Mostrando las entradas con la etiqueta René Lavand. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta René Lavand. Mostrar todas las entradas

lunes, junio 29, 2026

Norberto Jansenson

 Norberto Jansenson presenta un homenaje especial a René Lavand: “Es la primera vez que me animo”

En su paso por el estudio de Infobae en Vivo, el mago mostró algunos de sus trucos y contó cómo lo marcó el legado del gran ilusionista argentino.

Desde chico, Norberto Jansenson aprendió que la vida puede ser una aventura y también puede ser mágica. Esa intuición lo guió desde Villa Crespo, donde empezó a jugar con trucos a los siete años, hasta convertirse en uno de los magos más reconocidos del país. Jansenson hizo de la magia una forma de vida, de trabajo y de viaje: animó cumpleaños, eventos, escenarios televisivos y teatrales, y hoy lleva su arte por el mundo, recorriendo cruceros y volviendo, cada tanto, a sorprender al público argentino. En el estudio de Infobae a las 9 (Infobae en Vivo), se sentó a recordar cuatro décadas dedicadas al asombro.

Apenas saluda frente a las cámaras, Jansenson agradece la bienvenida y el clima del estudio, y se detiene en uno de sus viejos dilemas: “Toda la vida cuando alguien me decía: ‘¿Cómo te promocionamos? ¿Cómo te vendemos? ¿Cómo va a ser el póster?’ Yo decía: ‘De la forma que quieras, pero no pongas conejos, ni cartas, ni palomas’”. Pero hoy, sonríe, cambió de opinión: “Cuando lo veo digo: ‘Es encantador’. Qué pena que… bueno, no sé. Hasta las palomas vuelan. Hoy lo haría así porque me parece espectacular. Así que gracias”.

El rechazo a los animales en escena tiene sus motivos. “Ya veía venir algo que hoy es natural en el mundo: no es una muy buena imagen hacer magia con animales. Nosotros sabemos lo cuidados que están. En general los magos trataban a los animales mejor que a los miembros de su familia, pero el público no lo sabe. Ve salir una paloma de un lugar imposible y piensa: ‘Pobrecita, ¿dónde habrá estado?’“, comenta el especialista. Y explaya: ”Es difícil explicar en medio del show que la paloma está bárbara. Mejor sin ella”.

El cambio, cuenta Jansenson, tiene que ver con la nueva sensibilidad de sus seguidores. “El público objetó todo un día, porque hoy la gente es protagonista. Está bueno que la gente pueda responder y ser parte, aunque también hay quienes se dedican a discutir todo lo que sucede. Yo prefiero que se pueda”, comentó.

La charla se vuelve íntima y lúdica cuando Cecilia Boufflet le recuerda un truco que la dejó pensando durante años: aquel en el que cada espectador dejaba una pregunta en un cofre y, de alguna manera, cada una recibía respuesta. Jansenson revela: “Fue una de las cosas más impactantes que hice. No pude volver a hacerlo tan fácilmente, porque era una técnica muy compleja que dependía de muchas cosas que tenían que pasar al mismo tiempo en el lugar. No en todos los lugares, no todas las veces se puede hacer algo así”.

El recorrido por sus inicios incluye Las manos mágicas, un corto de televisión de los años setenta y ochenta. “El primer truco que aprendí fue ahí. No había VHS, así que cuando ibas a buscar los elementos, el programa ya había terminado“, recordó Jansenson. ”Después me regalaron la caja de magia de setenta y cinco trucos con instrucciones que eran grandes como una servilleta. Y un día, un amigo de mi papá me regaló mis dos primeros trucos de verdad: la bolsa y el huevo de madera y un vaso de leche que desaparecía en una revista. Esos fueron mis dos trucos profesionales del bazar yankee”, completó.

Jansenson sostuvo que “todos venimos al mundo enamorados de la magia”, pero que en algún momento “nos educan y nos hacen alejar de la magia y dejar de ejercer nuestros poderes”. Cree que la intuición y la capacidad de asombro siguen ahí, esperando que uno quiera conectar. “Yo creo que nunca desconecté. Mis papás me dejaron seguir jugando. Y en algún momento me empezaron a salir pedidos para cumpleaños y eventos. Nunca fue mi deseo ser mago profesional, se fue dando y acá sigo estando todavía”. Nota aquí.






viernes, febrero 07, 2025

René Lavand

 Se puso al mundo en el bolsillo con el encanto de una sola mano: a diez años de la muerte de René Lavand, el mago que vendía ilusión

Cuando tenía nueve años lo atropelló un auto y tuvieron que amputarle la mano derecha. Dedicó su infancia y juventud a entrenar la mano izquierda y aprender cartomagia y se convirtió en uno de los mejores ilusionistas del mundo.

Si alguien escribe en Google “René Lavand” lo primero que aparece, como por arte de magia del oráculo digital que todo lo sabe, son fotos.

René Lavand en blanco y negro, saco de solapas satinadas, camisa, moño, cigarrillo en boca. El cuerpo curvo hacia la mesa donde se despliega un juego de naipes, mirada clavada en la baraja, codo de su único brazo completo, el izquierdo, apoyado en la mesa. El diez de corazones sobre el pliegue de ese, el único brazo que puede doblar.

Podría ser la imagen del dueño de una cantina de los años 50, de esas de puertas vaivén, que perdió el brazo en una balacera tipo western y gusta de entretener a sus clientes con un poco de ilusión. O la del dueño de un bar y villano de barrio, como el que interpretó en la película Un oso rojo, un policial dirigido por Adrián Caetano en el que hizo su debut cinematográfico, en el 2002, que le valió una nominación al premio Cóndor de Plata como Mejor Revelación Masculina.

