecieron trabajar como profesor de español en la base militar de Tentegorra de Cartagena y en esta localidad comenzó a enseñar inglés en colegios y en su academia privada a principios de los 60", ha precisado Iglesias. Nota aquí.

martes, febrero 11, 2014

David Trueba

“Se me acabó eso tan bonito de ser un perdedor”

El triunfador de los Goya, David Trueba, entierra su fama de eterno segundo

"Hacer cine en España es surrealista", asegura


Tras tantos años de decepciones, al fin David Trueba tiene su Goya. Y lo tiene, en concreto, en el suelo, con su pie justo encima del cabezón. Cuando se lo hacen notar, el director se ríe: “Es para quitarle hierro a la cosa que ya bastante tiene”. Cierto: Trueba ya había sido nominado en cinco galas anteriores, pero siempre se había ido de vacío. Se estaba convirtiendo, en sus propias palabras, en “el director con más candidaturas” pero sin triunfos. Nota aquí.