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sábado, julio 03, 2021

Los Redonditos de Ricota

 Cómo nacieron Los Redondos: los años siniestros, las primeras grabaciones y el circo arriba del escenario.

“Nosotros no queríamos tomar el poder; queríamos cambiar la vida”, dijo alguna vez el Indio Solari, cantante de una de las bandas más importantes —sino la más— de la historia argentina. Infobae Cultura publica el cuarto capítulo de “Fuimos reyes: la historia completa de los Redonditos de Ricota”, el libro que acaba de reeditar la editorial Planeta.

En las entrañas del Pasaje Rodrigo, Skay comandaba como podía los ensayos y grabaciones. Beto Verne en guitarra, Pepe Fenton en bajo, Bernardo Rubaja en piano y los hermanos Ricky (violín) y Basilio Rodrigo (guitarra) eran parte de un elenco nunca estable. El objetivo era interpretar musicalmente los climas oníricos de los relatos del Indio y Guillermo. Primero sonorizaron las películas y después hicieron la música. Una vez concluido el trabajo, quedó montado un estudio de una calidad considerable. Los chicos se quedaban tocando, sacando temas ajenos, garabateando temas propios.

—Fenton: En ese instante nacen los Redonditos. El equipamiento del estudio estaba muy bien y nos juntábamos a zapar con cierta periodicidad. A veces venía Alejandro Medina, que estaba casado con una chica de La Plata. Alguien preguntó… ¿Y si armamos una banda? Yo tomé el rol de bajista, pero no tenía ni idea. Medina me pegaba con una regla en los dedos para que tocara bien. Nota aquí.




lunes, abril 27, 2020

Horacio Fontova

El adiós a Horacio Fontova, el artista que combinó los sueños de varias generaciones

El hippie, el dibujante, el folklorista, el psicodélico, el salsero, el humorista, el militante, el escatológico. En estos días cada uno de nosotros arma y desarma su propio Horacio Fontova, que murió la semana pasada después de meses de internación y cuya muerte, sin embargo, tomó a todo el mundo desprevenido en medio de la pandemia y la cuarentena. Fue un perfecto exponente de los años 60, su cuna formativa. Fue el reponsable del diseño de arte y las ilustraciones de la mítica revista El Expreso Imaginario, artista under en los 80, partenaire de Jorge Guinzburg en los 90 en Peor es nada. Autor de varios hits pegadizos y de una incuestionable sensibilidad popular. En 2004 editó Negro, su último disco, una suerte de recorrido por aquellos caminos que supo transitar durante años en la música. Radar despide al Negro Fontova, uno de los más eclécticos referentes de su generación que le habló, le cantó y divirtió a varias generaciones de oyentes, televidentes, amigos, hijos y sobrinos. Nota aquí.


domingo, diciembre 29, 2019

Mariano del Mazo

"Serú Girán sacó al rock del ghetto"
El periodista y escritor reconoce que todo comenzó con la subjetividad de su propia experiencia adolescente, pero que hay datos objetivos que cimentan su teoría del cuarteto como la banda más importante de la escena argentina.
Sobrada letra tiró Serú Girán como para que, si a alguien le ocurriese alguna vez escribir un libro sobre ellos, tuviese el título al alcance. Ahí fue Mariano del Mazo, entonces. Hurgó. Dudó. Pensó. Y finalmente se definió por uno que sintetiza bien banda, música y contexto: Entre lujurias y represión. “Me costó encontrar el título. La historia de Serú es demasiado grande, y dar con una frase sintética y con impacto me parecía casi imposible. Hasta pensé en patear la pelota afuera y poner Una historia de Serú Girán o algo por el estilo”, admite el experimentado periodista, que finalmente se inclinó por la frase-fuerza de “No llores por mí, Argentina”. “Es un tema muy fuerte éste, y funciona como un corolario de la primera etapa. Como siempre, Charly se adelantó unos meses, porque después de Malvinas el ´no llores por las heridas que no paran de sangrar´ empezó a escucharse de otro modo”. Nota aquí.