René Lavand fue un mago. Un mago con una sola mano. Uno de los más importantes en la historia del mundo. Quizás ahí, en la ausencia de su mano derecha, que fue la que más usó hasta que no la tuvo más, en la destreza extraordinaria que consiguió con la izquierda, la que le quedó, flotaban los destellos de su encanto. Nota aquí.








sábado, noviembre 18, 2023

René Lavand









lunes, enero 02, 2023

Norberto Jansenson

 El mago Norberto Jansenson escribió un libro sobre su maestro, René Lavand

En trece capítulos se narra la historia del discípulo temeroso que se acerca a un hombre extraordinario, luego a un amigo y por último a su mentor sigiloso.

La camioneta se sacude de un lado a otro sobre el camino de tierra. El discípulo apenas logra esquivar los pozos. Su maestro, René Lavand, el más grande ilusionista argentino, observa abstraído las sierras de Tandil. El discípulo entra en pánico. No ha conseguido preguntarle por ninguno de sus actos en toda la tarde. Mucho menos por sus largos silencios, por los posibles errores, por el accidente que le costó un brazo. Casi no puede hablarle y ahora está a punto de destruirle la camioneta. “A lo largo de mis casi 86 años ya me caí cien veces dentro del abismo de cada uno de estos pozos”, le dice Lavand. “Hace tiempo que ya no intento esquivarlos. Los pozos también te hacen humilde”. Ahora lo sabe: en el camino a la excelencia no hay suspensión que aguante.

“Probablemente yo no hubiera escrito una sola palabra sobre René”, adelanta el mago e ilusionista Norberto Jansenson, que trabajó y aprendió veinticinco años junto a René Lavand. “En 2015 participaba de un taller de escritura y uno de los ejercicios proponía escribir sobre nuestros maestros. Llevé el primero y me pidieron otro, luego otro, luego otro. Yo me resistía. Hasta que en un momento, Verónica Abdala, q.uien daba el taller, me dijo: 'Acá hay un libro. Si no lo escribís vos, lo va a escribir otra persona y lo va a hacer mal'. Pasé de la resistencia a la resignación. Y escribí las trece historias del libro”. La mano mágica, que acaba de publicar Híbrida Editora, es una baraja lanzada al aire que revela un tipo distinto de misterio: la intimidad del hombre al que le alcanzó una sola mano para encerrar al mundo en sus fantasías. Nota aquí



martes, enero 18, 2022

René Lavand

 


domingo, octubre 11, 2020

René Lavand





sábado, mayo 02, 2020

René Lavand



jueves, febrero 12, 2015

René Lavand





domingo, febrero 08, 2015

René Lavand

Adiós al gran ilusionista

El mago de un solo brazo fue admirado por sus pares de todo el mundo y tuvo una larga carrera internacional. Famoso por las historias que solía contar mientras hacía sus trucos, volvió hace años a su pago, Tandil.
“Soy un ser humano de carne y hueso, como todos ustedes, que pudo superarse en un determinado momento de la vida, y si hago un balance a los 86 años, alguien que logró lo que jamás soñó: caminar cinco continentes con esos pintados talismanes de cartón, como les decía Jorge Luis Borges a las cartas.” Así se definía a sí mismo el gran ilusionista argentino René Lavand, durante una entrevista reciente que le hizo en Tandil, donde vivía, el periodista Cristian Riccomagno. El artista falleció ayer, a los 86, en la Nueva Clínica Chacabuco de Tandil, donde estaba internado porque sufría una insuficiencia respiratoria. Lavand había logrado superar el accidente que tuvo, a los 9 años, y en el que perdió el brazo derecho. Era conocido y reconocido en todo el mundo. David Copperfield se declaró su “fan” cuando estuvo en la Argentina y el prestidigitador español Juan Tamariz Martel lo definió como “poeta de las cartas”. Nota aquí.

sábado, febrero 07, 2015

René Lavand

Murió René Lavand, el ilusionista argentino que llevó su arte a los principales teatros del país y del mundo.

El ilusionista René Lavand falleció hoy a los 86 años en una clínica de la ciudad bonaerense de Tandil, a donde había ingresado el viernes.

jueves, mayo 02, 2013

René Lavand

Mi mano izquierda



Qué bueno que a René Lavand -mezcla de genio artístico, bon vivant, tahúr despreocupado y simpático timador- no le interesen las explicaciones psicológicas ni la exégesis ni el ejercicio de la nostalgia. Qué bueno que Néstor Frenkel, director de El gran simulador, lo haya entendido: acá no se trataba de buscar a la persona detrás del personaje (perdón por el abominable lugar común) ni de descubrir los mecanismos de su magia ni de hacer una suerte de apología evocativa. Lavand no la necesita y, además, su vida -que transcurre en un presente continuo- ya no admite divisiones entre verdad y mentira. Frenkel, entonces, hizo lo mejor que podía hacer: puso el cine al servicio de Lavand; le sumó ilusionismo al ilusionismo. Nota aquí.

miércoles, mayo 01, 2013

René Lavand

La magia de René Lavand
Néstor Frenkel, director de este documental sobre el mítico ilusionista, habla del filme, que se estrena el jueves.



“No se puede hacer más lento”.


La frase pertenece a Héctor René Lavandera, más conocido como René Lavand, el ilusionista argentino que, con 85 años, sigue cautivando a públicos del mundo.
A pesar de que transmutó, como por arte de magia, la falta de su mano derecha en una proeza técnica asombrosa, Lavand no se considera un mago. Prefiere definirse como lentidigitador -ilusionista con manejo de dedos lento-, por oposición al prestidigitador, que mueve los dedos presto (rápido). Para él su trabajo es un juego que persigue “la belleza de lo simple”. Nota aquí.