martes, marzo 24, 2026

Graciela Fernández Meijide

 “Solo podía dormirme cuando les metía un balazo a los miembros de la Junta, era mi rivotril”

La ex dirigente política y activista por los derechos humanos recuerda la noche en que se llevaron a Pablo, su hijo mayor, y los días que siguieron a esa desaparición. Integró la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y la Comisión Nacional de Desaparición de Personas y no se detuvo en la búsqueda de respuestas. La vida de una mujer que luchó por una fantasía: “Los voy a meter presos”

Graciela Fernández Meijide tiene hoy 95 años. Tenía 45 la madrugada del 23 de octubre de 1976, cuando un grupo de tareas que se identificó como policías tocaron a su puerta. Eran cinco. Vivían en los pisos superiores de un edificio ubicado en la calle Virrey del Pino, del barrio de Belgrano. Estaba Enrique, su esposo, sus tres hijos -Pablo, el mayor, Martín y Alejandra- y dos amigos de Pablo que se habían quedado a dormir. No hablaron mucho. Pero ella sintió miedo real cuando vieron los dientes del ovejero alemán y le dijeron “tenga a ese perro, señora, o lo matamos”. Preguntaron quién era Pablo y le ordenaron que se vistiera: “venga con nosotros”. Y se fue con ellos. Nunca más volvió.

Pasaron cincuenta años años y Graciela confiesa que aún lo sueña. “Tenía unos ojos impresionantes, muy lindos. Y yo soñaba con sus ojos. Soñaba con un Pablo vivo, divertido como era, caprichoso como podía ser”, dice. El testimonio de una mujer que recorrió comisarías, ministerios, iglesias, que integró la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y la Comisión Nacional de Desaparición de Personas, que hizo lo que hizo porque quería saber. Saber de su hijo Pablo y de los otros Pablos que no se llamaban Pablo ni eran sus hijos pero que tenían su mismo condición: estaban desaparecidos. Y a sus 95 años, dice que si hay algo que todavía quiere es saber.

-El 75% de la población argentina nació después de 1983. El 27% de la población tiene menos de 18 años. Contale a esa gente, específicamente a los más jóvenes, ¿qué fue la última de las dictaduras militares que padeció la Argentina?

-Decís bien, la última. Porque lo primero que tienen que saber quienes quieran mirar un poco su propia historia, que la de todos nosotros, es que desde el año 30 para adelante y hasta el del ’76 hubo seis golpes. En todos los casos era porque los partidos políticos no se ponían de acuerdo y recurrían a los cuarteles, y generalmente eran temas económicos y los militares aceptaban gobernar sabiendo que iba a ser un tiempo y que después iba a haber amnistía. Siempre en los golpes anteriores, después hubo amnistía, no importa qué es lo que se hiciera. Esto provocaba que la gente tomara los golpes militares casi con naturalidad. Lo que en otros países hubiera parecido una aberración, acá parecía natural. Tanto es así que este golpe, el del año 1976, fue, yo diría, el golpe más anunciado que hubo. Todo el mundo hablaba de ese golpe que iba a venir. Inclusive hubo un golpe que lo precedió en el aeropuerto, que lo sofocaron enseguida y la diferencia también -y no es poca- es que por primera vez, en lugar de intervenir solamente el ejército, intervinieron las tres Fuerzas Armadas, que se repartieron las responsabilidades.

-La sensación que uno tiene, Graciela, es que, a diferencia de los cinco golpes anteriores, acá había una suerte de proyecto político autoritario de las tres fuerzas militares que querían gobernar la Argentina fuera de la democracia.

-Así es. Es decir, no es que quisieran gobernarlo, sí influenciar su gobierno porque después permitían una elección. Duraba dos años el golpe de Onganía. Por ejemplo.

-Pero en este último, pareciera como que vinieron con un proyecto político los militares.

-Y económico con Martínez de Hoz, que cuando les llegaban noticias de las desapariciones, en un momento dado dicen que se dirigió a los militares y les dijo “ustedes hagan lo que tengan que hacer, yo hago lo mío”. Como diciendo “no me voy a meter en cualquier pedido que me venga de indulgencia para algunos de los detenidos”. Nota aquí.




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