lunes, noviembre 25, 2019

Seru Girán

"Entre lujurias y represión", el libro que cuenta la historia de Serú Girán
Surgida en plena dictadura, año 1977, Serú Girán fue la suma de cuatro singularidades tan únicas como mágicamente complementarias: Charly García, David Lebón, Oscar Moro y Pedro Aznar. Pero en esos años se convirtió en mucho más que una banda, en mucho más que rock. Entre lujurias y represión (Sudamericana) de Mariano del Mazo cuenta con detalle y sensibilidad su historia. 
"De pronto nuestros conciertos se volvieron espacios de resistencia. La gente se expresaba. Sobre todo, en Obras. Cuando cantaba “Canción de Alicia” era un momento fuerte. Una vez se iban a llevar una chica en cana. Le pedí al iluminador que apuntara adonde estaba la chica. Y en el micrófono le dije al cana: “Soltala. Somos cinco mil contra uno”. Charly García recuerda aquel 1980 y afirma: “El tema era cómo ser metafórico y a la vez directo”. Como dice Eduardo Berti, uno de los periodistas de rock más prestigiosos de aquellos años:
"Serú era la suma de cuatro individualidades y cada uno tenía una información, una postura y una forma de reaccionar diferente. También estaba el tema de la diferencia de edad. Aznar dijo ya en democracia que no llegaba a captar ciertas referencias políticas en las letras. No solo fue muy sincero, sino que expresó algo que le ocurrió a mucha gente. Aquellos conciertos eran un desahogo. Uno se sentía menos solo yendo a esos recitales". Lo que dijo, entre otras cosas, Aznar era que al principio no prestaba atención a las letras: “Me avivé de lo que decía ‘Alicia’ dos años más tarde”. Nota aquí.

domingo, noviembre 03, 2019

Joan Manuel Serrat


lunes, junio 24, 2019

Luis Cardei

Luis Cardei, una voz entrañable que le dio emoción al tango

A 19 años de su muerte, un regreso a las historias y creaciones que convirtieron al músico en un personaje admirado y respetado, como también en un ícono del “tango joven”.       Tenía una expresividad que desbordaba emoción, seducía con las delicadas armas de un carisma al mismo tiempo aristocrático y callejero, puso reglas propias para plantarse en un escenario frente al público, era un conversador culto y pasional, le gustaba el whisky, las mujeres lo amaban, tuvo problemas con la heroína y murió joven. No estamos hablando de Luca Prodan; estamos hablando de Luis Cardei, un artista extraordinario.
Resulta complejo mensurar la influencia de Cardei en el panorama tanguístico de mediados de la década del 90. Fue un punto de inflexión de la notoria renovación finisecular, protagonizada mayormente por milongueros en zapatillas y estudiantes de escuelas de música popular que se zambulleron en el conocimiento del tango. Fue una movida efusiva, proteica y diversa, que tuvo como extremos estéticos y políticos a la aguerrida Orquesta Fernández Fierro con el expansivo cantor Chino Laborde a la cabeza por un lado; por el otro a El arranque, con la sobria voz de Ariel ArditLuis Cardei transitaba otro sendero pero, curiosamente, fue un antecedente inmediato y transversal de ese fenómeno que en aquel 2000 problemático y febril algunos categorizaron como "tango joven". Nota aquí.


martes, mayo 07, 2019

Alejandro del Prado

La vida de un cantautor tan genial como esquivo
En el film que se verá hoy en Circe, el periodista Mariano del Mazo y el cineasta Marcelo Schapces persiguen al autor de “Los locos de Buenos Aires”.
“En este mismo instante, en su anacrónico refugio de Almagro, entre gatos y libros, está escribiendo la canción más melancólica y perfecta. Como un conjuro, como una queja, como un pedido, como una salvación... Una canción que probablemente nunca conoceremos”. La pluma tranquilamente podría definir un día en la vida de Alejandro del Prado. Le pertenece al periodista Mariano del Mazo quien, junto al cineasta Marcelo Schapces, precisamente dirigió y guionó El eslabón perdido, documental en (y sobre) la vida del esquivo y genial cantautor porteño, que espera su estreno el público hoy en Circe (Córdoba 4335). “Tanto Marcelo como yo hemos sido testigos de la cantidad de material inédito que tiene Alejandro. Y también de la cantidad de canciones que va corrigiendo día a día. Temas como “El sospechoso”, una canción extraordinaria que le dedicó a Fabián Polosecki, o “El aparecido”, están ahí, esperando ver la luz algún día”, refuerza Del Mazo, empalmando con la cita inicial, escrita al final del trabajo. Nota aquí.